He tratado mal a mi ex novia

Experiencia en la consulta de una psicóloga. He tratado mal a mi ex-novia

he tratado mal a mi ex noviaLos últimos meses he tenido en consulta a un chico que acudió sintiéndose muy mal: su novia acababa de dejarle y, según él, con razón, pues él le había tratado muy mal, le había mentido, no le había tenido en cuenta… Me contactó agobiado por ser una mala persona y por haber perdido las ganas de relacionarse con los demás, de afrontar los problemas y de seguir con su rutina de vida. Además, se sentía inseguro, incapaz de hacer trámites sencillos, con muy baja autoestima y con una alta exigencia sobre sí mismo. Se castigaba continuamente por cómo se había comportado con su ex novia y creía que merecía sufrir por ello.

Tras 5 meses trabajando juntos le pedí, como ejercicio final, que escribiese un pequeño texto en el que contase qué había aprendido durante este tiempo conmigo y cómo había ido evolucionando. Lo que escribió me gustó tanto que le pedí permiso para publicarlo, pues creo que puede mostrar a la gente todo lo que se puede crecer y mejorar con una psicóloga y animar a muchos a venir a la consulta.

Me he dado cuenta que en este proceso que está siendo largo, complicado y a veces doloroso, hay cosas que cambian y cosas que se desechan.

Actitud positiva y constructiva hacia las cosas

Cosas que han cambiado, por ejemplo, mi actitud hacia los problemas. Al principio todo problema era insalvable a priori, lo que me hacía ni siquiera intentar afrontarlo. Esto me provocaba frustración, que a su vez me provocaba inseguridad, que reforzaba mi enfoque negativo de las cosas y así continuamente.

El simple hecho de ir al despacho de un profesor a hablar con el de algo importante, para mí era imposible. Eso ahora no pasa

Aunque no siempre es así  y a veces me siento inseguro de nuevo, asustado quizá y me tengo que forzar para afrontar el “problema”, la mayoría de las veces consigo enfrentarme a él (no siempre lo consigo, a veces las excusas ganan), lo que me da más confianza y me enseña que los problemas están más dentro que fuera de mí.

he tratado mal a mi ex noviaControl pensamientos negativos

Cuando no consigo enfrentarme a esa situación, aunque me sienta decepcionado, tampoco pasa nada, porque es un proceso y esa decepción no me lleva a frustración, sino a un “la próxima vez lo conseguirás” que se termina transformando en un sentimiento positivo

Seguridad en mí mismo. Importancia adecuada de lo que los demás piensen de mi

Mis relaciones personales. Yo tengo una personalidad “compleja” desde mi punto de vista, que a veces hace que mis relaciones sociales sean más complicadas de lo que para otras personas pueda resultar. Pero en lugar de frustrarme por eso, cada vez me siento más cómodo con esa situación. No necesito “gustar” a la gente, ni que me acepten, porque me siento más seguro de mi mismo y por lo tanto me enfrento a esas situaciones de una manera diferente, soy más natural y, aunque en ocasiones pueda parecer distante (falta de interés o simplemente por timidez) esa naturalidad hace que la gente se sienta más cercana o receptiva.

Además, esto me hace darme cuenta de que a mucha gente le pasa lo mismo que a mí asique ese pensamiento de no ser “especial” quita presión al asunto. Es decir, darme cuenta de que tampoco mi personalidad es tan “compleja”, sino, solamente personalidad a secas.

Control autoexigencia. Comprensión ante los propios fallos

Mi relación conmigo mismo también es diferente, ahora soy más “comprensivo” conmigo mismo y me siento menos estresado a la hora de hacer las cosas (casi siempre). Me permito “el lujo” de fallar e incluso de no intentar hacer algo en algún momento, sin pasarme el día llamándome de todo. Empiezo a aceptar que mis fallos son eso, fallos, que me lo puedo permitir y que hay fallos que son y serán inevitables (soy muy despistado) y que otros que puedan ser evitables son un reto en el que tengo que trabajar.

Reconocimiento de los propios sentimientos como algo valioso

Acepto mis sentimientos con orgullo. No los escondo, no miento para protegerme. Supongo que eso también tiene que ver con estar seguro de uno mismo. Me gusta sentirme mal (en el buen sentido de la expresión –si es que lo tiene- , claro) y me gusta sentirme bien. Me gusta sentir que ahora siento y no que finjo sentir.

A su vez, me hace disfrutar lo que hago con otras personas con lo que a las otras personas les gusta estar conmigo.

Actitud positiva II

he tratado mal a mi ex noviaTambién empiezo a tener ilusión e interés por las cosas. Me gusta que la vida esté dejando de pasar a mi lado como algo que no tiene nada que aportar. Antes mi vida era entre infeliz y neutra, ahora es entre neutra y feliz y supongo que mañana será más feliz que neutra.

También reconozco mis errores, los asumo y los lamento sin avergonzarme. Siento mucho las cosas que he hecho, pero es algo que no puedo evitar y no tengo que arrastrar esa culpa a mi nueva vida. Si estoy trabajando para ser mejor, no tengo que pagar por los errores que cometí cuando no “era mejor”, por los que además probablemente ya he pagado. Pero tampoco los olvido

Dejar de ser un llorica y lamentarme por todo

Cosas que he desechado, la cobardía, por ejemplo. Ahora si enfrentarme a una situación me da miedo, no hay más remedio que afrontarla, no vale rodear, evitar, ir hacia otro lado.

El victimismo. Si algo sale mal, pues a joderse tocan. Un día malo lo tiene cualquiera

El pasotismo. Hasta ahora he tenido suerte con la actitud con la que me he enfrentado a la vida. Ahora veremos lo que pasa cuando trabajo en ella (de momento, va bien…)

Espero que la experiencia de esta persona os anime a intentar sentiros mejor y a ¡crecer un poco más!

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