El blog de Sexo en la piel

Todos los talleres y charlas Diciembre 2018

Diciembre es mucho más que comer turrón, hacer regalos y pasar frío. Os traigo una programación muy completita para este mes. Si quieres aprovechar para regalarle un taller a tu pareja, a tu madre o a tu amigo para Navidad o Reyes, ¡¡dímelo!!   Sexo anal. Claves para disfrutarlo. Jueves 13 de Diciembre 2018 Como aumentar el deseo sexual. Viernes 14 de Diciembre 2018 Mi ego sexual. Taller para mujeres. Sábado 15 de Diciembre 2018 Vaginismo y dispareunia. El dolor en la penetración. Jueves 20 de Diciembre 2018 Felación y masturbación masculina. Sábado 22 de Diciembre 2018 Cunnilingus y masturbación femenina. Jueves 27 de Diciembre 2018   CURSO DE SEXO ANAL. CLAVES PARA DISFRUTARLO  Fecha: Jueves 13 de Diciembre 2018 Horario: de 20.00 a 21.30 horas Destinado a: todas aquellas personas interesadas en aprender a disfrutar del sexo anal Lugar: Los Placeres de Lola . Calle Doctor Fourquet, 34, Madrid. Metro Lavapiés Precio por persona: 20 euros Imparte: Ana Lombardía  Disfrutar del sexo anal es, con frecuencia, una asignatura pendiente. El dolor es el principal impedimento para practicarlo, por lo que en este taller aprenderemos las distintas formas de practicar sexo anal y cómo disfrutarlo al máximo, eliminando el dolor de la ecuación. Modalidades del sexo anal: pene, dedos, beso negro, juguetes Técnicas del sexo anal: posturas, punto G, técnicas, actitudes Salud: higiene, cuidados, el dolor, precauciones Como disfrutarlo: evitación del dolor, deseo, aproximaciones, orgasmo Pincha aquí para inscribirte o aquí para pedir más información. También puedes reservar tu plaza llamando al teléfono 914 686 178 o a través del correo electrónico contacto@sexoenlapiel.com   ¿Quieres saber como es un taller de sexo anal? El periodista Juanan Navarro, de Código Nuevo, os cuenta en primera persona cómo es. Pincha aquí para leerlo.   CÓMO AUMENTAR EL DESEO SEXUAL Fecha: Viernes 14 de Diciembre 2018 Horario: de 20.00 a 21.30 horas Destinado a: todas aquellas personas, hombres y mujeres, interesadas en aprender a aumentar y manejar su deseo sexual Lugar:  Los Secretos de Mar. Calle Severo Ocha, nave nº4 (junto al centro comercial H2Ocio) Rivas-Vaciamadrid. Precio por persona: 20 euros Imparte: Ana Lombardía  Muchas veces creemos que no podemos hacer gran cosa para aumentar el deseo sexual ¡pero no es así! Podemos tener más control sobre nuestro deseo sexual del que creemos. Hay personas que han aprendido de forma innata a estimular su erotismo y, por eso, tienen más ganas que los demás. En esta charla sobre deseo sexual aprenderemos todo lo relacionado con este tema: qué es, cómo funciona y cómo podemos aumentarlo con pautas y trucos muy sencillos, muy efectivos y al alcance de todos. Puedes reservar tu plaza llamando al teléfono 662 475 589 o a través del correo electrónico lossecretosdemar.mc@gmail.com   MI EGO SEXUAL. TALLER PARA MUJERES Fecha: Sábado 15 de Diciembre 2018 Horario: de 19.00 a 20.30 horas Destinado a: mujeres que quieran sentirse más seguras con su sexualidad y disfrutar más de sus relaciones sexuales de pareja con hombres Lugar:  Lys Erotic Store. Avenida Camino de lo Cortao 13, San Sebastián de los Reyes, Madrid Precio por persona: 25 euros Imparte: Ana Lombardía  Muchas mujeres no disfrutan plenamente de sus relaciones sexuales de pareja. Sienten menos placer que sus compañeros, tardan en excitarse, les cuesta llegar al orgasmo, los encuentros no son como les gustarían… En este taller veremos algunas herramientas para empoderarnos y disfrutar del sexo queremos. Sentirnos fuertes para pedir lo que queremos Rechazar las prácticas que no deseamos Como guiar a tu pareja… cuando no te lo hace como te gustaría Atreverse a pensar más en tu placer y no tanto (o solo) en el suyo Liberarse, descontrolar y dejarse llevar Librarse de complejos físicos Empoderar tu cuerpo y tu sexualidad Pincha aquí para inscribirte o aquí para pedir más información.   EL DOLOR DURANTE LA PENETRACIÓN. VAGINISMO Y DISPAREUNIA Fecha: Jueves 20 de Diciembre 2018 Horario: de 20.00 a 21.30 horas Destinado a: todas aquellas personas interesadas en conocer y solucionar las dificultades y molestias asociadas a la penetración vaginal Lugar: Los Placeres de Lola . Calle Doctor Fourquet, 34, Madrid. Metro Lavapiés Precio por persona: 20 euros Imparte: Ana Lombardía  La dispareunia es el dolor asociado a la penetración vaginal y el vaginismo es la imposibilidad de tener relaciones sexuales con penetración. Contaremos más en detalle qué son, cómo se producen y cómo solucionarlas para poder disfrutar de la penetración. Si quieres saber más sobre el vaginismo, entra en este enlace. Si quieres saber más sobre la dispareunia, entra en este enlace. Pincha aquí para inscribirte o aquí para pedir más información. También puedes reservar tu plaza llamando al teléfono 914 686 178 o a través del correo electrónico contacto@sexoenlapiel.com   FELACIÓN Y MASTURBACIÓN MASCULINA Fecha: Sábado 22 de Diciembre 2018 Horario: de 19.00 a 21.00 horas Destinado a: todas aquellas personas, hombres y mujeres que deseen saber cómo dar placer a un hombre. Se puede asistir solo/a o acompañado/a Lugar:  Los Placeres de Lola . Calle Doctor Fourquet, 34, Madrid. Metro Lavapiés Precio por persona: 25 euros Imparte: Ana Lombardía En este curso aprenderemos cómo dar placer a un hombre mediante el sexo oral y la masturbación. Adquiriremos nociones básicas sobre la sexualidad masculina que luego nos ayudarán a aplicar las técnicas amatorias correctamente. Os llevaréis pautas muy concretas y sencillas que podréis aplicar, a solas o en pareja, en cuanto lleguéis a casa. Este curso de felación y masturbación os hará sentir más seguras/os en la cama y, por tanto, tanto vosotras como vuestras parejas disfrutaréis más. Habrá prácticas voluntarias con dildos de goma y plátanos. Características generales de la sexualidad masculina: – El deseo masculino – La excitación masculina – El orgasmo masculino Anatomía genital masculina Técnicas: – Las manos – La lengua y los labios – Los juguetes – Actitudes Pincha aquí para inscribirte o aquí para pedir más información. También puedes reservar tu plaza llamando al teléfono 914 686 178 o a través del correo electrónico contacto@sexoenlapiel.com   CUNNILINGUS Y MASTURBACIÓN FEMENINA Fecha: Jueves 27 de Diciembre 2018 Horario: de 19.30 a 21.30 horas Destinado a: todas aquellas personas, hombres y mujeres que deseen saber cómo realizar un buen cunnilingus y una masturbación a una mujer. Se puede asistir solo/a o acompañado/a Lugar: Los Placeres de Lola . Calle Doctor Fourquet, 34, Madrid. Metro Lavapiés Precio por persona: 25 euros Imparte: Ana

Mi ego sexual. Taller en Lys Erotic Store

MI EGO SEXUAL. TALLER PARA MUJERES Fecha: Sábado 15 de Diciembre 2018 Horario: de 19.00 a 20.30 horas Destinado a: mujeres que quieran sentirse más seguras con su sexualidad y disfrutar más de sus relaciones sexuales de pareja con hombres Lugar:  Lys Erotic Store. Avenida Camino de lo Cortao 13, San Sebastián de los Reyes, Madrid Precio por persona: 25 euros Imparte: Ana Lombardía  Muchas mujeres no disfrutan plenamente de sus relaciones sexuales de pareja. Sienten menos placer que sus compañeros, tardan en excitarse, les cuesta llegar al orgasmo, los encuentros no son como les gustarían… En este taller veremos algunas herramientas para empoderarnos y disfrutar del sexo queremos. Sentirnos fuertes para pedir lo que queremos Rechazar las prácticas que no deseamos Como guiar a tu pareja… cuando no te lo hace como te gustaría Atreverse a pensar más en tu placer y no tanto (o solo) en el suyo Liberarse, descontrolar y dejarse llevar Librarse de complejos físicos Empoderar tu cuerpo y tu sexualidad Pincha aquí para inscribirte o aquí para pedir más información.

Como aumentar el deseo sexual. Charla en Rivas-Vaciamadrid

CÓMO AUMENTAR EL DESEO SEXUAL Fecha: Viernes 14 de Diciembre 2018 Horario: de 20.00 a 21.30 horas Destinado a: todas aquellas personas, hombres y mujeres, interesadas en aprender a aumentar y manejar su deseo sexual Lugar:  Los Secretos de Mar. Calle Severo Ocha, nave nº4 (junto al centro comercial H2Ocio) Rivas-Vaciamadrid. Precio por persona: 20 euros Imparte: Ana Lombardía  Muchas veces creemos que no podemos hacer gran cosa para aumentar el deseo sexual ¡pero no es así! Podemos tener más control sobre nuestro deseo sexual del que creemos. Hay personas que han aprendido de forma innata a estimular su erotismo y, por eso, tienen más ganas que los demás. En esta charla sobre deseo sexual aprenderemos todo lo relacionado con este tema: qué es, cómo funciona y cómo podemos aumentarlo con pautas y trucos muy sencillos, muy efectivos y al alcance de todos. Puedes reservar tu plaza llamando al teléfono 662 475 589 o a través del correo electrónico lossecretosdemar.mc@gmail.com

He aprendido a masturbarme con ayuda de una sexóloga

Hace unos meses vino a mi consulta una chica muy joven, de ventipocos años, que no sabía masturbarse. Sí había sentido orgasmos usando un vibrador o una almohada, pero no sabía usar sus manos para darse placer. Esto le provocaba mucha frustración e inseguridad. En estos meses ha hecho un trabajo increíble y, semana a semana, ¡su progreso ha sido espectacular! Las primeras veces que hablamos sentía que iba a ser imposible, que no iba a ser capaz de lograrlo. Le he pedido que os cuente cómo ha sido su progreso conmigo estos meses, pues creo que es un gran ejemplo de lo que se puede conseguir con constancia y muchas ganas. Aunque ella os lo cuenta con mucha humildad, no sólo ha aprendido a masturbarse, sino que ha superado sus propias expectativas y ha conseguido tener hasta 8 orgasmos en una sola sesión de masturbación. ¡Enhorabuena! He aprendido a masturbarme Cuando me atreví a pedir una cita para Ana me sentía diferente. No sabía masturbarme usando mis dedos. Sí sabía lo que era un orgasmo, pero no cómo llegar a él de la manera aparentemente más simple.  Y me hacía sentir mal, incompleta, torpe. No sabía por dónde empezar y cuando me animaba a empezar mi problema era que no sabía seguir, me frustraba. No tenía paciencia. Por eso cuando fui a la consulta de Ana tenía muchas esperanzas de que ella me ayudase pero a la vez seguía confiada en que si no podía hacerlo era porque era rara, porque algo en mí no funcionaba bien. MENTIRA. Y esta es mi historia sobre cómo he aprendido a masturbarme. No me considero ninguna experta y pienso que aún tengo mucho camino que recorrer. Empecé observando mis genitales, mi vulva, con un espejo, toqueteando todo lo que veía. Los siguientes deberes fueron empezar a tocarme de forma más personal y menos objetiva. Aquí empezaba mi caminito de trabajo personal. Para masturbarme era muy importante la excitación y sin ella lo único que podía hacer era frustrarme más. Por supuesto la excitación no estaba presente todos los días  y me afectaba, me agobiaba y me ponía triste porque sentía que masturbarme era algo que tenía que hacer para mi aprendizaje y me faltaba una herramienta importante. Casualmente, mi primer orgasmo fruto de la masturbación no fue porque estuviese muy excitada pero sí estaba muy tranquila, a solas, dándome mi tiempo y mi momento. Ese orgasmo me hizo llorar de felicidad, pero también me hizo reír, me temblaban las manos y las piernas de la euforia porque había conseguido aquello que para mí parecía imposible. No quería rendirme. Tuve que aprender a controlar la respiración y sobre todo a no desanimarme cuando cambiando el ritmo o el movimiento de los dedos sobre el clítoris las sensaciones disminuían. Entonces, tocaba respirar profundo y volverlo a intentar. Tuve que saber dejarme llevar, algo que personalmente odiaba que me dijeran porque para mí no era fácil, no es algo que puedas ordenar a tu mente y ella lo ejecute, se trata de descontrol y hay que sentirlo. Es importante confiar en una misma, estar tranquila, relajada, concentrada en lo que haces, no tener prisa y no esperar que aquello que buscas ocurra a la primera y sin práctica. Tienes que confiar en que puedes y sabes hacerlo aunque cambies de técnica o de lugar y estés en un coche. Con suficiente excitación resulta muy fácil, no tienes que pensar en qué haces o no y todo funciona te muevas como te muevas. No tienes que pensar porque tu deseo te guía. Y cuando consigues ese orgasmo con tanta facilidad porque estabas súper cachonda, te llenas de una seguridad capaz de callar a todas tus inseguridades y me encanta esa sensación. Por supuesto, tuve dudas de si volvería a tener otro orgasmo cuando me volviese a masturbar otro día cualquiera. Tampoco me salió a la primera, pero al final pasó una segunda, una tercera, una cuarta…   Espero que su experiencia os anime a muchas a intentarlo. Como veis ¡es algo que se puede conseguir! Además, aunque a veces el proceso pueda resultar frustrante en algunos momentos, como muy bien os cuenta ella, el resto del tiempo es algo divertido y los resultados merecen mucho, mucho la pena. Ana Lombardía.   

Me masturbo con la almohada

Muchas personas, tanto hombres como mujeres, se masturban usando la almohada. Es una técnica de masturbación muy frecuente y extendida ¡pero no se habla mucho de ella! Sí podemos encontrar muchos artículos en internet que hablan de masturbarse usando las manos, vibradores o viendo porno, pero hacerlo con la almohada no está visibilizado. Tampoco la gente suele contarlo o decir abiertamente “yo me masturbo con la almohada” cuando hablan de sexo.   Desde pequeños La masturbación es con frecuencia algo que se descubre por casualidad. Las almohadas están presentes muchas veces en este descubrimiento. Un día un cojín, un montón de ropa o la almohada de tu cama está entre tus piernas y roza o presiona los genitales produciendo una sensación muy placentera. Como esta sensación te gusta, la repites. Vas aprendiendo a estimularte la zona genital de esa manera, como un juego. Ya de adultas muchas personas siguen utilizando esta técnica.   Por qué me masturbo con la almohada… y no de otra manera Masturbarse con la almohada tiene una serie de características que hace que muchas personas escojan esta técnica frente a otras: La estimulación es suave. Los genitales están llenos de terminaciones nerviosas y, por tanto, son muy sensibles. Estimularlos directamente resulta muy agresivo y demasiado intenso en ocasiones. Masturbarse de esta manera permite una estimulación más suave y placentera. Incluso, muchas veces se hace con la ropa interior puesta. Roce y presión con zonas amplias. Masturbarnos usando una almohada nos permite estimular zonas más amplias que con las manos o un vibrador. De este modo, no saturamos las terminaciones nerviosas de un único punto del cuerpo, como el clítoris. Esto nos permite aumentar las sensaciones, expandirlas más por todo el cuerpo y tener sensaciones más globales. Control de la estimulación moviendo la cadera. Para masturbarnos usando una almohada debemos mover todo el cuerpo, principalmente la pelvis y la cadera. ¡Estos movimientos pueden resultar muy sensuales! Al estar todo el cuerpo implicado, no sólo las manos, las sensaciones que nos provocan son más amplias. Además, los movimientos de cadera mueven la energía sexual y la extienden por todo el cuerpo.   Cómo tener sexo con alguien que se masturba con la almohada Ya sabéis que cuando nos acostumbramos a masturbarnos de una manera puede resultar difícil disfrutar y tener orgasmos cuando nos estimulan de una manera diferente a como lo hacemos nosotros. Si no queremos meter la almohada en el encuentro sexual debemos recordar que nuestra pareja se ha acostumbrado a un roce amplio e indirecto en los genitales. Por ejemplo, en vez de estimular el clítoris directamente con un dedo podemos usar presión y roce usando la palma de la mano, o colocar uno o dos dedos sobre el clítoris mientras ella cierra las piernas para aumentar la estimulación. Hay tantas formas de masturbarse como personas ¡Encuentra la tuya! Ana Lombardía.    

La importancia del hedonismo en nuestra vida diaria

A menudo veo en la consulta a personas que dedican la mayor parte de su tiempo -o todo- a actividades de índole “práctica”: trabajar, estudiar, tareas del hogar, gestiones diversas… Su día a día es maratoniano y apenas tienen tiempo para el ocio y el disfrute. Lamentablemente, la sociedad híper exigente en la que vivimos hoy en día nos arrastra con fuerza a esto. Tiempo para el hedonismo… poco o nada. Y esto afecta, por supuesto, a la vida sexual. Qué es el hedonismo El hedonismo hace referencia al placer por el placer. Al disfrute en sí mismo, sin más objetivos. Un placer libre, inmediato, muy visceral. El hedonismo es toda una filosofía de vida en la que la satisfacción y el bienestar son el fin último de la vida. Suena muy atractivo, ¿verdad? La cultura en la que estamos inmersos deja poco espacio para el hedonismo. La rutina del día a día se ha convertido en una vorágine que nos absorbe y nos llena de tareas y obligaciones, todas ellas súper importantes y súper urgentes. Además, en muchos casos esto está también bañado de la tiranía del perfeccionismo: tenemos que ser los mejores en todo y hacerlo todo a la perfección. El trabajo, los estudios, los hijos, las tareas de la casa… son obligaciones que se comen todo nuestro tiempo, energía y atención. Los espacios de ocio tampoco se quedan exentos de esta tiranía: la sociedad en la que vivimos cada vez nos exige más en este sentido: nuestro ocio tiene que cumplir una serie de requisitos muy exigentes: hay que ir a museos, exposiciones, muestras de arte, cine, teatro, leer… para ser los más cultos e interesantes. Hay que hacer deportes de agua, de aventura, ir al gimnasio, bailar… para estar en forma y ser atractivos y obligatoriamente disfrutar de estas actividades. Hay que ir a los mejores restaurantes, probar lo último en comida, ir a los nuevos locales… para estar al día y ser los más entendidos. Todo esto se aleja de la filosofía de placer por el placer. Cómo aplicar el hedonismo en nuestra vida diaria Creo que hay muchos más objetivos en la vida que el de perseguir únicamente el placer, eso está claro. Pero sí que creo que el placer puro debería estar más presente en nuestra vida. Vamos a comentar algunas pautas para empezar a aplicarlo: Piensa qué cosas te gusta hacer: por el simple hecho de hacerlas y disfrutarlas. Haz una lista de qué cosas disfrutas haciendo, qué cosas te relajan, qué cosas te divierten, qué cosas te hacen sentir bien… de este modo harás consciente qué es lo que te hace disfrutar realmente. Por ejemplo, darse una ducha o un baño, visitar una tienda erótica, tomar el sol, leer una novela, comer helado, dormir la siesta… Agenda tiempo para el placer: es importante que dejes espacios de tiempo en tu día a día para el placer. Resérvate momentos para hacer lo que te apetezca poniéndolos en tu agenda, igual que el resto de cosas. Elimina actividades de tu vida diaria: seguro que en tu vida diaria hay actividades de las que puedes prescindir. Obligaciones, compromisos y tareas que, si dejas de hacerlos, no pasa nada. Hacer esto te dejará tiempo, energía y atención para el placer. Aumenta el disfrute de tus obligaciones: establece estrategias para disfrutar de aquellas cosas que no te queda más remedio hacer, aunque no te gusten. Trabaja con música de fondo, haz deporte en compañía, ve la compra en pareja, decora a tu gusto tu lugar de trabajo, date un capricho al terminar esa actividad tan ingrata…   Cómo el hedonismo mejora nuestra vida sexual El hedonismo ya es sexualidad en sí mismo, pues tiene que ver con el disfrute, con el placer, con el bienestar, con el estar a gusto… Así que desde ahí ya tenemos mucho ganado. Además, si disfrutamos de nuestra vida diaria y de momentos de placer de forma habitual nuestro cuerpo y nuestra mente estarán más predispuestos al sexo propiamente dicho: Tendremos tiempo Estaremos descansados Nuestro estado de ánimo será positivo Nos encontraremos más receptivos Buscaremos más activamente el encuentro sexual Disfrutaremos más del sexo El verano y las vacaciones ofrecen muchas opciones para practicar el hedonismo ¡aprovéchalas! Ana Lombardía. 

Formación: Evaluación y Tratamiento de las Disfunciones Sexuales

En Octubre vuelvo con la II Edición de la Formación en Evaluación y Tratamiento de las Disfunciones Sexuales ¡qué ilusión! Es una formación para profesionales -psicólogos, educadores, formadores, enfermeras y demás profesiones relacionadas- que quieran aprender a trabajar en el campo de la sexualidad. ¡¡Os dejo toda la información!! Evaluación y Tratamiento de las Disfunciones Sexuales. ¿Quieres formarte para trabajar en sexualidad? Curso online de 60 horas en el que aprenderás a trabajar con falta de deseo, dificultades de erección, de control de eyaculación, anorgasmia, dolor durante la penetración… ¡Formación para profesionales! Fecha: 18/10/2018 al 29/11/2018 (si quieres inscribirte pero ya ha empezado el curso dímelo y lo solucionamos) Duración: 6 semanas (Nº de horas lectivas estimadas: 45) Programa: (pulse aquí para ver el contenido del curso) Autores: (pulse para ver información sobre los autores) PRECIO:   275,00 Euros Copia este código al inscribirte y tendrás un 15% de descuento: inTEA612X2018   Los objetivos generales del curso son: Identificación correcta, adecuada y temprana de las disfunciones sexuales. Evaluación completa de cada disfunción: identificación, desencadenantes, predisponentes y mantenedores. Tratamiento de las disfunciones sexuales: establecimiento de objetivos a conseguir, conocimiento y aplicación de las técnicas y consecución de objetivos. Adicionalmente, se abordarán en el primer módulo y a lo largo del curso, de forma transversal, los siguientes contenidos: Desarrollo de habilidades terapéuticas: – Desangustiar. – Desculpabilizar. – Normalizar. – Intervenir fomentando la naturalidad. – Actuar como modelo. Asesoramiento en sexualidad y afectividad: – Habilidades de asesoramiento. – Informar frente a aconsejar. – Interferencia de las creencias personales PINCHA AQUÍ PARA VER MÁS INFORMACIÓN Y MATRICULARTE  

Mi opinión sobre el Sexy Vibe! Intense Orgasm

Seguramente ya sabréis que existen en el mercado un montón de marcas y productos de cosmética erótica. Lubricantes, geles de masaje, espumas, perfumes… ¡la variedad es enorme! y muchas veces es fácil perderse entre tanta variedad. Por ello quería hablaros de unos de los productos que más se están viendo últimamente: los geles que intensifican las sensaciones. En concreto, el Sexy Vibe! Intense Orgasm, de la marca brasileña Orgie. Orgie es una marca brasileña afincada en Portugal. Es una marca muy nueva, llevan poco tiempo en el mercado. Aun así, llama la atención la rapidez con la que se están haciendo un nombre y la calidad de sus productos. Qué es el Sexy Vibe! Intense Orgasm El Sexy Vibe! Intense Orgasm es un producto fabricado para estimular los genitales, provocando sensaciones nuevas que pueden resultar muy placenteras y estimulantes. Es un gel que promete aumentar y provocar sensaciones placenteras Recomendado para aplicarse en la vulva y en el pene No debe aplicarse internamente -sólo uso externo Fabricado para producir sensación de hormigueo, frío y calor Presentado en un bote con dispensador de 15 mililitros Hecho a base de plantas como la centella asiática y la mentha arvensis Contiene arginina, que aumenta el flujo de la sangre en la zona, volviéndola más sensible La base del producto es agua, por lo que podemos utilizarlo con preservativo   Mi opinión sobre el Sexy Vibe! Intense Orgasm El otro día los compañeros de Orgie me enviaron el Sexy Vibe! Intense Orgasm para que lo probase. Recibo un montón de productos eróticos que me envían las marcas y muchos acaban en un cajón, sin que llegue a prestarles atención nunca. En esta ocasión me llamó mucho la atención el packaging, pues me pareció muy elegante y discreto. Decidí abrir el bote y aplicarme, con el dedo, un poco de producto en los labios. El olor y el sabor es mentolado, muy fresco. Casi como los chicles o los sprays bucales. Al principio no noté nada pero, pasados unos minutos, empezó la sensación de hormigueo. La sensación es muy extraña, pero curiosamente resulta ¡muy divertida! Según van pasando los minutos la sensación de hormigueo, lejos de disminuir, va en aumento. De hecho, es a los 10-12 minutos cuando la sensación de hormigueo alcanza su punto máximo. Al día siguiente decidí probar el producto en la vulva. Eché un poco de gel en los labios mayores, menores y el clítoris. Inmediatamente se nota una sensación de mucho calor. La sensación de calor dura unos 5 minutos. Me resultó curioso, pues no noté la sensación de hormigueo tan potente que sí había sentido en la boca. Estando excitada la sensación es similar: se mantiene la sensación de calor pero no se nota el hormigueo.   Para qué utilizar el Sexy Vibe! Intense Orgasm Muchas veces la gente acude a las tiendas eróticas buscando un producto que transforme por completo su vida sexual, resuelva sus problemas en la cama y aumente sus sensaciones de placer. Hay que tener en cuenta que la cosmética erótica es un aliado, una herramienta. El Sexy Vibe! Intense Orgasm también. Sexy Vibe! Intense Orgasm es un producto genial para probar cosas nuevas en la cama, jugar a solas o en pareja y descubrir sensaciones diferentes Es muy suave, por lo que no irrita ni enrojece la zona genital La sensación de calor que provoca puede resultar un complemento estupendo en la vida sexual Muy recomendado si quieres explorar las diferentes sensaciones que puedes experimentar con tu cuerpo No provoca placer en sí mismo, pero sí puede resultar muy placentero recibir caricias en la vulva utilizándolo Sí he echado en falta que la sensación de calor durase más tiempo, pues se va a los pocos minutos. Tampoco pude sentir en la vulva la sensación de hormigueo que tuve en la boca… aunque creo que eso es positivo, pues me parece que me hubiese resultado muy agresivo. No he probado su efecto en un pene, así que no puedo deciros mucho a ese respecto. Vosotros, ¿Lo habéis probado? ¿Qué os ha parecido? Me encantaría saber vuestra opinión al respecto.   Ana Lombardía.     

No puedo masturbarme sin porno

Muchas personas, tanto hombres como mujeres, me escriben o acuden mi consulta con la misma demanda: no puedo masturbarme sin porno. Es una dificultad bastante habitual hoy en día, en la que el porno está al alcance de todos y su uso se ha extendido y normalizado en nuestra sociedad. Estas personas se habitúan a masturbarse con pornografía y, cuando intentan hacerlo sin ella, encuentran dificultades para excitarse y/o para llegar al orgasmo. A veces, incluso, pueden tener estas mismas dificultades cuando mantienen relaciones sexuales en pareja. Beneficios del consumo de porno La pornografía es un estímulo erótico, a nivel mental, muy potente. De hecho, no creo que haya nada más potente que el porno a la hora de estimular la fantasía de una persona. El porno más tradicional suele presentar imágenes muy directas, primeros planos, escenas muy rápidas, historias muy estimulantes y de lo más variopinto. A muchas personas, el usar porno para masturbarse les hace la tarea mucho más fácil. Te excitas muy rápidamente, te mantiene concentrada durante el proceso, la excitación va en aumento con sencillez… El proceso es rápido, simple y muy efectivo. El porno puede ser, también, una fuente de contenidos para las fantasías de muchas personas que, por el motivo que sea, no han explorado todavía su mente en busca de recursos con los excitarse y disfrutar de su sexualidad. Además, a día de hoy podemos acceder a la pornografía fácilmente, desde la intimidad de tu casa, con tu ordenador, móvil o tablet. Y gratis. Los vídeos, por otro lado, te permiten avanzar y retroceder por las escenas que te resulten más excitantes, adecuándose a tu excitación y deseo en cada momento. Incluso, muchas webs te permiten la opción de multipantalla, en la que puedes visualizar varios vídeos de manera simultánea. Por qué no puedo masturbarme sin porno Masturbarse con porno suele resultar muy fácil y rápido. Por tanto, suele ser habitual que nos habituemos a ello y lo introduzcamos en nuestra rutina. Aquí, la palabra clave es la habituación. Cuando se usa porno con regularidad, muchas personas pueden habituarse a su uso; es decir, su mente se acostumbra a excitarse usando una estimulación muy alta, muy potente. Lamentablemente, muchas veces la realidad no resulta tan estimulante como la ficción del porno. Si nuestra mente y nuestro cuerpo se habitúan a la estimulación del porno, la realidad o nuestras fantasías pueden no sernos tan excitantes. Suele ser muy frecuente que nuestra capacidad de fantasear se vea mermada cuando usamos porno de manera frecuente. Nos cuesta elaborar fantasías, concentrarnos y recrearnos en ellas. El porno puede hacer que nuestra mente se acostumbre a la facilidad de los vídeos y se vuelva un poco vaga a la hora de crear sus propias fantasías. De ahí que muchas personas digan eso de no puedo masturbarme sin porno. Del mismo modo, la realidad puede resultar más aburrida o menos estimulante si nos hemos habituado al porno. El porno es la ficción del sexo y, como tal, puede ser mucho más estimulante. Desde luego, las escenas son mucho más rápidas y directas, y más aun si optas por ver varios vídeos a la vez o repetir una y otra vez las mismas secuencias. Incluso, a veces llega el punto en el que ni el propio porno resulta lo suficientemente estumulante. Se va escalando en la habituación, de manera en que cada vez es necesario usar vídeos más potentes, ver únicamente las escenas más fuertes y visualizar varios vídeos a la vez. Al final puede resultar que el porno llegue a aburrir. Con el porno pasa un poco como con el alcohol. Si te acostumbras a beber alcohol, necesitas más copas para emborracharte. Tu cuerpo adquiere tolerancia a él. Además, las personas acostumbradas a beber alcohol suelen tener más dificultades para divertirse y pasárselo bien sin él, pues se habitúan a usarlo como herramienta para desinhibirse y reírse. Cómo puedo volver a masturbarme sin porno En este punto, la clave es la deshabituación. Es necesario que se produzca un proceso de desintoxicación del porno. El cuerpo y la mente se han habituado a la estimulación tan potente que produce el porno y, por tanto, es necesario pasar un tiempo sin usar pornografía. Obligarnos a dejar de usar pornografía durante un tiempo hacen que nuestro cuerpo y mente se limpien. Cuando hacemos esto, nuestro cuerpo y mente se vuelven más receptivos, más sensibles a los estímulos eróticos del entorno, de la pareja y de la mente. Además, nos vemos obligados a volver a utilizar la fantasía para estimularnos. Del mismo modo, en las relaciones sexuales en pareja podremos concentrarnos mejor en las sensaciones placenteras y disfrutar con plenitud de los encuentros sexuales. Puede ser de gran ayuda introducir elementos novedosos en nuestra vida sexual, tanto a solas como en pareja. Jugar a juegos de rol, utilizar juguetes eróticos como los que tienen en sex shop online Mundo Erótico, leer novelas eróticas… Un caso real Tuve en la consulta un chico que acudió porque estaba experimentando, desde hacía unos meses, dificultades para llegar al orgasmo cuando estaba con su pareja. Estuvimos varias sesiones evaluando su vida sexual y no había nada que pareciese resultar la causa de esa nueva dificultad. Al final me contó que se masturbaba a diario con pornografía, de manera rápida, para conseguir un desahogo fácil y placentero. Además, me comunicó que sus masturbaciones ya no eran tan placenteras y que el porno le estaba dejando de resultar estimulante. Le propuse, simplemente, que dejase de masturbarse con pornografía durante unas semanas. Durante esas semanas su cuerpo y su mente volvieron a sensibilizarse: fue recuperando la capacidad de fantasear, su cuerpo estaba más receptivo al contacto y a las sensaciones, se fijaba más en los estímulos eróticos de alrededor… hasta que dejó de tener dificultades para llegar al orgasmo con su mujer No pasa siempre ni a todo el mundo No caigamos en el error de creer que, si usamos porno, nos insensibilizaremos y ya no podremos prescindir de él. Hay personas más y menos sensibles a los

La penetración ya no me duele. Experiencia con la sexóloga

Hace unos meses vino a mi consulta una chica que no podía tener relaciones sexuales con penetración vaginal, pues sentía muchas molestias y dolor. Hemos estado trabajando en ello y, finalmente, ya puede tenerlas ¡y disfrutarlas! Le he pedido que comparta con vosotros cómo ha sido su proceso y su experiencia solucionando esta dificultad que tenía en la cama, el uso de los dilatadores, la relación con su pareja… Estoy muy orgullosa de todo el trabajo que ha hecho, del esfuerzo y de los resultados obtenidos. ¡Enhorabuena! Espero que su testimonio os guste tanto como a mi. La penetración ya no me duele Ir al psicólogo se lleva en silencio. Ir al sexólogo, más. Porque todo lo que tiene que ver con EL SEXO (así, en mayúsculas) se esconde. Si hay algo que no funciona bien, te lo callas, te lo tragas. Y entonces, lo más tonto empieza a distanciarte de tu pareja. Piensas cosas que no son. Tienes celos, tienes envidia. Crees que eres un bicho raro porque todo el mundo está hablando de todo el sexo que practica y tú no. Te callas. Te cierras. Y tu vagina más. Cada vez más. Hasta el punto de que no eres capaz de ponerte un tampón. Ya no disfrutas en la cama. Todo te duele. No disfrutas estando con tu pareja. Cuando te abraza para convertiros en uno, haces fuerza para separar su cuerpo del tuyo. Si llegas hasta ese punto, reza por tener una pareja que te quiera de verdad. Pero de verdad de la buena. Si tienes esa suerte, como fue mi caso, descubrirás muchas cosas sobre tu relación y volverás a sentirte querida, deseada, sexy… ¡Única a su lado! Tras varios intentos fallidos de tratar de arreglarlo, tomas la decisión de acudir a un especialista. Lo consultas con tu pareja. Te apoya. Te ayuda cuando tienes que hacer ejercicios de dilatación. Es paciente cuando sabe que no puede haber penetración. Es más, dice que no le importa, que lo que él quiere es que tú disfrutes y que estés bien. Ahí es cuando empiezas a relajarte, a sentirte más cómoda. Semana a semana vas progresando con los dilatadores. Te vas tranquilizando y le vas contando a personas de confianza la terapia que estás siguiendo… y, ¡oh, sorpresa! No todo son unicornios y arco iris. Empiezan a aparecer más y más personas con dificultades sexuales de todo tipo. Te dicen que eres muy valiente por lo que estás haciendo, te animan a continuar, se sorprenden por la sinceridad y naturalidad con la que tratas este tema. Entonces, coges todavía más fuerzas para seguir adelante. Te vas dando cuenta de lo que te pasa a ti, le pasa a mucha más gente. Que no eres la única que coge cistitis al mínimo descuido, que no eres la única que no está cachonda 24/7, que lo de hacerlo una vez a la semana a veces no se consigue… En definitiva, que EL SEXO es otra cosa. Descubres lo que es EL SEXO cuando hablas de ello sin tapujos, con tus amigos, con un especialista… hasta con tus padres (ellos me han enseñado lo que es el amor y lo que significa vivir en pareja, aunque no estemos de acuerdo en todo, ¿eh?). De repente, consigues que el dilatador más complicado entre fácilmente. Vuelves a reír con tu pareja cuando tenéis relaciones sexuales. Ya no te duele. Ya no te acuerdas de nada. Solo puedes concentrarte en ese momento en el que te vas a sentir flotando, con la cabeza en la nada. Te das cuenta de que EL SEXO no es algo normalizado, que cada pareja lo vive a su manera y que tú eres feliz así (haciendo lo que quieras, cuando quieras, donde quieras y las veces que quieras).

Sex Bloggers Meeting 2017 Barcelona. ¿Qué hago cuando me voy de viaje de trabajo?

Hace unos 10 días tuve el placer de asistir a la segunda edición del Sex Bloggers Meeting. El Sex Bloggers Meeting es un evento en el que nos reunimos bloggers de sexualidad de toda Europa para conocernos y poner en común nuestros aprendizajes y experiencias. Es una ocasión única al año. Además, este año coincidió con el aniversario del Museo Erótico de Barcelona, encargado de la organización y espacio del SBM. Todos los que asistimos somos bloggers; tenemos un blog en el que hablamos de sexualidad y tratamos de difundir una sexualidad positiva y placentera. Pero en realidad, todos somos muy diferentes: hay psicólogos, periodistas, presentadores de televisión, actrices porno, escritores, atadores de bondage, amos y sumisos de BDSM, marcas de juguetería y cosmética erótica, youtubers… ¡todo lo que os podáis imaginar! Esto hace que sea un evento muy nutritivo y enriquecedor para todos. El SBM nos permite conocernos entre nosotros, conocernos cara a cara (normalmente nos conocemos por las redes sociales y estamos al tanto del trabajo de unos y otros) y proponer nuevos proyectos. Además, aprendemos los unos de los otros, asistimos a charlas, espectáculos, talleres y formaciones de lo más variopintas; este año, hemos asistido desde a talleres de escritura erótica a formación en bondage. Esta segunda edición he apreciado aun más la importancia de un evento como este. Porque no sólo nos permite conocernos, aprender, y adquirir herramientas nuevas, sino porque nos hace reflexionar sobre la importancia de nuestro trabajo y el modo en el que lo estamos llevando a cabo. Muchas veces, cuando me pongo a trabajar, me ciño a las ideas de siempre, voy a lo que sé que me funciona, a lo seguro, a lo que en un momento dado fue una gran idea, sin innovar mucho más. El SBM me ha permitido, una vez más, pararme a reflexionar durante unas horas sobre la forma en la que hago mi trabajo para darle un nuevo enfoque, adaptarlo a los nuevos cambios que se suceden en nuestra sociedad y hacerlo aun más efectivo. Lamentablemente, con el ritmo de vida que llevamos hoy en día no tenemos muchas ocasiones para reinventarnos y evolucionar laboralmente; este evento hace que, al menos una vez al año, tengamos ocasión de hacerlo. Valerie, tú tienes gran “culpa” en este proceso ¡gracias! Mil gracias, de todo corazón, a todos los que habéis hecho posible que este evento se haya hecho realidad un año más. Ubal y Gema, los organizadores, de verdad, ¡sois increíbles! Gracias por vuestro trabajo pero, sobre todo, por vuestro cariño. Gracias al Museo Erótico de Barcelona, por la organización, por el espacio, por las sorpresas… sin vosotros esto no sería posible. Gracias a todas las marcas de juguetería erótica: me habéis dado un montón de herramientas con las que trabajar en la consulta y en los talleres; Nuei, Adrien Lastic, Bijoux Indiscrets, Feelz Toys, Ero Partner… Iré escribiendo reseñas en el blog y en redes sociales sobre todos los productos. Gracias a los que vinisteis a darnos formación: Georgina Burgos, Valerie Tasso, Jordi Lucena, Victoria Rodríguez, Wasakk de Dobliyu, Elisa de Nuei. Gracias a todos los compañeros, que os desplazasteis conmigo desde vuestras ciudades hasta Barcelona. Gracias por venir, por vuestras risas, por vuestros mimos, por vuestras ideas. Gracias Violeta, por atarme y por tu pin de clítoris. Gracias Zoraida, eres la mejor. Susana, un placer ponerte cara, ¡tenemos que hacer muchas cosas juntas! Gracias María de Ars Eróticas, tengo pendiente encargarte una lámina. Espe, un placer volver a verte. Anahí, gracias por tus sonrisas. Gracias a todas, no puedo nombraros una por una, pero gracias de verdad. Espero que repitamos el año que viene! Millones de besos! Ana Lombardía. 

He aprendido a estar sola ¡y lo disfruto! Experiencia en la consulta de la psicóloga

He estado trabajando en la consulta con una chica que había pasado toda su vida en pareja, encadenando una relación tras otra. Tras dejarlo con el último novio se sentía perdida, vacía y desconcertada. No quería tener una nueva pareja, sino que quería aprender a estar sola y disfrutarlo. Le he pedido que os cuente su experiencia conmigo en la consulta y cómo ha sido su proceso de crecimiento personal ¡espero que os guste tanto como a mi! He aprendido a estar sola Empecé mi terapia tras haber dejado una relación tóxica de tres años de duración y encontrarme completamente vacía. Había tenido tantas relaciones sentimentales, enlazándolas unas con otras que había perdido por completo mi identidad. No tenía ni idea de cómo estar sola y como entretenerme. Cómo quererme sin que alguien me diga todos los días que me quiere o que guapa estaba. Al principio fue difícil y tuve que simplemente confiar en Ana y hacer lo que ella me mandaba, como si fueran deberes porque no tenía ganas de realizar ninguna de las tareas que ella me asignaba. Poco a poco, lo que antes era una obligación se fue convirtiendo en rutina y con gusto, empecé a disfrutar de esas actividades con la que rellenar los huecos que antes estaban completos por estar en pareja. También aprendí cómo una relación sana debe ser y lo básico que he de exigir a una persona. Tras 6 meses con Ana, conocí a otra pareja por lo que mi proceso de estar sola y disfrutar de mi misma no se completó totalmente. Tras esos 6 meses con Ana por fin me embarqué en una relación de pareja sana basada en el respeto mutuo y el amor. Pero tras mi terapia, a la vez,  me había vuelto más exigente también por lo que aunque este chico me trataba muy bien, yo necesitaba más y no me sentía completamente llena, así que por primera vez en mi vida, prioricé mis necesidades y acabé con esa relación. Ana estuvo conmigo ayudándome a entender mis sentimientos y pensamientos. Para mi es complicado muchas veces interpretar lo que siento y lo que quiero. La primera semana me sentí de nuevo vacía y agobiada de estar sola a los 30. De nuevo sentía que nada me llenaba como acurrucarme con alguien y dejar que me acaricien la cabeza. Tras una semana y media después de dejarlo me dije: ¡se acabó!. Y recordé que Ana me dijo que a veces, cuando no tienes una rutina establecida, tienes que ponerte normas y obligarte a hacer ciertas cosas hasta que forman parte de tu vida. Me senté y empecé a pensar primero en las cosas que me gustaba hacer cuando estuve soltera la última vez, ¡cuando tenía nada más y nada menos que 14 años! Hice una lista de esas actividades que hacía y me gustaban cuando aún era una inocente e independiente niña: dibujar, tocar el piano y la guitarra, ir al gimnasio. Luego, hice una segunda cosa: una lista de las cosas que siempre quise hacer pero nunca tuve tiempo porque ese tiempo estaba dedicado a mi pareja. Cosas como: aprender historia universal, hacer danza del vientre, y una lista interminable de libros y películas que tenía pendientes. Todos los días, después de trabajar, he llegado a casa, me he sentado y me he dicho a mi misma en voz alta: Sara, de todas estas cosas, ¿qué quieres hacer hoy?. Puede sonar estúpido, lo sé, pero a veces tengo que ser muy estricta conmigo misma para hacer las cosas y no caeren el: la vida es una mierda, nadie me quiere, me voy a la cama a que el tiempo pase lo más rápido posible mientras duermo. Y como iba diciendo, cada día, elegía las actividades que me apetecía hacer. Increíblemente, tras un par de semanas haciendo esta rutina, me arrolló un sentimiento enorme de satisfacción e independencia. De repente, no me sentía sola, mi vida empezó a tener sentido y cada día cobraba su significado. He aprendido a estar sola. Ahora me siento completamente renovada, como antes nunca me había sentido. Sé que no necesito a nadie, y sé que tengo mucho que ofrecer tanto al mundo como a mí misma. Me encanta cuidarme y darme las cosas que la vida tiene para ofrecer. Y todo tengo que agradecérselo a Ana por sus ejercicios y obligaciones, que aunque al principio parece demasiado simple para ser la solución, al final las soluciones son simples pero necesitamos que alguien nos guíe. Ahora me siento preparada para comerme el mundo y ser yo.  

Cómo tener una fantasía erótica

Las fantasías eróticas son imágenes, historias, que construimos en nuestra cabeza y que tienen un contenido que nos excita y erotiza. Tener fantasías eróticas es muy saludable, pues nos permiten disfrutar de nuestra sexualidad de una manera segura, divertida y placentera. Con frecuencia vienen a mi consulta personas preguntando cómo tener una fantasía erótica. Hay personas que están muy acostumbradas a fantasear y construyen con facilidad fantasías en su mente. Otras, por el contrario, no tienen ese hábito y les cuesta concentrarse, evocar escenas excitantes y dejarse llevar por ellas. Ventajas de tener fantasías eróticas Tener fantasías eróticas está lleno de ventajas. Vamos a comentar algunas de ellas. Están libres de riesgos. Las fantasías, como ocurren sólo en tu mente, son totalmente seguras. No hay peligro de embarazo no planificado, de contraer una infección o de que te hagan daño emocionalmente. Tú construyes tu historia, es como tú quieres y listo Total libertad. En las fantasías ¡todo vale! Cuando te preguntes cómo tener una fantasía erótica, solo recuerda que no hay reglas ni normas. Sólo lo que tú quieras. Las fantasías no se tienen por qué llevar a la práctica, así que hasta lo más descabellado e inapropiado en la “vida real” es legítimo en tu cabeza Son muy saludables. Tener fantasías eróticas es muy saludable. Estimulan la mente y el cuerpo, liberan endorfinas, nos ponen contentos, nos permiten disfrutar como queramos… Erotizan la mente. Las fantasías estimulan la mente, la mantienen activa y despierta. Además, al ser de contenido erótico, aumentan nuestro deseo sexual y nos mantienen receptivos a disfrutar de la sexualidad No es necesario llevarlas a la práctica. Las fantasías están para disfrutarlas en la cabeza ¡no es necesario llevarlas a la práctica! Lo bueno de las fantasías es que nos permiten disfrutar de experiencias que no queremos –o no podemos- tener en la vida real Cómo tener una fantasía erótica Tener fantasías eróticas es un hábito de pensamiento. Hay gente que está acostumbrada a utilizar su mente y a hacerla funcionar teniendo fantasías de contenido sexual, y otras no. Para los que no están acostumbrados, vamos a comentar algunas reglas que nos guiarán y nos facilitarán este fantástico pasatiempo. Deja que la mente fluya. Saca las ideas a pasear, sin más. No hay reglas, no hay normas, nada de nada. Simplemente busca una idea, concéntrate en ella y deja que te lleve No busques una línea argumental lineal. Las fantasías no tienen por qué ser como una película, con un inicio, un nudo y un desenlace. Las fantasías bien pueden ser una serie de escenas inconexas y sin sentido entre sí. Ve a saltos, adelante y atrás, sin sentido, de una escena a otra… No juzgues tus fantasías. Como hemos comentado antes, en las fantasías todo vale. Todo es todo, de verdad. Las fantasías son lo más libre, individual y auténtico que podemos tener, así que no juzgues si está bien o mal, si es apropiado o si deberías estar pensando en eso. Feel free Si se te va la cabeza a otra cosa, no pasa nada. Es posible que, si no estás acostumbrada a pensar en este tipo de contenidos, te cueste concentrarte y divertirte con ello. Si se te va la cabeza a otras cosas, no pasa nada. Simplemente, vuelve a donde lo habías dejado (o a otro punto distinto) y listo. Es normal que eso pase, incluso a las personas ya habituadas a fantasear Escribe un relato. Si al principio te cuesta y no se te ocurre en qué pensar, escribe tu propio relato erótico. Esto sí puedes hacerlo con inicio, nudo y desenlace. Describe el ambiente, la situación y a las personas; eso te ayudará a llevar la mente a la situación. Después, ve describiendo las escenas que se van sucediendo. Qué hacéis, cómo os tocáis, qué decís… cuantos más detalles des, más vívida será la fantasía. Después, podrás utilizar tu propio relato para fantasear Lee fantasías de otras personas. Prueba a leer los relatos eróticos o las fantasías de otras personas. Internet está lleno de páginas en las que la gente sube sus propios cuentos eróticos. Échales un vistazo, pueden darte ideas. Si quieres, pídeme que te mande un libro en pdf con una antología de fantasías eróticas femeninas. Cuando lo leas, verás que no hay normas respecto al cómo tener una fantasía erótica Las fantasías eróticas las puedes elaborar en tu cabeza mientras vas en el autobús, cuando vas andando por la calle, mientras de duchas… ¡cualquier momento es válido si te permite centrar tu mente en ello! Las fantasías también se utilizan para erotizar el cuerpo y la mente a la hora de masturbarte. Muy a menudo en mi consulta las personas no saben cómo tener una fantasía erótica para masturbarse; estas pautas que os he escrito son algunas de las que les doy para que le vayan “cogiendo el tranquillo” a esto de fantasear Ana Lombardía.

