Qué se hace en terapia de pareja

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Qué se hace en terapia de pareja

En todas las parejas surgen desavenencias y desacuerdos en distintas facetas y ámbitos del día a día. Esto es normal, pues todas las personas, por mucho que podamos parecernos entre sí en un momento dado, somos distintas, y tenemos nuestras particularidades, gustos, deseos, expectativas, aprendizajes, manías…

Muchas veces estas diferencias se van solventando según van surgiendo, hablando, acordando y negociando con la pareja reglas que satisfagan a las dos partes. Otras muchas veces, las parejas no son capaces de llegar a acuerdos, de negociar, de llegar a un punto intermedio o, incluso, ni siquiera sentarse a hablar. En ese caso, es buena idea acudir a terapia de pareja.

Cuando una pareja viene a consulta porque quiere solucionar los problemas que les dificultan la relación lo primero que hago es averiguar en qué áreas tienen conflicto, cuan alejadas están las posturas de cada uno y cómo de difícil será llegar a un acuerdo en cada una de esas áreas.

Algunas áreas de conflicto en pareja

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  • Trato con la familia de origen: ¿Pueden tus padres venir a casa cuando ellos quieran? ¿Tenemos que ir a casa de tu madre a comer todos los domingos? ¿Hasta qué punto pueden ellos tomar decisiones sobre la educación de nuestros hijos? ¿Y si quiero irme yo solo/a a comer con mi familia? ¿Con quien pasamos las Navidades, con tus padres o con los míos?
  • Ocio y tiempo libre: hay personas que prefieren quedarse en casa el fin de semana. Otras, no pueden esperar a salir por la puerta y hacer miles de actividades. Unos prefieren ir a la playa en las vacaciones de verano, y otros a la montaña, o a una ciudad europea. Hay personas que quieren estar con amigos y familiares; otras, quieren pasar el tiempo libre con la pareja; otras, prefieren pasarlo a solas
  • La economía doméstica: decir qué dinero tenemos en común y cual es de cada uno, en qué gastamos los ahorros, en qué invertimos, qué dinero va destinado básicos, caprichos e imprevistos, qué nivel de gasto queremos asumir…
  • Filosofía de vida: desde querer tener hijos o no, vivir para trabajar o trabajar para vivir, la ambición y el deseo de éxito profesional que se tenga, la importancia que le demos a las apariencias y a la opinión de los demás, valores en torno a la generosidad, la igualdad de género, la superación personal…
  • Relación con las amistades: cuánto tiempo pasamos con los amigos, qué importancia tienen en nuestra vida, qué les contamos, cómo de involucrados estamos con ellos…
  • Demostraciones de afecto: darse o no un beso de buenos días o de buenas noches, decir te quiero, darse abrazos y besos, hacerse regalos, comprar el postre favorito de tu pareja, hacer un regalo sorpresa… No todo el mundo entiende las demostraciones de afecto de la misma manera, ni espera recibir las mismas ni utiliza las mismas
  • Relaciones sexuales: la frecuencia de las relaciones sexuales, las prácticas que queremos llevar a cabo, quien inicia el encuentro sexual, cómo queremos que sea ese encuentro… puede ser una fuente importante de conflicto
  • Modos y maneras correctos: utilizar o no palabrotas, el aseo y la higiene personal, la forma de vestir, la entonación y el volumen a la hora de hablar, la educación con la que nos dirigimos a los demás, la imagen que damos a nuestro entorno…

terapia de parejaCuando sabemos en qué áreas se tiene conflicto las ordenamos por orden de dificultad de resolución y empezamos a trabajar, de una en una, por las más fáciles, dejando para el final en las que tenemos posturas más alejadas o que más conflicto nos suponen; de este modo, iremos entrenándonos en comunicación, resolución de conflictos y en negociación de acuerdos con cosas sencillas y, cuando llegue el momento de enfrentarnos a las más complicadas, estaremos más preparados y será más sencillo hacerlo.

Si te cuesta llegar a acuerdos con tu pareja, discutís mucho, tenéis problemas que no acabáis de solucionar y que os generan conflicto, no dudes en ponerte en contacto conmigo y nos pondremos manos a la obra.

Ana Lombardía.

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