Nunca había tenido un orgasmo. Experiencia con la sexóloga

nunca había tenido un orgasmoHe tenido unos meses en consulta a una chica que nunca había tenido un orgasmo y que, además, tenía dificultades en sus relaciones de pareja, pues tendía a relacionarse con chicos que no le hacían sentir bien. Fuimos trabajando y, poco a poco, conseguimos solucionar ambas cosas. Le he pedido que os cuente cómo fue su experiencia conmigo y este es el resultado:

Empecé mi terapia con Ana para tratar principalmente dos cosas:
– Mi tendencia a involucrarme en relaciones tóxicas
– Mi incapacidad para tener orgasmos

Lo que yo no sabía es que ambos temas estaban estrechamente relacionados y se trataba de una gran falta de autoestima o amor propio. El hecho de no quererme lo suficiente era el motivo por el cual mi criterio a la hora de elegir una pareja era tan bajo. No exigía nada y me conformaba con cualquier persona con tal de recibir mis dosis de cariño y apreciación.

El hecho de no tener orgasmos yo pensaba que se debía a la inseguridad y el miedo. Y en parte se trataba de eso, pero también, para mi sorpresa, mi necesidad de complacer a la pareja ya que yo no valgo lo suficiente como para ser complacida, negaba todas mis capacidades de sentir, y sobre todo, de sentir que yo también merecía disfrutar.

Empecé trabajando mis pensamientos erróneos los cuales llevaba muy interiorizados, como: “tienen que cuidar de mí, tienen que apreciarme” Y los modifiqué hacia una visión más realista como “Tengo que cuidarme, tengo que apreciarme”. Junto a Ana, he tenido que aprender qué cosas me gusta hacer y hacerlas. Debido a mi total carencia de amor propio y dedicación a mis parejas, había perdido mi identidad y me encontraba sin saber quién era yo realmente. Juntas, construimos un árbol de éxitos y metas logradas, así como futuros objetivos para darme cuenta de todas las cosas que yo misma había conseguido. También construimos una rutina de actividades que no involucraran llamar la atención del sexo opuesto para sentir apreciación.

Junto con su ayuda y la terapia sexitiva, aprendí a sentir, a dejarme llevar y disfrutar de las relaciones sexuales tanto en pareja como sola y a tener orgasmos. Aprendí que merezco ser protagonista yo también. Y es cierto, que a veces me siento insegura, a veces tengo ganas de quedarme en la cama y no hacer nada y a veces tengo miedo. Pero gracias a todos los recursos que Ana a puesto a mi disposición, puedo sobrellevar la situación y salir de ella exitosamente sin necesidad de atención. Había ido a muchas terapias anteriormente, y nunca me habían dicho: ya puedes continuar sin mí. Y sin duda, he aprendido quién soy y por lo tanto, ahora puedo ser yo.

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