Mi experiencia abriendo la relación de pareja en la consulta de una sexóloga

En las últimas semanas he estado trabajando en la consulta con una pareja que quería abrir su relación de pareja. Él lo tenía muy claro pero ella, aunque quería intentarlo, tenía sus reservas. Hemos estado trabajando para aumentar la confianza entre los dos, solventar los miedos e inseguridades, llegar a acuerdos y negociar los nuevos términos en los que se basaría su nueva relación. Le he pedido a ella que os cuente cuál ha sido su historia, cómo llegaron a mi consulta y cómo ha sido su experiencia aquí conmigo. ¡Espero que os guste! A los cinco años de estar con mi pareja, con momentos buenos y malos, me pide que me case con él y ponemos fecha de boda. Llegando el verano, le noto muy raro en el plano íntimo, mucho más “acelerado”, lo cual hablamos. Me dice que quiere experimentar cosas nuevas, que quiere tener sexo con más personas, siempre conmigo presente (es algo que ya habíamos hablado en muchas ocasiones), pero yo le daba “largas”, porque estaba contenta con lo que teníamos, yo por mi parte no necesitaba más. Ante mi negativa, me dejó porque me dijo que me haría daño, qué conmigo o sin mi quería probar… y lo hizo. Al descubrirlo, se lo dije y vino su arrepentimiento. Lo hablamos y decidimos darnos una nueva oportunidad, creemos que merecía la pena. Buscó ayuda con una psicóloga, pues le dije que tenía un problema, no por lo que sentía, sino por la obsesión que tenía, que incluso le llevaba a romper conmigo. Como no era especialista en sexología, dejó la terapia  y te encontramos a ti. Después de varias sesiones y hablar mucho con mi pareja. Creo que he abierto un poco la mente, porque en realidad todos tenemos nuestras fantasías sexuales y con los acuerdos a los que hemos llegado creo que podemos disfrutar mucho más del sexo sin que ello interceda en nuestra relación, que por cierto, es muy buena en todos los planos. Yo creía que al tener contacto con más personas, podría distanciarnos, pero no ha sido así. Estamos yendo muy despacio en ese sentido. Con respecto a ti, tengo que agradecerte cada una de tus palabras y consejos. Los cuales desde que pongo en práctica, me está viniendo bien. Si en algún momento necesito de tu ayuda de nuevo, no dudaré en contactar contigo. Quedo muy agradecida por la forma en que has tratado nuestro “problema”, nos has sido de gran ayuda. Si estás abriendo tu relación de pareja es posible que te asalten dudas, miedos, inseguridades y dificultades. Si te apetece, pásate (o pasaos) por la consulta y lo vemos juntos. Ana Lombardía.

Ayudar a mi pareja con los problemas de erección. Claves

En las últimas semanas he recibido en la consulta a varias mujeres que me preguntaban cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erección. Llegaban angustiadas y muy perdidas, porque no sabían qué podían hacer para apoyar a sus novios ante esa dificultad. Nótese que no venían ellos, sino ellas, a la consulta. Ellos estaban bloqueados, paralizados, y se negaban a moverse y actuar para solucionar el asunto. Es frecuente que ellas, incluso, vengan a escondidas de ellos a recabar información sobre el tema. Es después de la cita, cuando se sientan delante de ellos y les cuentan que han venido a verme y cuáles son los pasos a seguir. Mi pareja tiene problemas de erección Si tu pareja tiene problemas de erección te recomiendo que leas este artículo en el que cuento algunas de las causas más frecuentes por las que esto sucede. Te ayudará a entenderlo mejor y a saber por lo que está pasando. Es importante también que tengas claro que si un hombre tiene dificultades para conseguir o mantener una erección muy rara vez es culpa de su pareja. Si ya has leído las causas de esta dificultad, verás que para que haya una erección tiene que haber, por un lado, mucha relajación y, por otro lado, mucha excitación. Hay un montón de factores que hacen que un hombre no esté relajado o excitado, y eso se va a reflejar de forma muy clara en la erección. Cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erección Debes tener presente que es él quien tiene que tomar las riendas de la situación y ponerse manos a la obra para que esta dificultad no afecte a vuestra vida sexual de pareja. Por mucho empeño que pongas, tú sola no puedes solucionarlo. Aun así, sí que puedes hacer varias cosas para apoyarle y ayudarle a que lleve mejor todo esto. Quítale presión. Una de las cosas que mantiene (y crea) el problema es la presión que sienten los hombres por tener una erección. Esto se convierte en una preocupación tremenda que no les deja relajarse ni excitarse –y por tanto, no pueden tener una erección. Asegúrale (con sinceridad) que lo que más te importa es estar junto a él, sentirle y pasarlo bien, sin necesidad de tener penetración u orgasmos Dale tiempo. Sin necesidad de arrastrar ni prolongar la situación más de lo necesario, dale unos días o semanas para que piense sobre el tema. Coméntalo con él y dile que, durante un tiempo, no vais a tener relaciones sexuales que impliquen una erección. De este modo él podrá valorar la dificultad sin presión y escoger un camino para solucionarlo Plantéale relaciones sexuales que no requieran una erección. Puedes pedirle que os duchéis juntos, daros un masaje o, incluso, tener relaciones sexuales en las que esté prohibido llegar al orgasmo. De este modo, no sentirá la presión por tener una erección y se dará cuenta de que puede disfrutar mucho del sexo sin ello. Muchas veces, sólo el hecho de quitar la presión por tener una erección hace que se relajen, disfruten y, por tanto, tengan una erección Anímale a ir al médico. Lo primero es descartar una causa física que pueda estar ocasionando esta dificultad. Normalmente están causadas por motivos psicológicos y emocionales, pero en ocasiones algunas enfermedades físicas y medicamentos pueden afectar a la capacidad de erección del pene Anímale a venir a la consulta. Haya causa física o no, lo ideal es que acuda a la consulta de una sexóloga que pueda guiarle con todo el asunto. Si hay causa física, se trabaja de forma paralela con los medicamentos para ayudar a mantener una vida sexual placentera. Si no hay causa física, se trabaja para descubrir las causas que están provocando las dificultades de erección y eliminar los miedos y presiones existentes sobre el tema. Los resultados se notan muy rápidamente Échale un ojo a los talleres y actividades que vamos programando regularmente. Tenemos un taller sobre sexualidad masculina que puede ayudaros a ambos a comprender mejor lo que está sucediendo y a poneros manos a la obra para solucionarlo. Las dificultades de erección son muy frecuentes. Todos los hombres pueden pasar por ellas en uno u otro momento de su vida. Son muy comunes y no tienen por qué tener mayor relevancia, pero la presión social en torno a las erecciones hace que los hombres lo pasen mal y que su sexualidad, virilidad y autoestima se vea afectada. Lo bueno es que es algo que suele tener muy fácil solución en la consulta. Puedes leer el testimonio de este chico y de este otro chico que vino a consulta y solucionó sus problemas de erección de manera muy satisfactoria. Ana Lombardía.

No me gusta cómo me masturba mi pareja

Con bastante frecuencia escucho, tanto en la consulta como en los talleres, a hombres y mujeres que dicen eso de no me gusta cómo me masturba mi pareja. Sienten deseo y excitación con sus parejas, se lo pasan bien en la cama y tienen una buena relación fuera del dormitorio… pero no se lo hacen como les gustaría. Cuando las manos entran en juego los movimientos, presiones y ritmos no se ajustan a sus expectativas y no les resultan placenteros. Qué sucede cuando no me gusta cómo me masturba mi pareja Cuando no nos gusta cómo nos acaricia los genitales nuestra pareja los encuentros sexuales pueden dificultarse y verse limitados. Las manos pueden jugar un gran papel a la hora de dar placer, excitarnos e incluso llegar al orgasmo. Si no nos funciona, reducimos bastante el campo de acción en el que nos movemos. Además, a muchas personas les provoca mucha frustración cuando intentan que su pareja les acaricie de una manera determinada… y no obtienen el resultado que esperaban. Pueden llegar a sentirse ansiosas, tristes o incluso enfurecidas. A veces, el sentimiento es tal que la situación sexual se vuelve negativa y optan por acabar el encuentro sexual. Qué puedo hacer para que mi pareja me masturbe mejor Vamos a comentar algunas claves que podemos llevar a cabo para conseguir que nuestra pareja nos masturbe como nosotros deseamos. Hablad fuera de la cama. Si no habéis sido capaces de solucionar esto en la cama, lo mejor es que habléis de ello en otro contexto. Mientras desayunáis, coméis o dais un paseo agradable puede ser un buen momento para hablar de ello. Estaréis más relajados y receptivos, cuidaréis mejor las palabras y no tendréis la presión del momento Hablad en positivo. Si tienes que decirle a tu pareja que algo no te gusta en la cama lo mejor es que le des mensajes en positivo. En vez de remarcarle lo que no te gusta, incide en lo que sí. Es mejor decir me encanta aquella vez que me acariciaste tan despacito que eres muy brusco cuando me masturbas. Utiliza mensajes de futuro, por ejemplo, la próxima vez me gustaría que probásemos a que me tocases con más fuerza. De este modo, centramos la atención en lo importante, en las próximas veces que lo hagamos, y no en las que lo hemos hecho mal en el pasado Anatomía. Es importante asegurarnos de que nuestra pareja conoce la anatomía de nuestros genitales. Puede parecer muy obvio, pero a veces es necesario recordar dónde está el clítoris o la entrada de la vagina, qué es el glande del pene o el frenillo. Si tú mismo/a conoces tu cuerpo ¡explícaselo! Sino, curiosead juntos imágenes por internet que os aclaren un poco el tema Cuando estéis en la cama indícale cómo te gustaría que te tocase, utilizando mensajes en positivo, breves y concisos. Puedes incluso coger su mano y moverla sobre tus genitales para indicarle lo que te apetece en cada momento Qué puedo hacer yo para disfrutar más cuando mi pareja me masturba No finjas. Si no te gusta cómo te toca tu pareja, ¡no finjas lo contrario! De este modo sólo contribuyes a prolongar la situación y a impedir que se solucione. Si ya has fingido y quieres dejar de hacerlo, entra en este enlace y sigue las claves que te indico No pretendas que tu pareja te lo haga igual que te lo haces tú. Si sabes masturbarte es probable que intentes que tu pareja te lo haga exactamente igual que tú. Eso no funciona nunca, pues tu pareja no está en tu cabeza. Además, por mucho que se lo expliques no podrá nunca reproducir los mismos movimientos del mismo modo que lo haces tú. De hecho ¡no hace falta que sea igual!, puede ser muy placentero igualmente y que sea distinto No busques sentir lo mismo que sientes tú a solas. Uno de los errores que cometemos cuando nuestra pareja nos masturba es el intentar sentir y experimentar lo mismo que hacemos a solas. ¡Eso es imposible de conseguir! Cada día, cada momento y con cada persona va a ser distinto, incluso aunque uses la misma técnica. El hecho de que no sientas lo mismo que a solas no significa que sea malo o peor… sino distinto. Y puede ser igualmente muy excitante y llevarte al orgasmo Céntrate en las sensaciones placenteras. Aunque no sientas ni experimentes lo que esperabas, olvida tus expectativas y céntrate en las sensaciones placenteras que vas teniendo. Ellas son las que excitarán y podrán provocarte un orgasmo. Da igual la forma o el modo en el que aparezcan, lo importante es que sean placenteras Desinhíbete. Es frecuente que cuando tenemos a una persona al lado nos cueste más soltarnos, desinhibirnos y dejarnos llevar que cuando estamos a solas. El juicio de nuestra pareja, el qué pensará, el cómo nos ve o el miedo a perder el control delante de alguien puede hacer que no disfrutemos del todo de un encuentro sexual. Habla con tu pareja de esta dificultad, cuéntaselo y seguro que te tranquiliza. Poco a poco, prueba a dejarte llevar y a centrarte en el placer. En la consulta puedo enseñarte a hacer esto con unas claves muy sencillas Conoce tu cuerpo. Es posible que seas de las personas que dicen eso de no me gusta cómo me masturba mi pareja. Y tú ¿sabes masturbarte? Si sabes lo que te gusta, sabes hacértelo y llegas al orgasmo mediante la masturbación, será más fácil que puedas transmitirle eso a tu pareja. Prueba, juega y ¡descubre tus genitales!  No está de más que acudáis a alguno de los talleres que organizamos sobre masturbación femenina y masculina. En ella os enseñamos técnicas y actitudes para que dar placer con las manos sea más fácil, divertido y excitante. Ana Lombardía.

Mi cuerpo ha cambiado tras el embarazo

¡Hola Ana! Ya he leído otra pregunta de otra lectora, que preguntaba cómo subir su autoestima sexual (sin depender de la pareja). Pero aún así quería mandarte la mía.: mi cuerpo ha cambiado tras el embarazo y está afectando a mi sexualidad. Tengo 27 años y hace un año que tuve a mi maravilloso hijo, se me han quedado un montón de estrías y el ombligo caído, ahora que dejé la lactancia se me ha quedado el pecho súper pequeño de golpe y caído… y para más inri soy madre soltera. Además por ahi abajo se me ha quedado todo “agrandado”, aunque hago mis ejercicios de kegel para estar en forma. Quiero retomar mi vida sexual, especialmente ahora que he conocido a una persona y me gustaría que pasara algo más entre nosotros, pero de pronto me encuentro con muchísima inseguridad en mí mismaque no sé cómo mejorar. Nunca me he considerado una persona superficial, pero cuesta asimilar tanto cambio físico de golpe. ¿Me podrías dar algún consejo? Lo que te sucede es normal: son muchos cambios físicos muy radicales en poco tiempo y es normal que te cueste acostumbrarte a ellos. Los cambios en nuestro cuerpo normalmente suelen ser más paulatinos y nos da tiempo a acostumbrarnos a ellos o a ponerles remedio en cuanto empiezan a aparecer pero, con el embarazo, eso no es posible. Debes saber que no eres la única ni la primera a la que esto le sucede: a todas las madres les cambia el cuerpo en mayor o menor medida después del embarazo y el parto. También debes saber que tu vida sexual puede continuar con todos estos cambios. Como mejorar tu relación con tu cuerpo tras el embarazo Asume que tu cuerpo ha cambiado: tu cuerpo ahora es distinto ¡y está bien! El cuerpo de todas las personas -hombres y mujeres- va cambiando con el tiempo y las circunstancias y creer que debe mantenerse siempre de la misma manera es inútil y muy frustrante. Tu cuerpo es bello:siempre nos dicen que el cuerpo de una mujer tiene que ser esbelto, delgado, suave, terso y firme… ¡pero no tiene por qué ser así! Aunque suene a tópico, hay muchas formas de belleza y a cada persona le gusta una cosa distinta. La maternidad tiene un componente erótico muy alto para muchas personas y puede excitarles mucho. Los signos que ha dejado en tu cuerpo el embarazo y el parto son símbolos de algo precioso que has tenido -un bebé al que adoras- y, por ello, son bonitos Expresa y comparte tu malestar con tus nuevas parejas: si te sientes incómoda, te da vergüenza o miedo tener relaciones sexuales háblalo con tu pareja. Coméntale lo que te pasa, lo que sientes, tus preocupaciones al respecto… Os servirá para entablar más confianza y conoceros mejor el uno al otro. Además, podrá tranquilizarte, animarte y quitarte miedos de encima ¡Si alguien se acuesta contigo es porque quiere!:si alguien te elige es porque le gustas, porque le atraes, porque le pones cachondo/a… Si está contento/a contigo… ¡no seas tú quien se preocupe! Ponte manos a la obra para cambiar lo que no te gusta: muchos de los cambios que se han sucedido en tu cuerpo son reversibles o pueden aliviarse Ejercicos Kegel para fortalecer el suelo pélvico: sigue con ellos ¡te irá muy bien! Incluso puedes acudir a un fisioterapeuta del suelo pélvico que te ayude con los ejercicios Kegel y, además, te enseñe otros que funcionan a las mil maravillas Cremas: te irán muy bien para reparar la piel dañada Ejercicio aeróbico: te ayudará a quemar grasas y a bajar de peso si es que lo has cogido con el embarazo Ejercicios de tonificación: pesas, musculación, pilates… te pondrán en forma de nuevo Alimentación adecuada: consulta con tu médico para que te recomiende un estilo de alimentación apropiado para tí Algunos cambios no son reparables: las estrías o el pecho caído pueden aliviarse… pero no repararse del todo ¡a no ser que pases por cirugía! Te recomiendo que, antes de tomar una decisión tan drástica como esa, pruebes todas las opciones anteriores Siempre te toparás con algún/a imbécil: siempre corres el riesgo de encontrarte con algún atontado/a que se queje o no le guste tu cuerpo ¡no te voy a engañar! pero ese riesgo lo corrías también antes del embarazo. Lo más importante es que tú estés contenta Si aun así no consigues estar a gusto con tu cuerpo, vente un día a mi consulta y hablamos de ello; se pueden hacer muchas cosas en consulta para solucionarlo. Estoy aquí para lo que necesites. Además, si no vives en Madrid, podemos vernos por Skype -mi usuario es sexoenlapiel. ¡Un beso fuerte! Ana Lombardía.

Soy infiel a mi pareja y no quiero dejar de serlo

Últimamente me han llegado a la consulta varias personas con pareja estable que mantienen relaciones sexuales con terceras personas. Muchas llegan compungidas: soy infiel a mi pareja, pero no quiero dejar de serlo. Es una frase que se repite una y otra vez. Están más o menos satisfechas con su relación, quieren continuar en ella, pero no quieren dejar de acostarse con otras personas. Por qué soy infiel a mi pareja Los motivos por los que alguien decide mantener relaciones sexuales y/o sentimentales con terceras personas son múltiples y variados. Hay personas que no se encuentran a gusto en su relación de pareja y, por tanto, buscan en otras personas lo que les falta y les hace felices. Otras personas, aunque dicen sentirse a gusto con su relación y tienen claro que no quieren dejarla, encuentran en otras relaciones cosas que sus parejas no les aportan y que no se quieren perder. Sea cual sea el caso, es importante saber que existen muchas opciones para afrontar esta situación y que todas son válidas y perfectamente legítimas, siempre y cuando se respete a todo el mundo y se trate de minimizar los daños. Dejar una relación es básico cuando no estamos a gusto y no encontramos la forma de estarlo. Es una opción que nos permitirá darnos la posibilidad de encontrar algo que sí nos satisfaga Acudir a terapia de pareja es un buen recurso a nuestro alcance para tratar de solucionar la situación y mejorar la relación Si estamos a gusto pero aun así queremos tener otras relaciones podemos plantearnos la opción de tener una relación abierta con nuestra pareja. Hace unas semanas os dejé un artículo al respecto que os recomiendo que echéis un vistazo ¿Y qué hago mientras tomo una decisión? Una vez detectada la situación, y sabiendo ya que debemos tomar cartas en el asunto, hay una serie de pautas que nos ayudarán a decidirnos y a llevarlo de la mejor manera posible. Es fundamental minimizar la angustia de la persona que se encuentra en esta situación y minimizar los daños que se puedan producir en la pareja. Si ya has decidido que, por el momento, no quieres dejar de tener otras relaciones, lee con atención. Es importante que dejes de tratar de llegar a una solución. Si estás todo el rato pensando si quedarte con una persona, con la otra o con ninguna de las dos, sintiéndote culpable y cambiado de opinión cada dos por tres, no avanzarás y entrarás en un círculo vicioso que no te llevará a nada Disfruta de la situación en la que te encuentras. Si ahora mismo tienes todo lo que quieres, disfruta de ello y vívelo con la mayor intensidad que puedas. Ya que estás ahí y lo vas a hacer igualmente, al menos disfrútalo Protege a tu pareja. Es muy probable que esta situación pueda tener un impacto negativo en tu pareja. Para ello, puedes minimizar (que no evitar por completo) los riesgos para ella Se discreto/a. Si crees que una relación con otra persona puede dañarle emocionalmente, procura que no se entere Utiliza preservativos para evitar contagiarle una infección de transmisión sexual. Una cosa básica y fundamental es cuidar de su salud física Procura que no afecte a tu relación de pareja. Intenta, en la medida de lo posible, que el tiempo, atención, energía, ganas y cariño que dedicas a tu relación de pareja no se vea afectada por la relación que mantienes con la tercera persona. De este modo tu relación no se verá tan deteriorada por el impacto de una persona externa Y después, ¿qué puedo hacer? Cuando te sientas preparado/a y llegue el momento de tomar una decisión al respecto tienes, una vez más, muchas opciones entre las que elegir. Puedes separarte de tu pareja, puedes irte con alguno de tus amantes, puedes dejarlos a todos y quedarte solo/a, puedes dejar tus escarceos y centrarte en tu relación… Si escoges la opción de seguir manteniendo tu relación de pareja y tus relaciones con terceras personas, puedes hacerlo de dos maneras: Puedes hablar con tu pareja y tratar de tener una relación abierta de manera consentida y consensuada. De esta manera los dos, libremente, elegiríais vuestro modelo de relación y cómo involucrar a otras personas en ella Puedes continuar manteniendo relaciones con otras personas sin decírselo a tu pareja. Si te decantas por esta, es importante que tengas en cuenta las consideraciones que hemos comentado antes para minimizar los daños que pueda tener en tu pareja Debes tener claro que el no ser del todo sincero con la pareja entraña muchos riesgos. Además, debes asumir la responsabilidad de tus actos y del hecho de tomar una decisión de tu vida que afecta, sin saberlo, a otra persona. Es una carga que puede hacerse pesada y repercutir negativamente en ti Es importante también asumir la posibilidad de que nuestra pareja esté optando también por esta decisión sin nosotros saberlo. Ponernos en esta posición puede ayudarnos a ponernos en el lugar de nuestra pareja, empatizar, tratar de imaginarnos cómo nos sentiríamos en su posición y si aun así estamos dispuestos a seguir adelante Manejar este tipo de situaciones puede ser complicado, pues hay que lidiar con la toma de decisiones, angustias, sentimientos de culpa, celos… En cualquier caso, es importante hacerlo de manera consciente, libre, teniendo en cuenta a todas las partes involucradas y minimizando los daños que podamos infligir. Acudir a la consulta de un especialista puede ayudar a llevar el proceso de la mejor manera posible y a escoger el camino que más se adecue a las necesidades y deseos de cada persona. Ana Lombardía.

No consigo llegar al orgasmo en pareja

Hay muchas personas con dificultades para llegar al orgasmo en pareja. Muchas de estas personas lo consiguen con facilidad masturbándose a solas pero, cuando están en la cama con sus parejas, no lo consiguen. Aunque es frecuente escuchar esto en boca de mujeres también hay muchos hombres a los que les sucede. Tanto ellos como ellas llegan a la consulta extrañados, angustiados y buscando respuestas. Motivos por los que no consigo llegar al orgasmo en pareja Para llegar al orgasmo tiene que haber, por un lado, un gran acúmulo de excitación sexual y, por otro, un mecanismo que nos permita desinhibirnos y dejarnos llevar para liberar toda esa excitación. A veces sucede que alcanzamos mucha excitación pero no somos capaces de soltarnos y, otras veces, ni siquiera conseguimos alcanzar toda esa excitación. Para llegar al orgasmo en pareja es fundamental estar relajados. La relajación es fundamental para conseguir excitarnos. Sin relajación no hay excitación. Si estamos relajados podremos centrarnos en las sensaciones placenteras, disfrutarlas y sentirlas plenamente Si estoy centrada en el placer de mi pareja, no disfrutaré de mi placer y, por tanto, no llegaré al orgasmo. Si estoy más preocupada de hacer que mi pareja se lo pase bien que de disfrutar yo no alcanzaré la excitación suficiente para llegar al orgasmo Si no tengo confianza con mi amante, difícilmente podré llegar al orgasmo. Si no siento la suficiente confianza, complicidad y afinidad con mi compañero de cama no estaré relajada, no me excitaré y no me sentiré libre para llegar al orgasmo Durante un orgasmo estamos en una situación de absoluta vulnerabilidad, intimidad y desconexión. Ser capaces de tener un orgasmo delante de otra persona requiere mucha confianza tanto en uno mismo como en la pareja La estimulación que nos produzca nuestra pareja para excitarnos debe ser de nuestro agrado. Si no nos tocan, acarician o lamen produciendo sensaciones excitantes, difícilmente llegaremos al orgasmo Qué puedo hacer para llegar al orgasmo en pareja Para empezar, es importante tener en cuenta las cosas que os he comentado en el apartado anterior. La relajación, la confianza con la pareja, la seguridad en uno mismo y centrarse en el placer son elementos fundamentales para disfrutar del sexo y, por tanto, llegar al orgasmo. No busques sentir lo mismo que sientes a solas. Cuando te masturbas a solas tendrás unas sensaciones que se parecerán poco o nada a lo que sentirás cuando te lo haga tu pareja. Te sucede a ti y a todo el mundo. La situación es distinta, las caricias son distintas, las manos son distintas… Los orgasmos que tengas cuando te masturbas con la mano no son iguales a los que tienes  cuando usas un juguete. Igualmente, no sentirás lo mismo cuando te masturbe tu pareja con la mano, o con un juguete, o cuando te lo haga con la boca Déjate llevar por las sensaciones placenteras que te provoque tu pareja. No trates de sentir lo mismo que sientes a solas. Disfruta de esas caricias en concreto y de la excitación particular que te producen. Siéntelas y vívelas, centrando tu mente y tu cuerpo en las sensaciones de placer que te producen. La excitación que sientes en pareja es distinta y produce sensaciones distintas, y eso está bien No intentes llegar al orgasmo. No hay nada más contraproducente para llegar al orgasmo que intentarlo. Cuando intentas llegar al orgasmo estás pensando y actuando, en vez de sintiendo. Sentir es la única manera de excitarse. El orgasmo es un reflejo que se desencadena por un gran acúmulo de excitación. No puedes hacer nada para llegar al orgasmo, salvo excitarte. Pensamientos del tipo venga, córrete, ya lo tienes, estás apunto de llegar, un poco más rápido, te distraen del placer. Disfruta el momento y el orgasmo llegará sin que lo puedas evitar Suéltate. Hay que desinhibirse para llegar al orgasmo, soltarse, dejarse llevar. Durante un orgasmo nada importa salvo el placer, todo lo demás es secundario. Para llegar al orgasmo en pareja hay que soltarse de tal manera que no te importe lo que piense el otro. Llegar al orgasmo en pareja requiere confianza, intimidad y seguridad, claro que sí. Puede dar un poco de cosa desinhibirse tanto delante de otra persona, pues nos exponemos de una forma que nos hace sentir vulnerables. Eso puede dar un poco de miedo.  Pero cuando lo consigas lo único que pasará es que tu pareja se derretirá de placer y satisfacción. Si finges habitualmente los orgasmos, lee este artículo en el que te doy algunas pautas para dejar de hacerlo. En la consulta seguimos un proceso para aprender a coger confianza, a desinhibirnos y a centrarnos en el placer para conseguir llegar al orgasmo en pareja con facilidad. Si te interesa, no dudes en contactarme. Si te interesan estos artículos te recomiendo que te suscribas al blog, en la barra que tienes en la parte superior, para recibir en tu email estos consejos. Ana Lombardía.  

Chistes de Sexo y Pareja VI

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Qué son las relaciones abiertas de pareja y cómo tener una

Cada vez vienen a mi consulta más personas interesadas en las relaciones abiertas de pareja. Este tipo de relaciones suponen un gran cambio a la hora de vivir los vínculos emocionales y la sexualidad de las personas que se involucran en ellas. Adaptarse a estos cambios y escoger un modelo de relación adecuado a nosotros es toda una aventura y una responsabilidad. Vamos a dar algunas claves para facilitar esta transición y aumentar las posibilidades de que funcione. Tipos de relaciones abiertas de pareja Hay un montó de tipos de relaciones. Si cada pareja monógama es un mundo, cuando hablamos de relaciones abiertas de pareja las posibilidades se multiplican. Lo suyo es que cada persona encuentre y cree su propio modelo de relación, adecuado a sus necesidades y posibilidades afectivas y sexuales. Os doy algunas ideas que os sirvan de guía a la hora de decidiros. Monogamia: exclusividad emocional y sexual estable y con intención de perdurar en el tiempo. No entran terceras personas en ningún momento Monogamia temporal serial: igual que la anterior, pero durante un breve periodo de tiempo o durante un periodo de tiempo limitado previamente, sin intención de prolongarlo toda la vida. Cuando acaba una relación de este tipo, da paso a otra relación similar Falsa monogamia: relación supuestamente monógama en la que uno o los dos miembros de la pareja incumplen la norma de exclusividad sexual y/o afectiva Relación de pareja abierta: relación estable, central y prioritaria con una persona como pareja. Además, se permite la relación con terceras personas de forma explícita y de forma más o menos ocasional Relación de pareja principal con relaciones estables satélites: la persona tiene una relación de pareja principal y prioritaria, mientras que mantiene relaciones estables secundarias con terceras personas Relaciones paralelas y equiparables: la persona tiene varias relaciones de pareja que son igual de prioritarias, ninguna es más importante que la otra   ¿Estoy hecho/a para tener una relación abierta? Para tener una relación abierta es importante que comprendas y te gusten las ventajas que estas aportan. Es importante que entiendas, interiorices y asumas como propio este modelo de relación. Debes tener claro, a nivel racional, que esto es una buena opción. Una autoestima alta, seguridad y confianza en una/o mismo son fundamentales para cualquier relación de pareja… y más si es del tipo no excluyente. Seguir sintiéndote bien contigo mismo y no dudar de tu valía cuando tu pareja se relaciona sexual y/o afectivamente con otras personas no es tan fácil, pues nos han educado para sentir dolor e inseguridad cuando eso sucede. Tus emociones deben ser concordantes con las creencias. En muchas ocasiones, las creencias están bien cimentadas pero las emociones son las propias de una relación monógama. Es decir, sabemos de sobra que una relación abierta está llena de ventajas frente a una exclusiva, pero nuestros sentimientos y emociones nos hacen sentirnos mal al respecto y no nos dejan disfrutar de la relación. Celos, tristeza, ansiedad e inseguridad son emociones muy comunes en estos casos. En estos casos se puede trabajar la autoestima y las emociones para evitar el malestar asociado a las relaciones abiertas de pareja. Aun así, es importante ser honesto con uno mismo y conocer nuestras limitaciones al respecto, pues hacer esto puede ser un proceso duro y doloroso. ¿Hasta qué punto me merece la pena trabajar con las emociones para tener una relación no excluyente? Hay que trabajar con ello sin forzar la máquina, disfrutando y minimizando el malestar, sin que el coste emocional sea excesivo. Sino, habrá que replantearse volver a las relaciones monógamas y aceptar que, por muy bonito que pueda ser, no está hecho para nosotros. Algunas de las reglas más populares en las relaciones abiertas Las reglas de las relaciones monógamas, aunque cada pareja sea distinta, están bastante claras y sólo en algunos casos es necesario explicitar algunas cuestiones que se salen de la norma. Por el contrario, en las relaciones abiertas es necesario explicitar casi todo, pues no hay una norma social que nos diga cómo hacerlo, pues la sociedad no recoge esta forma de vivir las relaciones. Cada persona debe escoger sus propias normas y negociarlas con las personas con las que vaya a relacionarse. Os dejo algunas ideas que os pueden servir de guía. No ver a la tercera persona más de 1-2-3 veces No escoger a la tercera persona dentro del círculo social común Relacionarse con terceras personas únicamente cuando uno de los dos miembros de la pareja está de viaje Relacionarse con terceras personas únicamente cuando no hay posibilidad de que la pareja esté junta (uno de los dos está trabajando, con su familia de origen, en una cena con amigos…) Las relaciones sexuales fuera de la pareja se harán con preservativo Solo habrá terceras personas si ambos miembros de la pareja la tienen a la vez La tercera persona nunca debe entrar en el hogar de la pareja No se puede ir con la tercera persona al cine o a cenar Las terceras personas y parejas secundarias tienen que ser del agrado de la pareja principal Algunas consideraciones más a la hora de tomar la decisión de abrir una relación Es importante que tomemos la decisión libremente, sin presión. Hay que evitar el abrir una relación sólo porque nuestra pareja nos lo pide, para complacerla o para evitar que nos deje. Si lo hacemos, lo único que conseguiremos será sufrimiento, dolor y que, finalmente, la relación se rompa. Una relación abierta no es mejor que una monógama. Cada una tiene sus ventajas y sus desventajas. Cuando tomamos una decisión en favor de otra ganamos y perdemos cosas. No podemos tenerlo todo. El hecho de tener una relación abierta no significa, ni mucho menos, que vayamos a tenerlo todo. Toda persona debe crear su propio modelo de relación, ya sea esta abierta o no. Reglas, normas y acuerdos deben ser negociados y consensuados por todos los miembros de la relación, de manera que nos sintamos satisfechos, seguros y complacidos por la misma. Suele ser bueno contar con

He conseguido tener un orgasmo vaginal

Quería compartir con vosotros este mensaje que me llegó hace un par de días. Es de una chica que, tras escuchar los consejos que dimos Sergio Fosela y yo en la radio para alcanzar el orgasmo vaginal ¡lo ha conseguido! Sus palabras de agradecimiento son preciosas, ¡muchas gracias! Espero que su testimonio os sirva para ver que sí se puede tener orgasmos vaginales y que os anime a intentarlo.   Buenas tardes Ana.  Te sigo desde hace poco porque me encanta la claridad y la utilidad de todo aquello que publicas, mi más sincera enhorabuena por acercar a la gente a su sexualidad. Te hablo para darte las gracias. Tengo una vida sexual muy activa, conmigo misma y con los demás. Disfruto muchísimo de ella, sin embargo nunca había sido capaz de tener un orgasmo vaginal, ni masturbándome ni manteniendo relaciones sexuales, solo había alcanzado el orgasmo a través de estimulación del clítoris, y experiencias geniales de squirt pero que nunca he identificado ni sentido como un orgasmo propiamente dicho. El otro día escuché el programa de Cadena Ser porque estaba súper interesada en intentar alcanzar el orgasmo vaginal, yo siempre he sabido que era una incapacidad psicológica, de no dejarme llevar y atender únicamente a la excitación que sentía. Tras oírlo decidí estar unos días sin masturbarme e intentar hacerlo únicamente mediante estimulación vaginal y siguiendo los consejos que diste….y llegoooooó!!!! He conseguido tener un orgasmo vaginal. Guuuuauuuuu fue increíble, como si una puerta nueva de mi sexualidad y mi cuerpo hubiera sido desbloqueada jajajaja y al menos ya me siento capaz de llegar de esa forma y sé que ya es estimular el reflejo y seguir avanzando!! Mil gracias Ana!!  ¡¡No habría sido posible sin tu ayuda!!   Recordad que, si os cuesta, podemos trabajarlo en la consulta. Además, de vez en cuando impartimos un taller para aprender a tener orgasmos vaginales. Consultad la próxima fecha que tenemos programada.

Mi pareja es mala en la cama, ¿qué hago?

A menudo acudís a  mi consulta porque no estáis contentos con vuestras parejas en la cama: “mi novio no sabe masturbarme”, “mi novia no se mueve bien”, “me gusta mucho pero en el sexo es horrible”, “mi pareja es mala en la cama…” Son frases que escucho con bastante frecuencia. Dos personas que se quieren, se gustan, sienten mucha atracción sexual la una por la otra pero, cuando se ponen al tema… no funciona. Qué es una persona mala en la cama Lo que define y caracteriza a una persona como mala en la cama puede ser muy amplio. Vamos a tratar de enumerar algunas de características que son fruto de queja frecuente. Mi pareja no sabe masturbarme. Lo hace con demasiada fuerza, o con muy poca presión, o no acaricia la parte exacta que quiero, o al ritmo que me gusta, me hace daño…. Mi pareja no me hace bien el sexo oral. No lo hace con ganas, no chupa donde tiene que chupar, no usa bien la lengua, sólo se centra en el clítoris… Va directa a la penetración. En cuanto se le pone dura va a metérmela, no se preocupa de que yo esté excitada, sólo le gusta hacer eso… No dedica tiempo a estimularme. Me toca un poco y ya está, no me hace sexo oral, apenas me toca el pecho… Se mueve mal en la penetración. No tiene un ritmo constante, me aplasta cuando se pone sobre mí, los movimientos no me estimulan… Dura poco. Se corre enseguida, en cuanto me la mete eyacula, el sexo se acaba en cuanto se corre… Sólo piensa en su placer. Se centra sólo en su excitación y en conseguir su orgasmo, si yo no llego le da igual, se duerme en cuanto se corre… Sólo piensa en mi placer. Se agobia con hacerme sentir excitada, apenas deje que yo le estimule, dura muchísimo rato y se aguanta el correrse aunque le digo que no es necesario, dedica muchísimo más tiempo a mi placer que al suyo, no me deja disfrutar viéndole excitado… En general es muy torpe: me aprieta al acariciarme, me toca muy suave, su ritmo al moverse es descompasado, me aplasta, pasa de una práctica a otra de manera brusca, cambia todo el rato de postura… Por qué mi pareja es mala en la cama Los motivos por los que alguien es malo en la cama son muy variados. Cuando una persona dice mi pareja es mala en la cama debe tener en cuenta que es probable que a su acompañante le suceda alguna de estas cosas. Ha tenido poca experiencia. Hay personas que, simplemente, tienen poca experiencia en el terreno sexual. Han tenido pocas ocasiones de practicar o lo han hecho con pocas personas Se siente inseguro/a. Si una persona se siente insegura con su pareja, se avergüenza de su inexperiencia, cree que lo hace mal… se bloqueará en el sexo Intenta hacerlo bien a toda costa. Cuando se intenta complacer a toda costa a la pareja y te centras en hacerlo bien no disfrutas de lo que haces, estás pensando y no sintiendo y, por tanto, no conectas con la otra persona Es egoísta. Hay gente que va a lo suyo y no se preocupa del placer del otro, tan sencillo como eso El sexo es algo que le incomoda o avergüenza. Si te sientes incómodo/a en la cama difícilmente tendrás la soltura para dejarte llevar, disfrutar y conectar con tu pareja Qué puedo hacer si mi pareja es mala en la cama Si no te gusta lo que te hace tu pareja en la cama es importante que no finjas. Si le haces creer que te gusta lo que hace no se va a dar cuenta nunca y, por tanto, no lo va a cambiar. No finjas orgasmos y gimas exageradamente ante una caricia que te deja indiferente. Le haces un flaco favor a tu pareja y a ti mismo/a. Es mejor que hables con tu pareja y le expliques la situación. Te recomiendo que, inicialmente, no lo hables en la cama. Es mejor que lo hagas en una situación neutra, fuera del sexo, distendida e íntima. Puede ser un buen momento mientras estáis comiendo en casa o charlando dando un paseo. De este modo no se estropeará el momento del sexo y podréis hablar de ello tranquilamente, sin interrumpir lo que estáis haciendo. Además, os entenderéis mejor y tu pareja no recibirá tan negativamente el mensaje. Es fundamental que intentes cambiar la situación utilizando mensajes positivos. Es decir, en vez de soltarle eres pésimo/a en la cama, no me gusta nada como me tocas, siempre me quedo a medias o frases similares, trata de centrarte en lo positivo. Por ejemplo, hazle peticiones del tipo me gustaría que le dedicases más tiempo a masturbarme pues me encanta cuando lo haces, me pone muy cachonda cuando me chupas el clítoris como lo hiciste el otro día, me encanta cuando me la chupas, disfruto mucho viéndote gemir, sería estupendo que probásemos a follar más despacio… De este modo, en vez de criticar, propones cambios de manera constructiva y positiva. ¿Y cómo me comporto una vez que estemos en la cama? Una vez que estéis en la cama haciendo lo que le has sugerido, procura reforzar y premiar las cosas que tu pareja haga bien con mensajes del tipo me encanta eso que me estás haciendo o con gemidos o gestos que le hagan entender que eso te excita mucho. De este modo se dará cuenta de qué es lo que te gusta y cómo y le gustará saber que es capaz de hacerte disfrutar. Cuando no lo haga como tú quieres procura corregirla en el momento siempre que sea posible. Coge su mano y llévala a donde tú quieres, recoloca tus genitales en su boca, explícale que quieres esa caricia más suave… De este modo no contribuirás a que crea que te gusta lo que hace y fomentarás que aprenda lo que tú quieres. Tampoco te pases y estés dando instrucciones todo el rato. Céntrate en cosas concretas

Series con mucho sexo ¡y muy buenas!

Como hace un frío que pela y sé que os apetece quedaros en el sofá bajo una manta, os voy a dejar unas recomendaciones de series con mucho sexo ¡y muy buenas! que creo que os gustarán mucho. Las tres están relacionadas con la sexualidad, las relaciones de pareja, la identidad de género y la orientación sexual. Además, las podéis ver gratis en Internet en los enlaces que os dejo. Recuerda que puedes ver más recomendaciones de películas y series en nuestra web. Sense 8 Sense 8 nos cuenta la historia de 8 personas, sin relación aparente alguna y repartidas por todo el mundo, que tienen una especial unión a nivel mental y emocional. La serie nos guía a través de las vidas de estos personajes y cómo la relación telepática que hay entre ellos va modificando e influyendo en sus caminos. Es una serie con unos super héroes muy especiales y cotidianos. La serie está llena de escenas de sexo fantásticas, muy eróticas y excitantes. Además, entre los personajes hay homosexuales, lesbianas, transexuales… ¡de todo! Lo mejor es que los personajes están muy bien creados, muy cercanos, y tratados con un mimo y un cariño que pone los pelos de punta. Te mantienen emocionada todo el rato. Para los fans del actor español Miguel Ángel Silvestre (conocido por su interpretación de “El Duque” en la serie Sin tetas no hay paraíso) esta serie será toda una alegría. Podréis verle en un papel en el que nunca os lo habríais imaginado y que borda a la perfección. Merece muchísimo la pena. Flesh and bone Flesh and bone es una mini-serie sobre el mundo del ballet. En ella seguimos a la protagonista, una nueva bailarina en la Compañía Americana de Danza, y su incorporación a su nueva vida. Competitividad, superación, perfeccionismo, problemas de alimentación, dramas familiares, guerra de egos, arte… están de manera constante durante toda la trama. Hay que señalar en esta serie la estupenda representación que hacen de la relación que tienen las bailarinas con sus cuerpos. Cómo los quieren y los odian, los cuidan, los castigan, los utilizan… y cómo viven su sexualidad. La sexualidad de los personajes influye directamente en sus relaciones, en sus amistades, en su trabajo, en su autoestima… y por supuesto, la influencia es también en el otro sentido. Cada personaje está creado con una sexualidad concreta que refleja sus características personales, sus miedos, sus inseguridades, sus fortalezas… El sexo es un elemento omnipresente durante toda la serie, en todas sus variantes: bailes eróticos, prostitución, incesto, violación, hetero, gay… Transparent La armonía de una familia se ve interrumpida cuando el padre le comunica a sus hijos que siempre se ha sentido mujer y que, a partir de ahora, va a vivir como tal. La serie nos cuenta cómo es el proceso del cambio, cómo cada miembro de la familia reacciona ante la noticia y lo asimila, cómo cambia la dinámica de la relación entre todos… Escenas de sexo no hay muchas, pero todo el rato se trata el tema de la sexualidad, el género, la orientación sexual… no sólo con el padre, sino con todos los personajes. Es una historia sobre el amor, la tolerancia, la aceptación y la evolución personal fabulosa. Ana Lombardía. 

Creo que soy eyaculador precoz

Con bastante frecuencia recibo en mi consulta a algún chico que cree ser eyaculador precoz. Suelen venir con bastante angustia, preocupados por no durar lo que creen que deben durar. Los que nos dedicamos al campo de la sexología tenemos claro que la gran mayoría de las veces estos chicos no son eyaculadores precoces. Vamos a comentar algunas cosas fundamentales sobre la eyaculación precoz para entenderla mejor y ser capaces de distinguir cuándo existe un problema y cuándo no. Qué es lo que la gente dice que es ser eyaculador precoz Cuando un chico se queja de que es eyaculador precoz suele referirse a que tarda poco en llegar al orgasmo con la penetración vaginal. La queja está referida en exclusiva a esta práctica sexual. Nunca se quejan de Tardar poco en llegar al orgasmo cuando se masturban Tardar poco en llegar al orgasmo cuando sus parejas les masturban Tardar poco cuando les hacen sexo oral Tardar poco cuando practican sexo anal Esto es porque existe una gran presión para que los hombres satisfagan a sus parejas con su pene, mediante la penetración vaginal. Las mujeres tienen que llegar al orgasmo cuando ellos les penetran. Sólo de este modo ellas se quedaran realmente satisfechas y ellos serán buenos amantes. No es así. Además, tampoco se cuenta bien el tiempo. Se empieza a contar desde que se inicia la penetración vaginal… pero no desde que empieza el encuentro sexual. No se cuenta todo el tiempo de besos, caricias, masturbación o sexo oral previo a la penetración vaginal. Aunque lleves una hora de juegos sexuales, si cuando la metes tardas poco, ya eres eyaculador precoz. Eso tampoco es así. Por qué se equivoca la gente Para empezar, muchas mujeres prefieren que se las estimule con la boca o con las manos para llegar al orgasmo. Les resulta más fácil así. Pueden disfrutar de la penetración, pero el orgasmo lo buscan de otra manera. El hecho de que un hombre dure más no va a cambiar el hecho de que no lleguen al orgasmo. Por otro lado, hay que tener en cuenta que si se deja la penetración para el final, la excitación será ya muy alta y, por tanto, el orgasmo llegará antes. Si te has pasado un ratazo con juegos sexuales no puedes esperar mantenerte inmune mucho más tiempo. Tenemos muy mal asociada la penetración al final del encuentro sexual. Si deseamos acabar el juego sexual con un orgasmo podemos hacerlo con cualquier otra práctica (de hecho, ni siquiera tenemos por qué acabar en orgasmo obligatoriamente). Será igualmente placentero y satisfactorio. Qué es realmente un eyaculador precoz Decir que un hombre es eyaculador precoz, para empezar, es meterle en una categoría un tanto bruta, pues eso no es algo que defina a una persona. Para que hablemos de eyaculación precoz se tienen que dar una serie de circunstancias: El hombre no siente control sobre su orgasmo. La eyaculación precoz tiene más que ver con una falta de sensación de control que con el tiempo que se tarda en eyacular. Sienten que no pueden hacer nada tardar más, no tienen herramientas para alargar su placer No suelen ver venir el orgasmo. Un eyaculador precoz se encuentra de manera súbita con que está teniendo un orgasmo. No tiene lo que llamamos la sensación preorgásmica. Por tanto, no puede hacer nada para evitarlo Cómo se trata la eyaculación precoz En la consulta trabajamos para que los hombres aumenten su sensación de control sobre la eyaculación durante la penetración. El proceso es bastante sencillo y suele solucionarse con bastante facilidad. Os comento algunos de los pasos que seguimos para ello: Lo primero es aliviar, desculpabilizar y quitar presiones. Suelen venir con bastante angustia a la consulta, y es muchas veces la propia angustia la que hace que pierdan el control (cuando se intenta controlar algo, lo más frecuente es que se fomente el descontrol que, precisamente, se quiere evitar) Lo siguiente es cambiar las ideas erróneas que tenga el hombre sobre la sexualidad. El tener que satisfacer a la mujer con el pene, la idea de que tiene que quedar bien o la de que si tarda poco es menos hombre son algunas de ellas Después, si no hay sensación preorgásmica, se entrenará su reconocimiento mediante la masturbación, el sexo oral y la penetración A continuación, se aplicarán distintas técnicas muy sencillas: no dejar la penetración siempre para el final, focalizar la atención en el presente, desaceleración de la fantasía erótica, jerarquización de las posturas que más excitan y las que no… Por último, si fuese necesario, se aprenden técnicas físicas para controlar la eyaculación en las que se aprieta el pene o se interrumpe la estimulación unos instantes para disminuir y controlar la excitación. Las más frecuentes son las técnicas de parada y arranque y las del apretón Si quieres aumentar tu control sobre tus orgasmos no dudes en contactarme y lo solucionamos en la consulta. ¡Estaré encantada de ayudarte! Ana Lombardía. Imágenes de www.flickr.com/

Vaginismo, ¿Qué hacer cuando la penetración duele?

