Truco para retardar la eyaculación

retardar la eyaculaciónRetardar la eyaculación es algo que preocupa a muchos hombres. El tiempo que duran durante la penetración es algo muy importante para muchas personas que quieren alargar el encuentro lo máximo posible, disfrutar de él y hacer disfrutar a su pareja.

A veces, esto preocupa tanto que se vive el momento de la penetración con muchos nervios y ansiedad, de manera que se consigue justo lo contrario a lo que se desea: se acelera la eyaculación. Aunque lo importante es la calidad y no el tiempo del encuentro sexual, si éste se vive con nervios, es demasiado breve y no se tiene sensación de control sobre el orgasmo, no va a ser placentera en ningún caso.

Es frecuente entre los hombres a los que les cuesta retardar la eyaculación y tienen sensación de eyaculación precoz que su fantasía vaya más rápido de lo que está sucediendo en realidad en el encuentro sexual. Os lo explico con un ejemplo: imaginad que os estáis besando con una mujer en el ascensor. Aun no habéis ni entrado a casa y, mientras subís y os besáis, tú ya te estás imaginando cómo es su cuerpo desnudo, cómo son sus tetas, cómo será chuparlas, cómo será penetrarla, cómo será moverte dentro de ella… ¡tú ya estás pensando en todo eso y sólo la estás besando!

La fantasía, aunque sólo suceda en tu cabeza, es un potente estimulador sexual: aumenta tu excitación de la misma manera que si realmente le estuvieses chupando las tetas y la estuvieses penetrando. De este modo, alcanzas el mismo grado de excitación con tu fantasía que con la realidad y, por tanto, te acercas al orgasmo sólo con besarla. Además, al acelerar el encuentro sexual en tu cabeza no te estás centrado en las sensaciones reales que te está provocando esa mujer ni las estás disfrutando casi nada.

¿Qué hacemos entonces? Lo que vamos a hacer es no acelerar la fantasía para retardar la eyaculación.

Truco para retardar la eyaculación

  • Céntrate en las sensaciones del momento. Disfruta de lo que estás sintiendo ahora, sin pensar en lo que va a venir después, en lo que vais a hacer, en lo que te va a hacer ella a ti, en lo que vas a sentir… sólo importa el ahora
  • retardar la eyaculaciónSi la fantasía te asalta la cabeza, nárrate a ti mismo lo que está sucediendo y lo que estás sintiendo: Estamos en el ascensor, nos estamos besando, que encanta cómo huele, el sabor de su boca, es alucinante cuando me muerde el labio inferior, besa muy despacio y es muy sensual… De esta forma, la realidad gana terreno a la fantasía en tu mente y queda eclipsada por la realidad
  • Como no podemos tener en la cabeza dos pensamientos a la vez, de igual potencia y además contradictorios (nos estamos besando vs. la estoy penetrando) lo que vamos a hacer es sustituir un pensamiento por otro, centrándonos en lo que está sucediendo y no en lo que va a suceder
  • De esta manera, adecuaremos nuestro nivel de excitación a lo que está sucediendo en el momento y no a lo que va a suceder dentro de un rato.
  • Además, nuestro nivel de excitación será más cercano al de nuestra pareja, pues estaremos los dos viviendo la misma realidad

Centrarse en lo que está sucediendo ahora nos permite disfrutar del encuentro sexual, de sentirlo con plenitud y vivirlo a tope; es mucho mejor y más efectivo que intentar distraernos recitando mentalmente la alineación del Betis.

No todos los hombres que tienen dificultades para controlar la eyaculación tienen tendencia a acelerar la fantasía. Si no es tu caso, no te preocupes, pues existen más formas de retardar la eyaculación; prueba ésta que te he contado en cualquier caso y, si no te sirve o quieres aprender más formas, no dudes en ponerte en contacto conmigo para solucionarlo.

El control de la excitación y, por tanto, de la eyaculación, es algo que se puede aprender fácilmente con trucos como este. A los que venís a consulta porque queréis aprender algún truco para retardar la eyaculación os enseño esta herramienta y otras muchas más que, combinadas y bien aplicadas, os proporcionan mucho control sobre la eyaculación y sobre vuestro placer.

Ana Lombardía.

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