Cuando la penetración causa dolor puede suponer un gran problema a la hora de disfrutar de la sexualidad con normalidad. El vaginismo es cuando la penetración vaginal supone tanto dolor a la mujer que resulta imposible realizarla. Muchas mujeres acuden a la consulta de sexología cuando no son capaces de superar esta dificultad por sí solas. Algunas causas del vaginismo El vaginismo está causado porque, cuando el pene se acerca a la entrada de la vagina, ésta se contrae con fuerza, impidiendo que el pene entre. El pene, al hacer fuerza para entrar, produce un dolor muy desagradable. Como duele, la vagina se contrae aún más, por lo que se hace imposible que el pene acceda. Los motivos por los que la vagina se contrae son diversos. Vamos a comentar algunos de ellos: Miedo al embarazo. El miedo a sufrir un embarazo no deseado puede hacer que la mujer contraiga la vagina cuando el pene se acerca a ella El miedo al dolor. Si crees que la penetración va a doler… ¡te dolerá! Si te da miedo, tu cuerpo se tensará, y tu vagina también. El pene, al intentar entrar, no podrá, y eso causará el dolor Experiencias pasadas dolorosas. Si en el pasado has tenido una experiencia dolorosa con la penetración vaginal es posible que te de miedo que ese dolor se vuelva a repetir y, por tanto, tenses la vagina Creer que tu vagina es muy pequeña. Si crees que tu vagina es demasiado pequeña para que entre un pene, te dará miedo y, por tanto, tensarás y te dolerá. La vagina es muy elástica y, si estás excitada, podrá acoger el pene sin dolor alguno Falta de deseo y/o excitación. Si no te apetece el sexo o no estás lo suficientemente excitada, tu cuerpo no estará relajado y tu vagina no estará lubricada. Por tanto, el pene no podrá entrar y te dolerá Problemas de pareja. Si estás enfadada con tu pareja, no confías en ella o no tenéis una buena relación por el motivo que sea, no estarás relajada, no disfrutarás del sexo y, por tanto, te dolerá Miedo a las infecciones de transmisión sexual. Si temes contraer una infección al tener relaciones sexuales con penetración, estarás tensa y te dolerá. El uso del preservativo es muy eficaz contra las infecciones Creer que tus genitales o el sexo es algo sucio. Si crees que tus genitales o la sexualidad en general es algo sucio, impuro o desagradable no te permitirá disfrutar y vivir el sexo con naturalidad. En ese caso, no estarás relajada y te dolerá Cómo solucionar el vaginismo Para solucionar esta dificultad hay que eliminar la tensión que se produce al contraer la vagina, para hacer que el pene entre con facilidad. Para ello, en la consulta seguimos una serie de pasos muy sencillos para que la mujer pueda tener penetración vaginal con facilidad y disfrutar de ella Lo primero es descartar una causa física. No es la causa más frecuente, pero es fundamental descartar algún problema físico que pueda estar causando ese dolor mediante una exploración ginecológica Después, averiguaremos qué causa el vaginismo. Charlando con la mujer iremos descubriendo cuál es el miedo, creencia o situación que causa la tensión en la vagina cuando se acerca el pene A continuación, eliminaremos ese miedo, creencia o situación. Lo haremos cambiando los pensamientos erróneos que puedan estar causando miedo, mejorando la relación de pareja, reeducando la sexualidad de la mujer o del amante… ¿Y si aun no puedo tener penetración? Es posible que, una vez que hayamos eliminado la causa fundamental que provoca que la mujer tense la vagina (el miedo, creencia o situación que lo genera) aun no pueda tener penetración. Esto es debido a que ha aprendido a tensar la vagina, de manera refleja, cada vez que el pene se acerca. Si esto sucede, comenzaremos a usar los dilatadores. Los dilatadores son algo así como unos cilindros de silicona, de forma similar a un pene. Existen en diferentes tamaños. Los usaremos para irnos acostumbrando, progresivamente, a recibir dilatadores de mayor tamaño cada vez Antes de empezar a usarlos, nos entrenaremos en técnicas de relajación de respiración. Esto nos ayudará a estar lo más relajadas posibles a la hora de utilizarlos Empezaremos con un dilatador de tamaño pequeño. La mujer, en su casa, después de haberse relajado, lo introducirá despacio en su vagina. Usará lubricante para facilitar la tarea Una vez pueda introducir ese dilatador pequeño en su vagina con facilidad, cogerá uno de un tamaño mayor… hasta alcanzar el tamaño del pene de su pareja Este proceso suele durar varios días o varias semanas. El entrenamiento con los dilatadores es progresivo -de menor a mayor tamaño Una vez podemos introducir el dilatador que se corresponde al tamaño del pene de nuestra pareja, empezamos a practicar en la realidad con el pene del chico. Lo haremos también de manera progresiva, poco a poco, llevando el control y cediéndolo progresivamente a nuestra pareja. Durante todo el proceso iremos despacio para que sea fácil, natural e indoloro. En la consulta ayudo a muchas mujeres a seguir este proceso, guiándolas, acompañándolas y corrigiendo los posibles fallos que cometen. Al finalizar, estas mujeres pueden tener penetración vaginal con sus parejas con facilidad y aprenden a disfrutar de ella. Si quieres, puedes contactarme para acudir a la consulta o venir a una charla para saber más del tema. Ana Lombardía.

Los beneficios del orgasmo

El orgasmo es una experiencia fantástica, divertida y muy placentera. Muchas personas vienen a mi consulta a hacer terapia sexual cuando tienen dificultades para disfrutarlo con plenitud. Problemas para alcanzarlo con facilidad, pérdida de control sobre el mismo o, incluso, cuando no son capaces de sentirlo. Otras veces, acuden para aprender a alcanzarlo de diferentes maneras y con la estimulación de distintas partes del cuerpo. Qué es el orgasmo Un orgasmo es un reflejo que se origina en la parte baja de la médula espinal y que asciende hasta el cerebro. La señal que recibe el cerebro es la de una sensación de muchísimo placer, un pico de placer máximo. Como todos los reflejos, los orgasmos se aprenden y se condicionan. De este modo, podemos aprender a tenerlos, a sentirlos y a disfrutarlos de muchas maneras. Por lo general, aprendemos a tenerlos en un momento determinado de nuestra vida, de una manera concreta. Después, repetimos ese aprendizaje una y otra vez. Por ejemplo, aprendemos a tener orgasmos estimulándonos el clítoris con la mano en la adolescencia y, a partir de ahí, continuamos el resto de nuestra vida adulta masturbándonos de esa manera para conseguirlo. Cómo llegar al orgasmo La mayoría aprende a llegar mediante la estimulación manual de los genitales. Los genitales son la parte del cuerpo que más terminaciones nerviosas tiene y, por tanto, son más fáciles de estimular. Además, culturalmente se nos ha enseñado a disfrutar de la sexualidad a nivel genital. Esto no significa que no podamos conseguirlo con cualquier otra parte del cuerpo. Para que tengamos uno es necesario que haya un gran acúmulo de excitación sexual. Esta excitación se puede conseguir con cualquier cosa o con cualquier parte del cuerpo que nos guste lo suficiente. Fantasías, sueños, pecho, cuello, ano, pies, punto G… pueden ser tan excitantes que nos lleven al orgasmo. Puede parecer muy difícil, pero hay muchas más personas de las que creéis que tienen esta habilidad. En la consulta enseño distintas maneras de llegar al orgasmo. Beneficios del orgasmo Es muy muy placentero y muy muy divertido. Eso ya es un beneficio en sí mismo, pues nos permite disfrutar de un momento de máximo disfrute con nuestro cuerpo Las endorfinas que se general y que nos provocan el placer, además, son responsables del aumento del estado de ánimo y de la alegría y felicidad que sentimos tras tenerlos. Este efecto puede durar horas e, incluso, días. Una persona que tenga orgasmos de forma frecuente tendrá más probabilidades de ser una persona feliz Durante el orgasmo no existen los problemas ni las preocupaciones. Es un momento único en el que no existe nada más que el placer. Nada más Mejora la actividad del cerebro y la memoria. Las hormonas y procesos bioquímicos mejoran la actividad del cerebro. Además, el olvidarse durante un rato de las preocupaciones y centrarse en el placer nos hace relajarnos, coger perspectiva y funcionar mucho mejor Es muy relajante. Tras tenerlo se produce una sensación de bienestar y relajación fantástica. El cuerpo y la mente se dejan llevar, se relajan y se vuelven livianos Tiene también beneficios para la piel y el cabello. Los estrógenos que se liberan y el agua y el aceite que segregan las glándulas sudoríparas se encargan de hidratar y proteger la piel y el pelo, haciendo que se vean más bonitos y brillantes Alivia los dolores de cabeza. Se alivia la tensión de las venas cerebrales, mejora el riego sanguíneo y, por tanto, se libera la presión. De este modo, los dolores de cabeza disminuyen significativamente, como si tomásemos un analgésico Fortalece y tonifica los músculos del suelo pélvico. Las contracciones que se generan en los genitales durante el orgasmo fortalecen el suelo pélvico, manteniéndolo en forma Mantiene jóvenes los genitales. El aumento del riego sanguíneo durante las relaciones sexuales y el orgasmo, las contracciones del suelo pélvico y la posterior relajación hacen que los genitales se mantengan jóvenes y no se atrofien. Facilita y promueve la acción defensiva del sistema inmunitario. Una vida sexual activa y con orgasmos mantiene el sistema inmune activo, protegiéndonos con más eficacia ante infecciones y enfermedades Mejora el flujo sanguíneo y la tensión arterial. Al ser una actividad física, todo el cuerpo se pone en marcha como si de un deporte se tratase. De este modo, aumenta la circulación sanguínea y disminuye la tensión arterial Ana Lombardía. 

Pelis para el finde

¡Ya ha llegado el frío! y con él las tardes de peli, palomitas y manta. Os voy a dejar 3 de las películas que he visto últimamente y que creo que os van a gustar, todas ellas con temática relacionada con la sexualidad y las relaciones afectivas. Os dejo enlaces para que podáis verlas de manera gratuita online. ¡Allá van unas cuantas pelis para el finde! Un hombre de altura Un hombre de altura trata de la relación entre una mujer de estatura normal  y un hombre muy, muy bajito.  Esta película pone en evidencia la cantidad de prejuicios y estereotipos por los que nos regimos a la hora de encontrar pareja, de sentirnos atraídos por una persona, de juzgar las relaciones… Nos muestra las inseguridades de ella y de él, los comentarios y miradas a los que se enfrentan, los miedos que tienen que afrontar… Un pequeño spoiler: hay una escena que me gustó especialmente, en la que los protagonistas se están besando. Detrás de él, hay un espejo. Ambos están disfrutando muchísimo del beso; durante unos segundos, ella abre los ojos y ve reflejada la escena en dicho espejo, dándose cuenta de la gran diferencia de estatura que hay entre ambos. Se observa con inquietud, tristeza y decepción. Después, vuelve a concentrarse en el beso y sigue disfrutando. The little death The little death es la comedia australiana en la que está basada la película Kiki, el amor se hace, de Paco León. La película es muy parecida y nos relata prácticamente las mismas historias que Kiki, pero en un tono totalmente distinto: The little death es más dramática (dentro de que es una película de humor), y Kiki  es más comedia. Me parece muy interesante ver ambas para darnos cuenta de cómo las mismas historias pueden ser vistas desde puntos de vista totalmente distintos. El humor con el que se trata el sexo en Kiki normaliza, naturaliza y despatologiza escenas que, en The little death, se nos muestran con más dolor y angustia. Es probable que la diferencia cultural entre Australia y España agudice la diferencia de actitudes con las que se enfrentan y se perciben las parafilias sexuales en ambas cintas. Está claro que el humor es fundamental para naturalizar y afrontar las situaciones difíciles, complejas y que se salen de lo habitual. Sex Ed Sex Ed es un claro ejemplo de cómo se enfrenta la educación sexual en escuelas e institutos. Las inquietudes y dudas de los alumnos asustan tanto a padres como a profesores. Mientras, los educadores sexuales tienen que lidiar con todo esto, a la vez que afrontan sus propios temores al respecto. Esta película nos cuenta la historia de un hombre reconvertido de repente en educador sexual que llega a un instituto en el que la educación sexual es tan necesaria como inexistente. Los conflictos entre docentes, padres y alumnos son más que evidentes. Como solución, se ha establecido la ley del silencio y la negación. Como en muchos centros escolares. En clave de humor vemos cómo se van resolviendo diversas situaciones en torno a las clases y la vida personal de los protagonistas. No es un peliculón, la verdad sea dicha, pero está entretenida y es muy recomendable a todas aquellas personas interesadas en los temas de la educación sexual. Ana Lombardía. 

¿Qué es la eyaculación femenina?

La eyaculación femenina es un tema del que, como sexóloga, me preguntan mucho últimamente. El mundo de la pornografía nos lo muestra con bastante frecuencia y es causa del interés de muchísimas personas. Vamos a comentar algunas cuestiones acerca de la eyaculación femenina para saber qué es, cómo se produce y cómo conseguirla. Qué es la eyaculación femenina La eyaculación femenina no es lo mismo que el squirting. Pincha en este enlace para ver en qué consiste el squirting Hablamos de eyaculación femenina cuando la mujer expulsa una cantidad variable de un líquido blanquecino y espeso a través de la vagina durante un encuentro sexual Se diferencia del flujo normal propio de la excitación sexual porque puede ser más abundante y su composición química es distinta El líquido que se expulsa no es pis; su composición es totalmente distinta Cómo se produce la eyaculación femenina Se produce cuando la mujer está muy excitada, relajada y descontrolada No tiene por qué ir asociada necesariamente con el orgasmo. Muchas veces se produce en el momento del orgasmo, pero muchas otras veces las mujeres la experimentan sin haber tenido un orgasmo Se produce de forma involuntaria. A diferencia del squirting, la eyaculación femenina no es algo que se pueda provocar de manera voluntaria, sino que aparece sin buscarla No tiene por qué asociarse a la estimulación del punto G. Aunque muchas veces se produzca mediante la estimulación de este punto, también puede conseguirse con la excitación del clítoris o de otra zona erógena de la mujer ¿Yo puedo eyacular? Aunque las investigaciones al respecto aun no han llegado demasiado lejos, parece que todas las mujeres tienen el potencial de eyacular. No todas las mujeres han aprendido a descontrolar y dejarse llevar en la cama. Estas mujeres tendrán más dificultades para eyacular, pero no significa que no puedan conseguirlo. La eyaculación no está necesariamente unida a un mayor placer ni satisfacción en la cama. Algunas mujeres eyaculan, pero no se dan cuenta. Esto sucede cuando el líquido que expulsan no es muy abundante y, por tanto, no lo distinguen del flujo propio de la excitación sexual. La única manera de distinguirlo es analizando la composición química del fluido en un laboratorio, por lo que no es algo que podamos hacer fácilmente en casa. Como acabamos de comentar, la eyaculación en las mujeres no es algo que podamos provocar voluntariamente, pero sí hay algunas condiciones que facilitan que esto suceda. Estar relajada, muy muy excitada y descontrolar al máximo facilitan que suceda. ¿Si eyaculo el encuentro sexual será más placentero? No tiene por qué. El fluido no hace que la relación sexual sea más placentera en sí misma. Muchas veces va asociado a un mayor descontrol en la cama y, por tanto, lo asociamos con mayor placer… pero el líquido en sí mismo ni su expulsión son placenteros en sí mismos. Es posible que el hecho de sentirte húmeda o de expulsar un fluido te resulte excitante y, por tanto, muy placentero. Puede que tu pareja también disfrute y se excite viendo sale el fluido y cómo te humedeces y, por tanto, le resulte una experiencia muy placentera, morbosa y fantástica. En ese caso, será una experiencia estupenda para los dos. Hay personas a las que un líquido muy abundante puede causarles rechazo: pueden sentir asco, repulsión o inquietud ante tal fenómeno. Es importante aclarar que es un líquido totalmente normal, limpio y natural. Si te preocupa mojar la cama, no tienes más que poner una toalla bajo tu cuerpo o un empapador de colchones y ¡listo! En muchas tiendas eróticas venden empapadores especialmente pensados para estas prácticas. Aunque pueda resultar escandalosa, la eyaculación es algo normal tanto en hombres como en mujeres. ¿Y si tengo más dudas? Lo cierto es que, a día de hoy, no están muy claras muchas cuestiones acerca de la eyaculación de las mujeres y el squirting. Queda mucho por investigar y aprender en este terreno. Si quieres profundizar en este tema, te recomiendo que leas un artículo de Paco Cabello en el que aclara muchas de las dudas al respecto que pueden surgir. Es uno de los estudios más recientes que se han publicado sobre la eyaculación de las mujeres. Si me lo pides, te lo mando en pdf encantada. Para no perderte ninguno de los artículos que voy publicando, suscríbete al blog en la barra que tienes arriba en esta página, introduciendo tu nombre e email. Ana Lombardía.

¿Existen los hombres multiorgásmicos?

Se sabe que algunas mujeres tienen la capacidad de ser multiorgásmicas, pero no es tan frecuente oír hablar de hombres multiorgásmicos. De hecho, una de las preguntas sobre sexualidad que más me hacen es la de si estos hombres existen ¡o son un mito! Lo cierto es que, a día de hoy, hay pocos hombres multiorgásmicos, pero la buena noticia es que pueden aprender a serlo. Qué es un orgasmo Un orgasmo no es más que un reflejo que puede desencadenarse siempre y cuando haya un gran acúmulo de excitación. Esta excitación puede estar producida por la estimulación del pene, de los testículos, del perineo… ¡o de cualquier otra parte del cuerpo! Normalmente los hombres aprendéis a tener orgasmos con la estimulación del pene, pues es una zona muy receptiva debido a la gran cantidad de terminaciones nerviosas que tiene. Como es muy fácil estimularlo, por lo general continuáis provocándoos orgasmos de esta manera, pero eso no quiere decir que no podáis conseguirlo con la estimulación de otras partes del cuerpo ¡y de la mente! Distintos tipos de orgasmos Los hombres multiorgásmicos son capaces de diferenciar distintos tipos de orgasmos. Aunque todos son reflejos que se originan en la parte baja de la médula espinal, pueden aparecer y expresarse de distintas formas. Orgasmos acompañados de eyaculación. Son los más frecuentes en la población masculina. La sensación de placer orgásmica va a acompañada de la expulsión de semen Orgasmos sin eyaculación. Son menos frecuentes entre la mayoría de hombres, pero también suceden. Los hombres multiorgásmicos aprenden a separar la sensación orgásmica de la eyaculación, lo que les facilita el poder tener más de un orgasmo También existe la eyaculación sin orgasmo, es decir, la expulsión de semen sin la sensación de placer orgásmica. Bastantes hombres dicen haber experimentado esto Qué es la multiorgasmia masculina Los hombres multiorgásmicos son aquellos que son capaces de tener más de un orgasmo durante un encuentro sexual, sin necesidad de parar a descansar. Por lo general los hombres, tras tener un orgasmo, pierden totalmente la excitación y la erección, y necesitan parar un rato, horas o días hasta poder excitarse de nuevo y tener otro orgasmo. Para ellos, un orgasmo no implica necesariamente una eyaculación, ni siquiera una erección. Los hombres multiorgásmicos, además, suelen poder tener orgasmos con la estimulación de otras partes del cuerpo. El pecho, los glúteos, los testículos, los brazos… son susceptibles de provocar orgasmos. La sola estimulación de la mente, mediante la visión de escenas sugerentes o la simple elaboración de fantasías en la cabeza, pueden llevarles también al orgasmo. Cómo aprender a ser un hombre multiorgásmico Los hombres multiorgásmicos aprenden a vivir su sexualidad de una manera distinta a la del resto de los hombres. Es un aprendizaje muy divertido y placentero y, aunque lleva tiempo, dedicación y energía, es un proceso muy estimulante y que, desde luego, merece la pena. En nuestros talleres te enseñamos a hacerlo, pero te adelanto algunas claves que puedes ir practicando en casa. Tu objetivo no debe ser llegar al orgasmo. Aunque suene contradictorio, es importante que te centres en el placer por el placer, eliminando el objetivo del orgasmo. Esto te permitirá disfrutar más y ampliar sensaciones El pene no debe ser el centro del placer. Aunque el pene proporciona muchísimo disfrute, es importante expandir y ampliar tus zonas erógenas. Estimula toda la piel. Dedica tiempo a estimular toda la piel de tu cuerpo, a sentirla, a erotizarla. Los hombres por lo general tienen menos zonas erógenas. Esto es porque normalmente se centran en el pene y se olvidan del resto del cuerpo. Hay que sensibilizar toda la piel acariciándola, besándola, tocándola… Ralentiza y profundiza la respiración. Es frecuente que durante el sexo la respiración se acelere y se haga más superficial. Hacerla más lenta y profunda te ayudará a manejar mejor tu energía sexual. Además, el placer será más intenso, la excitación durará más y los orgasmos serán más placenteros Fortalece el suelo pélvico. El suelo pélvico es la musculatura que te permitirá mejorar el control de la eyaculación. También hará que las contracciones orgásmicas sean más fuertes. Cuanto más fuerte sea tu suelo pélvico, más fácil será conseguir la multiorgasmia. Los ejercicios de Kegel te ayudarán a poner esta musculatura en forma Te recomiendo que te suscribas al blog para estar al tanto de los talleres que vamos programando y de los artículos que puedan interesarte para disfrutar más de tu sexualidad. Ana Lombardía.

Cómo ser una buena amante

Sois muchas las que venís a la consulta y a los talleres para saber cómo ser una buena amante. Queréis aprender más cosas sobre la sexualidad masculina para ser mejores amantes y dar más placer a vuestras parejas en la cama. Lo cierto es que cada hombre es un mundo y a cada uno de le gusta una cosa distinta, pero sí hay algunas cosas que podemos tener en cuenta y que nos servirán con la mayoría. Cómo ser una buena amante Para ser buena en la cama es fundamental que tú te diviertas. Cuando te lo estás pasando bien, te está excitando lo que estás haciendo y te está resultando placentero tu pareja lo nota y, por tanto, ¡se relaja y se excita! Además, si tú te lo estás pasando bien vas a conectar mejor con él, con sus deseos y con sus necesidades. Por el contrario, si estás masturbando a tu pareja o haciéndole sexo oral y no te está gustando, estás cansada o aburrida… no va a funcionar. En estos casos es casi más importante una buena actitud que una técnica perfecta. El objetivo de una buena amante no es que su pareja llegue al orgasmo, sino el que los dos se lo pasen bien. El placer es el fin último de la sexualidad, ¡nada más! El orgasmo es sólo una forma de placer, que llega como resultado de un gran acúmulo de excitación; si los dos disfrutáis en la cama, sin necesidad de buscar el orgasmo, habrá sido un buen encuentro sexual ¡y seguramente así llegarán con más facilidad los orgasmos! La comunicación también es muy importante. Hablad, hablad y hablad. Pregúntale qué es lo que le gusta, qué le apetece que le hagas y de qué manera, compartid alguna fantasía… De este modo, tendrás muchas pistas y te sentirás más segura. Suele ser buena idea hablar de sexo no sólo en la cama, sino también fuera de ella; fuera de la cama no interrumpimos tanto lo que estamos haciendo,  podemos explayarnos y dar más detalles y hablar más tranquilamente. Si quieres saber cómo ser una buena amante, es básico que le preguntes a él. Trucos para ser una buena amante Dale un masaje relajante para empezar. Una masaje relajante y sensual puede ser una muy buena idea para conseguir que se relaje, se deje llevar y se ponga a tono. Ellos también necesitan están a gusto y tranquilos para disfrutar del sexo. Haz que se tumbe boca abajo y acaríciale todo el cuerpo durante unos 5 minutos (no más para que no se duerma). Después, dale la vuelta y haz lo mismo con él boca arriba Haz que se sienta sexy y atractivo. Muchas veces ellos también tienen inseguridades y complejos. Es importante que él sienta que te gusta y que le deseas. Dile lo mucho que te excita y lo mucho que disfrutas con él en la cama. Recréate acariciando su cuerpo y su piel. Le encantará, se relajará y se lo pasará en grande contigo. Prueba a estimular su pene con las dos manos. Juega con su pene con tus manos; explóralo, acarícialo, estimúlalo… como si le estuvieses dando un masaje en los genitales. Será muy excitante, te permitirá descubrir nuevas formas de placer y le encantará. Hazlo despacio, con calma ¡y con lubricante! En nuestros talleres te enseñamos la técnica para hacer esto y que sea todo un éxito Durante el sexo oral, la boca debe estar relajada. Aunque cubras tus dientes con los labios, mantén la boca relajada para que los labios estén blanditos y suaves, puedas acariciarle con facilidad y tengas libertad para mover la lengua a lo largo de su pene. Poner la boca en forma de “O” puede ayudarte La zona del perineo es muy sensible. La zona que va desde sus testículos a su ano, el perineo, está llena de terminaciones nerviosas y puede ser muy placentero acariciarla. Hazlo con las manos o con la boca, suavemente. Ayúdate de lubricante para que resbale más y sea más fácil. Cuida lo visual. Por lo general los hombres son muy visuales y se excitan mucho con lo que están viendo. Una ropa interior bonita le encantará y te hará sentir a ti más segura y atractiva. Cuida también, por ejemplo, la postura en la que le haces sexo oral. Si estás entre sus piernas, no es lo mismo que te encojas o que cuides la línea que forma tu espalda con tu culo; le encantará verla y tú te sentirás muy sexy La primera vez que se lo cojas, quédate quieta. En un encuentro sexual, la primera vez que le agarres el pene para acariciárselo, mantén el primer contacto durante unos segundos. La primera vez que nos acarician la piel está especialmente sensible, y ese primer contancto muy placentero; haz que dure más manteniendo tu mano quieta, sin moverte, dejándole disfrutar de ese primer instante. Es como cuando te penetran por primera vez en esa noche; la primera embestida es particularmente placentera, pues es el primer contancto. Si quieres saber más sobre cómo ser una buena amante, en nuestros talleres os enseñamos estos trucos y otros muchos más que podréis aplicar fácilmente con vuestras parejas en cuanto lleguéis a casa. Suscríbete al blog para no perderte las próximas convocatorias. Ana Lombardía. 

El sexo tántrico

El Tantra El Tantra es una disciplina oriental, una filosofía que se aplica a todos los ámbitos de la vida -no solo al sexual. Tiene que ver con el sentir, con el comunicar, con la relación con nosotros mismos y con los demás, con la conexión con el mundo… es muy espiritual. Se practica desde hace miles de años y busca alcanzar un estado de consciencia en el que conectemos con el universo, en estado de armonía. Qué es el sexo tántrico La sexualidad juega un papel muy importante dentro del tantra. El sexo tántrico juega con las energías femenina y masculina, prologándolas en el tiempo, fusionándolas y polarizándolas para disfrutar del placer de una forma en la que los occidentales no estamos acostumbrados. Las relaciones sexuales pueden llegar a durar horas, los orgasmos son muy intensos, el placer no se centra únicamente en los genitales, la conexión con la pareja es mucho más fuerte… Beneficios para la pareja El sexo tántrico puede ser muy beneficioso para la pareja. La escuela Tantra y Amor  resalta algunos de ellos: Aumenta la conexión y la complicidad entre los amantes Promueve el conocimiento y el redescubrimiento de tu pareja Mejora la autoestima de ambos Fomenta una sexualidad más amplia y global El sexo tántrico puede practicarse en cualquier momento de la vida -incluyendo la vejez Ayuda a conectar los ritmos de deseo, excitación y orgasmo de ambos, haciendo que se acompasen y vayan a la par Puede ser de gran ayuda en casos de falta de deseo, problemas de erección, dificultades para alcanzar el orgasmo y control de la eyaculación Puede ayudar a reconectar y a reavivar la pasión y la intimidad perdida Mejora la relación de pareja también fuera de la cama Cómo practicar sexo tántrico Para aprender a practicar sexo tántrico lo más recomendable suele ser asistir a cursos y talleres de tantra: en ellos te enseñan la disciplina, la filosofía, te guían en el aprendizaje, te dan las pautas, resuelven tus dudas, alivian tus temores… Es importante encontrar una buena escuela, pues es un área que está plagada de pseudomaestros con pocos conocimientos que buscan lucrarse a costa del desconocimiento de la gente. Si puedes asistir a una que alguien te haya recomendado o de la que tengas referencias ¡mejor que mejor! Consejos para iniciarse en el sexo tántrico Para que vayas haciéndote una idea de lo que es y de lo que te vas a encontrar cuando asistas a un curso o taller de tantra voy a comentar algunas claves para practicarlo: Esfundamental tener un espacio y tiempo. El espacio debe ser un lugar tranquilo, íntimo y agradable, en el que os sintáis cómodos y nadie os moleste ni os interrumpa. Es muy importante, pues el sexo tántrico puede llevar mucho tiempo y requiere que estéis muy a gusto Despacio. Este tipo de sexo es tranquilo, lento y se prolonga en el tiempo. No hay lugar para las prisas ni para apresuramientos. Es una clave primordial, pues este ritmo consigue que la excitación y la conexión aumenten exponencialmente La respiración: en el sexo tántrico la respiración es lenta, profunda, circular y acompasada con la de la pareja. De esta forma, las sensaciones son mayores, los sentidos se activan, el placer aumenta y la conexión con la pareja es mucho mayor El contacto visual durante el encuentro sexual ayuda a conectar con tu amante y a sentir su alma. Las luces pueden ser tenues, pero aseguraros de veros bien y mantener la mirada. Los ojos se mantienen abiertos gran parte del tiempo La piel es una gran fuente de sensaciones. Es el órgano sensorial más grande que tenemos y el que nos provoca el placer más grande. Las sensaciones de la piel son centrales en el sexo tántrico. Esta sexualidad le resta importancia a los genitales y prioriza la piel y los cinco sentidos La penetración es una forma de unión de los amantes, la más profunda y potente. La penetración se produce en un momento muy avanzado del encuentro sexual, cuando las energías de ambos están en conexión y son muy potentes. La penetración se hace en posturas que permitan el abrazo para aumentar la cercanía. Además, al inicio y durante un largo rato, no hay movimiento: los dos cuerpos se encuentran unidos, abrazados, sintiéndose, mirándose a los ojos y acompasando su respiración, sintiéndose y disfrutando del placer que ello les produce. Más adelante, cuando se inicien los movimientos, serán siempre pausados y muy profundos El orgasmo se retrasa lo máximo posible para aumentar su intensidad y su duración y sentirlo en todo el cuerpo. Jugando con la respiración y las energías se mantienen los cuerpos sin llegar al orgasmo, acumulando excitación poco a poco, de forma lenta y pausada. Cuando llega, el orgasmo se siente por todo el cuerpo, viene despacio, no se siente sólo en los genitales y es muy, muy placentero. Hay que tener en cuenta que el orgasmo no es una meta ni un objetivo en el sexo tántrico, sino que es algo que, si llega ¡genial! pero sino la relación sexual es igualmente válida y satisfactoria Ana Lombardía.

He solucionado el vaginismo. Experiencia en la consulta de la sexóloga

Os dejo el testimonio de una mujer de treinta y pocos años que llegó a mi consulta porque no podía tener relaciones sexuales con penetración, pues sentía mucho dolor. Tras unos meses trabajando juntas, su pareja y ella disfrutan de la penetración sin ninguna dificultad. Le he pedido que os cuente cómo fue su experiencia durante la terapia. ¡Allá va! He solucionado el vaginismo. Siempre había sentido dolor al practicar relaciones sexuales con penetracion (e incluso llegaba a la imposibilidad de tenerlas), lo cual me generaba bastante frustración, fundamentalmente en la relación con mis parejas, ya que yo disfrutaba de otras formas de tener sexo, aunque sin ser muy consciente de ello…El caso es que una serie de circunstancias que se dieron en mi vida en un momento determinado y las ganas de ir “deshaciendo bloqueos”, me llevaron a tomar la decisión de ir a una terapia y afrontar el problema de una vez por todas, para que no supusiera una limitación constante en mi sexualidad. Una de las primeras cosas de las que Ana quiso que me diera cuenta es de que yo no tenía ningún problema con mi sexualidad, ya que la disfrutaba plenamente de otras formas…Lo único en lo que íbamos a trabajar era en “ampliar el repertorio” y que la penetración fuera una práctica sexual más de la que pudiera disfrutar sin dolor en el momento que me apeteciera. La verdad es que eso me quitó un peso de encima y le dio otro enfoque distinto a la terapia (toda mi vida pensando que la penetración era lo realmente importante en una relación sexual y ahora resulta que en realidad sólo es una manera más, por mucho que nos lo hayan vendido de otra forma!…descubrir y vivir eso de verdad fue realmente interesante…). He solucionado el vaginismo.  El trabajo en terapia duró unos meses y tuve que ser constante en hacer los ejercicios de forma continuada y sistemática…Yo era la que tenía que hacer el trabajo fundamental, pero inevitablemente, al tener pareja, mi chico también tuvo que involucrarse en alguna parte del trabajo, y lo más importante de todo, supo apoyarme en todo momento e implicarse en el proceso. Aunque en un principio supuso un cierto “descoloque” y esfuerzo para él (y para mi), al final la terapia ha resultado enormemente beneficiosa para los dos: yo he conseguido tener relaciones sexuales con penetración y disfrutar de ellas, y mi pareja ha descubierto nuevas formas de disfrutar del sexo sin tener necesariamente que practicar  la penetración. Tal y como Ana me planteó, se trataba simplemente de ampliar el repertorio para disfrutar más de la manera en que nos apeteciera a los dos en cada momento… Estoy orgullosa de haber tomado la decisión de empezar y continuar la terapia hasta el final (hay que echarle un poco de valentía y paciencia, pero merece la pena) y muy agradecida, tanto a Ana por todo lo aprendido con ella en las sesiones, como a mi pareja, por el apoyo y la comprensión durante todo el proceso.

Tengo novio pero me gusta otro chico

Me encuentro en una situación delicada, tengo pareja desde hace unos meses, pero hace un tiempo que hablo con un chico que me gusta y con el que siempre he tenido un “feeling especial” y ahora estoy comenzando a sentir cosas por él. Con mi pareja actual estoy bien y nos llevamos bastante bien, no tenemos conversaciones muy profundas y tenemos pocos intereses en común. Pero hasta ahora la relación ha funcionado, y no ha habido conflicto. En varias ocasiones me han abordado las dudas, de si es el correcto o si realmente estoy tan enamorada de él, como él de mi. Incluso habiéndome él dicho ya que me quiere, yo siento que todo ha ido rápido y no me encuentro “enamorada” aún, como para corresponderle. Por otro lado, el chico que me está haciendo dudar más aún, hará cosa de una semana me ha confesado que le gusto muchísimo y me ve como algo más que alguien de una noche. La verdad es que lo estoy pasando muy mal, pues temo hacerle daño mi pareja por un “capricho”, pero el otro chico me gusta mucho, tenemos muchas cosas en común y tampoco me gustaría perderle. Me siento desorientada, le he pedido un tiempo a mi pareja para reflexionar pero veo que no llego a ningún lado… Necesito algún consejo, ya sé que no podéis elegir por mí, pero jamás me había encontrado en tal situación. Lo que te ocurre es muy frecuente, no eres la primera ni la única a la que esto le sucede. No puedo darte una respuesta cerrada sobré qué es lo que debes hacer, tú eres la única que puede decidir eso. Cuando tomamos una decisión siempre ganamos unas cosas y perdemos otras, arriesgamos y no sabemos a ciencia cierta si vamos a obtener el resultado que deseamos. En cualquier caso, hagas lo que hagas, será la decisión acertada: si decides quedarte con tu pareja actual estará bien, pues significará que persona nueva que ha aparecido en tu vida no te llama la atención lo suficiente como para irte con ella. Si decides irte con la persona nueva, será porque tu pareja actual no te convence lo suficiente como para mantenerte a su lado. Y suceda lo que suceda con cualquiera de los dos, funcione o no funcione la relación, habrás hecho lo que has creído mejor. Para tomar la decisión valora los pros y los contras de cada uno, haz listas de ventajas e inconvenientes, sopesa los riesgos… pero yo creo que, en estos casos, las sensaciones son tan importantes como los razonamientos. Si necesitas algo más o tu situación ha cambiado al respecto, dímelo y lo vemos más en profundidad.  Un abrazo!! Ana Lombardía.

Las distintas formas de expresar amor en pareja

Expresar amor en pareja, dar muestras de cariño y hacerle saber a la persona que quieres que la quieres es fundamental. Muchas veces caemos en el error de “ya sabe que le quiero”, “no es necesario que se lo diga” o “no pasa nada porque no se lo demuestre todos los días”; lo cierto es que es fundamental que, para que la pareja siga viva y en forma, tengamos unos hábitos saludables a la hora de expresar nuestro amor. Expresar amor en pareja es todo un arte y cada persona lo hace de una manera distinta. La forma en la que hemos aprendido de niños a dar y recibir amor condiciona en buena parte la manera en la que lo haremos en la edad adulta. De tal modo, tenderemos a dar y buscaremos recibir formas similares de cariño a las que estamos acostumbrados de la infancia. Por ello, es frecuente encontrarnos parejas que chocan en los modos y frecuencia de expresar afecto. A veces, uno de los dos no es muy expresivo, mientras que el otro espera recibir constantes muestras de cariño. Otras veces, el modo en el que se expresa ese cariño no es en el que esperamos recibirlo. En ambos casos, se produce frustración, tanto en la persona que ofrece el cariño como en la que lo recibe. Es importante que la frecuencia en que se expresa el afecto sea satisfactoria para los dos y que el modo en que se expresa es afecto incluya en mayor o menor medida todos estos aspectos: 6 Maneras de expresar amor en pareja: En palabras: expresar con palabras lo que sientes es muy enriquecedor para la pareja. Se expresa de manera explícita lo que se siente, con claridad y sin rodeos. Por ejemplo, decir te quiero, te echo de menos, me gustas mucho, eres fantástico/a, estás muy guapo/a… Con el cuerpo: besos, caricias, abrazos, cosquillas, ir de la mano por la calle, sexualidad genital… son maneras de expresar físicamente nuestro amor por la pareja. Son muy placenteros, afianzan el vínculo de la relación, generan endorfinas, relajan… Inclusión en la vida cotidiana: introducir a nuestra pareja en nuestra vida -y dejar que nos introduzca en la suya- fomenta que compartamos intimidad, relaciones, espacios y proyectos. Por ejemplo, conocer a amigos y familiares, tener un espacio en la casa del otro (o una casa en común), preparar viajes juntos, comentar lo que nos ha pasado en el día, pedir y dar apoyo y opinión sobre el trabajo o situaciones complicadas, planear juntos la agenda del fin de semana… Conductas facilitadoras: podemos hacer muchas cosas en el día a día para hacer que la vida de nuestra pareja sea más fácil y bonita: hacer un recado por él/ella, preparar la cena, asumir más tareas del hogar cuando está más ocupado/a con el trabajo, dejar un regalito para compensar un día duro, ofrecernos a hacer una tarea que habitualmente es del otro/a… Atender llamadas de atención: cuando nuestra pareja muestra interés por algo y nos informa de ello para compartirlo con nosotros es muy importante mostrarse receptivo/a esa llamada de atención. Por ejemplo, mira qué flor más bonita, ¿te gusta cómo he ordenado el salón?, lee este informe que acabo de escribir…Hay un estudio precioso en el que se mide el grado de satisfacción de los miembros de la pareja en función del número de llamadas de atención atendidas y no atendidas por el ser querido (a más llamadas de atención respondidas, mayor satisfacción con la relación de pareja) Cuidar el tiempo que se pasa separados: ya sea por viajes de trabajo, vacaciones separados o un largo día sin verse, es importante cuidar y mantener el vínculo en la distancia. Llamadas, mensajes e emails para mantener el contacto, cuidar los saludos y las despedidas, traer recuerdos o souvenirs de los viajes, preparar la comida favorita de tu pareja y dejársela en la nevera antes de irte, dejar una nota cariñosa escondida en su maleta… Dar cariño es un hábito positivo y enriquecedor que se aprende con la práctica, produciendo satisfacción tanto en la persona que lo ofrece como en la que lo recibe. Cuando hay discrepancias en la frecuencia y en la forma en la que expresa el cariño es importante negociar y llegar a acuerdos que satisfagan a ambas partes. Es posible que la persona que tiene a mostrar cariño menos veces o que no acostumbra a hacerlo de una manera determinada se sienta forzado y poco natural al principio, pero esa sensación se desvanecerá al crearse el hábito. Es importante que, sin dejar de ser quien somos, fomentemos y desarrollemos las distintas formas de expresar amor. También es importante recordar que el hecho de que nuestra pareja no nos muestre afecto de la manera que deseamos o con la frecuencia que esperamos no significa que no nos quiera. También es importante pedir el afecto que deseamos y elegir con libertad si lo que nos ofrecen nos vale o no. En la consulta trabajamos con todo esto. Ana Lombardía.  

Sexo virtual: 11 Tips para practicarlo

El sexo virtual es una forma de vivir la sexualidad que nos permite relacionarnos con personas que no están en la misma habitación que nosotros. El sexo virtual es aquel en el que nos relacionamos sexualmente con otra persona a través de la cámara de vídeo del ordenador, el portátil o la tablet. 11 tips para practicarlo y disfrutarlo al máximo Elige a la persona: a ser posible, que sea de confianza. Puede ser tu pareja o  un amigo/a ¡quien tú quieras! Si te decides por una persona de confianza, extrema las medidas de seguridad Planificación: quedad a una hora en la que podáis tener intimidad y que nadie os moleste ni os interrumpa para poder disfrutar al máximo. Si vivís en países diferentes tened cuidado con la diferencia de uso horario a la hora de acordar la cita El calentamiento: una vez los dos delante del ordenador, empezad a charlar con normalidad, como lo haríais cualquier día. Poco a poco, podéis empezar a mandaros indirectas sexuales e insinuaciones que aumenten la tensión sexual y estimulen el deseo La fantasía: podéis contaros vuestras fantasías, vuestros deseos, lo que os apetecería haceros si estuvieseis en la misma habitación… El juego: jugar con las fantasías, desnudaros sensualmente, utilizad un juego de rol, simulad que no os conocéis, adoptad un papel distinto… ¡lo que queráis! Es la situación ideal para dar rienda suelta a la imaginación. La masturbación: si la cosa se calienta y os apetece, podéis masturbaros delante de la cámara para que vuestra pareja lo vea ¡puede ser muy estimulante para los dos! y, si lo deseáis, podéis acabar en orgasmo. Podéis seguir fantaseando y hablando mientras os masturbáis. Probad a usar algún juguete erótico para animar más la cosa La cámara: escoged un plano que os favorezca y que os guste. Puede ser un plano general y abierto, en el que se os vea todo el cuerpo. También puede ser un plano únicamente de vuestra cara si lo preferís. Incluso, si os apetece, podéis mover la cámara y acercarla u orientarla a las zonas de vuestro cuerpo que os apetezca destacar: pies, piernas, pecho, genitales, culo… Hazlo aunque puedas tener a tu pareja junto a ti: el sexo virtual puede ser un juego sexual más, una forma de animar y ponerle chispa a tu relación. Puede ser muy excitante para los dos tener sexo virtual y vivir vuestra sexualidad de una manera diferente Toma medidas de seguridad: asegúrate de que la persona con la que estás manteniendo relaciones sexuales es de fiar. Debes asegurarte de que tu intimidad no a ser divulgada y que tus fotos o vídeos no van a difundirse por la red o van a ser enviados a terceras personas. Lo ideal es que conozcas en persona a la persona con la que vas a relacionarte con anterioridad y/o que ocultes tu rostro o aquello que pueda hacerte reconocible Asume los riesgos: como toda práctica sexual, el sexo virtual tiene sus riesgos. Corres el riesgo de que la otra persona sea desagradable, te falte al respeto o te haga sentir mal de alguna manera. Corres el riesgo de que tu intimidad salga a la luz. Corres los riesgos asociados a relacionarte íntimamente con otra persona: enamorarte, celos, desamor… Corres el riesgo de que tu intimidad se haga pública (incluso haciéndolo con una persona de confianza)… Debes decidir cuales estas dispuesto a asumir y minimizarlos en la medida de lo posible La alternativa: los avatares. Algunos juegos de ordenador dan la opción de practicar sexo dentro del juego. Crea tu avatar, escoge el avatar de otra persona que te resulte atractivo y ¡a jugar! Haz que vuestros avatares tengan relaciones sexuales. Si te excitas mucho ¡puedes masturbarte! Además, esta alternativa elimina muchos de los riesgos que hemos mencionado antes Muchas personas tienen dudas sobre si practicar sexo virtual o no, si es placentero… Cada persona es un mundo y ¡a cada uno le gusta una cosa distinta! Si te sientes cómodo, te apetece y te excita… ¡adelante! Ana Lombardía. Image courtesy of bplanet at FreeDigitalPhotos.net

Mi marido tiene cibersexo con otras mujeres ¿debería dejarle?

A mi marido siempre le ha gustado hablar con la gente, y en especial con las mujeres, con las que siempre quiere hacerse el interesante. Fuera de casa es simpático, amable, atento, pero de puertas para dentro nada de esto se ve, incluso no le cuesta sacar los gritos. El caso es que últimamente he descubierto que se ha estado dedicando a llamar por teléfono a mujeres y a contactar en los chats. Mi marido tiene cibersexo con otras mujeres. Al preguntarle, me dijo que eran amistades con las que intercambiaba recetas, pero he descubierto que llegó a hacer juegos amorosos con ellas virtualmente, masturbándose y mandando fotos de sus genitales. Al principio me lo negó, y luego lo reconoció y me prometió que no lo haría más. Pero sí lo ha hecho. Aunque intento creerle, me engaña continuamente. Además cada día estamos más distanciados y no tiene interés por casi nada. Se pasa el día charlando con quien sea, y por la tarde se va a un local de jubilados a jugar a cartas (tiene 63 años). No colabora con casi nada de la casa, y no soporta que le diga que podría hacer esto o aquello. Yo no trabajo, pero estoy bastante ocupada haciendo cursillos y de voluntaria en Cáritas; lo único que compartimos son clases de yoga y gimnasio. ¿Debería separarme? Me resisto porque me asusta vivir sola. Muchas gracias por prestar atención a mi carta y le agradeceré su opinión al respecto, pues no sé qué dirección tomar.  Para tomar una decisión al respecto de tu situación de pareja debes evaluar la situación y decantarte por lo que a la larga te va a hacer sentir mejor y más a gusto con tu vida. Por lo que me cuentas, tu marido y tú os habéis distanciado y, además, él se está relacionando con terceras personas; ambas cosas te duelen y te hacen infeliz. Ahora mismo no estás satisfecha con lo que tienes y, por lo que parece, él no está dispuesto a hacer ninguno de los cambios que tú necesitas. En estas circunstancias, debes ser tú la que haga los cambios para sentirte bien y ser feliz. Cuando tenemos una situación que no nos gusta tenemos dos opciones: la primera es cambiar esas circunstancias. En este caso, para cambiar las circunstancias podrías intentar mejorar la situación con tu marido, insistirle en los cambios que necesitas, acudir juntos a terapia de pareja… Separarse es otra forma de cambiar las circunstancias que no te gustan. Separarse puede dar miedo, y más si te asusta vivir sola. Aun así, puede ser una opción dado que ahora mismo tienes una situación que no te gusta y, si te separas, dejas la puerta abierta a que llegue algo que sí pueda ser bueno. Al principio y hasta que rehagas tu vida y tu rutina lo puedes pasar mal… pero ya lo estás pasando mal ahora mismo también. La segunda opción que tenemos cuando tenemos una situación que no nos gusta es la de adaptarnos a esa situación y cambiar la forma que tenemos de verla. ¿Crees que podrías seguir con tu marido y hacer tu vida, sin importarte lo que él haga? ¿Podrías no sentirte sola conviviendo bajo el mismo techo pero haciendo vidas distintas? ¿Serías feliz con eso? ¿Lo prefieres a separarte? Ir a la consulta de un/a psicóloga podría ayudarte a enfrentar la situación y ayudarte a tomar la decisión. ¡Mucho ánimo! Ana Lombardía. Artículo de la revista Psicología Práctica. Puedes encontrar más artículos como este en el consultorio sentimental que llevo en esta revista ?

Mi mujer es muy celosa y no me deja hacer nada

Mi mujer es muy celosa. Tiene un carácter agresivo y me monta un escándalo a la primera de cambio. Si no tenemos sexo todos los días, intenta hacerme sentir mal. Y cuando me levanto antes que ella, me acusa de haberme masturbado y me regaña. Para descargar sus rabias, sus temas favoritos son la prostitución y la infidelidad, hasta el punto de que solo puedo llevar el coche si voy con ella, porque piensa que si voy solo entraré en un club de alterne o pararé a una chica de carretera. No puedo vivir así; me gustaría salir libremente con amigos. ¿Cómo se eliminan los celos en la pareja? Amistades no acepta, ni tampoco ir a un psicólogo. Ella tiene 34 años y yo 27.  Los celos suelen ser un reflejo de la inseguridad de la persona que los sufre: suelen subyacer pensamientos del tipo no soy suficiente para él, va a encontrar a otra mejor que yo, no puedo satisfacerle sexualmente, soy fea, no soy atractiva, no tiene motivos de peso para estar conmigo, si no se desahoga sexualmente en casa conmigo va a irse con otra… Todos estos pensamientos provocan unos sentimientos terribles de inseguridad y malestar en la persona que los padece. Además, con la intención de mitigarlos y controlar la situación aparecen comportamientos como los que describes: reclama sexo constantemente, no te permite salir solo, se muestra agresiva cuando cree que te escapas… En contra de lo que a veces puede parecer, el ceder a sus peticiones de control para hacerle sentir mejor es contraproducente, pues agrava la situación: por un lado, al hacerlo le das la razón y legitimas pensamientos del tipo un hombre no debe salir solo con el coche porque aumentan las probabilidades de que sea infiel. Por otro lado, alientas su (falsa) sensación de control y haces que cada vez necesite controlar más para sentirse segura. No sé por qué ha desarrollado tu mujer los celos, si siempre ha sido así o si ha habido un detonante en vuestra relación. Cada caso es distinto y la forma de abordarlo también. Creo que vuestra situación ha llegado a tal extremo que no vais a poder resolverlo vosotros mismos; necesitáis la ayuda de un psicólogo/a. Intenta hablarlo con ella en un momento en el que estéis calmados y a gusto y, con mucho tacto y cariño, vuelve a proponerle acudir a un profesional. Si sigue sin acceder, puede ser buena idea que acudas tú solo para que te enseñe a llevar lo mejor posible la situación. Como ya te he dicho, cada caso se aborda de una manera distinta, pero voy a comentarte algunas de las cosas que se hacen en la consulta para resolverlo, para que te hagas una idea: Para empezar, hay que buscar la raíz del problema: ¿es una persona insegura? ¿ha pasado algo en la relación que le haya hecho desconfiar de manera legítima? ¿tiene pensamientos obsesivos sobre la infidelidad? ¿qué cosas le hacen sentirse insegura? Es importante identificar los comportamientos que la pareja pueda estar teniendo que mantengan los pensamientos y comportamientos celosos: ocultarle información sobre lo que haces, ceder a sus peticiones de control, enfadarte cuando te dice que está celosa… son cosas que en muchos casos pueden reafirmar los sentimientos de inseguridad de la persona que sufre los celos Analizar y revisar los pensamientos de la persona celosa e irlos sustituyendo, poco a poco, por otros más realistas que no le hagan sufrir Mejorar y fomentar la comunicación dentro de la pareja: hablar de lo que sentís el uno y el otro y apoyaros en el proceso es fundamental Aumentar y mejorar las muestras de cariño –tanto en el plano sexual como fuera de él- puede mejorar en algunos casos la seguridad de la persona que siente celos Establecer pautas de comportamiento ante situaciones problemáticas, como qué hacer ante un estallido de celos o cómo afrontar una reunión de amigos a la que asistes solo Dar indicaciones para la pareja de la persona celosa para continuar viviendo su vida con autonomía y, a la vez, apoyar a su pareja en el proceso de volver a sentirse segura Ana Lombardía. Artículo de la revista Psicología Práctica. Puedes encontrar más artículos como este en el consultorio sentimental que llevo en esta revista ?

Finjo los orgasmos y quiero dejar de hacerlo

Finjo los orgasmos y quiero dejar de hacerlo. La gran mayoría de las mujeres ha fingido un orgasmo en uno u otro momento de su vida. Algunas lo hacen de forma puntual, por ejemplo, cuando un día no consiguen correrse por el motivo que sea y quieren que su pareja de por terminado el encuentro sexual. Otras, fingen los orgasmos de manera habitual, ya sea con su pareja o con relaciones casuales. A veces llega un momento en que estas mujeres se cansan de simular su placer y quieren empezar a disfrutar de verdad. Las que no tienen una pareja estable no tienen más que enseñar a sus nuevos compañeros sexuales cómo estimularlas para llegar al orgasmo, dejando las mentiras a un lado desde el principio. Las que tienen una pareja estable lo tienen más complicado: ¿cómo le dices a tu chico que, todo aquello que siempre te hace, en realidad, no te gusta? ¿Cómo le explicas que, en realidad, nunca o casi nunca has llegado al orgasmo con él? ¿que vuestra vida sexual no tan satisfactoria para ti como él cree? Finjo los orgasmos y quiero dejar de hacerlo Tengo pareja estable, finjo los orgasmos y quiero dejar de fingirlos para empezar a tenerlos. Si este es tu caso, voy a comentarte algunas claves para llevar a cabo el proceso minimizando la posibilidad de herir a tu pareja, de arruinar vuestra vida sexual o de destruir la relación. La primera opción que tienes, la más obvia y directa, es la de ser sincera:  dile que le quieres, que te encanta meterte en la cama con él, pero que tienes dificultades para llegar al orgasmo y que lamentas no habérselo dicho antes, pues tenías miedo de herir sus sentimientos. Sé asertiva y asume tu responsabilidad en el asunto: si tú no llegas al orgasmo con él es porque no le has enseñado cómo hacerlo… o porque tú misma no tienes ni idea de cómo lograrlo. Es muy importante desculpabilizarle a él y asumir tu papel en todo esto. Explícale también que quieres cambiar la situación y aprender a disfrutar al máximo con él Esta opción es para las muy valientes y para las relaciones a prueba de balas. Una confesión como ésta puede hacer que la relación más estable se tambalee, así que es importante llevarla a cabo en un buen momento y con mucho tacto. Si no te atreves con esta opción, te comento algunas maneras más de hacerlo:  De manera cautelosa y progresiva, coméntale que estás experimentando cambios en tu manera de vivir la        sexualidad, que te sientes diferente y que vives las relaciones sexuales de otra manera. Incide en que es un  cambio positivo, que te hará disfrutar aun más y que enriquecerá vuestra relación de pareja. Cuéntale que quieres probar cosas nuevas: juegos nuevos, prácticas nuevas, formas de estimularos nuevas… Proponle dejar de hacer lo que hacéis siempre en la cama y jugar a exploraros y descubriros de nuevo: conocer vuestros cuerpos de nuevo, descubrir nuevas formas de placer, caricias nuevas… Todo esto debe llevarse a cabo con el único objetivo de pasároslo bien y de disfrutar. El objetivo no debe ser llegar al orgasmo, sino el placer por el placer. De esta manera te quitarás la presión de tener que llegar al orgasmo y, por otro lado, disfrutaréis más de lo que estéis haciendo Suele funcionar muy bien jugar a prohibir la penetración y el llegar al orgasmo, las dos cosas que parece que nunca pueden faltar en una relación sexual. Al hacerlo, te obligas a buscar nuevas formas de disfrutar y de aumentar la excitación Si tus dificultades para llegar al orgasmo no tienen que ver únicamente con tu pareja, sino que también te cuesta llegar a solas, lo mejor es que nos consultes para que te ayudemos a solucionarlo. También podemos resultarte útiles para descubrir cómo llegar al orgasmo en pareja, utilizando formas de estimularte nuevas y aprendiendo a desinhibirte. Ana Lombardía.

Y tú, ¿qué aportas a una relación?

Por lo general, todos tenemos una idea más o menos clara de lo que buscamos en una pareja. Sabemos cómo queremos que sea, qué valores esperamos que apoye, qué actitudes, qué comportamientos… Sabemos qué cualidades básicas necesitamos que tenga la otra persona para que sea nuestra pareja… y también sabemos qué cosas podemos pasar sin tener, cuáles no son fundamentales para nosotros. Cada uno tenemos una idea en nuestra cabeza de cómo sería la pareja ideal y del tipo de relación que queremos para nosotros y cada vez nos volvemos más estrictos y rígidos a la hora de buscar pareja; si no se adapta a esa idea que tenemos, no nos vale. Por una parte eso está bien, sabemos lo que queremos, vamos a por ello y no nos conformamos con menos… pero muchas veces esa idea que tenemos en la cabeza puede estar muy idealizada y ser muy difícil de conseguir. Además, nos puede cerrar puertas a personas estupendas que, por no ajustarse a lo que tenemos pensado, descartamos. Y tú, ¿qué aportas a una relación? Hoy quería proponeros reflexionar sobre qué es lo que aportamos cada uno de nosotros a una relación. Tenemos muy claro lo que queremos, pero a veces no nos paramos a pensar qué es lo que ofrecemos. ¿Sabemos cómo somos? ¿Qué cualidades tenemos que hacen que sea bonito estar con nosotros? ¿Que cosas ofrecemos que enriquezcan la relación? ¿Qué facilidades ponemos a la hora de relacionarse con nosotros? Me parece muy importante conocernos en ese aspecto. Muchas veces tendemos a mirar hacia el otro y a pedirle que sea buena pareja para nosotros, olvidándonos de preguntarnos a nosotros mismos qué es lo que aportamos a una relación. Cuando sabemos las cosas positivas que aportamos y descubrimos nuestras carencias al respecto nos damos la oportunidad de mejorar, crecer y enriquecernos como persona; ya no solo para que nuestras relaciones de pareja sean mejores, sino para sentirnos mejor con nosotros mismos, avanzar en nuestro camino y ser más felices. He estado preguntando a la gente de mi alrededor qué es lo que más valora en una persona a la hora de escogerla como pareja y qué cosas son las que creen que aportan a una relación sentimental. Os dejo una pequeña lista en las que recojo muchas de ellas, para que os sirvan de guía y os den ideas a la hora de continuar creciendo y desarrollándoos. Capacidad de compromiso Lealtad Sentido del humor Empatía Capacidad de perdonar Habilidad para hablar y comunicarse Flexibilidad Igualdad Curiosidad e interés por el mundo Simpatía Optimismo Generosidad Higiene Equidad en las tareas de la casa Economía estable Atractivo físico Ser detallista Honestidad Gratitud Cuidador/a Conocimientos culturales amplios Buena conversación Humildad, modestia Preocupación activa por el bienestar del otro Capacidad para relacionarse en intimidad Buen corazón Independencia Trabajador/a Compromiso político y social Gusto por las actividades de ocio culturales, deportivas… Valentía Mente abierta Cariñoso/a Capacidad de conectar emocionalmente Apoyo emocional Capacidad de responder adecuadamente en situaciones difíciles Confianza Capacidad de amar Ana Lombardía.

He solucionado mis problemas de erección

He solucionado mis problemas de erección. Hace unos tres meses vino a la consulta un chico de unos 30 años que tenía dificultades de erección desde muy jovencito. Llegó angustiado, preocupado y con muchas ganas de resolverlo. Nos pusimos a trabajar y, en menos de 4 meses, conseguimos solucionarlo. Él mismo os cuenta cómo fue la experiencia en la consulta conmigo: He solucionado mis problemas de erección Asistir a terapia para tratar mis problemas de erección ha sido una de las mejores decisiones que he tomado. No fue fácil porque significaba aceptar que tenía un problema, que mi incapacidad para tener una buena erección no era por tener una noche mala o tener mucho trabajo. Necesitaba la ayuda de un profesional para averiguar qué pasaba y cómo solucionarlo. La terapia fue muy bien, con charlas y diferentes ejercicios que debía realizar para ayudar a identificar los diferentes problemas que causaban mis problemas de erección. Y simplemente haciendo los ejercicios, yo mismo empezaba a identificar esos problemas, y después, repasándolos en terapia y comentándolos, encontraba formas de dejarlos atrás. En terapia aprendí a entender mi sexualidad, algo básico para poder disfrutar de mi y de mis relaciones sexuales. Pero algo que algo que no es tan fácil en la sociedad actual. En realidad, la sexualidad es algo muy sencillo, con varios pasos consecutivos que unos hacen que lleguen otros. En mi caso, esos pasos estaban desordenados o me los saltaba. Y empieza por estar con la persona adecuada. Antes había estado con chicas con las que no podía o no me dejaban estar totalmente a gusto y confiado. Y eso, aunque yo quisiese ignorarlo, no me dejaba estar tranquilo durante los encuentros sexuales, lo que me llevaba a no poder tener buenas erecciones o simplemente no tenerlas. Y eso pasó una, dos, tres veces, y me generaba una tensión cada vez que estaba con un chica que ya no me dejaba tener una erección. Estaba en un bucle del que no sabía salir, y necesitaba ayuda para poder hacerlo. Pero todo va muy bien, mi relación con mi chica  va genial. Nos complementamos y nos entendemos de maravilla, y en cuanto a las relaciones sexuales, todo sigue bien, Incluso mejor diría yo. En algunas ocasiones tengo erecciones potentes sólo tocándola y acariciándola, cuando antes siempre necesitaba algún tipo de excitación extra para tenerlas.

Mi marido me ha dejado y me siento perdida

Mi marido me ha dejado. Hace un año y medio que mi pareja, con la que llevaba diez de relación, uno conviviendo y con planes de casarnos e incluso tener hijos, me dejó de un día para otro sin ninguna explicación, y tuve que dejar el piso en el que vivíamos porque era suyo. Actualmente, aunque estoy bien relativamente, me siento un poco perdida al haber vuelto a casa de mis padres y ser un poco “niña” otra vez. Por otra parte, tengo trabajo, pero por ahora no puedo independizarme, y aunque he buscado otros, el mío es muy específico y con la crisis es más difícil encontrar algo mejor. Creo que me falta un empuje para dirigir mi camino laboral y personal, independizarme y sentir que llevo las riendas de mi vida. Por otro lado, aunque sé que este tiempo de estar sola es muy necesario para mí, para darme mi lugar, para saber exactamente hacia dónde dirigirme más segura, inconscientemente busco una pareja, como si eso me fuera a facilitar las cosas. Y por otro lado, tengo miedo también, porque las pocas parejas serias que he tenido no han sido buenas. Temo no encontrar un hombre que sea bueno, no poder ser madre, no poder independizarme, no sentirme realizada ni en lo personal ni en lo laboral… Puede que me dé miedo estar sola, pero a su vez quizás sea eso lo que más necesite. Hace poco tiempo que, sin tú quererlo, tu vida dio un cambio radical. Tu pareja rompe la relación, tus planes de casarte y tener hijos se ven truncados, tu situación económica empeora, te ves obligada a volver a casa de tus padres… Tus proyectos y planes de futuro, tu forma de vida y tu identidad personal han sufrido un traspiés enorme ¡pero no irreparable! Cuando estamos en pareja construimos una gran parte de nuestra vida y nuestra identidad en torno a esa persona: casa, estilo de vida, planes de futuro, rutina diaria, amistades, tiempo de ocio… Ahora te toca descubrir quién eres tú sin él, sin pareja. Empieza por las cosas que te resulten más sencillas de abordar, por ejemplo, el tiempo de ocio, las aficiones, los amigos… recupera amistades y actividades que te hagan sentir bien, te aporten cosas positivas y te recuerden quién eres. Esto te hará sentir fuerte y, además te dará el apoyo de tu entorno cercano, de las personas que te quieren. Ellos también te darán perspectiva e ideas sobre cómo afrontar tu nueva vida. Intentar elaborar un proyecto más a largo plazo y establecer objetivos realistas y alcanzables te aportará el sentido que a lo mejor has perdido: ¿Qué quieres hacer ahora con tu vida? ¿Quieres irte de casa de tus padres? ¿Sigues queriendo ser madre? ¿Cómo quieres que sea tu estilo de vida? Ten en cuenta que, para que tus objetivos sean realistas y alcanzables, a lo mejor tienes que planteártelos de una forma distinta a como lo habías hecho hasta ahora; por ejemplo, compartir piso en vez de vivir sola, ser madre soltera en vez de vivir la maternidad con una pareja, cambiar de profesión o emprender por tu cuenta… Una vez que te respondas a esas preguntas, elabora un plan de acción: piensa qué necesitas para alcanzarlos y qué cosas debes llevar a cabo. Ayuda mucho dividir en pequeñas submetas las metas grandes, para hacerlas más abordables. También es importante fijarse unos plazos para conseguir esos objetivos y, si no los hemos conseguido en ese tiempo, modificarlos o cambiarlos por otros. Decidir qué es lo que quieres, establecerte objetivos e ir a por ellos te hará sentir que vuelves a tener las riendas de tu vida y que no vas a la deriva. Sí, creo que debemos aprovechar todas las etapas de nuestra vida y sacarles partido. Ahora estás en un momento que te permite, como muy bien has dicho, darte el lugar que te corresponde en la vida. Estar sin pareja nos permite descubrirnos y construirnos a nosotros desde otra perspectiva, con libertad y contando principalmente con nuestro propio criterio. Además, y aunque suene a tópico, es fundamental aprender a estar sola para, si llega el momento, poder compartir en pareja. Una vez que tengas tus objetivos y tu plan de vida bien planteado y veas que vas logrando lo que quieres, te sentirás más segura de ti misma y será mucho más difícil que te conformes con un hombre que no sea bueno para ti. No regalarás tan fácilmente lo que tanto te ha costado construir y, además, descubrirás que tú misma puedes llenar tus propios vacíos sin la necesidad de estar en pareja. Estar en pareja puede ser muy bonito y muy enriquecedor, pero estar soltera (que no sola) también lo es. Reconstrúyete y descúbrete de nuevo, toma las riendas de tu vida y haz que sea bonita y enriquecedora por sí misma; y si llega un hombre a tu vida, te quedarás con él sólo si es bueno para ti. Si cuando inicies el proceso no sabes cómo abordarlo, te sientes insegura y no eres capaz tomar decisiones, plantéate la posibilidad de acudir a un/a psicólogo/a que te guíe y te apoye. ¡Te será muy útil! Ana Lombardía. Artículo de la revista Psicología Práctica. Puedes encontrar más artículos como este en el consultorio sentimental que llevo en esta revista 😉

Mi fantasía es que mi mujer se acuesta con otro

Tengo una duda que me come la cabeza últimamente, me preocupa mucho. No sé si es una pregunta sencilla de contestar pero me preocupa mucho. Últimamente, cuando estoy solo, una de las fantasías que más me excita es la de imaginar a mi pareja con otro hombre. ¡Es muy raro! ¿Por qué me pasa esto? Quería preguntarte si es una fantasía normal o si por el contrario es señal de algún problema grave. Mi fantasía es que mi mujer se acuesta con otro, no me parece normal. Gracias Sí, es una fantasía normal. Para empezar, todas las fantasías son normales. Las fantasías son algo que sucede únicamente en nuestra mente, que sólo nos produce placer, no hace daño a nadie y no implica riesgos de ningún tipo. Las fantasías están para disfrutarlas y no es necesario que las llevemos a la realidad. Además, tu fantasía en concreto es muy frecuente en mucha gente: fantasear con que nuestra pareja mantiene relaciones sexuales con una tercera persona es bastante habitual. Eso no significa necesariamente que te gustaría que se llevase a la práctica, pero sí es algo con lo que disfrutas en tu mente. Puedes estar tranquilo, no es señal de ningún problema. A veces nos asustamos por el contenido de alguna de nuestras fantasías. Es normal que nos asustemos, pues muchas veces van en contra de lo que realmente deseamos o de lo que la sociedad nos dice que tenemos que desear. Las fantasías están ahí para que las disfrutemos. Con las fantasías podemos disfrutar y experimentar cosas que, de otro modo, no podríamos hacer: podemos fantasear con cosas que realmente no queremos llevar a la realidad, con cosas prohibidas, con cosas que están fuera de nuestro alcance… Nos abren la posibilidad de disfrutar de lo que queramos ¡sin censuras! Te recomiendo que leas este artículo sobre las fantasías sexuales. Es muy cortito y te dará algunas pautas para entenderlo mejor. Incluso, si quisiese llevar tu fantasía a la realidad no sería algo malo, siempre y cuando tu mujer y tú estéis de acuerdo con ello, lo deseéis y lo disfrutéis de forma consensuada. Un abrazo!! Ana Lombardía.   

Película Kiki, El Amor se Hace

El otro día vi que Paco León había estrenado una película sobre las parafilias sexuales; tenía que ir a verla, eso estaba claro. Las críticas la ponían bien y el trailer me llamó la atención, así que convencí a unos amigos y nos fuimos el domingo a verla. Kiki, El Amor Se Hace ¡gran título! Kiki, El Amor Se Hace nos relata las historias de varios personajes que se excitan sexualmente con estímulos poco convencionales (no nos voy a contar cuales para no destapar la sorpresa). Poco a poco vamos descubriendo con ellos su sexualidad, cómo asumen sus deseos, cómo viven sus parejas sus rarezas, las dificultades que le supone tener una sexualidad no convencional… La película es una comedia y, aunque no paras de reírte, no cae en ningún momento en burlarse o mofarse de las parafilias de los protagonistas. Lo trata todo con mucho cariño y naturalidad y consigue que hasta las personas más tradicionales en materia sexual entiendan y acepten estas formas de sexualidad no convencionales. Me parece fantástico que se haya hecho por fin una película que muestre la gran diversidad sexual que existe: a día de hoy parece que todos tenemos los mismos gustos, que nos excitamos con lo mismo y llegamos al orgasmo con las mismas cosas… ¡pero ni mucho menos! Ojalá esta peli sirva para visibilizar otras formas de sexualidad y anime a muchos aceptar y a expresar sus deseos sin miedo y con libertad. La película es muy divertida, no paras de reírte y de sorprenderte en ningún momento. Además, aunque cuenta historias independientes entre sí están muy bien unidas y no tienes la sensación de estar viendo historias inconexas. Y por supuesto, ¡vaya pedazo de actores con los que cuenta! Yo soy muy fan de Candela Peña y Alexandra Jiménez, pero tenéis otro montón de joyitas en el cartel. Fui a ver la peli con un grupo de amigos con los que habitualmente voy a ver películas de acción y súper héroes. No sé cómo conseguí convencerles de ir a ver esta peli y ¡les encantó! Son un público difícil de complacer en este sentido, así que no creo que haya muchas personas a las que no les guste. AVISO DE SPOILER Lo único que no me gustó de la peli es una historia en la que el protagonista se excita viendo a otras personas dormir. Su mujer, en silla de ruedas tras un accidente, se niega a mantener relaciones sexuales con él. Cuando se meten en la cama juntos él se masturba mientras la ve dormir. La cosa se pone peliaguda cuando un día, por accidente, le da un medicamento que la deja totalmente grogui… y el aprovecha para tener relaciones sexuales con ella. Lo encuentra tan satisfactorio que lo convierte en un hábito diario: la droga después de cenar y, después, se la lleva a la cama, la viste con lencería, le echa crema en el cuerpo, la toca… y satisface todos sus deseos sexuales. Todo ello, con el consentimiento de la empleada doméstica interna que tienen en la casa. Finalmente ella descubre lo que le está haciendo su marido… y él lo reconoce todo diciendo que ha sido porque está muy enamorado de ella, la desea con locura y ella le rechaza. A ella todo eso le parece súper romántico y se funden en un beso apasionado. Vamos a ver: drogar a alguien para tener relaciones sexuales sin su consentimiento no es romántico, ni sexy, ni nada de nada. Es un abuso. Fin. Mostrar este tipo de comportamientos en el cine legitimándolos bajo la bandera del amor romántico es una manera como otra cualquiera de fomentar el abuso sexual. A nivel cinematográfico queda muy tierno y muy bonito… pero cuidado. Ana Lombardía.

Un truco para decir NO

Para muchas personas, decir no a alguien puede ser una tarea realmente difícil, hasta tal punto que a veces les resulta imposible hacerlo y acababan diciendo sí aun cuando es perjudicial para ellos mismos. Esto puede sucedernos tanto con amigos, familiares, compañeros de trabajo, hijos e, incluso, con nuestra pareja. Hoy vamos a ver un truco para decir no sin sentirnos mal y minimizando la posibilidad de herir los sentimientos de la persona a la que se lo decimos. Por qué nos cuesta tanto decir no Vivimos en un sociedad que nos dice que pensar en nosotros mismos es malo y egoísta y, por tanto, decir no o negarnos a satisfacer los deseos y necesidades de otros se considera de mala persona. Es por ello que muchas veces nos sentimos mal cuando nuestros deseos son contrarios a los de los demás y somos incapaces de negarnos a cumplir los de los demás. Otro motivo por el que nos cuesta tanto decir no es por el miedo a defraudar a los demás, a que dejen de querernos y de tenernos en cuenta. A veces parece que si no atendemos las necesidades de los demás van a dejar de considerarnos útiles o merecedores de amor. Sí que es cierto que algunas personas se mueven por el interés y, en el momento en el que dejas de servirle para sus fines se deshacen de tí, pero la gente que realmente te interesa y te hace bien es aquella que entiende que tú también tienes tus necesidades y no espera que las dejes de lado siempre para satisfacer las suyas. Un truco para decir no Un truco para decir no es la llamada técnica del sandwich. Esta técnica consiste en colocar en la frase la parte del no entre dos mensajes positivos. El segundo mensaje positivo puede ser, si queremos, una alternativa o salida para la persona que va a recibir el no. Quedaría así: MENSAJE  POSITIVO -MENSAJE NEGATIVO – MENSAJE POSITIVO Es muy sencillo y funciona bastante bien. Vamos a ver algunos ejemplos: -¿Me dejas el coche? Me encantaría dejarte el coche pero lo necesito yo esta tarde. Voy a indicarte cómo llegar a tu destino en autobús ¿Nos vamos a la playa este fin de semana? Me gustaría mucho complacerte pero este fin de semana me apetece muchísimo ir a la montaña. ¿Qué te parece si vamos a la playa la semana que viene? ¡Vamos a hacer el amor! Me apetece muchísimo pasar un rato contigo pero no tengo ganas de hacer el amor. Si te apetece, puedo darte un masaje estupendo en la espalda Para llevar a cabo este truco para decir no es importante no mentir y cumplir con la alternativa que hemos ofrecido. No vale decir que nos encantaría dejarte el coche si no es verdad, o cumplir con la promesa de ir a la playa la semana siguiente. Es importante buscar los mensajes positivos de manera que podamos identificarnos con ellos y llevarlos a cabo. Tampoco es necesario dar una alternativa en el segundo mensaje positivo si no lo deseamos. Uno de nuestros derechos como personas es el de decir no sin tener que dar explicaciones ni sentirnos mal al respecto y sin dar una alternativa a nuestro interlocutor. Por tanto, puedes simplemente colocar otro mensaje positivo al final de la frase, sin que implique tener que ofrecer una alternativa si no es lo que quieres. Por qué funciona este truco Este truco funciona porque estamos diciendo dos cosas positivas frente a una negativa y, por tanto, el balance que hace nuestro interlocutor es bueno. Además, estamos ofreciendo una alternativa, una ayuda o una salida a la persona a la que decimos no y, por tanto, no la dejamos en la estacada. Por otro lado, en el primer mensaje positivo estamos incluyendo un sentimiento positivo hacia la otra persona que hará que se sienta muy bien. Ana Lombardía.  

Mi pareja se centra solo en mi

Hola Ana!! Hace poco he conocido a un chico que vive en una ciudad distinta a la mía y… ¡nos va genial! Él lleva un tiempo estancado en su vida y está planteándose venir a vivir a mi ciudad. Me da un poco de miedo pues, aunque yo no soy el motivo de tal cambio, sí que le motiva mucho el que yo esté aquí y nuestra relación. Y no quiero que con el nuevo cambio de vida se centre solo en mí y aparque el resto de facetas de su vida, quiero que las siga desarrollando todas pues no me parece sano que se centre solo en mí. Si nuestra relación se derrumbase ¡se le derrumbaría todo! Cuando empezamos una relación nueva, las emociones que sentimos pueden ser muy potentes, muy positivas y euforizantes. Es importante que, aunque las disfrutemos y nos dejemos llevar por ellas, seamos conscientes de que no deben guiar al 100% nuestra toma de decisiones. Al principio, el enamoramiento nos aporta una sensación de felicidad tan potente y embriagante que no nos deja ver con claridad. Por eso, hay que ser cautelosos a la hora de tomar decisiones bajo el influjo de esas emociones -incluso, posponer ciertas decisiones hasta que las emociones hayan perdido su poder sobre nosotros. Además, debido a estas emociones del enamoramiento, podemos tender a centrarnos en nuestra relación de pareja y a descuidar el resto de facetas de nuestra vida. Si a esto le sumas el hecho de no estar muy satisfecho y tener sensación de estancamiento… hay que andarse con cuidado. Como muy bien dices, es importante desarrollar y cultivar todas las facetas de nuestra vida. Centrarnos únicamente en una de nuestras facetas (ya sea la amorosa, la familiar, la laboral, el ocio…) de forma continuada puede hacer que el resto se deteriore y hasta se pierda. Además, todas las facetas de nuestra vida se retroalimentan la una a la otra, por lo que cultivar una ayudará a que la otra también esté mejor. Por ejemplo, es importante tener ratos de ocio, diversión y descanso para rendir en el trabajo, es importante cultivar las amistades para enriquecer nuestra pareja, es importante trabajar y desarrollarse profesionalmente para subir nuestra autoestima, ganar dinero y mantenernos… Centrarse únicamente en la pareja puede hacer que la relación se vuelva monótona, aburrida, dependiente y poco enriquecedora. Además, como has señalado, si vuestra relación se rompiese él se encontraría de repente solo en una ciudad nueva y sin nada a lo que agarrarse. Cuando se plantea una situación como esta, puede ser bueno establecer un plan de vida con unos objetivos y unos tiempos: por ejemplo ¿qué espera al cambiar de ciudad? ¿dónde va a trabajar? ¿dónde va a vivir? ¿podrá conocer gente nueva? ¿qué otras alternativas tiene? ¡Espero haberte aclarado un poco el tema! Sino, ya sabes que podemos vernos en la consulta cuando quieras. Un abrazo! Ana Lombardía.

Me excita mandar fotos mías desnudo a las novias de mis amigos

El otro día recibí la siguiente pregunta de un lector muy preocupado por una práctica sexual que realiza a menudo… pero que puede ser perjudicial para él y para las personas involucradas. Me excita mandar fotos mías desnudo. Hola mira tengo un problema me gusta enviarle fotos a las mujeres desnudo pero tienen que ser amigas o novias de amigos porque sino no me gusta. Me siento mal por eso, pero es realmente fascinante. Me excita mandar fotos mías desnudo, tambien masturbandome. ¿Que debo pensar?  Me excita mandar fotos mías desnudo Hola! Fantasear con mostrar tu cuerpo, tus genitales o cómo te masturbas a las mujeres de tu entorno puede ser muy excitante ¡eso es perfectamente normal! Llevarlo a la práctica, a la realidad, es algo más complejo: esas mujeres deben consentir y desear recibir esas imágenes. De lo contrario, estarías invadiendo su intimidad con tu sexualidad y se podría considerar acoso. Puede ser muy desagradable recibir ese tipo de imágenes si no es algo que deseas. Además, corres el riesgo de que se enfaden contigo, tanto ellas como sus parejas, dejen de hablarte e, incluso, te denuncien. Las fantasías sólo se pueden llevar a cabo con el consentimiento y el deseo de las personas involucradas en ellas; de lo contrario, es mejor mantenerlas en la fantasía y no llevarlas a la realidad. Si alguna de esas mujeres consiente y desea que le mandes esas fotos ¡perfecto! sigue haciéndolo y disfrútalo. Sino, mantén la fantasía en tu mente, imagina cómo sería mandarles esas fotos, cómo sería su reacción, qué sentirían, que harían, mastúrbate pensando en ello si quieres, excítate y córrete si lo deseas… pero sin llevarlo a la vida real. Las fantasías no son, en ningún caso, malas ni perjudiciales ni suponen un problema. Puedes continuar disfrutando de ellas sin llevarlas a la práctica. Un abrazo!! Ana Lombardía.

A veces se me baja durante el sexo

A veces se me baja durante el sexo. Últimamente muchos me estáis comentando una preocupación que os ronda la cabeza, una idea errónea sobre vuestra sexualidad que tenéis instaurada como si fuese una verdad universal. No sé de dónde os la habéis sacado, la verdad, pero no es cierta y os hace mucho daño. La idea es que, si se os baja durante un encuentro sexual, ya no se os va a levantar de nuevo y, por tanto, se tiene que acabar el encuentro. Vamos a ver: si se te baja la erección ¡puedes volver a recuperarla! El hecho de que una erección se baje en un momento determinado no significa necesariamente que se vaya a quedar así para siempre ¡ni mucho menos! A veces se me baja durante el sexo La erección es un síntoma de que estás excitado, ni más ni menos. No es más que eso. Si te excitas, es muy probable que tengas una erección. Si pierdes la excitación, por el motivo que sea, la erección disminuirá. Durante un encuentro sexual pasamos por distintos momentos y no en todos tenemos por qué tener una excitación tremenda. No pasa nada, es normal. El sexo es un juego y, durante el mismo, pasamos por distintas etapas de distinta excitación. Hay que tener claro que, durante el sexo, la excitación no tiene por qué ir siempre en aumento (eso es un mito que hay que desterrar cuanto antes) y, por tanto, la erección puede fluctuar con la excitación. La erección se puede perder por distintos motivos: Te distraes de lo que está ocurriendo en la cama Dedicas tu atención al placer de tu pareja y dejas de lado el tuyo Lo que sucede en la cama no te gusta o no te resulta placentero Te agobias con pensamientos negativos Sientes cansancio físico En la base de todos estos motivos está la disminución de la excitación. Pero la excitación es algo que sí puede subir y bajar y, con ella, la erección. En un momento dado podemos estar más excitados, hacer algo que nos encanta, que nuestra pareja nos estimule de una manera estupenda… y en otros momentos podemos distraernos, hacer algo que le gusta a nuestra pareja pero a nosotros no tanto, agobiarnos con algún pensamiento negativo, cansarnos con una postura determinada… Esas cosas nos alejan del placer disminuyendo la excitación y, por tanto, la erección. Y no pasa nada, con volver a centrarnos en lo que está sucediendo en la cama y hacer aquellas cosas que más excitantes nos resulten volverá la excitación y la erección. No es fundamental tener una erección tremenda durante todo el encuentro sexual, ni mucho menos. Además, el cuerpo está lleno de terminaciones nerviosas ¡el pene no es la única parte de tu cuerpo con la que puedes disfrutar! y alejar la atención un rato de tu pene te ayudará a volver a excitarte y recuperar la erección. En ocasiones si los agobios, los pensamientos negativos y la ansiedad se descontrolan pueden hacer que la pérdida de la erección sea más persistente y difícil de recuperar. En ese caso, es buena idea que consultes con un profesional para que te de unas cuantas claves para solucionarlo. Ana Lombardía. 

¿La penetración es tan importante? Reflexión de una paciente

Desde hace un par de meses tengo en la consulta a una chica que vino porque tenía tantas molestias a la hora de tener relaciones sexuales con penetración que no conseguía hacer el amor con su pareja -lo que se conoce como vaginismo. Uno de los motivos por los que esto le pasaba era la extrema importancia que le daba a la penetración: era fundamental que pusiese este tipo de práctica en el lugar que se merece -sólo es una práctica más- y que relativizase la importancia de lo que le estaba pasando. Tras hablar un montón sobre el tema le pedí que escribiese una reflexión al respecto y esto es lo que escribió: María, ¿de verdad crees que la penetración es tan importante? Le pongo este título a esta reflexión por eso mismo, porque es algo que me tengo que decir más a menudo. Pararme unos segundos, escucharme, sentirme tranquila y disfrutar. La sociedad insiste en que el mejor orgasmo es aquel que se produce por penetración. Si eres capaz de ir en contra de la sociedad en otros aspectos de tu vida, ¿por qué esto te influye tanto, María? El mejor orgasmo siempre va a ser el que tengas con Rubén. ¡Da igual cómo llegue! ¡Como si es haciendo el pino mientras sujetas un plátano con la mano izquierda! Lo que importa es vivir ese momento juntos y disfrutar cada segundo de ese momento único e indescriptible. Todo eso es muy bonito, pero sabes que el orgasmo real es el vaginal. Espera, ¿quién ha dicho eso? ¿Quién estipula lo que es real, mejor o peor en una relación? Eso es algo que tengo que solo Rubén y yo sabemos. Sobre todo es algo que sólo sé yo, que sólo lo siento yo. Por lo tanto, yo decido qué es lo más placentero para mí. Por mucho que insistas, sabes que Rubén con lo que más disfruta es con la penetración. Aunque no lo diga. ¿Estás segura? Le conoces mejor que nadie, aunque a veces te sorprenda, y sabes de sobra que si hay algo que no le gusta, lo dice o te lo hace saber de algún modo. Además, si él insiste en que así está bien, ¿por qué no le crees? Confía en él. Debes confiar en él. Es imprescindible que confíes en él. ¿Qué gana no siendo sincero en este aspecto? Él quiere disfrutar contigo, igual que tú. A estas alturas, ¿a que empiezas a dudar de eso de que si no hay penetración no hay nada? Pues sí… Aunque me sigue pareciendo que es un esfuerzo extremo. Claro, pero es normal. No estas mentalizada para ello y tu cuerpo no está preparado para ello. Todavía. Estás constantemente pensando en experiencias pasadas y automáticamente te pones tensa. Antes no lo veías como un gran esfuerzo. Simplemente era algo que pasaba y disfrutabas. No te preparabas para ello como si fueras a salir a correr una media maratón. Debes estar tranquila y confiar en Rubén, porque lo último que quiere es hacerte daño o que lo pases mal. Vale, pero… ¿Las molestias y la cistitis? Volvemos a lo mismo. Te basas en experiencias pasadas y te pones la venda antes de tener la herida. Tienes que desechar ese pensamiento porque es una generalización y como todas las generalizaciones, no es verdad. Habrá veces que pueda pasar, otras que no. Y si pasa, pues mala suerte, estarás unos días mal, con molestias, tomando medicamentos. ¡Claro, mujer, hay medicamentos que te ayudarán a curarlo! ¡No te vas a morir! Además, sabes perfectamente las condiciones de higiene que debes seguir. María, hagas lo que hagas: VÍVELO. DISFRÚTALO. COMPÁRTELO. APRÉNDELO.

Nunca había tenido un orgasmo. Experiencia con la sexóloga

He tenido unos meses en consulta a una chica que nunca había tenido un orgasmo y que, además, tenía dificultades en sus relaciones de pareja, pues tendía a relacionarse con chicos que no le hacían sentir bien. Fuimos trabajando y, poco a poco, conseguimos solucionar ambas cosas. Le he pedido que os cuente cómo fue su experiencia conmigo y este es el resultado: Empecé mi terapia con Ana para tratar principalmente dos cosas: – Mi tendencia a involucrarme en relaciones tóxicas – Mi incapacidad para tener orgasmos Lo que yo no sabía es que ambos temas estaban estrechamente relacionados y se trataba de una gran falta de autoestima o amor propio. El hecho de no quererme lo suficiente era el motivo por el cual mi criterio a la hora de elegir una pareja era tan bajo. No exigía nada y me conformaba con cualquier persona con tal de recibir mis dosis de cariño y apreciación. El hecho de no tener orgasmos yo pensaba que se debía a la inseguridad y el miedo. Y en parte se trataba de eso, pero también, para mi sorpresa, mi necesidad de complacer a la pareja ya que yo no valgo lo suficiente como para ser complacida, negaba todas mis capacidades de sentir, y sobre todo, de sentir que yo también merecía disfrutar. Empecé trabajando mis pensamientos erróneos los cuales llevaba muy interiorizados, como: “tienen que cuidar de mí, tienen que apreciarme” Y los modifiqué hacia una visión más realista como “Tengo que cuidarme, tengo que apreciarme”. Junto a Ana, he tenido que aprender qué cosas me gusta hacer y hacerlas. Debido a mi total carencia de amor propio y dedicación a mis parejas, había perdido mi identidad y me encontraba sin saber quién era yo realmente. Juntas, construimos un árbol de éxitos y metas logradas, así como futuros objetivos para darme cuenta de todas las cosas que yo misma había conseguido. También construimos una rutina de actividades que no involucraran llamar la atención del sexo opuesto para sentir apreciación. Junto con su ayuda y la terapia sexitiva, aprendí a sentir, a dejarme llevar y disfrutar de las relaciones sexuales tanto en pareja como sola y a tener orgasmos. Aprendí que merezco ser protagonista yo también. Y es cierto, que a veces me siento insegura, a veces tengo ganas de quedarme en la cama y no hacer nada y a veces tengo miedo. Pero gracias a todos los recursos que Ana a puesto a mi disposición, puedo sobrellevar la situación y salir de ella exitosamente sin necesidad de atención. Había ido a muchas terapias anteriormente, y nunca me habían dicho: ya puedes continuar sin mí. Y sin duda, he aprendido quién soy y por lo tanto, ahora puedo ser yo.

No siento nada al hacer el amor

No siento nada al hacer el amor: es una queja muy frecuente de muchas personas, tanto hombres o mujeres, que me escriben o vienen a mi consulta angustiados porque no disfrutan de las relaciones sexuales con penetración. Físicamente, hay una explicación muy sencilla para que a hombres y a mujeres no les guste la penetración vaginal: la estimulación física que se recibe no es suficientemente placentera. La vagina es únicamente sensible los 3 o 4 primeros centímetros, el resto del canal vaginal apenas tiene terminaciones nerviosas; es por eso que las mujeres podemos colocarnos un tampón cuando tenemos la regla y no notarlo en absoluto. Por tanto, durante la penetración la mujer puede no recibir una gran estimulación a nivel físico La presión que ejerce la vagina sobre el pene puede no ser suficiente para algunos hombres. Muchos han aprendido a masturbarse ejerciendo mucha fuerza con su mano sobre el pene, y disfrutan de esa presión y de esa fuerza. En ocasiones, la vagina puede no tener la tonicidad suficiente para agarrar el pene con tanta fuerza como lo haría el propio hombre con su mano y, por tanto, no disfrutan del roce que les ofrece la vagina (incluso mujeres con un suelo pélvico fuerte pueden no ofrecer suficiente roce a hombres acostumbrados a masturbarse con mucha fuerza) A pesar de que en muchas ocasiones la estimulación física que reciben hombres y mujeres durante la penetración vaginal pueda ser escasa, la sensación emocional, la conexión con la pareja y el morbo pueden ser lo suficientemente estimulantes para que la penetración sea una práctica muy placentera y, por tanto, hacer el amor sea muy satisfactorio. De hecho, por eso lo llaman hacer el amor. Otras personas, por el contrario, no encuentran la penetración muy estimulante a nivel emocional: no se sienten especialmente unidas a su pareja por el hecho de penetrar o ser penetradas, ni les parece especialmente morboso juntar los genitales de esa manera. Por tanto, es frecuente que expresen eso de no siento nada al hacer el amor. Muchas de estas otras personas sí que disfrutan mucho del resto de prácticas sexuales que existen: les resultan muy estimulantes físicamente, pues les estimulan el clítoris directamente, el pene recibe el roce con la fuerza deseada o se tocan otras zonas erógenas muy placenteras. Además, también pueden obtener mucho placer a nivel emocional y sienten que están haciendo el amor con sus parejas, aunque no haya penetración. La penetración vaginal es la práctica sexual más extendida y más practicada en nuestra cultura. Eso es porque, evolutivamente, tiene su sentido, pues es la práctica que permitía la evolución de la especie. Lamentablemente, a día de hoy no lo tiene, pues el 99,9% de las relaciones sexuales que mantenemos son por placer, no para reproducirnos (de hecho, usamos los métodos anticonceptivos a nuestro alcance para evitar embarazos  no deseados). Pero por efecto de la inercia que mantenemos tras siglos de costumbres y por la idealización de la penetración vaginal que nos ofrecen las canciones, películas, libros y demás, parece que todos tenemos que practicar y disfrutar, necesariamente, de la penetración vaginal para poder decir que tenemos una sexualidad plena. Realmente, la penetración es sólo una práctica más del enorme abanico de prácticas sexuales de las que podemos disfrutar: besos, caricias, abrazos, sexo oral, sexo anal, masturbación, frotamientos, juegos varios… Yo siempre recomiendo a todo el mundo que deje, por una temporada, de practicar la penetración vaginal. De esta forma, podemos ver si la practicamos por inercia y si nos gusta tanto como practicarla con tanta frecuencia. Además, al descartar la práctica principal de nuestro repertorio no nos queda más remedio que explorar el resto, redescubrir nuestro cuerpo y nuestro placer y, por tanto, reconstruir nuestra sexualidad dejando de lado las presiones culturales y las costumbres sociales. Ana Lombardía.

¿Es el feminismo compatible con el BDSM?

Sí. Creo que el feminismo es compatible con el BDSM. Puedes ser una buena feminista y que te encante el BDSM, tanto en el rol sumiso como en el dominante. El feminismo habla de la igualdad entre hombres y mujeres, y el papel que te guste adoptar en la cama no implica que no estés respetando los principios del feminismo Os lo explico con un ejemplo: hace tiempo vino a mi consulta una chica joven, heterosexual y muy activa en los círculos feministas de Madrid. Acudió a mí porque estaba preocupada: disfrutaba muchísimo del rol sumiso en la cama con sus parejas. Tenía miedo de que, por ello, estuviese incumpliendo las reglas del feminismo, por lo que en ocasiones no expresaba su deseo de ser sumisa y, por tanto, no disfrutaba de sus relaciones sexuales. Las veces en las que sí se permitía disfrutar del rol sumiso se lo pasaba en grande: eran relaciones sexuales deseadas, consentidas, placenteras y muy positivas para ella y para sus amantes. Los acuerdos a los que llegaba con sus parejas dominantes eran de su total agrado y se sentía muy cómoda con ellos. ¿Dónde está el problema entonces? Ella ejercía su derecho a disfrutar de su sexualidad a su manera y sus parejas la apoyaban para que así lo hiciese. Nadie obligaba a nadie a hacer nada que no quisiese, ni se pisoteaban los derechos de nadie, ni se juzgaba a nadie. A mí esto me parece bastante feminista. Esta chica en concreto disfrutaba del BDSM únicamente en las relaciones sexuales de cama, pero hay muchas otras personas que disfrutan del BDSM 24/7, es decir, mantienen relaciones sexuales de dominación y sumisión también en la vida cotidiana. Estas personas también pueden ser feministas si lo hacen de un modo consensuado, placentero y deseado. El feminismo no tiene que ver con el rol que te guste adoptar, sino con que nadie te obligue a adoptarlo y con que nadie te impida adoptarlo. Y con que nadie te juzgue por adoptarlo. Ni te llame feminista de segunda por ello. Ana Lombardía.

Truco para retardar la eyaculación

Retardar la eyaculación es algo que preocupa a muchos hombres. El tiempo que duran durante la penetración es algo muy importante para muchas personas que quieren alargar el encuentro lo máximo posible, disfrutar de él y hacer disfrutar a su pareja. A veces, esto preocupa tanto que se vive el momento de la penetración con muchos nervios y ansiedad, de manera que se consigue justo lo contrario a lo que se desea: se acelera la eyaculación. Aunque lo importante es la calidad y no el tiempo del encuentro sexual, si éste se vive con nervios, es demasiado breve y no se tiene sensación de control sobre el orgasmo, no va a ser placentera en ningún caso. Es frecuente entre los hombres a los que les cuesta retardar la eyaculación y tienen sensación de eyaculación precoz que su fantasía vaya más rápido de lo que está sucediendo en realidad en el encuentro sexual. Os lo explico con un ejemplo: imaginad que os estáis besando con una mujer en el ascensor. Aun no habéis ni entrado a casa y, mientras subís y os besáis, tú ya te estás imaginando cómo es su cuerpo desnudo, cómo son sus tetas, cómo será chuparlas, cómo será penetrarla, cómo será moverte dentro de ella… ¡tú ya estás pensando en todo eso y sólo la estás besando! La fantasía, aunque sólo suceda en tu cabeza, es un potente estimulador sexual: aumenta tu excitación de la misma manera que si realmente le estuvieses chupando las tetas y la estuvieses penetrando. De este modo, alcanzas el mismo grado de excitación con tu fantasía que con la realidad y, por tanto, te acercas al orgasmo sólo con besarla. Además, al acelerar el encuentro sexual en tu cabeza no te estás centrado en las sensaciones reales que te está provocando esa mujer ni las estás disfrutando casi nada. ¿Qué hacemos entonces? Lo que vamos a hacer es no acelerar la fantasía para retardar la eyaculación. Truco para retardar la eyaculación Céntrate en las sensaciones del momento. Disfruta de lo que estás sintiendo ahora, sin pensar en lo que va a venir después, en lo que vais a hacer, en lo que te va a hacer ella a ti, en lo que vas a sentir… sólo importa el ahora Si la fantasía te asalta la cabeza, nárrate a ti mismo lo que está sucediendo y lo que estás sintiendo: Estamos en el ascensor, nos estamos besando, que encanta cómo huele, el sabor de su boca, es alucinante cuando me muerde el labio inferior, besa muy despacio y es muy sensual… De esta forma, la realidad gana terreno a la fantasía en tu mente y queda eclipsada por la realidad Como no podemos tener en la cabeza dos pensamientos a la vez, de igual potencia y además contradictorios (nos estamos besando vs. la estoy penetrando) lo que vamos a hacer es sustituir un pensamiento por otro, centrándonos en lo que está sucediendo y no en lo que va a suceder De esta manera, adecuaremos nuestro nivel de excitación a lo que está sucediendo en el momento y no a lo que va a suceder dentro de un rato. Además, nuestro nivel de excitación será más cercano al de nuestra pareja, pues estaremos los dos viviendo la misma realidad Centrarse en lo que está sucediendo ahora nos permite disfrutar del encuentro sexual, de sentirlo con plenitud y vivirlo a tope; es mucho mejor y más efectivo que intentar distraernos recitando mentalmente la alineación del Betis. No todos los hombres que tienen dificultades para controlar la eyaculación tienen tendencia a acelerar la fantasía. Si no es tu caso, no te preocupes, pues existen más formas de retardar la eyaculación; prueba ésta que te he contado en cualquier caso y, si no te sirve o quieres aprender más formas, no dudes en ponerte en contacto conmigo para solucionarlo. El control de la excitación y, por tanto, de la eyaculación, es algo que se puede aprender fácilmente con trucos como este. A los que venís a consulta porque queréis aprender algún truco para retardar la eyaculación os enseño esta herramienta y otras muchas más que, combinadas y bien aplicadas, os proporcionan mucho control sobre la eyaculación y sobre vuestro placer. Ana Lombardía.

5 razones por las que sí es bueno celebrar San Valentín

Siempre que se acerca San Valentín surgen dos opiniones encontradas: por un lado, una corriente de entusiastas del Día de San Valentín, que llenan el mundo de corazones, bombones, flores y tarjetas de felicitación. Por otro lado, otra corriente de detractores antiromanticismo que argumentan que el amor debe demostrarse todos los días, no solo el día de San Valentín, y que celebrarlo es la excusa para poder acomodarnos el resto del año. Yo soy muy partidaria de los corazones, los bombones y toda la parafernalia. También soy partidaria de demostrar el amor todos los días, por supuesto. Os voy a contar por qué creo que es bueno celebrar San Valentín. Las demostraciones de afecto, cariño y amor son fundamentales para mantener la buena salud de la pareja. No dejarnos llevar por la confianza y la dejadez es algo fundamental. Los ya sabe que le quiero, no es necesario que se lo demuestre todos los días y demás justificaciones de ese tipo no hacen más que llevar la relación a la desidia y a perder la chispa y la ilusión. Una de las cosas buenas que tiene estar en pareja es precisamente la comodidad, seguridad y estabilidad que aporta. Sabes que hay alguien que te quiere, te cuida y te adora sin que estés siempre arreglado/a, aunque estés sudoroso/a con fiebre en la cama o inaguantable por un pico de estrés en el trabajo. Eso, además de maravilloso, es fundamental y necesario. Pero a veces hace que nos dejemos llevar por esa dejadez y desidia y nos olvidemos de cuidar la pareja, de seducirla y de conquistarla a diario. 5 razones por las que sí es bueno celebrar San Valentín San Valentín es una estupenda ocasión para pasar tiempo en pareja. Muchas veces, con el trajín diario de trabajo, estudios, familia, gimnasios, hijos y lavadoras nos cuesta encontrar tiempo para dedicarlo a la persona que más queremos. Este día viene ya marcado en el calendario, está ahí siempre, lo sabemos con anticipación y nos permite dejar todo lo demás para celebrar el amor. Al ser un día establecido nos permitimos dejar de lado el resto de obligaciones y dedicarnos un día a nosotros Nos aporta ilusión y entusiasmo. La preparación del plan, escoger un regalo o un detallito, arreglarnos para la ocasión… puede ser algo emocionante y muy estimulante. Nos saca de la rutina y nos centra en cosas positivas para nuestra pareja y para nosotros mismos Nos recuerda que debemos seducir a nuestra pareja. Tener pareja no significa que ya podamos relajarnos y olvidarnos de seducir. Por muy estable que sea la relación, decidimos continuar o no con nuestra pareja todos los días, incluso aunque estemos casados. Por eso es importante seducir y recordarnos por qué un día elegimos estar juntos Creamos un recuerdo bonito y aportamos algo positivo a la relación. Es importante tener el máximo número de momentos positivos, enriquecedores y bonitos con nuestra pareja. Son muy importantes para construir la relación, crear una base sólida en la que apoyarnos y disfrutar. Cuantos más momentos positivos tengamos, más satisfechos estaremos con la relación Nos recuerda que debemos cuidar la relación el resto del año. Las buenas sensaciones y alegrías que puede producirnos la celebración y el reconectar con nuestra pareja nos pone las pilas para mantener esos detalles y buscarnos tiempo el resto del año Me parece muy importante que encontremos nuestra forma particular de celebrar San Valentín. Dejando a un lado flores y bombones, que pueden no ser del agrado de todo el mundo, seguro que hay algo que a tu pareja y a ti os parece especial y os hace sentir muy bien. También me parece fundamental celebrar este día con las expectativas adecuadas: no esperar fuegos artificiales, grandes regalos o grandes gestos. Tampoco esperar que todo sea perfecto. Tampoco esperar que, por celebrar ese día, las tiranteces que pueda tener la relación se vayan a resolver de golpe. Acudir a la cita con ilusión, cariño, naturalidad y buen humor, dispuestos a pasar un día agradable y a disfrutar con nuestra pareja, es lo que nos hará disfrutar de verdad. De este modo, disfrutaréis y veréis que es bueno celebrar San Valentín. Ana Lombardía.  

Como saber si soy gay

Como saber si soy gay: ésta es una pregunta que os hacéis muchos hombres y, muchas veces, os da yuyu conocer la respuesta. Algunos hombres tienen muy claro si lo son o no lo son, pero otros tienen ciertas dudas al respecto. Como saber si soy gay La orientación sexual indica si nos sentimos atraídos sexualmente hacia hombres o hacia mujeres. Tradicionalmente se ha clasificado a las personas en heterosexuales (te interesan las personas de distinto sexo al tuyo), homosexuales (te interesan las personas del mismo sexo) o bisexuales (te gustan las personas de ambos sexos por igual). Para ir descartando: la orientación sexual no tiene que ver con que te guste disfrutar de una parte de tu cuerpo, por ejemplo, del ano. Muchas personas creen, erróneamente, que si un hombre disfruta con la estimulación de su ano es porque es homosexual, y no tiene por qué ser así; por ejemplo, un hombre puede jugar con su ano, a solas o con una mujer, sin pensar en hombres, disfrutarlo muchísimo… y no por eso es gay. Lo cierto es que la orientación sexual no es, en muchos casos, algo que pueda etiquetarse tan fácilmente y, en muchos casos, hay que matizar el grado en que nos inclinamos más hacia un lado o hacia el otro. ¿A qué me refiero con esto? Me refiero a que, por ejemplo, tú puedes ser hombre y que te guste tener relaciones sexuales genitales con otros hombres. También puedes ser un hombre al que le guste tener fantasías eróticas con otros hombres, pero no le apetezca llevarlas a la práctica. Esos dos hombres podrían ser considerados como homosexuales por definición, pues sienten interés erótico hacia los hombres, pero de una manera tan distinta que hace que sea difícil asumir tal definición. Más ejemplos: Un hombre al que le guste besar a otros hombres, pero no sienta deseo de ir más allá Un hombre al que le guste que otro hombre le masturbe o le haga sexo oral, pero que no sienta deseo de masturbar o hacer sexo oral a otro hombre a su vez Un hombre que fantasee con tener relaciones sexuales con penes, pero no con hombres Un hombre al que le guste tener relaciones sexuales con mujeres con genitales masculinos Un hombre que fantasee tener relaciones sexuales con hombres, pero que no desee tener relaciones con penetración Un hombre que se sienta atraído sexualmente por otro hombre en concreto, pero que no sienta deseo por ningún otro más Un hombre que siente interés sexual por otro hombre, pero no interés romántico o sentimental Todos estos ejemplos son muy distintos e indican distintos grados o formas de sentir deseo sexual hacia un hombre. ¿Podemos decir que todo hombre que sienta cualquier grado y forma de deseo sexual hacia otro hombre es gay? Pues sinceramente, no lo sé ¡y tampoco creo que importe mucho, la verdad! Existe un gran problema y dificultad a la hora de etiquetar el deseo sexual de las personas, pues es una cuestión de grados y formas, más que de sí o no. Y como hay tantos grados y formas, necesitaríamos un nombre para cada uno de ellos… y eso es casi imposible, a la vez que totalmente infructuoso y engorroso. Desde hace unos años se viene oyendo el término bicurioso para referirse a los hombres tradicionalmente heterosexuales que sienten interés sexual por otros hombres, pero que sólo lo mantienen en su fantasía o que sólo lo llevan a la práctica en cierto grado (besos, toqueteos, masturbación, sexo oral…). Suele reservarse el término gay u homosexual a los hombres que sienten interés por otros hombres, mantienen relaciones sexuales genitales con ellos y establecen relaciones afectivas. Pero esto es algo que sigue teniendo muchos, muchos matices, según quien lo interprete. Por eso, para responder a tu pregunta sobre cómo saber si soy gay primero debes tener una definición propia de qué es ser gay para ti y, después, ver si encajas en esa definición. Realmente no creo que sea necesario etiquetar la orientación sexual de una persona; sería más fácil y práctico que, cada uno, asumiésemos que nuestro deseo sexual es algo sano, libre y muy personal con lo que podemos jugar, experimentar y fantasear a nuestro antojo, sin tener que constreñirlo a una etiqueta, binaria que nos limita, nos censura, nos castiga y no nos deja dar rienda suelta a nuestra sexualidad. Si tu orientación sexual es algo que te preocupa y necesitas aclararte, pásate por la consulta y lo vemos tranquilamente para que puedas sentirte a gusto y feliz con lo que sientes. Ana Lombardía.

Squirting y eyaculación femenina. Tips para conocerla

Últimamente está muy de moda esto de la eyaculación femenina y el squirting: el mundo del porno lo ha popularizado. Muchas personas hemos visto vídeos de mujeres que expulsan líquido de su vagina de una forma muy espectacular y abundante cuando llegan al orgasmo, pero poco se sabe de en qué consiste realmente este fenómeno. Hoy voy a daros algunas claves sencillas y de andar por casa para saber de qué se trata y cómo conseguirlo. Qué es el squirting No es lo mismo el squirt que la eyaculación femenina. El squirt es un líquido diluido y muy acuoso que se expulsa por la vejiga urinaria (uretra); la eyaculación femenina es es un líquido blanquecino, espeso y escaso que se expulsa por la próstata femenina. Lo que vemos en los vídeos porno es squirting, y es de lo que vamos a hablar El squirting suele ir acompañado del orgasmo Los orgasmos con squirting son más espectaculares y llamativos, pero no son necesariamente más placenteros Este líquido puede ser muy abundante, de unas gotas a medio litro No es orina. Sus componentes principales son agua, glucosa y fructosa Es inoloro. El líquido expulsado en el squirting no huele No todas las mujeres lo experimentan. Para experimentar el squirt hay que dejarse llevar y descontrolar, estimular bien el punto G y tener una buena relación con tu propio cuerpo No se asocia necesariamente a un mayor placer sexual ni a una mayor fogosidad Suele estar asociado a la estimulación del punto G Cómo conseguir el squirting La mujer debe estar muy relajada y excitada para conseguirlo Hay que estimular el punto G con las manos limpias y las uñas cortas El punto G se encuentra en el interior de la vagina. Podemos localizarlo de la siguiente manera: La mujer tumbada boca arriba Introducir un dedo en la vagina con la palma de la mano hacia arriba La yema del dedo introducido toca la pared anterior de la vagina, es decir, como si quisiésemos tocar el vientre de la mujer desde el interior de la vagina Sabremos que estamos ahí por la reacción de placer de ella. También lo notaremos porque, al estar excitada, la zona se abulta un poco Para estimular el punto G, por el dedo en forma de gancho y tira de él hacia fuera, hasta hacer tope. Repite el movimiento rítmicamente, con seguridad y confianza y escuchando el cuerpo de la mujer. En este vídeo verás mejor cómo es el movimiento También podemos estimularlo con alguno de los vibradores que hay en el mercado específicos para ello De vez en cuando doy alguna charla para explicar en profundidad todo esto del squirting y la eyaculación femenina. Mira la programación de actividades para ver la próxima fecha. Ana Lombardía. imágenes: www.morguefile.com

No me gusta el sexo

Cada vez hay más personas que reconocen abiertamente que no les gusta el sexo. Lo han probado, lo han experimentado e, incluso, algunas lo practican habitualmente. Pero no les gusta. No me gusta el sexo, te dicen. Unos te lo comentan con naturalidad, sin pesar y teniéndolo totalmente asumido. Otros, por el contrario, te lo confiesan con vergüenza, dolor, incomprensión y congoja. Vamos a comentar algunos de los motivos por los que a alguien puede no gustarle el sexo. No me gusta el sexo. Algunos motivos por los que esto sucede Ideas erróneas sobre la sexualidad. Si crees que el sexo es algo sucio, inapropiado, innecesario, perjudicial y/o peligroso será muy difícil que lo disfrutes. Una educación que censura la sexualidad y la demoniza hace que luego se viva con rechazo, culpa y vergüenza Desconocimiento del propio cuerpo. Si no conoces bien tu cuerpo, los mecanismos por los que sientes placer, las caricias que te gustan, tus zonas erógenas… no podrás sentir placer y, por tanto, el sexo no te gustará Inseguridad respecto a tu físico y apariencia. Cuando tu cuerpo no te gusta, no te sientes atractivo/a, te encuentras a disgusto con cómo te ves… es más difícil que puedas disfrutar del placer que tu cuerpo puede darte. Para disfrutar del sexo hay que disfrutar del propio cuerpo y, si tu apariencia no te agrada ¡será mucho más complicado! Relaciones sexuales desagradables. Si mantienes habitualmente relaciones sexuales con tu pareja en las que realizas prácticas que te resultan incómodas, dolorosas, desagradable, sucias, inapropiadas, y/o no deseadas es normal que el sexo no te guste. El sexo tiene que ser, por definición, placentero, deseado y positivo Dificultad para relacionarse con otras personas. Si te cuesta involucrarte con otras personas, coger confianza, relajarte con ellas y dejarte llevar es probable que te cueste mantener relaciones sexuales: estarás tenso/a, no sentirás las caricias y abrazos como algo positivo, te sentirás invadido/a por el exceso de intimidad… Experiencias pasadas traumáticas o desagradables. Si has tenido en el pasado alguna experiencia sexual en la que has sido forzado/a, lo has hecho sin desearlo, has sentido miedo, te han obligado a hacer algo que no deseabas… es posible que le cojas aversión al sexo; si lo has vivido como algo muy negativo y traumático es normal que no quieras repetirlo y que, si lo haces, lo vivas como algo negativo igualmente Miedo a las infecciones de transmisión sexual y/o a los embarazos no deseados. Si estás preocupado/a por la posibilidad de contraer una ITS o de quedarte embarazada (o dejar embarazada a tu pareja) es más difícil que disfrutes del sexo: si estás angustiado/a y pendiente de los anticonceptivos en todo momento no te relajarás y, por tanto, el sexo no será satisfactorio No atracción hacia la pareja. Si no te atrae tu pareja, por el motivo que sea, no disfrutarás del sexo. El hecho de que ya no te guste su físico, que te moleste su olor o su falta de higiene o que su actitud en la cama no sea de tu agrado pueden ser elementos para que no te guste el sexo Todas estas causas se pueden trabajar en la consulta para, poco a poco, vivir la sexualidad como lo que realmente es: algo bonito, divertido, positivo, saludable y muy placentero. Ana Lombardía.

El Mago Pop, cena privada en un japo y peli trans

¡¡Ya es jueveeees!! Llega el finde y, con él, el tiempo libre y las ganas de hacer cosas. Esta vez os recomiendo tres planes para el fin de semana: magia con El Mago Pop, peli sobre la transexualidad y comida japo en un tatami privado. Variadito y para todos los bolsillos. El Mago Pop. La gran ilusión Los espectáculos de magia nunca han sido algo que me haya llamado especialmente la atención; en un mundo en el que ya lo hemos visto todo, estamos acostumbrados a los efectos especiales y a mil y una emociones, los trucos de magia habituales no alcanzan mi umbral de fascinación. Suelo quedarme bastante indiferente, aun cuando no tengo ni idea de cómo el mago de turno ha hecho lo que ha hecho. Pero el otro día fue distinto. Estuve flipando de principio a fin. Tal cual. No hay un solo momento a lo largo del espectáculo en el que no estés alerta, impresionado, sobresaltado o alucinado. Además, el tipo es muy muy gracioso, lo que lo hace aun más agradable. Tenéis que ir, en serio. Palabrita de sexóloga. Lo malo: las butacas buenas son caras y dura poco tiempo, una horita nada más. Pero merece mucho la pena. El espectáculo estará en Madrid, en el teatro Calderón, hasta el 6 de Marzo. Os recomiendo que cojáis la butaca en la quinta fila o más hacia atrás (en las primeras filas te pierdes un poco parte del escenario) y en pasillo a ser posible, porque hace algunos juegos entre las butacas y así le veréis mejor. Si no conseguís estas entradas no pasa nada, porque lo proyectan en pantallas y se ve igual estupendamente. Las entradas de los palcos son mucho más baratas y se ve muy bien también. Restaurante japonés Yatame Este restaurante es un oriental normal y corriente. Muy normal y corriente: decoración casi nula, comida muy normalita, camareros con prisa… ¿Por qué os lo recomiendo entonces? Pues porque tiene unos reservados con tatami en los que puedes comer o cenar sushi con tu pareja amorosamente y en privado. Y eso mola mucho, sobre todo si estáis en esa fase en la que os queréis meter mano todo el rato. Tienen muy pocos reservados (ahora mismo no recuerdo si eran dos o tres) por lo que es mejor que llames para reservar. No suele estar lleno, con que llames un par de días antes suele ser suficiente. Está en la calle Padre Jesús Ordóñez 12 -esquina con López de Hoyos-, por la zona de Cruz del Rayo y Prosperidad. El teléfono para reservar es el  91 563 09 78.  El precio es bastante razonable, por 15 euros por persona puedes comer bien, con bebida y postre. La chica danesa La chica danesa es una historia de amor, de una transición de género y de una lucha por la libertad y la revolución sexual. Lili Elbe se encuentra atrapada en el cuerpo de Einar y, cuando se da cuenta, recurre y cuenta con su esposa para entenderlo, dejarla salir y disfrutar de sí misma. Fue la primera operación de cambio de sexo que se llevó a cabo en el mundo. Está basada en la historia real que escribió Niels Hoyer, amigo de Lili Elbe, en el libro Man into woman. The first sex change. Este libro es, a día de hoy, un referente para el colectivo LGTB y un ejemplo de lucha y motivación para todos aquellos transexuales que buscan sacar a la luz su verdadera identidad. La película es preciosa, conmovedora e inspiradora, tanto por el coraje de Lili como por el amor y respeto que le profesa su mujer. La interpretación, el guión, la dirección… todo es muy bueno. Está nominada a 4 Oscars, no os digo más. A ratos puede resultar un poco lenta, pero es una película perfecta para todos aquellos que quieran entender mejor la transexualidad y para promover la tolerancia hacia este tema. La podéis ver ya en el cine o gratis desde casa. 

Tenía problemas de erección. Experiencia con una sexóloga

Llevo unas semanas trabajando en la consulta con un chico que tiene problemas de erección desde hace muchos años. Ha avanzado muchísimo en muy poco tiempo, por lo que el otro día le pedí que relatase cómo son sus relaciones sexuales ahora y cómo ha ido mejorando este tiempo. ¡Espero que os guste! (…) Pincha para descargar el relato completo: La habitación del egoísmo Tenía problemas de erección Nos fuimos a la habitación y nos desnudamos, seguimos besándonos y tocando nuestros cuerpos durante un buen rato. Entonces apareció el problema que me había estado jodiendo en los últimos tiempos: mi polla no se empalmaba. Allí estaba, flácida y lánguida como un gusanillo, inalterable aún cuando una tormenta de sensaciones de lo más excitantes le estaban cayendo encima. Ya me había pasado más veces, y por eso sabía lo que podría pasar. Esa sensación de agobio, el peso que sientes en los hombros con la carga de toda la sociedad, la que dice que tienes que ser todo un hombre y empalmarte como un orangután, que se te ponga dura como una piedra. La sensación de nervios porque sabes que espera que seas ese hombre, que la folles, la penetres y la rompas en dos mitades. La inseguridad por saber que dirá que no te preocupes, que son cosas que pasan; con la mayor condescendencia y siendo lo más banalmente complaciente posible. Pero a ella no, a ella parecía no importarle. Ella seguía a lo suyo, pasándoselo bien con mi cuerpo, sin importarle lo que me pasase o lo que yo pensase. Disfrutaba más ella sola, sin ser penetrada, que todas aquellas chicas a la que solamente buscaban que las penetrase. Siguiendo su razonamiento, hice lo mismo. Yo también iba a disfrutar de su cuerpo sin preocuparme de lo que ella, o yo mismo pensásemos. La cogí de las muñecas y me puse encima de ella, la detuve. La miré a los ojos y sonreí. Empecé a chuparle los pezones, saltaba del derecho al izquierdo continuamente.  Lengüetazos en uno, mordiscos en el otro, iba cambiando de uno a otro, y notaba en mi lengua como se iban poniendo más y más erectos. Entonces baje a su coño. La visión era magnifica. Empecé a besarle y mordisquearle el interior de sus muslos para acto seguido pasar la punta de mi lengua rozando los labios de su coño. Por un segundo ella dejó de respirar y su espalda se arqueo, para acto seguido espirar todo el aire que había contenido Supuse que iba por buen camino. Escupí en su coño. Me encantaba jugar con la saliva. No sabia si a ella le gustaba aquello, pero daba igual, no debía pensar. Si a ella no le gusta, era ella quien debía decírmelo. Cuando follamos volvemos a ser como animales, animales que carecen de empatía y sólo sepreocupan de su placer. Egoísmo. Con su coño bien humedecido empecé a pasar mi dedo con mucha suavidad por sus labios, de arriba a abajo. Jugaba con su pequeño clítoris, con mis dedos, lo presionaba, lo estiraba; no tenía ninguna prisa. Me estaba divirtiendo con su coño. No sé a ciencia cierta si aquello la excitaba, pero yo me divertía mucho haciéndolo, y a juzgar por su respiración, gemidos y cómo clavaba sus uñas en mi brazo, parecía que le gustaba. Tras un buena rato trabajando allí abajo, tras aumentar paulatinamente la intensidad y frecuencia de mis labores en aquella zona, ella termino corriéndose. Su cuerpo comenzó a convulsionarse, retorciéndose de placer, cogí sus manos y me incorpore sobre ella para besarla. Aún con restos de su esmegma en mi boca, la bese profundamente. Quería que ella probase el sabor de su coño. Me recosté sobre la cama y ella apoyo su cabeza en mi pecho. Nos abrazamos y estuvimos así durante unos minutos, sin decir nada. Era un silencio cómodo, reconfortante, que sólo significaba que todo iba bien. Los dos lo sabíamos. Al rato ella se incorporó y me beso, luego bajó y estuvo jugando con mis pezones. Hacía tiempo que no me sentía tan relajado. Sentía cómo sus tetas rozaban mi polla, y entonces sentí algo que hacía tiempo que no sentía. Ella comenzó a pasar su lengua por mi escroto, y aquella sensación fue a más. Entonces ella se metió en su boca mi polla, empalmada. Lo había logrado. Lo habíamos logrado. Al final me olvidé del ejercicio. Me olvidé del ejercicio en el que debía explorar con el cuerpo de ella, y el mío propio, sobre el placer egoísta, el placer para uno mismo. Ese era uno de mis problemas, ya que siempre había buscado agradar y complacer a la otra persona, olvidándome de mi. Supongo que era, porque sabía que lo que tenía con aquellas mujeres que había conocido en los últimos tiempos, era tan débil, estaba tan vacío, que buscaba complacerlas para intentar retenerlas a mi lado. Ellas se habrían ido aún siendo el mejor amante. Pero ahora ya daba igual, ahora la tenía a ella.

Aprendí a controlar la eyaculación

Soy un chico que decidió asistir a la consulta de Ana Lombardía, como sexóloga para tratar de solucionar algo que para mi era un hecho importante a la hora de disfrutar mis relaciones sexuales. No conseguía poder fluir porque llegaba al orgasmo antes de sentirme satisfecho, quería aprender a controlar la eyaculación. Me crucé en el camino de Ana por casualidad, justo después de haber descubierto una cualidad que tenía y que no había llegado a explorar en profundidad. Esto fue lo que me hizo decidirme a ir a consulta, pese a que sentía una mezcla de miedo y vergüenza. Durante nuestro trabajo, descubrí que existían otros factores a parte de llegar al orgasmo que no me dejaban sentirme satisfecho durante las relaciones. Fuimos trabajando semana tras semana, hasta que cuando quise darme cuenta, me volví a mirar y no era para nada la persona que era cuando llegué a consulta. Ahora mismo, el control que tengo sobre el orgasmo es mucho mayor y aunque tengo todavía que seguir trabajando, en la actualidad consigo llegar a sentirme plenamente realizado en las relaciones, dado que he conseguido disfrutar de muchas partes que antes obviaba por estar pendiente del placer “clásico” y porque además he descubierto que puedo llegar a sentir placeres que antes de ir a consulta, consideraba únicos de las mujeres, porque hasta entonces yo no había conseguido acceder a ellos.

Cómo empezar a usar juguetes eróticos

Los juguetes eróticos y los complementos para usar en la cama están cada vez más de moda. Proliferan las tiendas y las webs en las que puedes encontrar todo tipo de cacharritos para animar tu vida sexual. La variedad es muy grande y las opciones son múltiples, así que vamos a comentar algunas claves sencillas sobre como empezar a usar juguetes eróticos: Los juguetes eróticos no son para pervertidos:los juguetes los usan personas normales y corrientes y cada vez más gente tiene alguno en su dormitorio; es más, cada vez es más raro encontrar a alguien que no tenga ninguno. Usar juguetes no significa que seas un salido/a, ni que seas un rarito/a ni nada por el estilo. ¡Usarlos es muy saludable y divertido! Usarlos no significa que te aburras en la cama:el que alguien use juguetes no significa que los use porque su vida sexual es monótona y aburrida y que, por ello, tenga que tirar de ellos para animarse. Los juguetes pueden ser un complemento más en la cama, de forma natural y sencilla Escoge los que te hagan sentir cómoda/o y te llamen la atención:elige los juguetes y complementos sexuales que te atraigan, te despierten seguridad, te parezcan bonitos… No te fuerces a comprar algo que no te apetezca y te cause rechazo porque un amigo/a diga que es estupendo, porque el vendedor insista o porque a tu pareja le guste Empieza con lo básico: si es la primera vez que te adentras en el mundo de los juguetes eróticos y te produce un poco de inseguridad y escepticismo empieza por el principio y ve a lo básico: preservativos de colores y sabores, lubricantes, aceites de masaje y balas balas vibradoras son un buen comienzo Algunos tipos de juguetes y complementos sexuales Preservativos:de colores, de sabores, estriados, retardantes… Son una forma genial de animar la muy necesaria protección ante infecciones de transmisión sexual y embarazos no deseados. Lubricantes:los lubricantes se han convertido en un básico imprescindible en la mesilla de noche. Facilitan la penetración y la suavizan, dan una sensación distinta y muy placentera, los de sabores son ideales para el sexo oral… Escógelos con base de agua, para que no dañen los condones Aceites de masaje:maravillosos para empezar con un masajito relajante y sensual. Escoge aceites de almendras, de coco… son ideales para masajear el cuerpo y los genitales Juegos de mesa:¡hay una gran variedad! Desde cartas, dados, tableros… proponen prácticas sexuales, retos, posturas, pruebas… Dildos:para penetrar a tu pareja o a tí mismo/a y descubrir nuevas sensaciones, alcanzar  y estimular el punto G… Vibradores:desde sencillas balas vibradoras, vibradores con mando a distancia, aparatos con varias velocidades, dobles vibradores para clítoris y punto G, anillos… ¡la oferta es muy amplia, tanto para hombre como para mujer! Masturbadores masculinos: texturas que simulan bocas, vaginas, anos… fáciles de manejar y muy logrados. Desde los sencillos huevos de Tenga a reproducciones realistas de vulvas y vaginas Bolas chinas:vaginales y anales, pueden ser tanto estimulantes como muy útiles para fortalecer el suelo pélvico Disfraces:para recrear tus fantasías y/o jugar a juegos de rol. Colegialas, enfermeras, bomberos, policías… Lencería: siéntete y muéstrate más sexy con conjuntos muy eróticos. Encajes, aberturas, transparencias, colores… ¡hasta comestibles! Tanto para hombre como para mujer Películas y libros: estimulan la fantasía y son muy excitantes, tanto para disfrutar a solas como en pareja. Tanto en Internet como en formato físico encontrarás para todos los gustos Arneses, columpios, cuerdas, sofás, camas: arneses para colgarse y practicar nuevas posturas, columpios sexuales, cuerdas para atarse, sofás con formas diseñadas para disfrutar del sexo, camas vibradoras… Como veis, la oferta es muy amplia y hay para todos los gustos. Desde los que se inician a los más avanzados, desde los más recatados a los más atrevidos, desde los más clásicos a los más innovadores. Lo más importante es que te sientas a gusto, que te despierte curiosidad, que te excite y que te de placer. Al fin y al cabo ¡el sexo es para eso! ¡A disfrutar! Ana Lombardía.

Quiero llegar al orgasmo con la penetración

Hola Ana! Soy una chica, tengo 25 y llevo unos 10 teniendo relaciones sexuales. En todo este tiempo no he conseguido tener un orgasmo con penetración, vaya que prácticamente no siento nada cuando tengo a mi chico dentro. Estoy excitada y quiero que pase, no lo evito para nada, busco la penetración y la deseo…pero cuando pasa…es esperar a que él termine y poco más porque no consigo lo que busco. Me ha pasado con todas las parejas que he tenido… Eso sí, alcanzo el orgasmo con el clitoris y muy bien alcanzado, disfruto muchísimo el cunilingus. Pero siento que no estoy disfrutando todo lo que quisiera de mi sexualidad. He preguntado a amigas, familia y a mi gine y todas me han dicho que es algo normal, que nos pasa a la mayoría y que pocas mujeres llegan al orgasmo con penetración y ni que pensar de la eyaculación femenina…pero mira, que no me creo que unas pocas puedan y el resto no….o espero que no sea así, porque yo quiero disfrutar del sexo en todas sus formas y no me vale un “a todas nos pasa” Espero que puedas ayudarme y que no sea la primera en plantearte este caso. Me encantaría que me aconsejases y espero de corazón que haya “solución” a mi caso. Hola!! Es cierto que a la mayoría de las mujeres les sucede eso… pero es porque no han aprendido a disfrutar de otra manera. El orgasmo es un reflejo y, como tal, se aprende la forma de desencadenarlo. La mayoría de mujeres aprenden a desencadenarlo mediante la estimulación del clítoris, pero también se puede desencadenar de otras formas. La estimulación del Punto G ayuda mucho a conseguir un orgasmo mediante la penetración. Para ello, debes descubrir dónde está, cómo llegar a él y cómo estimularlo. Para ello, puedes empezar a explorarlo mediante los dedos o un juguete indicado para ello, ya sea a solas o con tu pareja. Una vez que lo tengas localizado toca aprender a excitarlo y acariciarlo con los dedos. Igualmente, puedes hacerlo a solas o con tu pareja. También puedes ayudarte de algún juguete sexual. Cuando ya sepas estimularlo y consigas orgasmos de esta manera -estimulándolo con los dedos- podrás empezar a intentar que tus orgasmos se desencadenen con la penetración, mediante la estimulación del Punto G con el pene de tu pareja. Para ello tendrás que desarrollar una técnica concreta, practicarlo en posturas que permitan un correcto alcance del Punto G… Cada mujer es distinta con la sexualidad y, aun desarrollando una buena técnica, algunas no consiguen llegar al orgasmo a través de la penetración, pues entran muchos factores en juego: preferencias sexuales (a algunas no le gusta la penetración, sin más), la habilidad de tu pareja, la forma y el tamaño del pene de tu pareja, la complicidad con tu pareja, tu capacidad para dejarte llevar y disfrutar… En mi consulta enseño a muchas mujeres a lograr que se corran con la penetración ¡anímate! Es un proceso muy divertido en el que aprenderás a disfrutar de la sexualidad y ampliarás el abanico de posibilidades de placer que te ofrece tu cuerpo. Aunque la sexualidad pueda ser completa mediante los orgasmos a través del clítoris siempre es bueno seguir creciendo y desarrollándonos sexualmente explorando nuevas formas de placer. No me has dicho dónde vives; yo tengo la consulta en Madrid. Si quieres, podemos concertar una cita e iniciamos un proceso para que consigas orgasmos con la penetración. A la gente que vive fuera de Madrid la atiendo a través de Skype. ¡Anímate! Te invito también a que asistas a nuestro taller APRENDE A TENER ORGASMOS VAGINALES, te dará muchas pautas que podrás aplicar en casa. ¡Un abrazo! Ana Lombardía.

Follaamigo: cómo tener uno y no morir en el intento

Follaamigo, amigo con derecho a roce, amigos especiales, aminovios… Cada vez hay más personas que se embarcan en este tipo de relaciones, relaciones en las que hay sexo, amistad y buen rollo, pero no hay un compromiso, no hay exclusividad sentimental ni sexual ni amor romántico. No es un tipo de relación de pareja al uso. Sobre el papel este tipo de relaciones están muy bien: nos llevamos bien, nos acostamos, disfrutamos del sexo, de la compañía, de las risas… Y ademas, podemos relacionarnos con otras personas sin que haya malos rollo. Suena ideal, ¿no? El problema es que a veces las cosas no marchan tan bien como en principio deberían marchar: alguien lo pasa mal, las expectativas de ambos no son las mismas, hay enfados, situaciones incómodas… ¡Como en cualquier tipo de relación! Vamos a comentar algunas claves que ayudan a mantener una relación de este tipo, disfrutarla y gozarla evitando las situaciones incomodas y el malestar. Claves para tener un follaamigo Querer tener un follaamigo: parece muy obvio ¡pero a veces no lo es tanto! Es un tipo de relación que está muy de moda y parece que todo el mundo debería desear tener una… ¡pero no tiene por qué ser así! No todo el mundo se siente cómodo y a gusto con este tipo de relación; para muchos no es suficiente, les provoca sensación de vacío, les cuesta entregarse sin amor de por medio… ¡y es muy legítimo! No todo el mundo vale para lo mismo, incluyendo las relaciones de follaamigos Que no haya amor no significa que no haya nada más: como el propio nombre indica, en este tipo de relaciones es muy importante la parte de amigo. Que no haya amor romántico como tal no significa que no haya nada más: es imprescindible que haya cariño, amistad, complicidad, comunicación, intimidad, ternura, respeto, aficiones compartidas… Ese es un pilar fundamental en este tipo de relaciones, sin él no sería sostenible. Si solo se folla y nada más estamos hablando de otro tipo de relación Follar: el sexo es el otro pilar de este tipo de relaciones. La intimidad sexual, el roce, el desnudo, los besos, los abrazos… aumentan la satisfacción, el disfrute y el placer entre los dos Consensuar: como en cualquier relación es importante hablar y consensuar los términos de la misma: ¿en qué se basa nuestra relación? ¿qué cosas compartimos? ¿cada cuánto tiempo nos vemos? ¿nos podemos liar con cualquier persona o hay algunas con las que no? Estos términos pueden ser más o menos explícitos, pero deben estar muy claros y ser aceptamos por ambas partes Reevaluar: cada cierto tiempo es muy útil revisar nuestros sentimientos, nuestras expectativas y reajustar los términos de la relación a ellos. ¿Me sigue gustando este tipo de relación? ¿Quiero algo que no obtengo? ¿Me puedes dar esa nueva cosa que quiero? ¿Quiero menos de lo que tenemos ahora? Una vez hacemos esta evaluación la compartimos con nuestro follaamigopara reubicar la relación en caso de ser necesario Protección: en todas las relaciones, y más en estas en las que no hay exclusividad sexual, es fundamental protegerse de las infecciones de transmisión sexual y de los embarazos no deseados usando preservativos, ya sean masculinos o femeninos Lo que digan los demás… ¡está de más!: como muy sabiamente decía la canción de Mecano, la opinión de los demás al respecto del tipo de relaciones en las que te embarcas debería tener poca o ninguna importancia. A veces este tipo de relaciones están mal vistas y criticadas por la sociedad. Amigos, familiares y conocidos tienen a opinar sobre nuestra vida y, aunque muchas veces lo hacen con su mejor intención, sólo tú sabes lo que te conviene y lo que te hace bien. Escúchate, sé sincera/o contigo misma/o y adopta el tipo de relación que más te apetezca Ana Lombardía.

14 Tips para elegir preservativo

Cuando vamos a comprar preservativos y llegamos al supermercado, a la farmacia o a la tienda erótica de turno, nos encontramos con una gran variedad entre la que escoger: diferentes marcas, tamaños, texturas, sabores, colores, lubricados… Muchas veces, ante tal despliegue profiláctico, acabamos escogiendo los normales y no nos complicamos más con el asunto. Los normales están muy bien, pero si quieres puedes afinar un poco más con tu elección y escoger unos que vayan más contigo. Vamos a comentar algunos tips a tener en cuenta a la hora de escoger los condones: Preservativo femenino o masculino: el femenino lo pueden usar las parejas chico-chica y chica-chica. El masculino, las parejas chico-chica y chico-chico. No hay mucha variedad de condones femeninos (solo un par de marcas), por lo que no hay mucho donde elegir en este sentido. El resto de recomendaciones se refieren a los masculinos Tamaño: si el pene en cuestión se sale de la media es fundamental comprar unos que se adapten a tu medida. Si el condónte queda grande o pequeño estarás incómodo y disfrutarás menos, pues o te apretará o no se ajustará a ti. Además, aumentan considerablemente los riesgos de rotura, de embarazo y de infección de transmisión sexual. Encontrarás cajas de condones que indican que son de un tamaño superior o inferior a los habituales Grosor: Los finitosson ideales para aquellos que notáis mucho la diferencia de sensibilidad y para los que queréis disfrutar de la máxima sensación. Hay gente a la que los condones finos le dan un poco de yuyu, pues temen que vayan a romperse, pero los preservativos de hoy en día pasan miles de pruebas y son muy resistentes, por lo que son igual de seguros que los demás. Existen condones un pocomás gruesos y resistentes que los demás: estos están especialmente indicados para practicar sexo anal, pues el ano es más estrecho y rugoso que la vagina y, por tanto, el riesgo de rotura es mayor. Sabores: los de sabores están recomendados para practicar sexo oral, pues de esta manera se evita el sabor desagradable del látex y es más placentera la experiencia. Además, también se pueden usar para la penetración. Un apunte: ten en cuenta que si usas un preservativo para el sexo oral corres el riesgo de rozarlo con los dientes y dañarlo, por lo que es mejor que, si luego quieres seguir con penetración, cambies el preservativo. Por otro lado, los condones de sabores están ligeramente perfumados, por lo que pueden ser una buena elección si eres de los que no les gusta ese olor tan característico de los condones de látex Colores: los condones de colores no tienen otra función que la de ser más atractivos y divertidos. Puntitos y estrías: estos condones pretenden dar unplus de placer a la vagina aumentando el roce sobre la misma. Hay chicas a las que les encantan y otras que no notan ni la más mínima diferencia, así que va en gustos Retardantes: los condones retardantes retardan el momento de la eyaculación.Si quieres durar más,esta es tu opción. Su efectividad es debida a que llevan una crema anestésica que disminuye la sensibilidad del pene. Lo malo de estos condones es que, además, disminuyen en placer… así que tienes que ver si te compensa pasártelo peor por durar más (sobre todo porque hay métodos para durar más sin perder sensibilidad, que para eso estamos los sexólogos, pídeme cita y lo solucionamos) Para llegar a la vez: estos condones combinan los puntitos y las estrías con el efecto retardante. De esta manera, pretenden aumentar el placer de la mujer (la que suele tardar más en llegar al orgasmo) y disminuir el placer del hombre (el que suele llegar antes) para que se coordinen y lleguen a la vez. Yo no soy muy amiga ni de los puntitos y las estrías ni del efecto anestesiante, pero estos condones tienen sus adeptos. Por otro lado, a todos los que le dais mucha importancia a esto de llegar a la vez, os recomiendo este artículo Lubricados: todos los preservativos llevan un poco de lubricante, pero hay algunos que llevan aun más lubricación. Si te gusta la sensación de la lubricación,tienes problemas para lubricar o vas a practicar sexo anal son tu opción Sin látex: para losalérgicos al látex. Son un poco más caros que los demás y no hay tanta variedad de tamaños, colores, sabores y demás… pero si uno de los dos tiene alergia ¡es lo que toca! Confort y adapta: algunas marcas tienen condones con este distintivo. Estos condones pretenden sermás cómodos, finos, lubricados y ergonómicos que los demás (aunque la mayoría ya son así) Efecto frío y efecto calor: estos van lubricados con un lubricante de efecto frío o calor. Hay gente a la que jugar con las temperaturas les resulta muy estimulante. Hay incluso unos que tienen lubricante de efecto frío por dentro del condón (para él) y efecto calor por fuera (para ella) Marcas y precios: como en todo, hay marcas que son mejores que otras. A veces, el precio correlaciona con la calidad, pero no siempre. Todos los condones del mercado han pasado muchos controles para asegurar que son fiables y no se rompen, pero sí que es posible que notes la diferencia en cuanto a comodidad o sensibilidad ¡Prueba!:  Lo que a unos les encanta a otros les horroriza, así que no te queda más remedio que probar unos cuantos: usa esta lista de tips para reducir los tipos de condones que tienes que probar (pues tampoco es necesario que te arruines en el proceso) ¡y a disfrutar!

He tratado mal a mi ex novia

Experiencia en la consulta de una psicóloga. He tratado mal a mi ex-novia Los últimos meses he tenido en consulta a un chico que acudió sintiéndose muy mal: su novia acababa de dejarle y, según él, con razón, pues él le había tratado muy mal, le había mentido, no le había tenido en cuenta… Me contactó agobiado por ser una mala persona y por haber perdido las ganas de relacionarse con los demás, de afrontar los problemas y de seguir con su rutina de vida. Además, se sentía inseguro, incapaz de hacer trámites sencillos, con muy baja autoestima y con una alta exigencia sobre sí mismo. Se castigaba continuamente por cómo se había comportado con su ex novia y creía que merecía sufrir por ello. Tras 5 meses trabajando juntos le pedí, como ejercicio final, que escribiese un pequeño texto en el que contase qué había aprendido durante este tiempo conmigo y cómo había ido evolucionando. Lo que escribió me gustó tanto que le pedí permiso para publicarlo, pues creo que puede mostrar a la gente todo lo que se puede crecer y mejorar con una psicóloga y animar a muchos a venir a la consulta. Me he dado cuenta que en este proceso que está siendo largo, complicado y a veces doloroso, hay cosas que cambian y cosas que se desechan. Actitud positiva y constructiva hacia las cosas Cosas que han cambiado, por ejemplo, mi actitud hacia los problemas. Al principio todo problema era insalvable a priori, lo que me hacía ni siquiera intentar afrontarlo. Esto me provocaba frustración, que a su vez me provocaba inseguridad, que reforzaba mi enfoque negativo de las cosas y así continuamente. El simple hecho de ir al despacho de un profesor a hablar con el de algo importante, para mí era imposible. Eso ahora no pasa Aunque no siempre es así  y a veces me siento inseguro de nuevo, asustado quizá y me tengo que forzar para afrontar el “problema”, la mayoría de las veces consigo enfrentarme a él (no siempre lo consigo, a veces las excusas ganan), lo que me da más confianza y me enseña que los problemas están más dentro que fuera de mí. Control pensamientos negativos Cuando no consigo enfrentarme a esa situación, aunque me sienta decepcionado, tampoco pasa nada, porque es un proceso y esa decepción no me lleva a frustración, sino a un “la próxima vez lo conseguirás” que se termina transformando en un sentimiento positivo Seguridad en mí mismo. Importancia adecuada de lo que los demás piensen de mi Mis relaciones personales. Yo tengo una personalidad “compleja” desde mi punto de vista, que a veces hace que mis relaciones sociales sean más complicadas de lo que para otras personas pueda resultar. Pero en lugar de frustrarme por eso, cada vez me siento más cómodo con esa situación. No necesito “gustar” a la gente, ni que me acepten, porque me siento más seguro de mi mismo y por lo tanto me enfrento a esas situaciones de una manera diferente, soy más natural y, aunque en ocasiones pueda parecer distante (falta de interés o simplemente por timidez) esa naturalidad hace que la gente se sienta más cercana o receptiva. Además, esto me hace darme cuenta de que a mucha gente le pasa lo mismo que a mí asique ese pensamiento de no ser “especial” quita presión al asunto. Es decir, darme cuenta de que tampoco mi personalidad es tan “compleja”, sino, solamente personalidad a secas. Control autoexigencia. Comprensión ante los propios fallos Mi relación conmigo mismo también es diferente, ahora soy más “comprensivo” conmigo mismo y me siento menos estresado a la hora de hacer las cosas (casi siempre). Me permito “el lujo” de fallar e incluso de no intentar hacer algo en algún momento, sin pasarme el día llamándome de todo. Empiezo a aceptar que mis fallos son eso, fallos, que me lo puedo permitir y que hay fallos que son y serán inevitables (soy muy despistado) y que otros que puedan ser evitables son un reto en el que tengo que trabajar. Reconocimiento de los propios sentimientos como algo valioso Acepto mis sentimientos con orgullo. No los escondo, no miento para protegerme. Supongo que eso también tiene que ver con estar seguro de uno mismo. Me gusta sentirme mal (en el buen sentido de la expresión –si es que lo tiene- , claro) y me gusta sentirme bien. Me gusta sentir que ahora siento y no que finjo sentir. A su vez, me hace disfrutar lo que hago con otras personas con lo que a las otras personas les gusta estar conmigo. Actitud positiva II También empiezo a tener ilusión e interés por las cosas. Me gusta que la vida esté dejando de pasar a mi lado como algo que no tiene nada que aportar. Antes mi vida era entre infeliz y neutra, ahora es entre neutra y feliz y supongo que mañana será más feliz que neutra. También reconozco mis errores, los asumo y los lamento sin avergonzarme. Siento mucho las cosas que he hecho, pero es algo que no puedo evitar y no tengo que arrastrar esa culpa a mi nueva vida. Si estoy trabajando para ser mejor, no tengo que pagar por los errores que cometí cuando no “era mejor”, por los que además probablemente ya he pagado. Pero tampoco los olvido Dejar de ser un llorica y lamentarme por todo Cosas que he desechado, la cobardía, por ejemplo. Ahora si enfrentarme a una situación me da miedo, no hay más remedio que afrontarla, no vale rodear, evitar, ir hacia otro lado. El victimismo. Si algo sale mal, pues a joderse tocan. Un día malo lo tiene cualquiera El pasotismo. Hasta ahora he tenido suerte con la actitud con la que me he enfrentado a la vida. Ahora veremos lo que pasa cuando trabajo en ella (de momento, va bien…) Espero que la experiencia de esta persona os anime a intentar sentiros mejor y a ¡crecer un poco más!

La relación con mi pareja era insostenible

Un chico de treinta y pico años, casado y con hijos, vino a mi consulta porque la relación con su pareja era insostenible: había mucha tensión, ninguna muestra de cariño, discusiones… Buscaba la manera de suavizar la situación y volver a tener un clima agradable en casa. Tras unas semanas trabajando, conseguimos mejorar su estilo de comunicación,  su asertividad, la seguridad en sí mismo… Con ello, su relación de pareja mejoró bastante y las aguas se calmaron. Cuando Ana me pidió que escribiese unas letras recomendando la actuación profesional, parecía muy simple. No lo ha sido….. Todos tenemos nuestros mecanismos para enfrentarnos a la vida diaria. Trabajo, familia, etc…. Cuando esos aprendizajes no llegan, o por el “efecto túnel” no llegas a aplicar la solución. Aplicar lo mismo, esperando resultados diferentes es absurdo, todo el mundo lo sabe, pero es muy difícil verlo cuando estas inmerso en una dinámica continúa. Necesitas a una persona cualificada para que pueda dirigirte. En mi caso, acudí a Ana, la confianza que esa misma relación genera, me sirvió para hacer mis visitas más accesibles. No resulta fácil contarle tus problemas a otra persona….. Como todo, el trabajo es propio, sólo que ayuda y mucho tener una guía para poder saber por donde…. No puedo estar más reconocido y agradecido a Ana por la ayuda brindada en este tiempo. Besos y abrazos.

Beneficios de dormir en pareja

Dormir acompañado puede ser uno de los grandes placeres de esta vida. Irse a la cama a la vez, acostarse desnudos, charlar antes de dormir, darse unos besos y unos abrazos, desearse las buenas noches… Los beneficios de dormir en pareja son múltiples si se hace de esta manera y, sobre todo, con mucho cariño y ternura. Beneficios de dormir en pareja Aumenta las posibilidades de tener relaciones sexuales: si nos acostamos a la vez y, además, lo hacemos desnudos, tenemos la oportunidad de tocarnos, besarnos, abrazarnos, sentir la piel del uno junto a la del otro… Esto hace que aumente el placer, el gustirrinín y el deseo por estar con la persona amada Afianza el vínculo afectivo con la pareja: el momento de irse a dormir es muy íntimo, pues estamos cansados, desnudos, vulnerables… además, es un buen momento para charlar, comentar cómo nos sentimos, ponernos al tanto de las cosas que no hemos podido contarnos durante el día… Es ideal para comunicarnos, disfrutar y dejarnos querer Disfrutar de más tiempo juntos: es frecuente que, con el ajetreo del día a día nos queden pocos momentos para estar con nuestra pareja. Nos vemos poco, apenas coincidimos en casa, no nos da tiempo a salir a tomar algo entre semana… Irnos a la cama juntos nos proporciona un rato extra muy agradable para estar con nuestra pareja Mensajes positivos para empezar y acabar el día: decir y escuchar a nuestra pareja darnos los buenos días y las buenas noches nos hace empezar y acabar el día con un mensaje positivo que nos reconforta. Además, es una buena costumbre darnos ese mensaje todos los días, pase lo que pase, aunque estemos enfadados (sobre todo si estamos enfadados) pues, además, nos transmitimos que nos queremos a pesar del disgusto y que tenemos intención de continuar la relación y solucionar los problemas al día siguiente Aumenta la sensación de bienestar y felicidad: las caricias, besos y abrazos previos al momento de dormirnos generan endorfinas que nos hacen sentir estupendamente bien. Fomenta la relajación: igualmente, los mimos y abrazos fomentan la relajación, pues disminuyen la presión arterial, haciendo que nos sintamos más tranquilos y se propicie el sueño Nos da seguridad: saber que nos vamos a acostar con nuestra pareja al llegar la noche, sea cual sea el día que hayamos tenido, nos da un punto importante de seguridad. Aunque hayamos tenido un mal día en el trabajo, aunque hayamos tenido algún disgusto, aunque no estemos alegres e, incluso, aunque hayamos discutido con nuestra pareja… el saber que vamos a irnos a dormir con la persona que queremos y que vamos a tener un rato agradable, de cariño y ternura, nos da confianza, fuerza y seguridad Ana Lombardía.  

Por qué todos necesitamos cariño

Por qué todos necesitamos cariño Besos, caricias, abrazos, palabras bonitas, gestos amables, miradas de complicidad… Todos necesitamos estas muestras de amor. Dependiendo de cómo nos hayan educado en ese aspecto y de qué muestras de cariño hayamos recibido en la infancia, así necesitaremos unas u otras, y en mayor o menor cantidad y/o frecuencia. Pero todos las necesitamos, de una forma u otra. Vamos a comentar por qué todos necesitamos cariño. Los seres humanos somos seres sociales y, por tanto, tenemos unas necesidades sexuales y afectivas que cubrir. Estas necesidades a veces no parecen tan importantes como otras. Por ejemplo, necesidades básicas como comer, dormir, beber, abrigarse, resguardarse del calor… parecen más importantes pues, si no se resuelven en unos pocos días, podemos morirnos directamente. Pero con las necesidades sexo-afectivas no pasa eso. Si no tienes muestras de afecto no te mueres; podrás estar más triste, más irritable, menos alegre… pero no te mueres a corto ni a medio plazo. Eso es así. Pero no significa que no sea importante satisfacer esta necesidad, que no mejore nuestra calidad de vida ni nuestra satisfacción general. Beneficios de las muestras de cariño Las muestras de cariño, de afecto, de amor, de amistad, de complicidad… tienen múltiples y directos beneficios en nuestra calidad de vida. Vamos a comentar algunos de ellos. Sentirnos queridos, amados, valorados… aumenta nuestra autoestima, la seguridad en nosotros mismos, la confianza… Nos veremos más capaces, nos enfrentaremos a la vida con más seguridad, con más habilidades, con más ímpetu… Las muestras de cariño generan endorfinas, las cuales aumentan nuestra satisfacción general y nos sentimos más felices Aumenta la frecuencia y la intensidad de momentos positivos en nuestra vida diaria, haciéndola más agradable, permitiéndonos desconectar del trabajo y de otras obligaciones Besos, caricias, abrazos y demás muestras físicas de cariño, además de generar endorfinas, disminuyen la presión arterial y, por tanto, mejoran nuestra salud Las muestras físicas de cariño también nos relajan, pues disminuyen la frecuencia cardiaca, reduciendo el estrés y la ansiedad Cuando comemos con gente querida comemos mejor que si lo hacemos a solas: seguimos unos horarios, preparamos un menú, elegimos con más cuidado los ingredientes… Vamos más al médico: si tenemos a alguien que se preocupa por nosotros y por quien nos preocupamos aumenta la probabilidad de que acudamos al médico, nos hagamos revisiones, consultemos temas de salud… De esta forma se reducen las enfermedades y las dolencias físicas Cuidamos más nuestra forma física y nuestra salud en general: igual que antes, si tenemos a alguien que se preocupe por nosotros y por el que preocuparnos haremos más ejercicio, cuidaremos nuestro aspecto físico, nuestra salud… Todas estas cosas hacen que aumente nuestra calidad de vida e, incluso, nuestra esperanza de vida. Las personas que viven en pareja o que tienen un apoyo social y emocional fuerte viven más años y en mejores condiciones Dónde encontramos estas muestras de cariño Amigos: las relaciones de amistad pueden proporcionarnos grandes muestras de cariño, ratos de ocio y diversión, compañía, apoyo, comprensión… Además, sentimos que pertenecemos a un grupo que nos cuida, nos protege y nos quiere Familia: igualmente, la familia puede ser una gran fuente de satisfacciones en este aspecto, pues nos cuidan, se preocupan por nosotros, nos ofrecen apoyo… Pareja: la pareja sentimental es, en nuestra sociedad, la fuente de apoyo y cariño más valorada y deseada. Nos puede ofrecer todos los tipos de cariño: muestras de afecto, amistad, apoyo, amor, sexo, compañía… Entorno social y conocidos: las personas que no son tan cercanas a nosotros o con las que no tenemos tanta intimidad para considerarlas amigos o familia son también muy importantes en nuestro bienestar. Los vecinos, los tenderos del barrio, profesores del curso al que estemos apuntados, compañeros de actividades físicas… forman parte de nuestra vida diaria y pueden suponer una gran fuente de satisfacciones Que no nos engañen Hoy en día es muy frecuente oír que tenemos que ser independientes, no necesitar nada de nadie, cubrir solos nuestras necesidades, no ser dependientes de nada… Pero lo cierto es que los seres humanos no podemos vivir aislados de los demás y que los beneficios del afecto y las relaciones sociales, sentimentales y sexuales son fundamentales para el bienestar. Es importante que cada uno procure, en la medida de lo posible, ser autónomo, independiente, resolutivo, asumir y resolver sus propias necesidades básicas… pero la familia, los amigos y la pareja también tienen una función muy importante que cumplir en ese sentido. Por tanto, es lógico esperar que nos apoyen, nos cuiden, nos mimen, nos protejan, nos coloquen en una posición destacada en su lista de prioridades… Por supuesto, esto es algo bidireccional, es decir, nosotros también tenemos una función que desempeñar respecto a nuestros amigos, familiares y parejas. Por todo ello, es importante asumir y reconocernos como seres sociales, sexuales y afectivos, con unas necesidades que cubrir en ese aspecto que nos harán la vida más feliz, bonita, saludable y satisfactoria. Es nuestra responsabilidad procurar rodearnos de personas que nos satisfagan en ese sentido y mantenerlas en nuestra vida mostrando nuestra reciprocidad en ese aspecto. Ana Lombardía.

Qué hago si me quedo embarazada

Te has quedado embarazada. Tanto si lo buscabas como si no, ahora tienes una serie de decisiones que tomar y unos pasos que seguir. Las opciones son múltiples y ninguna es mejor que otra; sólo debes escoger la que te haga sentir más cómoda, a gusto y feliz. Cada persona es distinta y sus circunstancias son diferentes, por lo no dejes que nadie elija por ti en esta situación. Vamos a ver ahora qué hago si me quedo embarazada. Me he quedado embarazada. ¿Qué hago ahora? Ante la primera sospecha de embarazo lo primero que debes hacer es dejar de fumar, consumir alcohol u otras sustancias. Podrían dañar gravemente al feto y, mientras decides qué hacer con él, debes preocuparte por su salud y bienestar Asegúrate de que realmente estás embarazada. Acude a la farmacia a comprar un test de embarazo. Son muy fáciles de usar pero, si tienes alguna duda, déjate asesorar por la farmacéutica Acude a tu médico. Pide cita con tu ginecóloga y cuéntale tu situación. Te hará una exploración para comprobar que existe un embarazo, el estado del feto y el tuyo propio Sigue en todo momento las instrucciones de tu médico en cuanto a medicamentos, actividad física y demás recomendaciones que te de Y ahora, ¿qué hago con el bebé? ¿Qué opciones tengo? Una vez que sabes que estás embarazada toca tomar una decisión sobre qué hacer con el embarazo. Existen al menos tres opciones reconocidas al respecto. Vamos a comentarlas una a una: Interrumpir el embarazo. Puedes decidir no continuar con el embarazo. Puedes hacerlo durante los tres primeros meses del mismo. Tu médico te explicará las distintas opciones que tienes dependiendo del momento del embarazo en el que estés: mediante la toma de un medicamento, mediante un legrado… Esta opción puede ser apropiada para ti si es un embarazo no deseado, si no te apetece tener hijos en este momento (o nunca), si el embarazo es fruto de un abuso, si se pone en riesgo tu salud, si el feto tiene una malformación o defecto genético… Dar el bebé en adopción. Otra alternativa es continuar con el embarazo y, una vez nazca el bebé, darlo en adopción a una familia que lo quiera. Hay muchísimas familias que, por el motivo que sea, no pueden concebir y están deseando adoptar un bebé recién nacido, cuidarle y mimarle. Puedes buscar una agencia e ir tramitando la adopción durante el embarazo. En algunas hasta puedes elegir la familia que se quedará con el bebé. Esta opción puede ser para tí si no quieres tener un hijo/a pero no quieres abortar Quedarte con el bebé. También puedes decidir continuar con el embarazo y quedarte con el bebé. Tener un hijo/a conlleva una responsabilidad muy grande y, además, es para toda la vida, por lo que lo ideal es que te apetezca mucho tomar esta decisión.

Mi experiencia con el vibrador Seda G

Es suaaaaave, muy agradable al tacto, de tamaño perfecto y rosa ¡para qué queremos más! Me lo dieron el otro día en amantis y oye ¡estupendo! Es un vibrador sencillo que cumple su función perfectamente: orgasmos por allí y por allá, de la mesilla de noche al clítoris, por un precio muy competente. Da bastante gustirrinín. La primera vez que lo usé lo hice a solas. Estaba muy expectante, pues probar un vibrador nuevo siempre genera ilusiones y alegrías. El tamaño es muy razonable y el diseño muy anatómico, por lo que si estás excitada no necesitas lubricante. Yo soy de empezar por el clítoris, por lo que coloqué el vibrador de manera que la parte corta del mismo estimulase directamente mi botoncito de la alegría. Lo puse primero por la parte que no tiene los pelitos y a una velocidad continua y lenta, para ir entrando en materia. Bien, bien. Tras un rato así, lo introduje por completo en la vagina, para estimular simultáneamente punto G y clítoris. Esta vez pude comprobar el efecto de los pelitos sobre el clítoris: era una sensación nueva para mí, nunca había usado un vibrador con esta característica. Los pelitos acarician el clítoris con fuerza (incluso a una velocidad lenta) por lo que es importante que la zona esté bien lubricada e ir retirando la estimulación de vez en cuando si eres muy sensible, para evitar que la zona se insensibilice. La parte que estimula el punto G está bastante conseguida: alcanza muy bien su objetivo sin apenas buscar el punto G. Aun así, si no lo encuentras a la primera, el diseño del vibrador permite que lo muevas y lo inclines hasta alcanzar la postura y la estimulación deseada. En general la potencia del aparato es bastante alta, por lo que los orgasmos llegan rápido y con fuerza. Otro día lo usé con mi pareja. Amigas: al principio a algunos los chicos les cuesta colocarnos correctamente el vibrador para que estimule lo que tiene que estimular; es normal, porque ellos no están sintiendo lo mismo que nosotras. Pero una vez que le cogen la postura, no tienen más que guiarse por nuestras expresiones y muestras de placer para ir dirigiendo el cacharrito. Al mío le encantan estos juguetes pues, a su criterio, nunca he tenido suficientes orgasmos, y es una manera muy cómoda de seguir cuando él ya ha tenido bastante. Características del vibrador Seda G 6 ritmos de vibración Doble estimulación del clítoris y el punto G Resistente al agua: se puede salpicar, pero no conviene meterlo bajo el agua Utiliza dos pilas AAA (las normales pequeñas). No tiene una batería independiente recargable Ruido: no es muy escandaloso, pero se oye Precio muy económico. Ahora mismo lo tienen a la venta por 19.99 euros Ideal para principiantes en el mundo de los vibradores. Si es tu primer vibrador o si ya has usado alguno de los que sólo estimulan el clítoris (tipo bala vibradora) y quieres probar uno de estimulación doble sin gastarte un pastizal Inconveniente: en cuanto te hagas a él seguramente te apetecerá comprarte otro más pro y potente, pues este es muy básico Disponible en dos colores, azul y rosa Material: silicona. No da alergia, no irrita, perfecto para el sexo Ale ¡a disfrutar! Ana Lombardía.  

La importancia de escoger y cuidar nuestra ropa interior

El otro día estuve en la presentación de la nueva colección de la marca de lencería Parah. Tras un buen rato cotilleando las braguitas de encaje, los corsés hechos a mano, los sujetadores de telas súper delicadas y los ligueros más finos reflexioné sobre la importancia de cuidar nuestro aspecto, de cuidarnos y mimarnos. La ropa interior, como su propio nombre indica, va por dentro. No se ve, no se enseña y, en muchos ámbitos, es de mal gusto que se intuya o se perciba a través de la ropa exterior.Por ello, muchas veces la escogemos simplemente para que sea práctica, cómoda y discreta. Otras muchas veces, yendo aun más allá, la ropa interior vieja, desgastada y descolorida nos resulta especialmente confortable; es nuestra ropa interior amiga, la que nos hace sentir en casa, a gusto y relajados. Así, es frecuente que olvidemos la importancia de escoger y cuidar nuestra ropa interior. Nos ponemos la primera que encontramos en el cajón ¡y a correr! sin pensarlo mucho, sin detenernos y sin considerar la relevancia que ello puede tener. Pero la tiene. Por qué debemos escoger nuestra ropa interior con mimo Tanto hombres como mujeres ganaríamos en bienestar, satisfacción y erotismo si dedicásemos más tiempo, cariño y energía en elegir lo que nos ponemos sobre la piel. La ropa interior, además, cubre nuestras zonas más erógenas y, por tanto, se merece especial atención. La ropa interior puede hacernos sentir atractivos/as, sexys y muy deseables. Si nos vemos bien a nosotros mismos, nos sentiremos mejor, más sensuales, receptivos y eróticos Nuestra pareja nos verá más atractivas/os y, por tanto, es más probable que sienta más deseo, más ganas de acercarse, tocarnos, sentirnos, besarnos, mordernos…. Nos recordará en el día a día que somos personas sexuales: muchas veces la vida diaria deja poco espacio al erotismo. Vamos con prisa desde primera hora de la mañana: trabajo, comidas, niños, familia, más trabajo… el día puede ser de todo ¡menos sensual! El simple hecho de ponernos una ropa interior especial nos hará sentir diferentes y nos recordará que no somos únicamente personas trabajadoras, padres o madres, sino también personas con el erotismo a flor de piel. Ya sea para ir a trabajar, a hacer la compra o acudir a una cita especial… ¡funciona! Los demás nos verán distintos: si tú te sientes distinto/a tendrás una actitud mejor, caminarás con más seguridad, sonreirás más… en definitiva, desprenderás un halo que los demás notarán Mejora nuestra autoestima: el hecho de sentirnos atractivos, sexuales y eróticos mejora enormemente cómo nos vemos, cómo nos sentimos y cómo nos queremos. Es muy básico y suena a tópico, pero es así Nos pone en conexión con nuestro cuerpo y con nuestras zonas erógenas: cubrir nuestro cuerpo, especialmente nuestros genitales, culo y pechos con ropa bonita hace que nos pongamos en contacto con esas zonas, que las recordemos y las despertemos Da igual nuestro físico: no importa si estamos gordos o delgados, si somos altos o bajos, si estamos en forma o no… hay ropa interior bonita para todo el mundo -por ejemplo, Parah tiene tallas para todos- y el efecto siempre será el mismo: sentirnos mejor Aumenta nuestro deseo sexual: la ropa interior puede aumentar nuestro deseo sexual al hacernos sentir más atractivos, seguros y sensuales La ropa interior es sólo una de las formas que tenemos a nuestra disposición para aumentar nuestro deseo, sentirnos más atractivos y despertar nuestra sensualidad. Si quieres mejorar en este aspecto, no dudes en consultarme y lo trabajaremos en la consulta. Ana Lombardía.

Mi mujer quiere que me ponga un cinturón de castidad

Buenas noches: Mi duda es referente al uso del llamado cinturón de castidad para hombres. Mi esposa quiere probar a ponérmelo durante un tiempo y tras leer por Internet sobre eso he leído que el uso prolongado del cinturón encoge el tamaño del pene quedando cada vez mas pequeño y que al retirarlo pasado un tiempo el pene recupera su tamaño normal. Quisiera saber si todo eso es cierto ya que, aunque me gustaría aceptar la propuesta de mi mujer, tengo el temor que pueda quedar algún tipo de secuela física en mi pene.    Gracias y espero su respuesta. Un saludo   Hola! Cualquier parte del cuerpo que se comprima durante un largo periodo de tiempo puede sufrir atrofia, perder masa muscular, se pierde oxigenación de la sangre, disminuye el riego sanguíneo… Para usar estos cinturones es recomendable no llevarlos puestos mucho tiempo, quitarlos con frecuencia o usarlos únicamente durante un rato. Dependerá también del tipo de cinturón que uses y de la fuerza con la que te comprima. Hay que tener también en cuenta la higiene, pues puede verse reducida o incluso eliminada por completo con el uso de los cinturones, con el consecuente mal olor y el aumento del riesgo de infecciones. Los cinturones de castidad pueden ser un buen complemento para nuestros juegos siempre que no los llevemos puestos más de unas horas, no nos compriman y mantengamos la higiene en los genitales. Si vas a utilizar el cinturón durante un periodo prolongado de tiempo te recomiendo que consultes antes con tu médico para controlar los efectos adversos que pueda tener. Un abrazo! Ana Lombardía.

Planes para el finde: hamburguesas, exposición y peli

¡Ya es jueves! Como sé que ya estás pensando en los planes para el finde, te dejo unas cuantas ideas para alimentar cuerpo y mente de forma barata e, incluso, gratuita. A solas, con amigos, en pareja… planes que te harán pensar y disfrutar. San Wich. Hamburguesería chilena en el centro de Madrid Hamburguesas, sandwiches, hot dogs y empanadas es lo que te encontrarás en la carta de ese pequeño local situado en el número 78 de la calle Hortaleza. Mesas altas pegadas a la cristalera para ver pasar a la gente mientras engulles comida rápida con toque chileno. Los precios son bastante razonables -la hamburguesa que me estoy zampando en la foto de la derecha cuesta 9,20€- , y el lugar es tranquilo; ideal si quieres comer algo rápido pero rico. Percepciones. Hombre y mujer en la historia de la fotografía Esta exposición hace un repaso por la historia de la fotografía y la visión que ésta ha dado del hombre y la mujer y de la masculinidad y la feminidad en los dos últimos siglos. 150 imágenes de grandes fotógrafos como  Julia Margaret Cameron,  André-Adolphe-Eugène Disdéri, David Seymour o Robert Frank, y grandes retratos de Sarah Bernhardt, Marlene Dietrich, Greta Garbo, Marilyn Monroe o Paul Newman componen un recorrido fascinante que no te puedes perder. Se expone en la Fundación Canal hasta el 5 de Enero. El horario 11.00 a 20.00 laborables y festivos, excepto los miércoles, que cierran a las 15.00 horas. La entrada es gratuita. Jenny´s Wedding Por si te apetece quedarte en casa calentito y a gusto en el sofá, te recomiendo esta película que descubrí el otro día por casualidad. Katherine Heigl (Anatomía de Grey) y Alexis Bledel (Las Chicas Gilmore) son una pareja de lesbianas que deciden casarse. El problema está en que el personaje de K.Heigl no ha salido del armario con su tradicional y conservadora familia… y decide que ha llegado el momento de enfrentarse a ello. La película trata lo que pasa a partir de ahí: cómo toma la decisión, las reacciones de cada uno al enterarse, el apoyo de su novia… Una joyita tierna y dulce que dará que pensar a más de una/o. Aun no está estrenada en España, pero la puedes ver gratis en versión original subtitulada pinchando en este enlace. Besos mil! Ana Lombardía.  

Por qué hombres y mujeres no nos entendemos

Es muy frecuente que tanto hombres como mujeres presenten quejas sobre la comunicación entre ambos géneros: no entiendo a las mujeres, no sé por qué los hombres no se expresan, las mujeres hablan mucho y me pierdo, los hombres hablan muy poco, nunca sé lo que piensa… A menudo estas dificultades de entendimiento derivan en malos entendidos, discusiones y problemas graves de pareja. Vamos a comentar una de las principales causas de por qué hombres y mujeres no nos entendemos en muchas ocasiones. Por qué hombres y mujeres no nos entendemos Hombres y mujeres tenemos formas distintas de ser, pensar y, por tanto, de hablar. Voy a generalizar para entendernos: históricamente, los hombres suelen ser más directos, resolutivos, distantes, concisos, competitivos… en nuestra sociedad son los que se han dedicado a trabajar y ganar dinero. Compiten entre ellos por los mejores puestos, rentabilizan el tiempo al máximo, piensan en resultados y objetivos concretos, se relacionan en círculos más grandes y abiertos… Por el contrario, las mujeres se han quedado en casa a cargo del hogar y los hijos, por lo que sus necesidades comunicativas han sido diferentes: se relacionan en círculos más pequeños e íntimos, las emociones son muy importantes y se cuidan mucho, el bienestar es fundamental, los vínculos entre las personas son un pilar que se trabaja mucho, las relaciones con otros son de cooperación y no de competitividad… Aunque ahora las mujeres también trabajen y los hombres se encarguen también de los hijos y el hogar los estilos comunicativos aun se mantienen en muchos casos muy distantes. De hecho, estas diferencias se notan incluso a nivel estructural: la parte del cerebro encargada del lenguaje está claramente más desarrollada en las mujeres que en los hombres. Por eso, a la hora de tener una conversación, de expresar un sentimiento o un pensamiento o, simplemente, de convivir, puede ser difícil entenderse: las mujeres necesitan expresar y que les expresen sentimientos y pensamientos de forma constante para mantenerse unidas a su pareja y utilizan un lenguaje muy afectuoso. Los hombres, por el contrario, no necesitan expresar ni que les expresen sentimientos ni pensamientos con tanta frecuencia ni intensidad y sus comunicaciones son más informativas que afectivas. Mira esta lista de características del lenguaje femenino y masculino, a ver si te suena de algo: Estilo de comunicación típicamente femenino. Lenguaje doméstico Emocional Afectivo Privado, íntimo Indirecto Repetitivo Hablas de lo que sientes Hablas para fortalecer vínculos Lenguaje indirecto Conversaciones afectivas (vs. informativas) Estilo de comunicación típicamente masculino. Lenguaje laboral No emocional Resolutivo Informativo Práctico Conciso Más público Menos afectivo Encaminado a dar soluciones Frases más cortas y estructuradas Instrumento de poder y competición A veces, estas diferencias en el lenguaje hacen que aparezcan problemas de pareja que dificultan la relación. En ese caso, podéis venir a consulta para aprender a comunicaros mejor y solventarlo lo antes posible ¡se puede! Ana Lombardía. 

Entrevista a Manuel Montalvo

Hace tiempo tuve la oportunidad de hablar con Manuel Montalvo, un escritor de novela erótica muy especial. Su escritura y sus historias no son, precisamente, convencionales: dolor, sangre, adicción y hasta cuchillos son elementos fundamentales en sus obras “Cosas y Pelo” y “Dolor”. Tengo que preguntártelo, sino reviento. Cuando estás escribiendo tus libros… ¿te excitas? Jajaja, no, para nada. Cuando escribes ni piensas, no te detienes, sólo escribes, pum, pum, pum, nada más. Sino, ¡estaría cachondo todo el día! Al releerlo, sí, ahí sí me pongo cachondo al revivir la historia y al pensar lo que van a sentir los lectores  Me llama mucho la atención cómo el personaje de Manuel ha evolucionado de sumiso a dominante, de dejarse llevar y dejarse hacer de todo a ser él quien toma el control. ¿Cómo ha sido ese cambio? Porque no naces sabiendo ni con un rol establecido. Pienso que Manuel es un personaje muy sexual… pero con una sexualidad tradicional; necesita una persona que le enseñe y que le lleve a un mundo sexual distinto, un paso más allá, y Luna es un personaje, un poco mayor que él, que le lleva, que le enseña, que le llama y va, que le pega, que le hiere… él tiene la pelea interna de “por qué he hecho esto”, “por qué me dejo llevar”, “cómo he podido hacerle eso a Ágata”, “no entiendo cómo puedo llegar hasta ese punto”, “en qué me he convertido”, “cómo le puedo hacer eso a una mujer”…. Pero le llama tanto la atención que no puede parar. Al final él no quiere que le hagan más daño, sino que quiere que las mujeres sientan hacia él lo que él ha sentido hacia Luna: pasión, devoción, obediencia… El alumno se convierte en el maestro. La pregunta del millón: el protagonista del libro ¿eres tú? ¿Es un libro autobiográfico? Nunca he contestado eso. Creo que el primer libro que escribes siempre tiene algo de ti, tiene que tener algo tuyo, sino es imposible escribirlo. Al protagonista lo llamé como yo pero no lo hice con intención de confundir, sino para ponérmelo fácil, para centrarme solo en escribir el libro y no andar pensando en cómo se llamaban los personajes. Todo lo que escribes tiene algo de ti, incluso en la forma que tienes de ver y afrontar el sexo. Yo entiendo lo que pasa en el libro, aunque no sea el 100%. Mi prioridad no es tratar así a las mujeres, pero en algún momento de mi vida sí que he pensado de esa manera. ¿Cómo en la primera escena del primer libro, “Cosas y Pelo”? La escena en la que, de pequeño, y tras darte cuenta de que una niña había “pasado de ti” la llevas con la moto a un descampado y la dejas allí tirada  Sí, ese sí soy yo, era de los niños rebeldes, y las niñas se fijaban en los niños así. En ese capítulo, INOCENCIA PERDIDA, también cuento una escena en la que me follo a la novia de mi padre; yo no me he follado a la novia de mi padre, pero sí creo que puede ser real y que a todo el mundo se le puede pasar por la cabeza en un momento dado. El libro es una realidad paralela que en algún momento se desliga de lo real y luego vuelve a unirse. Por eso creo mucho en la historia: puede ser real, y la gente que piense lo que quiera, que soy yo o que es inventado. Yo no voy a decir que soy yo. Si dijese que soy yo vendería un montón más y follaría mucho más, las chicas dirían “coño, ¡qué bien! este es un marrano.” Si contestas a todo lo que te preguntan pierde gracia, hay que dejar que la gente imagine, por eso molan tanto los libros. En las pelis no imaginas nada, en cuanto acaba ya está, no hay más. En los libros imaginas todo el rato, te metes en la historia, te identificas… Piensas en cómo una mujer puede permitir que un tío le haga eso, no te metes en el papel pero a lo mejor  puedes llegar a imaginártelo. Le das la vuelta a la mente de la gente y le haces pensar. Un alto porcentaje de la población se quedan en lo tradicional, en lo que te meten en la cabeza de pequeñito, sota, caballo y rey, a, b y c… pero en el sexo hay un abecedario entero, y tienes que ver si quieres descubrirlo o no, si quieres vivirlo o no. El libro ha triunfado tanto porque habla de lo impensable: los cortes, la sangre, el dolor… te hacen pensar cómo sería que te hiciesen putadas, si dejarías que te cortasen ¡te lo planteas! El libro te hace despertar. No significa que lo vayas a practicar, pero sí te va a llamar la atención. Has pasado de ser un desconocido a tener miles de seguidores en redes sociales. ¿Cómo lo llevas? De repente empezaron a subir los seguidores y las visitas al blog; en ellos escribo cosas que no tienen nada que ver con los libros, son cosas de amor y flipadas mías ¡que a la gente le gustan! En Facebook pongo algo, de lo que sea, de amor, de desamor… y aunque Facebook es muy de imágenes, muy visual, la gente se detiene a leer mi texto, dos o tres minutos, están perdiendo su tiempo en leerme a mí, le dan a “me gusta” y dejan comentarios… Dejan una cantidad de comentarios ¡tan bonitos! y los mensajes privados igual que me mandan son una pasada. Salvo algún cabrón que me insulta o me dice que “vaya mariconada”… pero bueno, no quiero que lo que hago le guste a todo el mundo. Cuando he sacado un libro nuevo la gente se ha ido corriendo a El Corte Inglés a comprárselo, se han metido en casa como ratones a leérselo y, al día siguiente de estar a la venta, cientos de

Claves para una buena comunicación en pareja

Con esta pequeña guía se pretende que puedas comunicarte de una forma más funcional con tu pareja, es decir, de una forma que facilite una mayor comprensión y entendimiento mutuo, y que facilite la resolución conjunta de problemas o conflictos que puedan representarse en vuestra relación. Para ello, habéis de tener en cuenta y seguir los pasos que a continuación se te proponen para conseguir una buena comunicación en pareja: Situación Ambos debéis estar calmados. Si no es posible, no habléis justo en el momento en el que surge el conflicto, sino un rato o un día más tarde de que suceda el detonante Hablad en un lugar tranquilo, neutral y en el que no os molesten Sentaos para hablar. Colocaos sentados y a la misma altura, para que ninguno esté físicamente en una posición de poder o superioridad respecto al otro (por ejemplo, de pie o en una silla más alta) Usad el tiempo fuera. El tiempo fuera consiste en dejar de hablar durante un rato para calmar los ánimos. Si uno de los dos detecta que la conversación está subiendo de tono o alguno está incumpliendo las normas de la comunicación, invocará el tiempo fuera hasta que los nervios se relajen y se posible volver a hablar con eficacia Regla de los 8 minutos. No es recomendable hablar de un mismo tema más de 8 minutos. En ese tiempo debe haber dado tiempo a resolver una cuestión. Si pasado ese tiempo seguimos dándole vueltas a lo mismo, es mejor parar y volver a hablar de ello en otro momento, con una nueva perspectiva, nuevas ideas y nuevas emociones Guía para el que habla Cuando hables con tu pareja hazlo de forma directa y mirándole a los ojos Hazte responsable de lo que sientes o experimentas. Debes tener en cuenta que eres tú quien se siente de un modo u otro cuando tu pareja hace algo, y no que es tu pareja quien te hace sentir de ese modo. Para ello, comienza hablando con los pronombres yo o me y comenta cómo te sientes. Por ejemplo: Me siento muy mal cuando llegas tarde a casa. Me siento muy feliz cuando me abrazas. No acuses, culpabilices o intentes ridiculizar a tu pareja. Eso solo conduce a reacciones defensivas o de contraataque No hagas interpretaciones acerca de las motivaciones de la conducta de tu pareja. Por ejemplo, no se debe decir: Sé que eso lo dices únicamente para dejarme más tranquilo/a Si deseas asegurarte de que tu pareja entiende exactamente lo que dices procura ser breve y deja que te diga lo que ha entendido; para ello, pregunta ¿qué has entendido? y no ¿lo has entendido? A continuación debes decirle si realmente entendió lo que le dijiste o no Palabras prohibidas: siempre, nunca. Frases que incluyen estas palabras, como tú siempre te olvidas de hacer la compra o tú nunca me haces caso son devastadoras, pues implican términos absolutos no realistas y no dejan margen a que se corrija nunca conducta. Además, no refuerzan las conductas positivas que queremos fomentar –las veces que sí hace la compra o las que me hace caso. Es mejor decir olvidas con frecuencia hacer la compra o muchas veces siento que no me haces caso. Hablar del pasado: hablar del pasado no soluciona nada; cuando hablemos del pasado debe ser sólo para que no se repita. Es mejor hablar del futuro y de cómo queremos que sean las cosas a partir de ahora. Además, no hablar del pasado hace que evitemos entrar en justificaciones: yo es que te llamé gilipollas porque tú…, no hice la cena porque… Eso no soluciona nada: la cena sigue sin estar hecha y nada que lo justifique lo arregla, porque es hacia atrás. Hay que trabajar en que mañana sí esté hecha la cena Despersonalización: es una buena estrategia que ayuda un poco a diluir el enfado y tomarse las cosas con humor. Por ejemplo, puedes enfadarte con la ropa, que está tirada en el suelo, en vez de con quien la dejó tirada. YO + EMOCIÓN + SITUACIÓN: es la regla estrella para informar de tu enfado o tu disgusto a la pareja. Por ejemplo, me siento muy triste cuando olvidas llamarme, me siento solo/a cuando no me acompañas al médico, me siento ignorado/a cuando no recoges la mesa. Guía para el que escucha Escucha atentamente, ya que cuando tu pareja acabe de hablar debes decirle lo que has entendido Mira a tu pareja mientras habla No interrumpas en ningún momento Cuando escuches intenta ponerte en el lugar de tu pareja e intenta comprender cómo se siente Si no tienes claro lo que te dice tu pareja, pídele que vuelva a repetirlo Cuanto tu pareja termine, repítele lo que has entendido, y espera a que te diga si ciertamente has comprendido o no lo que te ha dicho Cuando tu pareja afirme que has comprendido lo dicho, es tu turno para replicar, siguiendo la guía del que habla Es posible que os cueste aplicar estas pautas e introducirlas en vuestra vida cotidiana, incorporándolas a vuestro lenguaje habitual y automatizándolas. Si es así, poneos en contacto conmigo y lo vemos en consulta. Ana Lombardía.

Qué se hace en terapia de pareja

Qué se hace en terapia de pareja En todas las parejas surgen desavenencias y desacuerdos en distintas facetas y ámbitos del día a día. Esto es normal, pues todas las personas, por mucho que podamos parecernos entre sí en un momento dado, somos distintas, y tenemos nuestras particularidades, gustos, deseos, expectativas, aprendizajes, manías… Muchas veces estas diferencias se van solventando según van surgiendo, hablando, acordando y negociando con la pareja reglas que satisfagan a las dos partes. Otras muchas veces, las parejas no son capaces de llegar a acuerdos, de negociar, de llegar a un punto intermedio o, incluso, ni siquiera sentarse a hablar. En ese caso, es buena idea acudir a terapia de pareja. Cuando una pareja viene a consulta porque quiere solucionar los problemas que les dificultan la relación lo primero que hago es averiguar en qué áreas tienen conflicto, cuan alejadas están las posturas de cada uno y cómo de difícil será llegar a un acuerdo en cada una de esas áreas. Algunas áreas de conflicto en pareja Trato con la familia de origen: ¿Pueden tus padres venir a casa cuando ellos quieran? ¿Tenemos que ir a casa de tu madre a comer todos los domingos? ¿Hasta qué punto pueden ellos tomar decisiones sobre la educación de nuestros hijos? ¿Y si quiero irme yo solo/a a comer con mi familia? ¿Con quien pasamos las Navidades, con tus padres o con los míos? Ocio y tiempo libre: hay personas que prefieren quedarse en casa el fin de semana. Otras, no pueden esperar a salir por la puerta y hacer miles de actividades. Unos prefieren ir a la playa en las vacaciones de verano, y otros a la montaña, o a una ciudad europea. Hay personas que quieren estar con amigos y familiares; otras, quieren pasar el tiempo libre con la pareja; otras, prefieren pasarlo a solas La economía doméstica: decir qué dinero tenemos en común y cual es de cada uno, en qué gastamos los ahorros, en qué invertimos, qué dinero va destinado básicos, caprichos e imprevistos, qué nivel de gasto queremos asumir… Filosofía de vida: desde querer tener hijos o no, vivir para trabajar o trabajar para vivir, la ambición y el deseo de éxito profesional que se tenga, la importancia que le demos a las apariencias y a la opinión de los demás, valores en torno a la generosidad, la igualdad de género, la superación personal… Relación con las amistades: cuánto tiempo pasamos con los amigos, qué importancia tienen en nuestra vida, qué les contamos, cómo de involucrados estamos con ellos… Demostraciones de afecto: darse o no un beso de buenos días o de buenas noches, decir te quiero, darse abrazos y besos, hacerse regalos, comprar el postre favorito de tu pareja, hacer un regalo sorpresa… No todo el mundo entiende las demostraciones de afecto de la misma manera, ni espera recibir las mismas ni utiliza las mismas Relaciones sexuales: la frecuencia de las relaciones sexuales, las prácticas que queremos llevar a cabo, quien inicia el encuentro sexual, cómo queremos que sea ese encuentro… puede ser una fuente importante de conflicto Modos y maneras correctos: utilizar o no palabrotas, el aseo y la higiene personal, la forma de vestir, la entonación y el volumen a la hora de hablar, la educación con la que nos dirigimos a los demás, la imagen que damos a nuestro entorno… Cuando sabemos en qué áreas se tiene conflicto las ordenamos por orden de dificultad de resolución y empezamos a trabajar, de una en una, por las más fáciles, dejando para el final en las que tenemos posturas más alejadas o que más conflicto nos suponen; de este modo, iremos entrenándonos en comunicación, resolución de conflictos y en negociación de acuerdos con cosas sencillas y, cuando llegue el momento de enfrentarnos a las más complicadas, estaremos más preparados y será más sencillo hacerlo. Si te cuesta llegar a acuerdos con tu pareja, discutís mucho, tenéis problemas que no acabáis de solucionar y que os generan conflicto, no dudes en ponerte en contacto conmigo y nos pondremos manos a la obra. Ana Lombardía.

Soy un hombre hetero y me gusta el sexo anal

Son muchos los hombres heterosexuales a los que les gusta o sienten curiosidad por el sexo anal. Muchos de a los que les gusta lo practican con culpa, vergüenza y a escondidas; muchos de los que sienten curiosidad no se atreven a probarlo. Y la mayoría de ellos por un único motivo: el temor a convertirse en gays. Para empezar ¡ni que fuese malo ser gay o que te gustasen los hombres! Y además, si ya te gustan las mujeres y descubres que también los hombres… pues oye, más abanico sexual que tienes para disfrutar, ¿no? Pero el caso es que el hecho de que te guste jugar con tu ano no significa, ni mucho menos, que seas gay. La orientación sexual La orientación sexual de alguien tiene que ver con qué personas son las que le atraen. A grandes rasgos, si eres hombre y te sientes atraído sexualmente por las mujeres se te etiqueta como heterosexual; si te sientes atraído por los hombres eres homosexual, y si  te sientes atraído por hombres y mujeres eres bisexual. No voy a entrar ahora mismo a profundizar sobre temas queer, transgénero y demás porque sino nos vamos del tema. La orientación sexual no tiene que ver con qué partes de tu cuerpo te gusta jugar, experimentar y disfrutar. Si te gusta jugar con tu ano con una mujer al lado… ¿qué tiene eso de homosexual? Nada de nada. Pero nada. Nada. También existe la posibilidad de que te guste jugar con tu ano a solas y fantasear. Da igual con qué fantasees, con hombres o mujeres. Las fantasías son eso, fantasías, y si no hay un deseo real de llevarlas a la práctica no implican absolutamente nada más. Resumiendo: no eres gay porque te excite pensar en hombres si realmente no te apetece acostarte con uno. Lo que te estás perdiendo El ano está lleno de terminaciones nerviosas que pueden dar mucho placer al ser estimuladas. Además, para estimular el Punto P (el Punto G masculino) hay que acceder a través del ano, por lo que no querer meter un dedito por ahí te está alejando del placer. Esta práctica tiene una larga tradición histórica, no vayamos a estropearla ahora. El ano se puede estimular con los dedos, con la boca, con un juguete… no solo con un pene (que también). Las posibilidades de diversión son múltiples; te recomiendo que te vengas a un taller de sexo anal para que te enseñe en detalle como hacerlo -entra en la sección de Planes y Actividades y busca la próxima fecha-. Lo dicho: déjate de rollos y, si te apetece, disfruta de todo tu cuerpo con libertad que, en cualquier caso, no va a pasar nada malo. De todas maneras, si te agobias con el tema, ven a la consulta y te ayudo a aclararte con ello. Ana Lombardía.

Solo llego al orgasmo de una manera

Muchas personas vienen a consulta diciendo que se sienten frustradas y que sus relaciones sexuales se dificultan porque sólo son capaces de llegar al orgasmo de un manera: en una determinada postura, acariciándose de una forma muy concreta, con roces a muy alta velocidad, sólo con el sexo oral, sólo si están a solas, sólo con el vibrador, sólo con pornografía… Para conseguir correrse tienen que recurrir a una técnica muy específica; sino, no llegan. Esto que os comento es bastante más frecuente de lo que parece. A muchas personas no les supone ningún problema y disfrutan muchísimo de su sexualidad, pero a otras les genera angustia, malestar, inseguridad y hasta problemas con su pareja. Hoy os voy a explicar por qué sucede esto y cómo solucionarlo. Por qué sólo me corro de una manera Todos hemos aprendido a corrernos en algún momento de nuestra vida – en la niñez, en adolescencia, en la edad adulta…- Las personas que sólo llegan al orgasmo de una manera es probable que las primeras veces que se corrieron adquiriesen un hábito y que se quedasen con esa manera, la asumiesen como favorita y única y la prolongasen en el tiempo, sin buscar otras formas Para llegar al orgasmo es necesario que haya mucho descontrol y liberación. A algunas personas les cuesta descontrolar y dejarse llevar; esto es propio de personas tímidas, inseguras, ansiosas, controladoras… Es probable que, una vez que encuentran una manera de correrse, la asuman con rapidez y se aferren a ella Si pasas mucho tiempo corriéndote de una sola manera afianzas y refuerzas ese aprendizaje, impidiendo que tu cuerpo pueda desarrollar nuevas formas de sentir placer y de llegar al orgasmo Cómo funciona el orgasmo El orgasmo es un reflejo que se genera en la parte baja de la espalda, en la médula espinal. Los reflejos son algo muy aprendido y, aunque puede costar, podemos volverlos a aprender El orgasmo llega porque hemos alcanzado un estado de excitación muy alto, tanto, que la energía sexual acumulada en nuestro cuerpo tiene que liberarse. Da igual cómo consigamos esa excitación (acariciando el clítoris, estimulando el pene, besando el cuello, fantaseando, soñando dormidos…) Cualquier parte del cuerpo, si es estimulada de manera que nos genere excitación, puede desencadenar un orgasmo. Lo importante es concentrar mucha excitación, sea como sea. Si alguna vez has tenido un orgasmo en sueños sabrás que este ha llegado sin que tú hagas nada, sin que te toques o te estimules el cuerpo de ninguna manera. El orgasmo ha llegado porque tu mente ha generado un alto estado de excitación. Con este ejemplo se ve muy bien cómo podemos desencadenar un orgasmo de cualquier manera Cómo puedo aprender a correrme de otras formas Lo primero que tienes que hacer es dejar de llegar al orgasmo de esa manera. Sí, sé que es muy duro, pues eso significa que no te vas a correr en ningún caso durante un tiempo… pero el esfuerzo merece la pena Practica sexo asumiendo que no te vas a correr. Ten claro que no te vas a correr y disfruta del sexo sin el objetivo de llegar al orgasmo, simplemente hazlo para disfrutar, para pasar un buen rato, para divertirte a solas o con tu pareja… De esta manera descubrirás nuevas maneras de excitarte y de placer, acumularás excitación y disfrutarás sin la presión de tener que llegar al orgasmo Acumula excitación. Si  practicas sexo sin correrte y disfrutándolo, sin presiones, acumularás muchísima excitación a lo largo de cada encuentro sexual y de los días. De este modo, el orgasmo llegará, sin que te des cuenta y sin buscarlo Si aun así no lo consigues, llámame y te guiaré por todo el proceso. ¡Te aseguro que será muy divertido y eficaz! Ana Lombardía. 

No me apetece. La falta de deseo sexual

Una de las causas de consulta más frecuentes en sexualidad es la falta de deseo. No tengo ganas de sexo, no me apetece acostarme con mi pareja, mi pareja tiene más ganas que yo son frases que escucho muy a menudo y que son motivo de grandes preocupaciones y angustias en muchas personas, tanto en hombres como en mujeres. El deseo sexual no aparece por si solo No me apetece. La falta de deseo sexual. Tendemos a creer que el deseo sexual es algo que aparece porque sí, que unas personas tienen más ganas que otras de forma innata y que no podemos hacer nada en contra de ello… pero no tiene por qué ser así necesariamente. Existe la idea errónea de que el sexo es una necesidad biológica primaria que debe ser satisfecha sí o sí; en realidad, las necesidades primarias son aquellas que, si no satisfacemos, nos provocan la muerte. Por ejemplo, comer, beber o dormir. Para satisfacerlas, el cuerpo nos manda la sensación de hambre, sed y sueño. Pero si no tenemos sexo ¡no nos morimos! podemos estar menos satisfechos, más infelices, más irritables… pero nada más. Por eso el cuerpo no nos manda el deseo así, sin más ni más. El deseo sexual hay que alimentarlo, estimularlo y cuidarlo para que aparezca y se mantenga activo. Fantasear, cuidar nuestra imagen, conocer nuestro cuerpo, leer literatura erótica, estar a gusto con nuestra pareja, tener una buena noción sobre qué es la sexualidad… son algunas de las cosas que mantienen despierto el deseo sexual. Algunas causas de la falta de deseo Ideas erróneas sobre la sexualidad: algunas personas que no han tenido una buena educación sexual, que han crecido rodeadas de prejuicios y mitos en torno al sexo, que se las ha reprimido o castigado a nivel sexual y/o que no han tenido libertad para desarrollarse sexualmente pueden generar, en la vida adulta, falta de deseo Desconocimiento del propio cuerpo: conocer nuestro cuerpo, cómo funciona, qué nos excita y qué nos da placer es fundamental para sentir deseo sexual. Leer sobre sexualidad, mirar nuestro cuerpo y nuestros genitales en el espejo, acariciarnos y masturbarnos nos da las claves de nuestra propia sexualidad y aumenta el deseo Ausencia de un ambiente erótico: vivir en un entorno descuidado, desaliñado y poco atractivo puede, sin duda, matar nuestro deseo sexual. Cuidar el aspecto, orden y limpieza de nuestra casa, poner velas y ropa de cama limpia y bonita embellecen el entorno, lo hacen más atractivo y fomenta la líbido Falta de autoestima: si no estamos a gusto con nosotros mismos, con nuestra persona, con nuestro cuerpo, con nuestra apariencia, con nuestro trabajo, con nuestros amigos… todo eso se refleja en nuestro deseo sexual y hace que no nos apetezca tener relaciones sexuales. Es fundamental trabajar en nosotros mismos y mantener alta nuestra autoestima creciendo como personas y viéndonos desde un prisma favorable: hacer una lista de nuestras cualidades más positivas, establecernos objetivos y crear proyectos o recordar nuestros logros son algunas de las cosas que podemos hacer para ello. Además, cuidar nuestro cuerpo, hacer deporte, vestirnos con ropa que nos favorezca… Preocupaciones, estrés y ansiedad:  para sentir deseo sexual hay que estar relajados y cómodos. Si estamos preocupados por el trabajo, pensando en los hijos, intranquilos porque tenemos que poner la lavadora, agobiados por el dinero… no podremos desconectar de todo para sentir nuestra piel, las sensaciones y las emociones placenteras. Problemas de pareja: si no estamos a gusto con nuestra pareja, si discutimos, si desconfiamos de ella, si no podemos relajarnos, si no podemos ser nosotras/os mismas con ella… el deseo sexual se puede inhibir Como solucionar la falta de deseo sexual La falta de deseo sexual se soluciona trabajando sobre algunos o todos los puntos anteriores. Si tienes dificultades para hacerlo, quieres acelerar el proceso o necesitas del apoyo de un profesional para hacerlo no dudes en contactarme y nos pondremos manos a la obra. La falta de deseo es algo con lo que trabajo a diario en la consulta y se obtienen muy buenos resultados resolviéndolo. ¡Anímate! No lo dejes y toma las riendas de tu sexualidad.  Ana Lombardía.

Planes para el finde (y para toda la semana) II

Buen viernes a todos! Muchos ya hemos vuelto al trabajo esta semana y, para hacer la vuelta al cole más llevadera os propongo algunas ideas muy estivales que hacer en Madrid estos días. ¡A disfrutar de los planes de fin de semana! Terraza del Mercado de San Antón El Mercado de San Antón celebra este año su 70 aniversario: lo que inicialmente fue un mercado tradicional de alimentos que durante años abasteció al barrio fue convertido, en los años 70, en un espacio de ocio y restauración de lo más modernillo: cañas, vinos, comida gourmet, cafés y exposiciones le han mantenido entre lo más cool de Madrid desde entonces. Si pasas por el barrio de Chueca no pierdas la ocasión de visitarlo; se encuentra en la calle Augusto Figeroa 24 y en esta época podrás disfrutar de su fantástica terraza: sofás, sombrillas, cocktails y comida de autor te esperan en su bar y restaurante, día y noche. Los precios son más caros que en la calle -una cerveza cuesta 3.50 euros-, pero oye, la terraza lo merece. El ambiente: gente a partir de los 30, pijos, hipsters y demás guapas y guapos de la ciudad. Cine de Verano La Bombilla Uno de los grandes placeres del verano es acudir a alguno de los cines al aire libre que se despliegan por toda la ciudad entre Junio y Septiembre. Mi favorito es, sin duda, el situado en el Parque de la Bombilla, frente al río Manzanares y tras la Ermita de San Antonio de la Florida. Dos pantallas, dos sesiones simultáneas y consecutivas: en total, 4 películas cada noche del fin de semana. Películas de estreno y de no tan estreno componen una amplia cartelera tanto para niños como para adultos. La entrada cuesta 6 euros (hay descuentos con el carnet joven y para mayores de 65 años) y te da derecho a ver dos películas en sesión continua, lo que a mí me parece uno de los grandes placeres de esta vida. Las puedes comprar por internet o directamente en la taquilla; las taquillas abren a las 21.00 y las pelis empiezan a las 22.00 horas, así que vete prontito porque se forman unas buenas colas y puedes quedarte sin entradas por llegar tarde. Te recomiendo que te lleves algo de abrigo pues, incluso en verano, las temperaturas bajan bastante por la noche al estar situado en un parque y junto al río. Película Inside Out – Del Revés Esta película está arrasando en taquilla este verano. Todas las críticas la ponen fenomenal… y yo no voy a ser menos: es fenomenal. Sinceramente, no sé cómo no se les había ocurrido a los de Pixar hacer algo así antes. La película enseña, a niños y no tan niños, a comprender el complicado mundo de las emociones y a manejarlas adecuadamente. Para la explicación usan metáforas que se entienden muy bien y, aunque no son del todo exactas, nos sirven bastante bien para entendernos mejor, sentirnos mejor y actuar mejor. Recomendadísima.

Entrevista a Pilar Ordóñez, Miss Tupper Sex

Esperamos a Pilar mientras se cambia de ropa tras su actuación en Miss Tupper Sex, el monólogo que representa en La Escalera de Jacob, la mítica sala del madrileño barrio de Lavapies. Miss Tupper Sex es una clase de sexualidad dentro de una sesión de tupper sex… o una sesión de tupper sex dentro de una clase de sexualidad ¡muy apropiado en cualquier caso! La obra nos había encantado y estaba deseando hacerle un montón de preguntas así que, armada con un boli y una libreta y con mi fotógrafo favorito, Roberto Iván Cano, empezamos la entrevista: Ana Lombardía: ¿Cómo nació  Miss Tupper Sex? Pilar Ordóñez: Miss Tupper Sex surgió a raíz de un espectáculo de mujeres llamado “Pilates 4 mujeres, cuatro causas”, un show multidisciplinar creado por mujeres: había una violinista, una bailarina, una cantautora y una actriz. En él hablábamos de temas de mujeres: conciliación, género, sexualidad femenina… En él yo hacía un monólogo sobre sexualidad que empezó a ser muy conocido ¡y empezaron a contratarlo de forma independiente! Como gustaba tanto decidí escribir el libro y, después, saqué una hora y media de texto para crear un espectáculo más largo. Ana Lombardía: ¿Y cómo empezaste a representarlo? Pilar Ordóñez: Estrené el mónologo en un stand up comedy en Nueva York ¡como allí nadie me conocía me pareció el sitio ideal para probarlo! Como funcionó muy bien lo traje a Madrid, a la sala Alfil, y ahora a La Escalera de Jacob. También lo he presentado en Colombia y Honduras. ¡La próxima parada es en México, en Agosto! A.L. ¿Has ido como clienta a un tupper sex? P.O. ¡Sí! La primera vez fue hace unos seis años, cuando estaba rodando “Viaje al Sur” para Canal Sur. Estábamos las compañeras aburridas en la habitación del hotel y se nos ocurrió hacer una reunión tupper sex. ¡Fue muy divertido! Ahí fue cuando me plantee la posibilidad de explicar la sexualidad en un ambiente divertido y distendido ¡el tupper sex era perfecto! Ahora, cuando voy a un tupper sex me quedo un poco atrás viendo como lo hacen y tomo ideas para cuando lo hago yo. A.L. ¿Qué es lo que más te gusta de Miss Tupper Sex? P.O. Lo que más me gusta es la normalización de la sexualidad que se da. Al final del espectáculo la gente suele quedarse de tertulia alrededor de la mesa de los juguetes. Me encanta, pues son completos desconocidos que charlan sobre sexualidad, comparten sus experiencias e impresiones y hablan con total naturalidad, usando el lenguaje que yo he usado en el escenario. La finalidad del monólogo es esa, que la gente vea la sexualidad como algo normal, natural… Si la gente normalizase el sexo se acabarían muchos de los problemas que hay alrededor de él, como la prostitución, la insatisfacción con las relaciones, los abusos de poder… Si se pudiese hablar “de verdad” no habría tantos problemas ni dificultades en torno al sexo. En el espectáculo, cuando la gente se ríe es porque se siente identificada con lo que cuento… y al ver a los demás reírse se sienten comprendidos y apoyados, saben que no son “raros” y que lo que les pasa les pasa a otros ¡eso es mágico! A.L. Hablando de problemas y dificultades, ¿has recurrido alguna vez a los servicios de una sexóloga? P.O. Sí, de hecho empecé con todo esto de la sexualidad porque yo tenía una vida sexual de pena, no entendía que se le diese tanto bombo al sexo, que moviese el mundo, para mí no era para tanto, no lo disfrutaba. Hice una terapia de pareja con una psicóloga, por la seguridad social, ¡y la experiencia fue muy positiva! Empecé a descubrir y a entenderlo todo, y mi pareja también. Como nadie te ha explicado nunca nada y se supone que tienes que saberlo todo, vas haciendo lo que puedes  ¡bastante hacía él y bastante hacia yo! Pero para todo hay que estudiar y aprender. Primero debemos conocer nuestro cuerpo y luego… ¡enseñárselo a nuestra pareja! Yo a cualquier cosa negativa en la vida le doy la vuelta y lo convierto en positivo; le doy la vuelta para que no me pase a mi más ¡y para que no le pase a otras personas! Por eso yo siempre hablo de la mujer, porque creo que es muy importante que nos apoyemos y reforcemos unas a otras. A.L. ¿Qué tienes ahora en mente? ¿Cuál es tu próximo proyecto? P.O. Estoy preparando una web serie, “Sexo de Guardia”. Es un spin off de Miss Tupper Sex, en el que la escritora del libro abre una tienda erótica de guardia. La gente va entrando a la tienda y vamos conociendo sus historias, sus gustos, sus relaciones… La idea es rodarla en la tienda de Amantis de Ribera de Curtidores, en Madrid, aunque el entorno se hará en el barrio de Chueca. Pilar Ordóñez tiene una amplia trayectoria en el mundo del espectáculo. En los últimos años se ha formado en Nueva York, en la escuela de interpretación de Susan Batson -coach de Nicole Kidman y Juliette Binoche-y en el Centro de Arte de Times Square. Además, fue seleccionada para la beca Fulbright de las Artes Escénicas.  

Miedo a estar en pareja. Experiencia con una psicóloga

Hace un par de meses vino a mi consulta una chica encantadora, atractiva, muy inteligente y con un recorrido personal intenso: había superado mil trabas e inconvenientes a lo largo de su vida y había aprendido muchísimo en todo ello. Estaba feliz, contenta con todo lo que había conseguido y muy satisfecha. Aun así, en el terreno de la pareja se sentía un poco pez: tras un par de relaciones un tanto amargas había aparcado esa faceta de su vida durante mucho tiempo y ahora, que había conocido a un chico nuevo, quería retomarla. Estaba llena de ilusión y ganas… pero también de mucho miedo a estar en pareja: no quería que el estar en una relación le hiciese olvidarse de sí misma, perder todo lo que había construido con tanto esfuerzo y dejar de sentirse bien. Así que nos pusimos manos a la obra. Al acabar nuestro trabajo le pedí que escribiese unas palabras para contar su experiencia conmigo en la consulta y que pusiese sobre el papel lo que había aprendido; esto es lo que escribió. Las imágenes también las ha elegido ella, así que no puede ser más personal. ¡Espero que os guste tanto como a mí! Siempre fui un poco “diferente”. Fui a ver a Ana en el mejor momento de mi vida. Ese momento en el que después de muchas vivencias y de un trabajo personal importante me sentía realmente bien. Ese momento en el que sinceramente te quieres a tí misma. Ese momento en el que has conseguido que los lazos familiares sean sanos y las relaciones personales con tus amigos sean sinceras. Y afortunada además por tener un trabajo que me apasiona. Y es entonces en este momento que aparece ÉL…..y de qué manera! Y dicen que la vida te pone delante lo que necesitas para evolucionar. Pues es posible. Fui a Ana porque necesitaba de alguien profesional. Hay un momento en que no todos sentimos como debiéramos de hacerlo para los cánones normales de esta sociedad. “Si no estás hipersupermega contenta al conocer un chico, entonces, es porque no es el chico para tí…..”pues no lo sentía así y sin embargo no me sentía nada bien y por ello necesité de Ana. No somos iguales. No sentimos igual y nuestro recorrido y nuestras experiencias del pasado dejan mella en cada uno de nosotros. Con Ana he puesto palabras a todo. Pero sobre todo a mis miedos. Con esos tres circulitos creo que pude comprender casi mi vida entera y sinceramente es lo que más me ha ayudado de TODO. Esa parte de mí que me ha pesado y me pesa  tantísimo y esa parte de mí que pide a gritos “SER”. Y cada vez que me siento mal no falla…. Esas pinceladas para entender mejor los modelos de pareja y posicionarme en lo que yo quiero y en lo que me da pánico sólo de imaginar. Que diciendo un NO a tiempo, salvas tu vida y es posible que tu relación. Y que hacer una lista de todas las ilusiones y sueños posibles puede llegar a ser fantástico para tu mente, tu alma y tu cuerpo ? Hay días que he ido donde Ana buscando una respuesta y he sabido que ella no podía dármela. Ella no resuelve. Y a mí eso me ha quedado muy claro. Que se hace camino al andar…. Contenta de saber que puedo contar con ella para seguir evolucionando y deseando hacer todos sus talleres 🙂 Gracias Ana y gracias M.

Me duele con la penetración

Muchas mujeres sienten dolor durante la penetración vaginal. Esto puede hacer que no disfruten de la sexualidad, que rechacen el sexo, que sientan miedo, que tengan problemas de pareja, que no puedan quedarse embarazadas, que crean que son raras… Muchas veces el dolor es tal que la penetración es imposible. Lo primero que hay que hacer es descartar una causa física. Para ello lo mejor es acudir a a la ginecóloga o matrona de confianza que nos haga una exploración completa y nos diga si existe un impedimento físico por el cual la penetración nos resulte tan dolorosa. Si se descarta una causa física hay que estudiar las causas psicológicas y emocionales del dolor. Para ello podéis concertar una cita y venir a verme a la consulta. La mayor parte de los casos de dispareunia -dolor vaginal durante la penetración- tiene causas psicológicas y emocionales. Esas causas -miedos, inseguridades, falta de deseo, etc- hacen que la mujer no esté relajada y, por tanto, contraiga los músculos de la vagina, haciendo que los intentos del pene por penetrarla sean dolorosos. “Me duele con la penetración”. Algunas causas psicológicas y emocionales del dolor durante la penetración Miedo al dolor: si crees que te va a doler… ¡te dolerá! Estarás tensa, nerviosa, ansionsa y, por tanto, contraerás tu vagina impidiendo que el pene entre y que los esfuerzos que haga éste por penetrarte sean dolorosos. Algunas mujeres creen que el pene de su pareja es demasiado grande o que su vagina es demasiado pequeña y por ello creen que les va a doler Experiencias dolorosas: si has tenido alguna experiencia en la que sentiste dolor -porque fue una relación violenta, no consentida, en la que estabas nerviosa y/o en la que no estabas lo suficientemente excitada- puedes generalizar y extrapolar ese dolor a las siguientes relaciones, pues el recuerdo de ese dolor te hace tener temor y, por tanto, no relajarte Percepción de la sexualidad y los genitales como algo sucio:  por cuestiones de educación a veces las mujeres vemos nuestros propios genitales como algo sucio, impuro y que debe mantenerse cerrado. Esto hace que no estés relajada y que contraigas la vagina, impidiendo que el pene entre y causando dolor Visión de la sexualidad como algo inadecuado o carente de interés: por motivos educacionales a veces las mujeres pueden creer que la sexualidad no es para ellas, que no deben o pueden sentir placer, que deben alejarse del sexo, que solo es divertido para los hombres… Esto hace que no estén excitadas y, por tanto, el coito sea doloroso Falta de deseo y/o excitación: si la mujer no siente deseo o no está lo suficientemente excitada su vagina no estará relajada ni lubricada y, por tanto, la penetración le molestará Problemas de pareja: si existen problemas en la pareja -discusiones, distanciamiento, falta de comunicación o de cualquier tipo- la mujer puede tender a perder el deseo y, por tanto, a rechazar el contacto sexual con su pareja, haciendo que los intentos de penetración sean desagradables y dolorosos Todo esto se trabaja en consulta, haciendo que la mujer reaprenda su sexualidad, sienta deseo y excitación y vaya, poco a poco , disfrutando de ser penetrada. ¡Los resultados de la terapia en estos casos son muy buenos! Si es tu caso ¡anímate! y ponte manos a la obra para solucionarlo. También puedes venir a una charla sobre el tema. Ana Lombardía.

Me cuesta llegar al orgasmo

Muchas personas, hombres y mujeres, tienen problemas para llegar al orgasmo. Los motivos por los que a las mujeres y a los hombres les cuesta llegar al orgasmo pueden ser distintos, aunque en la base de todos ellos están los miedos, el desconocimiento y la ansiedad. Salvo algunos casos excepcionales, la mayoría tienen que ver con factores psicológicos. Vamos a comentar las causas diferenciando las de los hombres de las de las mujeres, aunque muchas veces son las mismas y se mezclan entre si. Me cuesta llegar al orgasmo: Causas de las dificultades de las mujeres Desconocimiento: algunas mujeres no conocen su cuerpo, no saben como estimularlo ni como sentir placer. No saben qué hacer para sentir un orgasmo, ni a solas ni con su pareja. La falta de educación sexual y de exploración de su cuerpo suele estar detrás de ello Ideas erróneas sobre la sexualidad: creer que la sexualidad es algo sucio, inmoral, que el placer es sólo para los hombres, que tienen que ser pasivas durante el sexo, que tienen que dejarse hacer, que debe ser el hombre el que las haga disfrutar… estos mitos y otros muchos más están detrás de las dificultades para llegar al orgasmo Ansiedad: preocupaciones, estrés, problemas… hacen que la mujer no esté relajada y, por tanto, no llegue al orgasmo No dejarse llevar: para llegar al orgasmo hay que dejarse llevar y descontrolar ante las sensaciones. El placer es lo único que importa en ese momento, nada más. A veces a las mujeres les cuesta dejarse llevar pues les da miedo no tener el control y quieren estar atentas y vigilantes todo el tiempo. Esto es propio de mujeres muy perfeccionistas, tensas y a las que les gusta tener todo bajo control Vergüenza: sentir vergüenza del propio cuerpo, no sentirse a gusto desnudas, incomodidad frente a que su pareja o ellas mismas se toquen los genitales, vergüenza a dejarse llevar, descontrolar y gemir delante de su pareja… Problemas de pareja: si la relación de pareja no va bien es posible que a la mujer le cueste disfrutar de la relación sexual y no consiga sentir un orgasmo Causas de las dificultades de los hombres Miedo al embarazo: el miedo a un embarazo no deseado hace que el hombre tenga miedo de eyacular y, por tanto, esa ansiedad le impida dejarse llevar y llegar al orgasmo Miedo al compromiso: el miedo a comprometerse con su pareja puede hacer que un hombre reprima el orgasmo para evitar ese momento tan íntimo y cercano con su pareja Miedo al abandono: el temor a que la pareja le deje puede hacer que el hombre no se deje llevar, esté tenso y no llegue al orgasmo No dejarse llevar: la vergüenza a descontrolar delante de la pareja es un factor muy común, tanto en hombres como en mujeres El tamaño del pene: la insatisfacción con el tamaño del pene puede hacer que el hombre se sienta inseguro y, por tanto, no se sienta libre y relajado en la relación sexual Temor a no funcionar: el miedo a no dar la talla, a perder la erección, a no ser un buen amante… son elementos que impiden que el hombre se centre en sus sensaciones y no disfrute del encuentro sexual Idealización de la mujer: ver a la mujer como un ser superior a él, endiosado e idealizado hace que él se coloque en un plano inferior y se sienta inseguro, dificultando el disfrute y el correrse Obsesión con el placer de la pareja: centrarse demasiado en complacer a la pareja hacen que el hombre se olvide de su propio placer y no llegue a orgasmo Consumo de sustancias: alcohol, medicamentos y drogas afectan a la capacidad orgásmica Cansancio, estrés y preocupaciones: para disfrutar durante el sexo hay que centrarse en el placer, en nada más En la consulta trabajo para que las personas superen sus dificultades para llegar al orgasmo eliminando sus miedos, vergüenzas e inseguridades, creando las circunstancias adecuadas para el disfrute sexual y enseñándolas a sentir el placer y dejarse llevar ante él. Si quieres, ¡contáctame y concertamos una cita! Es una dificultad muy común que se soluciona muy bien en la consulta. Ana Lombardía.

No me gusta que me hagan sexo oral

Hay muchas personas, hombres y mujeres, a las que no les gusta que les hagan sexo oral. El sexo oral es una de las prácticas preferidas por muchas personas, por lo que a veces puede resultar chocante que alguien lo rechace y se niegue a que se lo practiquen. Vamos a comentar algunas de las posibles causas por las que alguien puede rechazar el sexo oral: No me gusta que me hagan sexo oral. Causas El miedo al olor de sus genitales: algunas personas creen que el sus genitales huelen mal y, por eso, prefieren que sus parejas no se acerquen ahí, pues temen que les de asco y las rechacen. Es cierto que los genitales tienen un olor particular y diferente al del resto del cuerpo pero, si están limpios, ¡no hay problema! La creencia de que los geniales son algo sucio: la educación, la moral, los tabúes… promueven la idea de que el pene y la vulva son algo sucio e impuro. Si crees esto, difícilmente vas a querer que tu pareja acerque su boca ahí. Pero los geniales son sucios ¡solo cuando no están limpios! No permiten que les den placer: A algunas personas les cuesta dejarse llevar y permitir que su pareja les de placer. Creen que deben ser ellos los que le de placer a sus parejas y se sienten incómodos cuando los papeles se invierten y no es así. No saben dejarse cuidad y mimar y se sienten egoístas e incómodos. Pueden pensar que están fallando a su pareja, que se están aprovechando de ella, que no se merecen que les den placer, que son ellos los que deben dar placer a su pareja para que les quieran, que su pareja está practicándole sexo oral obligada… Creen que es una práctica impropia para su pareja: hay quien considera que hacer sexo oral es algo sucio, inmoral, arrastrado, de bajo nivel… incluso pecaminoso. Si crees eso, no quieres que tu pareja lo haga y la proteges negándote a ello. El sexo oral es como cualquier otra práctica sexual, ni más ni menos, y no tiene nada de arrastrada, ni de inmoral ni nada por el estilo. Disfrutar el cuerpo es sano y, por tanto, ¡el sexo oral también lo es! Miedo a contraer una infección de transmisión sexual: algunas personas creen que, si les practican sexo oral, pueden contraer una ITS. Lo cierto es que la única manera en la que hay riesgo de contagio cuando te hacen sexo oral es si tu pareja tiene un herpes o una herida abierta en la boca; sino, no hay riesgo. Sí que corre riesgo la persona que hace el sexo oral, pero no quien lo recibe. No sienten placer: algunas personas no sienten placer con el sexo oral, pues la presión que notan es insuficiente, la velocidad, la profundidad… o simplemente encuentran otras prácticas más satisfactorias que esta Soluciones Si a tu pareja no le gusta que le hagas sexo oral es importante que la respetes y aceptes su decisión. Si quieres animarla, puedes decirle que a ti te encantaría hacérselo, que lo disfrutarías y que te excitaría. También puedes sugerirle que se duche y se asee antes, para que se sienta más cómodo/a y limpio/a. Otro truco es el de usar lubricantes de sabores, pues enmascaran el sabor natural de los genitales. También puedes decirle que lea este artículo para que comprenda mejor la situación. Por otro lado, puedes preguntarle si tu técnica es inadecuada, si le gustaría más si se lo hicieses de otra manera o si podrías mejorar en algo para que sintiese más placer. También podéis usar preservativos, tanto el femenino como el masculino, para protegeros y quedaros más tranquilos. Pero si aun así no quiere… ¡no presiones! Cada uno es libre de tomar sus decisiones respecto a la sexualidad ¡y respecto a cualquier cosa! En mi consulta se trabajan estos temas y se ayuda a que la gente viva su sexualidad de una manera más libre, sana y satisfactoria, quitando mitos, tabúes y reeducando la vida sexual. Esto ayuda, entre otras cosas, a disfrutar del sexo oral. Ana Lombardía.

Sexo con la regla. Esponja Confort 365

Hace tiempo me hablaron de un “invento” con el que puedes tener relaciones sexuales con penetración cuando estás con la regla sin mancharte con la sangre menstrual. Una esponjita que, introducida en la vagina, recoge y absorbe el flujo en su interior y que no notas cuando el pene entra durante el coito. Características de la esponja menstrual: Es una esponja que absorbe la sangre menstrual Se coloca en el mismo lugar que un tampón normal, al fondo de la vagina Para introducirlo, debes doblarlo un poco e introducirlo lentamente, empujándolo con tus dedos Está lubricada, lo cual facilita un poco la introducción No tiene cordón como un tampón: se retira tirando directamente de él, por lo que no quedará un cordón colgando de tu vagina -mucho más discreto y estético. Tiene un pequeño agujero para meter el dedo en él y tirar hacia fuera Puedes usarlo para hacer cualquier actividad que harías con un tampón normal: andar, dormir, hacer cualquier deporte, ducharte… Además, puedes tener sexo con la regla No son un método anticonceptivo: debes usar tu método anticonceptivo habitual si no quieres quedarte embarazada No protegen contra las infecciones de transmisión sexual: debes usar un preservativo si quieres evitar el riesgo de contraer una ITS Puedes tener relaciones sexuales con penetración vaginal sin que ni tú ni tu pareja lo notéis en absoluto: no molesta, no impide la entrada del pene y no os mancháis con la sangre Mi experiencia con Confort 365 Prueba 1: Es mi segundo día de la regla y sangro en abundancia. Llevo puesto un tampón normal, estoy en la cama con mi novio y la cosa empieza a calentarse, así que me dice: “Ana, creo que puede ser un buen momento para usar esa cosa que te dieron para que la probases”. Me hago un poco la remolona pues me da una pereza infernal probar cosas nuevas de este tipo, pero me voy al baño. Me quito el tampón y cojo la caja de las esponjitas. Saco una y, al apretarla, noto que está un poco lubricada. La doblo en vertical para afinarla y me dispongo a introducírmela. Joder, esto no es como un tampón normal, no resbala, es más ancha y no se desliza bien. La vuelvo a colocar en la entrada de la vagina y la introduzco empujando con los dedos. En cuanto consigo que entre un poquito la cosa se vuelve más fácil y sólo tengo que empujarla un pelín más hasta que entra casi ella sola. Bien, primer paso conseguido. Mientras vuelvo camino a la cama intento ver si noto la esponja. Acabo de meterme un objeto extraño y me siento rara, aunque lo cierto es que no noto nada. Nos ponemos otra vez al tema pero me cuesta concentrarme, pues estoy más centrada en ver qué pasa con la esponjita que en otra cosa: ¿seguro que esto va a contener la sangre? ¿y si al meter el pene me molesta? y, sobre todo ¿podré sacármela después? Mi novio me dice que no nota nada, así que, después de un rato pienso bueno, ¡que sea lo que tenga que ser! ya veré como me la saco luego y por fin me dejo llevar y disfruto. En cuanto acabamos me voy corriendo al baño. Es poco romántico, sí, pero estoy deseando ver si me puedo quitar la esponjita. Me meto un dedo y las busco. ¡La noto! Me siento tonta pues, dedicándome a la sexualidad, sé perfectamente que no se va a perder en las profundidades de mi vagina, pero aun así no he podido evitar ponerme nerviosa. Busco el agujerito de la esponja para meter el dedo y tirar de ella, pero la esponja está en otra posición y no lo encuentro. Jodeeerrrr. Nervios again. Sigo buscando. ¡Lo encuentro! Meto el dedo y tiro suavemente, la esponja sale muy fácil y muy bien. Está llena de sangre, como un tampón normal. Pues oye ¡no ha sido tan terrible! Prueba 2: Tercer día de la regla. Sangro menos que ayer, pero sigue siendo abundante. Misma situación: mi novio y yo en la cama, la cosa se calienta y salgo corriendo al baño. Nota mental: ponerme la esponja un rato antes, que es un cortarrollos tener que irte cuando a ponerse interesante la cosa. Me sigue costando un poco ponérmela, pero bueno, no es nada dramático. Vuelvo a la cama y esta vez ya no estoy tan nerviosa, pues sé que me la voy a poder sacar sin problema. Mi novio dice que sigue sin notar nada, si acaso noto algo “al fondo”; él en su mundo, como siempre, así que perfecto. Cuando me voy a quitármela estoy más tranquila que ayer. No encuentro el agujero a la primera pero ya sé que es normal, así que doy un par de vueltas para encontrarlo y me la saco. Esta vez, como estaba sangrando menos, la esponja no está completamente llena de sangre, como ayer. La próxima vez me la dejaré puesta un rato más y la usaré con un tampón normal, aunque no vaya a tener relaciones sexuales con ella puesta. Ana Lombardía.

Varias dudas sobre sexualidad: libros, fantasías…

Hola Ana, Estuve hace poco en un taller tuyo y acabo de ojear tu página web. ¡Me ha encantado! Darte las gracias por tu trabajo que creo imprescindible para la evolución de todos. Tengo varias dudas sobre sexualidad Tres preguntas en caso de que puedan ser contestadas y sino, quizás como ideas que podré ver reflejadas en algún taller.   ¿Me recomiendas algún libro sobre sexualidad interesante a un nivel general? Entre la fantasía y la realidad… ¿Está más unida de lo que creemos o no tiene por qué, y puede ser la imaginación sencillamente un modo de obtener mayor placer? Con tu experiencia, crees que está en la mano de cada uno hacer el esfuerzo  de hacer lo posible por encontrar una persona más compatible contigo o por el contrario, el trabajo es personal y la vida juega ese otro papel un tanto “casual”. Hasta ahora yo creía en lo segundo pero me doy cuenta que en los demás aspectos de mi vida he sido mucho más tenaz en buscar y encontrar lo que quería.   Hola!! Me alegro un montón de de que te guste mi trabajo, mil gracias!!! Te voy contestado las preguntas una a una: Un libro básico puede ser “Tu sexo es tuyo” de Sylvia de Béjar. Se lee muy bien, es muy ameno, muy útil y muy básico, perfecto para el desarrollo personal de la sexualidad. También te recomiendo que leas el libro de “Los Placeres de Lola” lo leí hace poco y es genial!! Está muy bien para resolver dudas de todo tipo, casi cualquier pregunta que puedas tener está ahí explicada En cuanto a las fantasías, te recomiendo que te leas este artículo que escribí en el blog que tenía antes (échale un ojo también, hay muchísimos artículos más que en la web) ¡¡Tu tercera pregunta es muy interesante! Ya te adelanto que es un poco ambas cosas pero, como es muy interesante, he escrito un artículo al respecto. Te recomiendo que te suscribas a las publicaciones del blog (si entras en el blog tienes un cuadradito para introducir tu email y recibir un aviso con las nuevas publicaciones). Además, puedes seguir también las cuentas de Facebook, Twitter e Instagram, en las que publico noticias, artículos, cursos y muchas cositas que seguro que te interesan. Un abrazo!! Ana Lombardía.

Necesito subir mi autoestima sexual

Buenas Ana! ¿Conoces alguna forma de subir la “autoestima sexual” sin depender de tu pareja? Siento que él no me desea, y aunque yo tengo una sexualidad sana conmigo misma, me estimulo, tengo fantasías, etc… Necesito subir mi autoestima en este sentido y sentirme atractiva de nuevo. Gracias!! Hola amiga! Es habitual que, cuando sentimos que nuestra pareja no nos desea, nuestra autoestima sexual se vea dañada. Voy a comentarte algunas cosas que debes tener claras antes de empezar: Lo primero es que debes tener claro que la opinión o el criterio de los demás es sólo eso. Las opiniones no son realidades, sino percepciones, no crean hechos objetivos… y mucho menos en sexualidad El deseo que siente cada persona -en este caso tu pareja- es de cada uno: cada uno es responsable de su propio deseo y de su propia sexualidad El deseo se ve influido por muchos factores: cansancio, estrés, preocupaciones, salud, autoestima, inseguridad, ansiedad, escasa vida erótica y sensual… Cada uno tiene un deseo sexual de base particular, que puede variar mucho de una persona a otra. En muchos casos, con la fogosidad propia del inicio de las relaciones podemos manifestar más deseo sexual del que realmente tenemos, cuando se pasan los primeros meses y volvemos a la normalidad Sólo en algunos y muy escasos casos el deseo tiene que ver con la pareja directamente Sabiendo todo esto puedes continuar haciendo algunas cosillas para mejorar tu autoestima sexual: Arréglate, vístete, péinate, échate crema, cuida tu imagen… es fundamental que te veas atractiva. No es necesario que te pongas de tiros largos, pero sí que te cuides ¡Fantasea! No hay nada como las fantasías sexuales para disfrutar y subir la autoestima sexual. En las fantasías puede pasar todo lo que tú quieras, como tú quieras y con quien tú quieras, sin correr riesgos de ningún tipo. En las fantasías ¡te sientes justo como quieres sentirte! Por lo que me dices, ya las tienes, así que sigue con ello! Masturbarse es también una buena forma de sentirse bien, disfrutar de la sexualidad y aumentar tu autoestima. Si lo haces con las fantasías anteriores ¡mejor que mejor! Recuerda las veces en las que otras parejas te han deseado y se han vuelto locas contigo; te ayudará a tomar perspectiva, a tener más de una opinión en cuenta y a revivir ese sentimiento agradable de sentirse deseada ¡Seduce a otras personas! Sonríe, mira, arréglate… Aunque tengas pareja, siente el deseo de otras personas hacia ti Haz una lista de tus cualidades y atributos más positivos, a nivel físico, sexual, personal y social: enumera las partes de tu cuerpo que te gustan, tus características de personalidad más bonitas, las relaciones sociales más satisfactorias, logros laborales, etc. Te hará recordar todo lo bueno que tienes y subirá tu autoestima en todos los niveles ¡Trabaja en ti! Cuida de tu cuerpo, tus aficiones, tu trabajo…  de tus amigos, de tu casa, de tu familia… Todas las formas de autoestima están relacionadas entre sí, por lo que seguramente la falta de autoestima sexual esté influyendo en tu autoestima general… y a la inversa. ¡Trabaja en ti de forma global! ¡Espero que todo esto te ayude un poco! Si quieres, podemos vernos en la consulta. Cualquier cosa me dices. Un abrazo!! Ana Lombardía.

Como elegir tu método anticonceptivo. Mi decisión más libre

Cómo elegir tu método anticonceptivo. La elección del método anticonceptivo y de protección de infecciones de vía sexual es algo muy personal e individual; cada persona tiene unas características y necesidades: la edad, la frecuencia de las relaciones sexuales, el número de parejas, la orientación sexual… son factores muy a tener en cuenta a la hora de decidirnos por uno o por otro. Los laboratorios Bayer están llevando ahora mismo una iniciativa llamada “Mi decisión más libre”, destinada a animar y a ayudar a las jóvenes a decidir sobre su sexualidad y sobre cómo protegerse de los embarazos no deseados. Os recomiendo que visitéis la web de esta iniciativa, en la que encontraréis información muy útil a la hora de tomar una decisión. De todas formas, recordad que esta decisión debe supervisarla una ginecóloga u/o uróloga en todos los casos. Esta iniciativa se centra en la prevención de los embarazos no deseados y en la elección de un buen método anticonceptivo, pero deja un poco de lado la prevención de las Infecciones de Transmisión Sexual y la información que da al respecto, aunque muy correcta, es escasa. Recordad que el preservativo -ya sea el masculino o el femenino- es la única forma de protegernos contra las ITS y que puede usarse combinándolo con cualquier otro método anticonceptivo hormonal. Preservativo femenino Preservativo masculino Anillo vaginal Píldora hormonal Parche DIU hormonal DIU de cobre Implante hormonal Método Ogino – Knaus La píldora del día después -no es un método anticonceptivo, sino un método de emergencia, para cuando el método anticonceptivo usado ha fallado. Otras cuestiones de interés: Como dejar de usar el preservativo con una pareja estable Motivos por los que no usamos el preservativo Infecciones de Trasmisión Sexual: formas de contagio Pruebas de Infecciones de Transmisión Sexual en Madrid Os dejo estas tablas que he creado en las que encontraréis algunos datos útiles y fundamentales a la hora de tomar una decisión correcta sobre el método de protección y anticonceptivo que mejor os venga. Además de consultar con vuestro médico, podéis escribirme y preguntarme por vuestro caso concreto o pasaros un día por la consulta para que lo veamos en persona. PRESERVATIVO FEMENINOPRESERVATIVO MASCULINOANILLO VAGINALPÍLDORA HORMONALPARCHE Protección contra infecciones Sí Sí No No No Previene el embarazo Sí Sí Sí Sí Sí Tipo de relación Mujer-Mujer Hombre – Mujer Hombre-Hombre Hombre-Mujer Hombre-Mujer Hombre-Mujer Hombre-Mujer Fiabilidad Muy alta Muy alta Muy alta Muy alta Muy alta Posibilidad de mal uso Baja Baja Baja Media-alta Media-alta Puede regular el ciclo menstrual No No Si Si Si Necesaria prescripción médica No No Si Si Si Posibles efectos secundarios Alergia al látex * Alergia al látex * Sí Sí Si *Existen preservativos hechos con materiales alternativos al látex, especialmente indicados para alérgicas/os al látex.   DIU HORMONALDIU DE COBREIMPLANTE HORMONALMÉTODO OGINOPÍLDORA DEL DÍA DESPUÉS * Protección contra infecciones No No No No No Previene el embarazo Si Si Si Si ¡¡¡SOLO PARA EMERGENCIAS!!! Tipo de relación Hombre-Mujer Hombre-Mujer Hombre-Mujer Hombre-Mujer Hombre-Mujer Fiabilidad Muy alta Muy alta Muy alta Baja ¡¡¡SOLO PARA EMERGENCIAS!!! Posibilidad de mal uso Muy baja Muy baja Muy baja Alta Media Puede regular el ciclo menstrual Si Si Si No No Necesaria prescripción médica Si Si Si No Si Posibles efectos secundarios Si Si Si No Si *La píldora del día después no es un método anticonceptivo, sino un método de emergencia, para cuando el método anticonceptivo usado ha fallado. Ana Lombardía.

Me cuesta tener relaciones tras dejarlo con mi pareja

Hola! Te escribo porque, tras una relación de larga duración, me cuesta tener en la actualidad relaciones sexuales.  Es normal que, tras una relación de larga duración, te cueste mantener relaciones sexuales con otras personas. El sexo tiene que ver con la comunicación, la intimidad, la confianza, los vínculos… eso es algo que se construye con el tiempo, esfuerzo y dedicación. Es muy frecuente que, tras pasar mucho tiempo con una misma persona, te cueste abrirte de nuevo a una persona diferente: Después de un tiempo con una misma persona, nos hemos acostumbrado a ella, a su forma de ser, de tocar, de sentir, de tratarnos… por lo que una persona nueva, diferente, puede resultarnos de entrada incómoda e, incluso, asustarnos un poco Mostrarnos y abrirnos, tanto física como emocionalmente a alguien nuevo puede parecernos difícil tras  una relación larga: enseñar nuestro cuerpo, dejar que nos toquen, mostrar nuestras emociones, nuestras inseguridades… Las prácticas y técnicas sexuales que llevamos aplicando durante mucho tiempo con una pareja suelen cambiarse y modificarse cuando entra en juego una nueva persona, adaptándose a ella. Esto también requiere tiempo, confianza, práctica y complicidad Tu nueva pareja también necesita conocerte, cogerte confianza y saber de ti para sentirse a gusto y hacerte sentir a gusto a tí también, para daros placer y cariño No sé cómo es tu caso concreto ni cuáles son tus circunstancias, pero sí puedo decirte que es normal lo que te ocurre y que no eres la primera ni la única a la que le sucede esto. Si me concretas un poco más, seguro que puedo ayudarte de forma más personalizada. :). Recuerda también que también atiendo en persona en mi consulta. Un abrazo!! Ana Lombardía

Tengo celos de la mejor amiga de mi novio

Tengo celos de la mejor amiga de mi novio. Mi pareja tiene una amiga muy cercana a él, es su mejor amiga y  hace unos años se acostaron una noche (antes de estar él y yo juntos).  Aunque no se ha vuelto a repetir, conocer esto me ha angustiado y ha hecho que se me quedara un sabor algo amargo. No sé muy bien cómo afrontar esta situación, siempre he sido tolerante, pero esto me ha molestado más de lo habitual. Él dice que le dolería tener que perder a su amiga por mí, aunque en ningún momento se lo he planteado. Los celos, ya sean fundados o no, pueden ser una fuente de problemas en cualquier relación. La confianza es fundamental en la pareja, por lo que debes preguntarte si confías en lo que el te dice… o no. Una relación con su amiga, como la que te comenta tu pareja, es perfectamente viable -es decir, que mantengan únicamente una amistad saludable. Ahora te toca plantearte si le crees, si confías en él, si te vale la explicación que te da… y en caso de no ser así, por qué. Hay parejas que eliminan de su vida social a las terceras personas que provocan celos; suele ser la opción menos recomendable y la última a contemplar. Si esa llegase a ser vuestra opción, debéis tomarla con sumo cuidado, con conciencia, y teniendo muy claras las implicaciones que una decisión de ese tipo puede tener. En cualquier caso, debes tomar una decisión que te haga sentir bien y con la que te sientas cómoda. Al final, ese es el principal criterio por el que te debes guiar. Ana Lombardía.

¿Debo contarle a mi novio todo sobre mi pasado?

¿Debo contarle a mi novio todo sobre mi pasado? Acabo de empezar una relación con un chico y no le he dicho que, justo antes de estar con él, estaba saliendo con otra persona. No sé si debería, pues tampoco se ha superpuesto una relación a la otra, una vez deje a mi pareja entonces quedé con el otro chico. Así que dudo  si lo mejor es ser completamente sincera con él, o bien no debería darle más importancia al tema. La sinceridad y la confianza con la pareja es importante, eso está clarísimo: es uno de los pilares fundamentales de una relación. Eso sí, esto no significa que las parejas deban contárselo todo si no es estrictamente necesario, pues siempre debemos cuidar de mantener nuestra parcela de intimidad. Además, hay cierta información que puede no ser bien recibida por nuestra pareja y que, además, no aporta nada enriquecedor ni nutritivo a la misma. Debes preguntarte si, efectivamente, contarle eso va a herirle o no, va a uniros más o no, va a permitir que te conozca mejor o no, que pasaría si él lo descubriese y tú no se lo hubieses contado, etc. Una vez respondidas esas preguntas, ponlas en una balanza y sopesa tu decisión. Esta puede ser una decisión difícil de tomar; si quieres, pásate por mi consulta y tratamos de encontrar una decisión juntas. Un abrazo! Ana Lombardía. ¿Tienes dudas? ¡Escríbeme!

¿Cómo puedo encontrar pareja?

¿Crees que está en la mano de cada uno hacer el esfuerzo  de hacer lo posible por encontrar una persona más compatible contigo o por el contrario, el trabajo es personal y la vida juega ese otro papel un tanto “casual”. Hasta ahora yo creía en lo segundo pero me doy cuenta que en los demás aspectos de mi vida he sido mucho más tenaz en buscar y encontrar lo que quería. ¿Cómo puedo encontrar pareja? La pregunta que planteas es muy interesante, a la par que compleja de resolver. Voy a intentar hacerlo lo mejor posible: Por un lado, creo que la forma en la que “buscamos” una pareja que sea compatible con nosotros es muy importante. Saber lo que queremos, el tipo de relación en la que estamos interesados, el tipo de persona que nos gustaría tener a nuestro lado, los valores que queremos compartir, las cosas de las que podemos prescindir en una relación, lo que aportamos a una relación, lo que queremos que nos aporten, etc… es fundamental para ir conociendo gente, hacer nuestros propios “filtros”, poner nuestras propias reglas y ajustar nuestras expectativas. También es muy importante saber todo esto para ajustar nuestra forma de buscar a lo que queremos encontrar. De los distintos ambientes en los que te puedes mover, seguro que hay unos que son más propicios que otros para encontrar el tipo de persona que buscas. No es lo mismo relacionarse en un pub, en un gimnasio, en una clase de inglés, en el trabajo… Por supuesto, esto no es una ciencia exacta: cada persona tiene muchas facetas que se pueden desarrollar en distintos y muy dispares ambientes. La forma en la que tú actúes también puede condicionar la forma en la que te relaciones y en la que te vean los demás: es importante ser consecuente con lo que uno busca y con lo que ofrece. Al final, lo mejor que puedes hacer es ser tú misma, con tus ilusiones y expectativas (suena a tópico, pero es la verdad más certera que hay). Esto no quita que seas estratégica y utilices tus mejores armas para seducir y conseguir lo que quieras -y a quien quieras. Por lo que comentas, tienes experiencia en otros ámbitos de tu vida en desplegar tus herramientas para lograr tus objetivos… ¡pues en este plano funciona igual! También es fundamental, y aunque parezca contradictorio con lo anterior, dejarse llevar, aceptar (que no resignarse) lo que la vida nos trae y estar abiertos a personas y relaciones que inicialmente no son las que teníamos pensado para nosotros. Hay que evitar ser “cuadriculados” con lo que queremos de la vida, pues muchas veces esta tiene curiosas maneras de sorprendernos y hacernos felices. Además, las personas vamos cambiando a lo largo de la vida, con el tiempo y las experiencias, por lo que nos sirve en un determinado momento puede hacernos sentir mal en otro… y a la inversa. Por ello creo que es también muy importante quedarnos con una persona que nos haga sentir bien, ese es al fin y al cabo el mejor criterio que tenemos para buscar y elegir a quién queremos tener a nuestro lado. Una buena parte de una relación es lo que construyes con la otra persona: los acuerdos, las negociaciones, la confianza, la intimidad, la estabilidad, las rutinas… Por eso es tan importante lo construido en pareja que lo que aporta cada uno por su lado y lo que se tiene en común inicialmente. Lamentablemente, no siempre podemos tener control sobre todas estas cosas: el azar (que no la suerte o el destino) hace que se cruce en nuestro camino gente muy dispar, y no siempre será la que queramos tener a nuestro lado. Tú tienes una buena responsabilidad sobre el tipo de gente que se va a cruzar en tu camino, sobre cómo atraerla y sobre cómo estar en buena disposición para relacionarte adecuadamente con ella… pero ese no es el único factor. Las circunstancias y el azar juegan un papel importe en todo esto. Por ello, es fundamental ser abiertos, no cerrarnos puertas, no encasillarnos,  no ponernos límites a nosotros mismo y llevar el menor número de ideas preconcebidas en nuestra cabeza para que, sea lo que sea que encontremos en nuestra camino, estemos dispuestos a disfrutarlo y saborearlo. Ana Lombardía. Si tienes más preguntas, ¡no dudes en escribirme o en venir a verme a la consulta!

Mis amados hombres

Cada vez recibo a más hombres en consulta que vienen a solucionar eso que, cuando empecé a formarme en el campo de la sexualidad, me dijeron que “pocas veces iba a ver”: hombres con problemas para llegar al orgasmo, para dejarse llevar, para disfrutar de la sexualidad con libertad… Hombres sensibles, sensitivos, viscerales, más tímidos a veces… Y todos ellos maravillosos. Cuando se estudia la anorgasmia y las dificultades para llegar al orgasmo, o de las dificultades para excitarse se habla siempre de las mujeres; de los hombres apenas se trata pues, se supone, ellos no tienen estos problemas. Yo, últimamente, no hago más que recibir este tipo de hombres. En la calle tampoco es corriente oír hablar de este tipo de hombres, es más, se oye todo lo contrario: hombres que se corren con gran facilidad, muy “salvajes” en la cama, muy “pasionales”, muy liberados, muy “masculinos”. Incluso, los hombres pueden reconocer que se corren más rápido de lo que les gustaría… pero pocas veces oímos a ninguno decir que le cuesta llegar al orgasmo. Estos hombres que acuden a mi consulta son, por lo general, muy especiales. Necesitan amar o sentir algo especial por la persona con la que están para poder disfrutar, les cuesta soltarse, se les conoce despacio, despiertan ternura. Estos hombres representan un nuevo modelo de masculinidad, menos estereotipada, más femenina, más personal, menos mediatizada, menos condicionada socialmente. Y, aunque vengan a consulta porque no están a gusto con su sexualidad y quieren mejorarla, están más cerca que mucha gente de conseguir una sexualidad plena, libre y muy excitante. Cuentan con algo que la mayoría de personas no tiene: son hombres que han desarrollado unas cualidades especiales, generalmente más propias de las mujeres que, si aprenden a usarlas y pontenciarlas, les conducirán a una sexualidad fuera de los cánones, diferente, especial, muy personal y placentera. Así, una vez libres de los deberías, tendrías y demás presiones sociales en torno al sexo y a los roles de género, nos superarán a todos. Ana Lombardía.

Me gustaría formarme en sexualidad

Buenas tarde Ana,  Te escribo este correo porque he terminado un máster de psicología clínica y de la salud y me interesa abordar en mayor profundidad el área de la sexualidad humana. Dado que a lo largo de la carrera y el máster no concretan mucho en este tema, me gustaría poder contar con la opinión de una experta ya que esta es una área que me interesa tanto para formarme como para tal vez dedicarme en un futuro. Gracias por tu tiempo y un saludo. Buenos días, amigo! El campo de la sexualidad ¡me encanta! Lo disfruto mucho y me parece muy divertido y gratificante ayudar a los demás a disfrutar de su sexualidad de forma plena y saludable. Como todo trabajo, dedicarse a la sexualidad tiene sus ventajas y sus desventajas. La sexualidad es un campo divertido, fresco, novedoso, innovador… pero al fin y al cabo es un trabajo. Además, la sexualidad aunque es muy amplia y varía mucho de unas personas a otras, al final los principios básicos por los que se rige son siempre los mismos, por lo que es, probablemente, el campo de la psicología más repetitivo y monótono a la hora de trabajar. Aun así, para mí esto es mi pasión y, la verdad, no veo otra manera de dedicarse a esto 🙂 La sexualidad parece un campo muy intuitivo pero para dedicarse a ello hay que estudiar mucho y trabajar duro: formarse en un centro especializado, leer mucho, investigar, curiosear, hablar con gente… Como con cualquier cosa, necesitas una buena base teórica y, luego, profundizar por tu cuenta: la gente que te rodea es, al final, tu mejor fuente de información y sabiduría. Sus experiencias, sus aventuras, las diferencias entre unos y otros… la vida real, y no teórica, es la que va a diferenciar tu formación en sexualidad de la del resto. Para dedicarte a esto te tiene que gustar mucho y, además, tienes que tener una mente muy abierta, libre de prejuicios y relajada. Eso no significa que en tu vida personal no puedas tener tus preferencias, tus propias restricciones y tus propios tabúes, pero sí debes respetar y aceptar la sexualidad como algo muy abierto en donde no cabe juzgar a los demás; esto, que puede parecer muy obvio, a veces no lo es tanto. Por otro lado, ahora mismo con la situación económica y política que hay en España, la población en general y los gobiernos en particular no invierten en salud sexual, por lo que puede hacerse difícil abrirse camino en esta profesión y dedicarse  por completo a ello. Si esto te gusta de verdad, ármate de valor y energía y ¡a por ello! Conviértete en el mejor y lucha por lo que quieres. No me has comentado dónde vives; en Madrid hay varias escuelas donde formarte en sexualidad: la Fundación Sexpol, Incisex, la Universidad Camilo Jósé Cela… la oferta es amplia. Todas ofrecen una formación muy buena, pero con enfoques distintos: unas son más teóricas, otras más prácticas, etc. Por último, te recomiendo que visites mi sección de cursos y talleres: en ella os informo de cosillas interesantes que van saliendo, incluyendo los talleres que yo misma imparto. ¡Espero haber resuelto tus dudas! Cualquier cosa que se te haya quedado en el aire ¡no tienes más que decírmelo! Un saludo! Ana Lombardía.

Cuando uno tiene más ganas que el otro

Es muy frecuente encontrarse con parejas en las que uno tiene más deseo sexual que el otro… y que esta diferencia sea causa de conflicto entre ambos. Normalmente, pasada la pasión inicial que se da en la mayoría de parejas al conocerse, el deseo se estabiliza, baja su intensidad y recupera su “ritmo” habitual. Los amantes no sienten la necesidad de mantener relaciones sexuales con la misma frecuencia, tienen menos ganas que al principio de la relación… además, la espontaneidad parece disminuir, ya no sirve cualquier momento del día ni cualquier circunstancia para hacerlo, etc. La perfecta compatibilidad y compenetración que parecía haber al inicio se disipa y da lugar a un desajuste en la pareja en algunos casos. Cuando pasa la fogosidad inicial propia de la novedad, el enamoramiento y las hormonas, el deseo vuelve a un estado basal que puede o no coincidir con el de la pareja. Puede ocurrir entonces que uno tenga más ganas que el otro. Por ejemplo, uno de los miembros de la pareja tiene suficiente con tener relaciones sexuales 1 vez a la semana y, el otro, necesita al menos 3. Cuando esto sucede, pueden pasar varias cosas: Que la persona que tiene más ganas aproveche las veces que coincide con su pareja y, el resto, asuma quedarse con las ganas o se masturbe en solitario para disfrutar de su deseo Que la persona que tiene más ganas trate de convencer a su pareja para que tenga más relaciones sexuales con ella, con éxito o sin él … asumiendo las veces en las que es rechazado sin mayor problema Que la persona que tiene menos ganas acceda a las insinuaciones de su pareja al sentirse gratamente seducida y excitada Que la persona que tiene menos ganas acceda a las insinuaciones de su pareja sin ganas, únicamente porque se siente presionada y por complacerla Que la persona que tiene menos ganas rechace la seducción de su pareja y no acceda a a tener relaciones sexuales Que la persona que quiere más y es rechazada se sienta poco querida y/o poco atractiva Que la persona que quiere más y es rechazada piense que dicho rechazo es debido a que su pareja tiene un amante fuera de la relación Hay parejas que llevan este desacoplamiento en el deseo sexual sin problemas y no les causa ningún conflicto. Otras, por el contrario, pueden sentirse frustradas sexualmente, poco queridas, rechazas, poco atractivas… o presionadas, raras, incomprendidas, temerosas… Vamos a comentar algunas pautas para comprender y llevar mejor esta desigualdad: Que una tenga más ganas que otra no significa necesariamente que una ame más que la otra. El deseo sexual no tiene por qué ser un reflejo del amor de una persona hacia otra. (Ojo, sí que hay personas que necesitan querer a su pareja para poder mantener relaciones sexuales con ella y que, cuando dejan de quererla, no les apetece acostarse con ella, pero en el caso que tratamos en este artículo asumimos que hay únicamente una desigualdad de deseo, no de amor) Cada persona tiene un deseo sexual diferente y, mientras esté a gusto con él, no es ningún problema. Tener muchas ganas no significa ser un salido/a, un ninfómano/a o un pervertido/a, ni tener pocas ganas significa ser un soso/a, un estrecho/a o una frígida/o El atractivo físico de la pareja no influye en el deseo basal de una persona. Aunque el atractivo de nuestra pareja es importante en sexualidad , no modifica las ganas de sexo que tenemos de base. Aunque nuestra pareja nos resulte atractiva no tenemos por qué tener las mismas ganas de sexo que ella Consentir tener relaciones sexuales cuando no nos apetece no beneficia a nadie: el sexo debe ser consentido y consensuado para ser satisfactorio. Si nuestra pareja logra seducirnos para acostarse con nosotros ¡genial! pero hay que tener claro que no es lo mismo seducir que presionar, coaccionar o chantajear: alguien nos seduce cuando consigue que nos apetezca tener sexo cuando un rato antes no nos apetecía; alguien nos presiona, coacciona o chantajea cuando consigue que tengamos sexo aunque no nos apetezca Existen también algunas cosas que se pueden hacer para igualar el deseo sexual de ambos miembros de la pareja: No todo el deseo sexual tiene por qué resolverse dentro de la pareja: el que tiene más ganas puede optar por disfrutar de la sexualidad en solitario e incluso, si las normas de la pareja lo permiten, disfrutar con una tercera persona Existen formas para aumentar un poco el deseo de quien tiene menos ganas: estimular su fantasía sexual, desarrollar su lado erótico, despertar su erotismo… todas estas cosas se llevan a cabo en la consulta con bastante éxito Aumentar el tiempo que pasa a solas la pareja y la calidad del mismo puede facilitar que se generen espacios para disfrutar de la sexualidad con más frecuencia, aumenten las ganas y el deseo Plantearse el disfrutar la sexualidad de otra forma suele ser muy efectivo, a la par que placentero: la sexualidad no tiene por qué ser siempre genital ni acabar en orgasmo. Cuando a una persona no leapetece muchas veces lo que no le apetece es embarcarse en una relación sexual que, de entrada, requiere esfuerzo, tiempo, genitales y el imperativo de acabar en orgasmo. Los abrazos, las caricias, los besos, los masajes, disfrutar del cuerpo desnudo, una ducha juntos, etc, también son una forma muy placentera de sexualidad. La persona que tiene menos ganas seguro que se mostrará más receptiva a esto que a un coito Además, el tipo de sexualidad que planteo en el punto anterior puede hacer que crezcan las ganas de una sexualidad más genital -incluso con orgasmo incluido Por otro lado, no es necesario que que los dos disfruten de lo mismo dentro del mismo encuentro sexual. Por ejemplo, no es necesario que los dos lleguen al orgasmo si no lo desean -puede llegar uno y el otro no-, se pueden incluir los genitales de uno y no los del otro, etc. Los desajustes de pareja de este tipo se pueden tratar en consulta. Si es tu caso, ¡no dudes en consultarme! Ana

Creo que mi pareja liga con el móvil

He pillado a mi pareja con una pagina abierta de contactos, me dio su móvil para que pudiera utilizar Internet, no estaba fisgoneando. No tengo ningún problema en que vea porno, pelis, fotos… el sexo es deseo y fantasía. Sin embargo él siempre se ha mostrado reacio a este tipo de prácticas. Cuando le he preguntado me dice que no sabe como ha llegado a abrirse esa pagina de contactos. Cuando le confronto porque esa página concretamente no se abre por casualidad como una de anuncios, si no que ha tenido que acceder conscientemente a ella, me insiste en que no sabe cómo se ha abierto. No me preocupa el tema del porno, me preocupa que sea una pagina de contactos. Si hubiera sido una pagina porno hubiera tenido cachondeo con él para rato, pero una página de contactos me hace dudar de su intención y más si persiste en negar lo evidente. No sé a qué atenerme. No sé por donde enfocar este asunto. ¿Qué elementos puedo tener en cuenta para tomar una decisión? La gente puede meterse en una página de contactos por muchos motivos: por cotillear, por distraerse un rato,  por divertirse, para subirse el ego ligando sin necesidad de llegar a un encuentro físico… Hay muchos motivos para entrar en una página de estas y entre ellos está también el que tú temes: que quiera ligar con el móvil, conocer otras mujeres y mantener una relación con ellas. Ya has hecho lo que podías hacer: le has preguntado directamente y él te ha dado una respuesta ¡no puedes hacer mucho más! Ahora tienes que decidir si confías en él y en lo que te ha dicho. Puede haber muchos motivos por los que esa página aparezca en su móvil… y pueden ser tanto porque él haya entrado a propósito o por cualquier otra cosa. ¿Por qué no confías en lo que te ha dicho? ¿Y si efectivamente hubiese entrado en esa página de contactos? ¿Sabes si efectivamente ha quedado con otra mujer? ¿Por qué crees que lo haría? Lo importante de todo esto al final es si confías en tu pareja, si te vale lo que te dice y qué estás dispuesta a tolerar, si te compensa o no en tu relación. Cada pareja es distinta, cada persona es distinta y las reglas en las que se basa cada relación varían mucho. Lo que te sirve a ti puede no servirle a otra persona… y a la inversa. No puedo darte una respuesta sobre qué puedes hacer, pero sí puedo decirte que valores, por un lado, si confías o no en tu pareja y, en caso de no ser así, por qué no confías. Por otro lado, evalúa qué es lo que esperas en una relación, qué aportas y qué pides, cuáles son tus límites y dónde pones los límites de tu pareja. Si decides volver a hablar con tu chico sobre el tema céntrate en transmitirle cómo te has sentido al pensar que él puede estar interesado en conocer a otras chicas, en tu miedo a perderle, etc; la comunicación es más efectiva cuando hablamos de nuestra perspectiva y nuestros sentimientos. Espero haberte ayudado un poco con este tema. Si tienes cualquier duda más no dudes en volver a escribirme o, si vives en Madrid o alrededores, puedes pasar a verme por la consulta. Un abrazo!!! Ana Lombardía.

Beneficios del Síndrome Premenstrual

Es muy frecuente oír que el Síndrome Premenstrual es un fastidio, que las mujeres se ponen “demasiado sensibles”, que es algo que hay que esperar que “se pase” sin hacerle demasiado caso, que hay que evitar que nos afecte, que las hormonas en esos días no nos dan más que problemas…  Pero nunca oímos que ese “síndrome” puede ser algo beneficioso y a lo que  sacarle partido. El Síndrome Premenstrual hace referencia a un conjunto de “síntomas” que suceden en la mujer los días previos a tener la menstruación; estos síntomas se refieren a cambios hormonales que afectan al estado de ánimo, al humor, a la energía, a las actitudes, a la sensibilidad… y siempre se describen estos efectos de forma negativa: estado de ánimo bajo, mal humor, falta de energía, pesadumbre, hipersensibilidad que no nos deja pensar con claridad… Vamos a darle la vuelta a todo esto y a comentar los beneficios del Síndrome Premenstrual para que sepamos sacarle partido y aprovechar esos días al máximo evitando los tópicos que nos convierten en personas “poco fiables, inestables y volubles e irascibles” los días previos a la regla: Los cambios hormonales previos a la menstruación pueden aflorar nuestra sensibilidad. Podemos aprovechar esta sensibilidad para: Mostrarnos más afectuosas con nuestra pareja, familia, amigos… Puede ser un buen momento para demosotrar el cariño, las cenas románticas, las conversaciones afectuosas con los amigos, para dejarnos querer y mimar… Las emociones pueden incentivar nuestra creatividad y facilitarnos las tareas que requieren más imaginación y sentimiento. Por ejemplo, puede ser un buen momento para disfrutar o crear arte, realizar trabajos o actividades que requieran cierta expresividad o sensibilidad, etc.  Los días en los que estamos más sensibles pueden ser un buen momento para darnos cuenta y tomar conciencia de qué cosas nos importan, de prestar atención a las emociones a las que normalmente no hacemos caso o que pasamos por alto en el día a día… Algunas mujeres también notan un descenso de la energía los días anteriores a la regla; en vez de ver esa falta de energía como un “fastidio”, podemos ver la oportunidad de utilizar esos días para descansar y reponer fuerzas, dormir más, cuidarnos a nosotras mismas, dedicarnos atenciones para las que habitualmente no tenemos tiempo… Cosas tan sencillas como dormir la siesta o acostarse antes, darnos un baño relajante, cuidarnos el pelo o la piel, etc, son actividades muy placenteras que nos harán sentirnos muy bien y nos recargarán las pilas para afrontar el resto del mes con energías renovadas. Si en vez de luchar contra esa falta de energía la canalizamos bien puede jugar a nuestro favor. Descansar y cuidarse también son una “obligación”, por lo que unos días de parón o de ralentizar el ritmo pueden ser ideales los días previos a la regla. Estos días lo emocional puede imperar sobre lo racional, por lo que puede ser un buen momento para postponer la toma de decisiones y dejar madurar las ideas, planes, objetivos, pros y contras… Estos días las cosas pueden verse desde otra perspectiva que también conviene tener en cuenta y sopesarse en el proceso de toma de decisiones. Una buena idea es la de apuntar nuestras impresiones de estos días acerca de las futuras decisiones que debemos tomar y revisarlas más adelante, comparándolas con las de días “no-premenstruales” para tener una perspectiva global del asunto. El hecho de que las emociones sean más intensas que el resto de días no les resta importancia ni validez; me parece muy importante destacar esto, pues la tendencia habitual es la de desacreditar las emociones que aparecen “estos días” por considerarse inusualmente intensificadas y “anormales”. La idea generalizada es la de que hay que “esperar a que se pasen” y vuelvan las “emociones normales”, en vez de darles la credibilidad que merecen. Los días antes de que nos venga la regla las hormonas pueden sacar a la luz unas cualidades muy positivas y necesarias que, por ser más típicamente femeninas (emocionalidad, sensibilidad, afectividad, expresividad), se castigan socialmente en pro de las más masculinas (como la racionalidad, la efectividad, la acción, el poder…). Este castigo “social” hace que nos castiguemos a nosotras mismas también -el otro día oí a una compañera decir “los días antes de la regla estoy más tonta que tonta” y, por tanto, dudemos de nosotras mismas y nos sintamos peor. Si aprendemos a conocer cómo nos influyen las hormonas estos días -si es que notamos su influencia-podremos adaptarnos a ellas y sacarles partido, en lugar de enfrentarnos a ellas y remar contra corriente. Ana Lombardía. Sexo durante la menstruación: distintas formas de disfrutarlo ¡Adiós tampones y compresas! Llega la copa menstrual

Motivos por los que no usamos el preservativo

En la actualidad más o menos todo el mundo tiene claro que, si quiere evitar un Embarazo No Deseado o el contagio de una Infección de Transmisión Sexual, tiene que usar el preservativo -ya sea el masculino o el femenino. Existe mucha información al respecto y casi cualquiera puede acceder a ella por Internet, acudiendo a un centro médico, en libros especializados…A pesar de toda la información al respecto el uso adecuado del preservativo no está todo lo extendido que debiese: su uso ha disminuido mucho en los últimos años y están aumentando los casos de contagio de ITS y de END. La cantidad de buena información que existe y su gran accesibilidad no son suficientes. ¿Qué está sucediendo? ¿Por qué a pesar de la información la gente persiste en el no uso o mal uso del preservativo? Parece que para crear una conciencia del riesgo y un hábito saludable al respecto no basta con informar a la población… la información, por sí sola, no se traduce en conductas de precaución ni en hábitos sexuales saludables. La información es necesaria, pero no suficiente; hay otros factores, más relacionados con los valores, actitudes y creencias personales  que son determinantes a la hora de decidirse a mantener relaciones sexuales de riesgo o no. Vamos a comentar algunos de ellos:  “Eso a mí no me pasará” la creencia de que las infecciones y los embarazos no deseados son cosas que le pasan a otros, que son ajenas a nosotros. Este tipo de pensamiento de “invulnerabilidad” es muy típico de la edad adolescente, pero se prolonga hasta la edad adulta en muchas ocasiones “El preservativo quita sensibilidad y, por tanto, placer” Los preservativos actuales son muy finos y están muy bien lubricados. No voy a venderos la moto de que es igual que hacerlo “sin nada”, pero la diferencia es mínima y, desde luego, compensa los riesgos de exponerse a una ITS o a un END “Yo quiero usarlo, pero mi pareja no… así que no lo usamos” Ceder a la voluntad de la pareja arriesgando la propia salud suele tener como base un fuerte miedo a perder a la pareja si no se la complace. La baja autoestima y/o la inseguridad fundamentan este comportamiento. Aún en los casos en los que, efectivamente, nuestra pareja no consintiese el uso del preservativo y nos abandonase en caso de insistir en usarlo ¿realmente querríamos estar con una persona así, que arriesgaría nuestra salud de forma gratuita?  “Soy una persona liberada” No usar preservativo para mostrarse como una persona liberada sexualmente, ya sea a los ojos de los demás, de nuestra pareja, o de nosotros mismos, es muy frecuente. En ocasiones se asocia el no usar preservativo con la desinhibición, la liberación sexual, la esponteneidad… parece que la gente que lo usa es una “aguafiestas” o “cortarrollos”. Contrariamente a esta idea popular, la gente que mejor vive su sexualidad es aquella que elige vivirla con salud y seguridad, además de con placer, e ignora la presión social al respecto del uso del preservativo como un elemento no placentero “Si se queda embarazada no es cosa mía” negar la responsabilidad ante el embarazo de la compañera sexual es uno de los motivos por los que algunos hombres prescinden del uso del condón; entienden que eso no va con ellos y que el embarazo no es cosa suya, no es algo de lo que tengan que hacerse cargo. Al contrario, el embarazo es cosa de ambos, del hombre y de la mujer, a partes iguales. El hecho de que el embarazo se produzca en el cuerpo femenino no implica que el hombre puede o deba desentenderse de ello  “Realmente el preservativo no protege de las ITS” A pesar de toda la información al respecto hay gente que cree que el preservativo no es un método eficar para la protección de las infecciones de transmisión sexual. Los condones, tanto los femeninos como los masculinos, sí son una forma eficaz de protegerse contra las ITS -de hecho, actualmente son la única forma que existe de hacerlo  “Si me quedo embarazada/o, adelante, no pasa nada” Un emabarazo no planificado (que es distinto de no deseado) puede tener sus riesgos, tanto para el bebé como para el bienestar de los padres. Por ejemplo, si ocurre un embarazo no planificado la mujer puede haber bebido alcohol sin saber que estaba embarazada, no ha preparado su cuerpo adecuadamente para la gestación -por ejemplo tomando ácido fólico- o los padres no están del todo preparados y/o decididos para tener un bebé -con toda la angustia, preocupación o malestar que ello puede provocar, pues no ha sido una decisión consciente y planeada Por supuesto, tanto en sexualidad como en cualquier aspecto de la vida, cada persona elige los riesgos que quiere asumir y hasta dónde está dispuesta a arriesgar. La protección ante las ITS y los END es absolutamente personal, pero es imprescindible contar con toda la información al respecto y, además, tomar conciencia de nuestras actitudes y valores a la hora de tomar una decisión al respecto. Si tienes dudas sobre el uso de los métodos de protección de infecciones de transmisión sexual y de prevención de embarazos no deseados, si te gustaría cambiar de método, si no te pones de acuerdo con tu pareja sobre qué método usar, si estás pensando en dejar de usar el preservativo con tu pareja habitual… ¡no dudes en escribirme pìnchando aquí! Ana Lombardía.

Posturas para durar más en la cama

Tu consulta: ¿Hay poses que te ayuden a durar un poco más en la cama?  Aunque no hay posturas que, por sí mismas, te hagan durar más en la cama, sí puede ser de ayuda practicar posturas en las que la penetración no sea muy profunda y/o posturas que no te exciten mucho. Te será muy útil conocerte a ti mismo en este sentido y probar y experimentar. Por ejemplo, hay hombres a los que las posturas en las que penetran a su pareja desde atrás les excitan muchísimo y pierden el control muy rápido; por tanto, esta no sería la mejor forma de retrasar su orgasmo. Otros hombres no encuentran tan excitantes las posturas en las que su pareja se sube encima de ellos y es la que toma el control de la penetración y, por tanto, duran más tiempo antes de llegar al orgasmo. A veces las posturas en las que la penetración no es muy profunda resultan menos placenteras y, por tanto, excitan menos a algunos hombres. Por ejemplo, al penetrar desde la espalda, tumbados de lado, la penetración suele ser menos profunda y menos excitante y, por tanto, no acelerar tanto la llegada al orgasmo. Otros hombres, por el contrario, sienten menos con las penetraciones profundas. Si te apetece disfrutar de la penetración durante más tiempo con tu pareja descubre qué posturas te excitan menos para poder estar más tiempo sin llegar a correrte. Si lo que buscas es que tu pareja llegue al orgasmo con la penetración buscad posturas que le exciten mucho a ella -por ejemplo, en la que hay roce con el clítoris, como en las que ella está encima tuya, a ahorcajadas- y retrasad el momento de la penetración lo máximo posible, dedicando más tiempo a estimularla a ella y que esté muy excitada para que, cuando llegue el momento, no necesite mucho tiempo de penetración para llegar al clímax. No me dices el motivo por el cuál quieres durar más en la cama; recuerda que la gran mayoría de las mujeres no consiguen llegar al orgasmo sólo con la penetración, sino que necesitan la estimulación del clítoris para llegar al clímax. Te recomiendo que pinches aquí para leer un artículo en el que se habla sobre la no-importancia de durar mucho en la cama y sobre el mito de la eyaculación precoz. Además de posturas, hay otras técnicas para durar más en la cama y retrasar el momento de llegar al orgasmo: aprender a controlar las fantasías excitantes, técnicas de respiración, relajación, etc, que se aprenden en la consulta con muy buenos resultados. Si te apetece mejorar tu satisfacción con tu sexualidad y aprender a controlar tu excitación no dudes en ponerte en contacto conmigo para concertar una cita. Un abrazo! Ana Lombardía.

Tengo problemas de erección

Buenas tardes, mi consulta es sobre un proceso que me ha venido ocurriendo hace ya varios meses.  Llevo mas de dos años desempleado y no tengo seguridad social, pues la verdad no sé que es porque me dan ganas de tener sexo y me erecto pero al momento de estar con mi pareja o me vengo o se me acaba la erección, y debido a este problema se ha acabado bastante mi vida sexual. Yo sé que tengo más por dar porque solo tengo 46 años y nunca antes me había ocurrido estos problemas tan desalentadores, les agradezco una sugerencia o que proceso debo de seguir.  Los problemas de erección son muy frecuentes y suelen tener una causa psicológica en la mayoría de los casos. Desde luego, no eres el primero ni el último hombre al que le ocurren estas cosas. Es algo muy frecuente y para nada “anormal”. Algunos hombres no le dan la menor importancia a esta situación, pero otros prefieren cambiarla; eso depende de la relevancia que le de cada uno. Voy a enumerarte algunas de las posibles causas por las que un hombre puede tener dificultades para conseguir y mantener una erección: Consumo de sustancias: el alcohol y las drogas pueden ser contraproducentes a la hora de mantener relaciones sexuales. Aunque, por un lado, desinhiben y facilitan el encuentro sexual, por otro lado dificultan la consecución y el mantenimiento de las erecciónes -y también, del orgasmo. Medicamentos: algunos medicamentos pueden interferir en el mecanismo de erección del pene. Es importante leer bien el prospecto de las medicinas y consultar al médico para conocer los posibles efectos adversos que puedan tener en este terreno Preocupación, ansiedad, estrés y cansancio: llegar a la cama preocupados, ansiosos, estresados y/o cansados hace que no estemos receptivos a la estimulación sexual, que no disfrutemos, que no nos concentremos en las sensaciones y en lo que está ocurriendo en el momento. No sólo la mente está en otro sitio sino que, además, el cuerpo está tenso y, por tanto, la estimulacion que se le haga no va a ser muy efectiva a nivel sexual. Comprobación: si un hombre está muy pendiente del estado de su erección (de si está dura o no, de si está lo suficientemente dura, de si se “baja” un poco, etc) lo que provoca al final es desviar su atención de las sensaciones placenteras y de su pareja y aumentar la ansiedad con la que vive el encuentro sexual. De esta forma, lo que consigue es precisamente lo contrario a lo que pretende: la erección se dificulta e, incluso, se pierde Falta de desinhibición: si durante el encuentro sexual el hombre se siente poco cómodo, tímido, vergonzoso, acomplejado, miedoso etc, no se relajará, no se dejará llevar por las sensaciones y, por tanto, sus erecciones no serán plenas Falta de deseo: la falta de deseo es otro motivo para las erecciones dificultosas, ya sea debida a la falta de atracción, a un momento vital de poco o menos deseo sexual del habitual, al cansacio, a las preocupaciones o a cualquier otra causa Necesidad de un vínculo afectivo: algunos hombres, para excitarse adecuadamente y tener una erección, necesitan tener un vínculo afectivo con su pareja más fuerte y estable que otros. Sin este vínculo afectivo pueden no conseguir relajarse y excitarse adecuadamente para tener una erección. Este vínculo afectivo puede estar formado por la confianza, el amor, la intimidad, el cariño, el compromiso, etc. Nueva pareja: a veces, cuando un hombre cambia de pareja sexual o sentimental puede tener dificultades para conseguir y/o mantener una erección. Esto puede deberse, por un lado, a los motivos que comentamos en el punto anterior de la necesidad de un vínculo afectivo. Otros hombres, a veces, experimentan un miedo a establecer un compromiso sentimental que les bloquea sexualmente hablando. Otros, por otro lado, pueden sentir que están traicionando a su anterior pareja al acostarse con otra y, por tanto, sentir una culpa o ansiedad que les dificulta la concentracion y las erecciones Necesidad de una estimulación diferente o mayor: no a todos nos gustan las mismas cosas ni de la misma forma. Algunas personas necesitan una estimulación física más fuerte o más suave, más intensa o más leve, más rápida o más lenta… Otros necesitan una estimulación mental más potente: usar fantasías, recrear situaciones eróticas, rodearse de un ambiente estimulante… Si la estimulación que está recibiendo una persona no es la adecuada a su gusto y necesidades puede no excitarse lo suficiente y, en el caso de los hombres, no conseguir una erección o perderla No sé cuál de todos ellos puede ser el tuyo; ¿has observado si las dificultades empezaron con la pérdida del empleo? La pérdida del empleo puede ser un factor estresante que afecte a tus erecciones: la preocupación por el dinero, la búsqueda de un nuevo empleo y todas las emociones negativas asociadas a tu situación pueden estar afectándote más de lo que crees. La forma de solucionarlo dependerá directamente de cuál sea la causa. Sin hablar contigo directamente no puedo saber por qué estás teniendo estas dificultades. ¿Dónde vives? Yo tengo la consulta en Madrid, por si te apetece venir a solucionar tus dificultades de erección: tu situación es muy común y el tratamiento es muy efectivo ¡se obtienen muy buenos resultados! Si no vives en Madrid, también realizo consulta por videoconferencia en Skype. Te animo a que vengas a solucionarlo ¡los resultados son muy buenos! Un abrazo y mucho ánimo! ? Ana Lombardía.

Mi pareja tiene eyaculación precoz

Quería informarme sobre la eyaculación precoz: salgo hace algún tiempo con un chico y, cuando tenemos relaciones, nada más penetrarme enseguida eyacula… En cambio, otras veces pasa que por mucho que se haga y el tiempo que le dediquemos al acto sexual no eyacula… Me dice que empieza a sentir el cosquilleo pero luego pierde el ritmo y se le va… se desconcentra… ¿Qué puedo hacer al respecto? ¿Cuando eyacula precozmente siente un orgasmo? ¿Qué podría hacer para manejar la situación? Por lo general la eyaculación masculina suele ir unida al orgasmo, aunque en ocasiones no es así y el hombre puede eyacular sin sentir la sensación orgásmica. Con la eyaculación “precoz” sucede lo mismo: por lo general sí tienen un orgasmo, aunque puede que a veces no lo tengan y sí haya eyaculación. ¿Le has preguntado a tu pareja si siente el orgasmo? Preguntárselo es la única forma de salir de dudas. ? Voy a contarte algunas características de la eyaculación masculina para que la entiendas mejor: La eyaculación masculina es un reflejo y, como tal, aunque es involuntario puede aprender a controlarse Evolutivamente hablando, que la eyaculación sea un reflejo rápido es adaptativo: en la antigüedad lo ideal era que el hombre pudiese eyacular rápidamente para fecundar rápidamente a la mujer y, a la vez, disminuir el tiempo que se encontraba expuesto a posibles amenazas y ataques externos La ansiedad juega un papel muy importante en la eyaculación precoz: experimentar ansiedad puede precipitar la eyaculación Por ejemplo, la preocupación que sienten algunos hombres por ser buenos amantes y “hacerlo bien” puede provocarles ansiedad y conseguir justo lo contrario a lo que desean: una rápida eyaculación En general, los pensamientos obsesivos producen ansiedad y, por tanto, descontrol. El descontrol hace que se acelere y se precipite la eyaculación Una de las cosas que genera descontrol es, precisamente, el intento de controlar. Cuando un hombre intenta controlar su excitación para retrasar la eyaculación suele hacerlo con ansiedad y, como ya hemos dicho, la ansiedad puede precipitar una eyaculación precoz Entablar relación con una persona nueva puede ser un factor importante en la eyaculación precoz: la falta de confianza, la inseguridad y/o el deseo de complacer y “quedar bien” puede provocar la ya consabida ansiedad Muchos hombres están muy acostumbrados a fantasear y lo hacen con gran facilidad y de forma muy vívida. A veces, estas fantasías eróticas puede ser muy intensas y rápidas y “adelantarse” a lo que está ocurriendo con su pareja. Si las fantasías -y por tanto, la excitación- van muy rápido pronto se alcanzará un estado de excitación tan alto que será difícil evitar una eyaculación precoz La educación sexual recibida en la infancia y en la adolescencia en ocasiones no es la más adecuada: puede ser muy “castigadora” con el placer por un lado y, por otro, centrar la sexualidad en los genitales y en la consecución del orgasmo. Esto puede crear una idea equivocada del objetivo de la sexualidad y hacer que se busque con ansia y culpa el orgasmo Las primeras etapas masturbatorias también pueden ser muy determinantes cuando hablamos de eyaculación precoz: las primeras masturbaciones suelen ser rápidas y centrarse en conseguir el orgasmo a la mayor brevedad posible… para disminuir la posibilidad de ser “pillados” en plena faena. De esta forma, se aprende y se educa un reflejo eyaculatorio rápido El hecho de poder “ser pillado” hace que la experiencia de la masturbación se viva con ansiedad, asociándose el placer y el orgasmo a la ansiedad. De este modo, el disfrute y la ansiedad se perciben unidos y cuesta separarlos en posteriores experiencias Además, estas masturbaciones tempranas hacen que se cree una asociación muy grande entre excitación y orgasmo creándose una línea muy difusa entre ambas etapas (debido a la rapidez de las masturbaciones y el objetivo único de llegar al orgasmo, y no de disfrutar también de la excitación). De este modo, la excitación se confunde con el orgasmo y cuesta diferenciarlos Todo esto produce que sea difícil reconocer la “sensación preorgásmica”, es decir, a los hombres con eyaculación precoz les cuesta reconocer cuándo se incrementa la excitación y se acercan al orgasmo. De este modo, al no darse cuenta de que se acercan al orgasmo, no pueden “evitarlo” La eyaculación se aprende a manejar y controlar en consulta: se enseñan ejercicios para reconocer la sensación previa al orgasmo, técnicas para relajarse, se rebaja la ansiedad, se desaceleran las fantasías, etc. El tratamiento depende de las causas concretas por las que cada hombre tenga dificultades para controlar el orgasmo, por lo que es necesario hacer una evaluación de cada caso para después proponer un plan de acción para solucionarlo. Te animo a que te pongas en contacto conmigo para concertar una cita y ver qué podemos hacer. En cuanto a lo que puedes hacer tú para ayudarle: lo primero que debes hacer es restarle importancia al tema: te recomiendo que leas este artículo sobre la eyaculación precoz y por qué se le da tanta importancia. Lo primero que se recomienda en consulta, para solucionar estos temas, es suprimir la penetración de vuestras prácticas sexuales habituales: disfrutar de la masturbación, el sexo oral, los besos y las caricias sin la presión de que tu pareja tenga que satisfacerte con la penetración. Os conoceréis mucho mejor y disfrutaréis del sexo de una forma nueva y muy muy satisfactoria. Una vez que haya desaparecido la ansiedad por la penetración estará en disposición de re-aprender su sexualidad. Como ya te decía antes, lo ideal es que consultéis con una sexóloga que os guíe en el proceso de re-aprendizaje. Ana Lombardía.

Como mantener el deseo sexual en pareja

Cuando una relación empieza el deseo sexual de la pareja suele ser muy alto: los encuentros sexuales son muy fogosos, se tienen muchas ganas de conocerse, de descubrirse… todo es novedoso, excitante y muy apasionado. Pasados los primeros meses de relación, la novedad se desvanece y la intensidad de la atracción disminuye y, por tanto, el deseo se relaja y las relaciones se vuelven menos apasionadas. Además, la rutina y la monotonía van imponiéndose. Por otro lado, un estudio reciente demuestra que las personas tenemos dos necesidades: por un lado, la de seguridad, familiaridad y confort y, por otro, la de aventura, riesgo y novedad. La segunda es la que enciende y mantiene el deseo mientras que, la primera… no tanto. Para tener una pareja estable es fundamental cubrir la necesidad de seguridad, familiaridad y confort, y esto “choca” con la necesidad de aventura, riesgo y novedad pues, en principo, parece incompatible pedirle ambas cosas a la misma persona. ¿Qué puede hacer entonces una pareja para mantener el deseo a lo largo del tiempo y tener una vida sexual satisfactoria? ¿Cómo se cuida el deseo? ¿Cómo se mantiene viva la llama? Voy a comentar algunas claves para conseguirlo: Lo primero y fundamental es tener claro que, en contra de lo que se suele pensar, el deseo no aparece porque sí, de forma espontánea, sino que hay que cuidarlo y activarlo. Debemos trabajar nuestro deseo sexual de forma individual -es decir, cuidar nuestro propio deseo erótico para mantener nuestro apetito sexual- y dirigirlo hacia nuestra pareja para verla atractiva y deseable. Mantenernos atractivos físicamente: cuidar nuestra salud, nuestra forma física, higiene, ropa… La imagen que transmitimos es muy importante y nos ayuda tanto a vernos atractivos a nosotros mismos como para que nuestra pareja nos vea atractiva Mantenernos atractivos personalmente: dar lo mejor de nosotros mismos, resaltar nuestras virtudes y puntos fuertes, desarrollarnos personalmente, adquirir nuevas habilidades y crecer como personas es fundamental para vernos y mostrarnos atractivos, deseables, misteriosos, llenos de sorpresas y, sobre todo, estimulantes. Un estudio reciente demuestra que las personas ven más atractivas a sus parejas cuando las ven realizando algo que les apasiona, pues se ven radiantes. Resérvate momentos para estimular tu mente y tu cuerpo a nivel erótico: relájate y disfruta del agua caliente en la ducha, usa ropa interior atractiva un día laboral, lee literatura erótica, masajéate con crema hidratante o aceite, pon velas en el dormitorio, escucha música suave, fantasea con escenas eróticas… ¡estimula tus sentidos! Provoca tu propio deseo en vez de esperar que aparezca por arte de magia. Además, con pequeños gestos como estos le recordarás a tu cuerpo y a tu mente que, a pesar de la rutina, la familiaridad y/o la falta de tiempo, sigues siendo una persona erótica y sexual. También es muy importante tener claro que los encuentros sexuales no tienen por qué ser espontáneos y/o inesperados: al inicio de una relación de pareja la sexualidad parece muy improvisada, muy pasional y espontánea, sobre todo cuando no se comparte la misma casa. Con el tiempo y el descenso de la pasión, la convivencia y la rutina van ganando terreno a la espontaneidad y a la novedad y, por tanto,  los encuentros sexuales se hacen más previsibles. Es más; al inicio de la relación el sexo no es tan improvisado como creemos: nos organizamos con nuestra pareja para encontrar momentos para vernos, coordinamos nuestras agendas, buscamos un lugar para vernos con intimidad… no es tan espontáneo como parece, de hecho ¡es bastante planificado! Debemos hacer un hueco para disfrutar de la sexualidad: El hecho de el sexo sea más previsible e, incluso, planificado, no hace que tenga menos valor ni que tenga que ser menos apasionado. Igual que planificamos los demás aspectos de nuestra vida -comer, trabajar, dormir, ir al cine, quedar con amigos, poner la lavadora, etc- . Es importante también “planificar la seducción”, es decir, acordarnos de seducir a nuestra pareja de manera intencional y no dar por sentado que le vamos a resultar atractivas/os porque sí y que va a sentir deseo hacia nosotras/os en el momento en el que hayamos acordado tener sexo, por el simple hecho de haberlo acordado. Al final, lo más importante es que asumamos que el deseo dentro de la pareja puede cambiar, que conozcamos las distintas formas que tenemos para encender y mantener nuestro deseo y que, con ellas, nos responsabilicemos y nos hagamos cargo de él, sin esperar que “las ganas” aparezcan por sí solas o que sea otra persona la que nos las provoque. Acudir a la consulta de un profesional puede ser una buena idea si no consigues mantener el deseo o hace tiempo que lo has perdido ¡no dudes en contactarnos!  Ana Lombardía.

Mi pareja tiene problemas de erección

Desde que estoy con mi actual pareja, nos han pasado algunas cosas que antes nunca me habían ocurrido. Siempre que había estado con un hombre nunca había tenido ningún problema en ponerse cachondo y mantener la erección, pero en este caso, necesita mucha estimulación para tener una erección, llegando a bajarse incluso algunas veces cuando estamos en pleno acto. Intento entender que cada persona tiene un nivel de excitación diferente, y pensaba que podía entender este caso, pero me estoy dando cuenta que me afecta más de lo que pienso. Necesito saber si esto es normal, si hay más personas a las que le ocurre, y si existe alguna forma de solucionar en la medida de lo posible esta situación, o si simplemente es normal, y no hay nada que solucionar. Efectivamente, cada persona es diferente y la forma en la que sienten deseo y se excitan varía de un hombre a otro: algunos necesitan más estimulación física y/o mental que otros, unas determinadas circunstancias ambientales o personales, un vínculo de pareja determinado… Voy a enumerarte algunas de las posibles causas por las que un hombre puede tener dificultades para conseguir y mantener una erección: Consumo de sustancias: el alcohol y las drogas pueden ser contraproducentes a la hora de mantener relaciones sexuales. Aunque, por un lado, desinhiben y facilitan el encuentro sexual, por otro lado dificultan la consecución y el mantenimiento de las erecciones -y también, del orgasmo. Medicamentos: algunos medicamentos pueden interferir en el mecanismo de erección del pene. Es importante leer bien el prospecto de las medicinas y consultar al médico para conocer los posibles efectos adversos que puedan tener en este terreno. Preocupación, ansiedad, estrés y cansancio: llegar a la cama preocupados, ansiosos, estresados y/o cansados hace que no estemos receptivos a la estimulación sexual, que no disfrutemos, que no nos concentremos en las sensaciones y en lo que está ocurriendo en el momento. No sólo la mente está en otro sitio sino que, además, el cuerpo está tenso y, por tanto, la estimulacion que se le haga no va a ser muy efectiva a nivel sexual. Comprobación: si un hombre está muy pendiente del estado de su erección (de si está dura o no, de si está lo suficientemente dura, de si se “baja” un poco, etc.) lo que provoca al final es desviar su atención de las sensaciones placenteras y de su pareja y aumentar la ansiedad con la que vive el encuentro sexual. De esta forma, lo que consigue es precisamente lo contrario a lo que pretende: la erección se dificulta e, incluso, se pierde Falta de desinhibición: si durante el encuentro sexual el hombre se siente poco cómodo, tímido, vergonzoso, acomplejado, miedoso etc., no se relajará, no se dejará llevar por las sensaciones y, por tanto, sus erecciones no serán plenas Falta de deseo: la falta de deseo es otro motivo para las erecciones dificultosas, ya sea debida a la falta de atracción, a un momento vital de poco o menos deseo sexual del habitual, al cansancio, a las preocupaciones o a cualquier otra causa Necesidad de un vínculo afectivo: algunos hombres, para excitarse adecuadamente y tener una erección, necesitan tener un vínculo afectivo con su pareja más fuerte y estable que otros. Sin este vínculo afectivo pueden no conseguir relajarse y excitarse adecuadamente para tener una erección. Este vínculo afectivo puede estar formado por la confianza, el amor, la intimidad, el cariño, el compromiso, etc. Nueva pareja: a veces, cuando un hombre cambia de pareja sexual o sentimental puede tener dificultades para conseguir y/o mantener una erección. Esto puede deberse, por un lado, a los motivos que comentamos en el punto anterior de la necesidad de un vínculo afectivo. Otros hombres, a veces, experimentan un miedo a establecer un compromiso sentimental que les bloquea sexualmente hablando. Otros, por otro lado, pueden sentir que están traicionando a su anterior pareja al acostarse con otra y, por tanto, sentir una culpa o ansiedad que les dificulta la concentración y las erecciones. Necesidad de una estimulación diferente o mayor: no a todos nos gustan las mismas cosas ni de la misma forma. Algunas personas necesitan una estimulación física más fuerte o más suave, más intensa o más leve, más rápida o más lenta… Otros necesitan una estimulación mental más potente: usar fantasías, recrear situaciones eróticas, rodearse de un ambiente estimulante… Si la estimulación que está recibiendo una persona no es la adecuada a su gusto y necesidades puede no excitarse lo suficiente y, en el caso de los hombres, no conseguir una erección o perderla Desconozco los motivos por los que a tu pareja le cuesta conseguir y mantener las erecciones. ¿Le has preguntado desde cuándo le ocurre esto o si tiene alguna idea de por qué le ocurre? En función de la causa la forma de solucionarlo será una u otra. En la consulta se tratan estas dificultades y los resultados son muy buenos. Desde luego, no es el primero ni el último hombre al que le ocurren estas cosas. Es algo muy frecuente y para nada “anormal”. Algunos hombres no le dan la menor importancia a esta situación, pero otros prefieren cambiarla; eso depende de la relevancia que le de cada uno. ¡Espero haberte aclarado un poco tus dudas! Sin hablar con él no puedo conocer los motivos por los que esto le ocurre ni planificar una solución -en caso de ser necesaria. No sé dónde vivís; yo tengo consulta en Madrid por si queréis pasaros y me contáis en persona. Te dejo mi número de teléfono: +34 669.006.839 por si os animáis. Un saludo! Ana Lombardía.

Por qué aguantamos que nuestras parejas nos traten mal

Es bastante frecuente escuchar a personas que, hablando de sus parejas, hacen comentarios del tipo “no sé por qué estoy con el/ella”, “aunque no me aporta nada no consigo desengancharme”, “sé que me trata mal pero no soy capaz de dejarle”, “casi siempre estamos mal, pero el día que estamos bien es maravilloso”, etc. Vamos a explicar el motivo por el que nos “enganchamos” a este tipo de relaciones y aguantamos en una situación que nos perjudica más de lo que nos beneficia pues, en contra de la sabiduría popular, las personas que caen en este tipo de relación ni son tontas ni les gusta sufrir. Existen varios mecanismos por los cuales no somos capaces de salir de este tipo de situación; vamos a explicarlos uno a uno: Cuando alguien nos trata bien y nos aporta cosas buenas obtenemos un refuerzo, es decir, un incentivo para seguir en esa relación. Cuando alguien nos trata mal o nos aporta cosas malas obtenemos un castigo, es decir, un incentivo para abandonar la relación. Si hacemos un balance y los castigos son mayores que los refuerzos, lo lógico sería abandonar la relación… pero no es tan simple. Las personas no hacemos un cálculo tan racional de los costes y los beneficios. En contra de lo que lógicamente puede parecer, cuando recibimos muchos “castigos” de forma habitual y sólo algún “refuerzo” de forma ocasional se crea una fuerte dependencia de esos “refuerzos”. Tras un pequeño tiempo en esa situación aprendemos que, tras unos cuantos castigos, aparecerá siempre un refuerzo, aunque no sepamos cuando. La fuerza de esos refuerzos se ve amplificada por la cantidad de castigos que le preceden y por la larga espera y, por tanto, “compensan” el dolor y el sufrimiento experimentado antes. La espera y la búsqueda de ese refuerzo se vuelven una constante en la vida de esa persona, y el recuerdo de la sensación experimentada durante los últimos refuerzos da aliento, esperanza y deseo hasta que llega el siguiente; el refuerzo se ha vuelto tan fuerte que compensa el sufrimiento de los anteriores castigos. Lamentablemente, lo de “una de cal y otra de arena” puede funcionar para mantener a una persona enganchada a una relación. Por otro lado, llega un momento en que el dolor causado por la sucesión de castigos no lo alivia cualquier cosa: sólo lo alivia la misma persona que lo ha causado. Este proceso es bastante parecido al de la adicción a las droga: la droga nos aporta unos beneficios a corto plazo muy rápidos, aunque a la larga nos perjudique. Además, cuando intentamos dejarla, el síndrome de abstinencia nos causa un malestar y un dolor que sólo puede aliviar la propia droga que lo ha causado. Cuanto más se mantiene una persona en una situación como esta, más difícil es salir: si hemos invertido mucho en un objetivo o en una tarea, nos cuesta más abandonarla o decidir que ya no merece la pena seguir dedicándole más tiempo y energía. Con las relaciones ocurre lo mismo: si hemos dedicado mucho tiempo, energía, esfuerzo y sufrimiento a una pareja nos costará asumir que toda esa inversión no ha dado el fruto que esperábamos, por lo que es probable que decidamos seguir “intentándolo” para no “echar por tierra todo el esfuerzo”. Además, a todo esto hay que sumar el miedo a estar solo/a: el temor a la soledad, la dependencia de otros para ser feliz, la incapacidad de satisfacerse a uno mismo, el miedo a no encontrar una nueva pareja, etc., contribuyen a que “aguantemos” en una situación que creemos mejor a la que nos espera si finalizamos la relación He simplificado mucho toda esta cuestión, pero creo que es una buena aproximación para entender por qué aguantamos lo inaguantable en algunas ocasiones. Ser consciente de estos motivos es sólo el  primer paso para ponernos en disposición de actuar y cambiar la situación. En consulta tratamos de forma habitual con personas en estas circunstancias y les ayudamos a tomar la decisión más adecuada para ellas y a llevarla a cabo. Si estás interesada/o, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Ana Lombardía.

Bailes latinos y sexualidad

La danza es una forma de expresión de sentimientos, de emociones y de intenciones. Es una de las formas más puras de comunicación que tiene el ser humano. A través de la danza transmitimos alegría, tristeza, ira, miedo, pasión… a las personas que están observando nuestra danza. Estos bailes, aunque vistos “desde fuera” puedan resultar bonitos, alegres y divertidos, no se bailan con la intención de engatusar o transmitir a la persona que observa. En estos bailes lo más importante -de hecho, lo único importante- es la persona con la que estás bailando. Se baila por y para la persona que tienes delante: durante los minutos que dura la canción, no hay nada más en el mundo. Tu objetivo es  hacer disfrutar a tu pareja de baile, seducirla, divertirla, hacerla sentir especial… la técnica, el ritmo, los pasos y las figuras son sólo una herramienta para conseguir que tu pareja brille, sonría y caiga rendida a tus pies. El objetivo principal de este baile es seducir: seducir para enamorar, para engatusar, para facilitar un encuentro sexual… pero también es seducir para disfrutar, para reír, para crear un vínculo, para que quieran volver a bailar contigo. Durante un buen baile apenas se articula palabra, sólo habla el cuerpo e, incluso, las miradas. Los cuerpos juegan, se comunican, se coordinan el uno con el otro para llevar a cabo los movimientos más divertidos, sensuales y armoniosos posibles. El baile se disfruta desde dentro y, cuanto más lo estés disfrutando, más disfrutará tu acompañante. Mientras dura el baile se genera una burbuja alrededor de los bailarines en la cual no entra nada ni nadie más. Durante esos breves minutos los dos bailarines están solos y sólo importan ellos dos. De hecho, en las salas de baile se considera de mala educación interrumpir el baile antes de que la canción finalice (ya lo haga uno de los miembros de la pareja o una tercera persona que se les acerque). Cuando acaba la canción, la burbuja se desvanece poco a poco, dejando un breve momento para la despedida antes de realizar la búsqueda de una nueva pareja… o decidir que se quiere continuar bailando con la actual. Un buen baile consigue que sonrías, eso sin duda… Pero la sensación que tienes tras un buen baile es muy difícil de describir: tras un buen baile te sientes viva/o, llena/o de energía, eufórica/o. Un auténtico buen baile te alegra la noche, te deja satisfecha/o y realizada/o. Tras un auténtico buen baile te vas a casa feliz y con la sensación de haber tenido una noche redonda. Basta sólo con uno para irte a casa con esa sensación. Como veis, este baile tiene mucho que ver con la sexualidad: dos personas que se divierten, se seducen, comparten un momento íntimo, procurando disfrutar y satisfacer a su pareja. Además, la sensación que se produce tras un buen baile es, curiosamente, muy parecida a la que se tiene tras un buen orgasmo. Además, estos bailes tienen muchos beneficios para la sexualidad: mejoran la autoestima, desarrollan las habilidades de seducción y comunicación, te ponen en forma, aumentan el deseo y la libido, estimulan la imaginación erótica… ¡A bailar y a disfrutar de la sexualidad! Ana Lombardía.

Infecciones de Transmisión Sexual: formas de contagio

Vamos a comentar las diferentes formas y prácticas sexuales que implican riesgo de contraer una Infección de Transmisión Sexual. VÍAS DE INFECCIÓN: Sangre Fluidos genitales masculinos: líquido pre-seminal, semen Fluidos genitales femeninos: flujo vaginal, sangre menstrual Ano: restos fecales y sangre Cuando la sangre y/o los fluidos genitales de otra persona entran en nuestro organismo corremos el riesgo de contraer una Infección de Transmisión Sexual. PRÁCTICAS SEXUALES DE RIESGO DE CONTRAER UNA ITS: Sexo oral a una mujer: estimular con la boca los genitales de una mujer implica riesgo de contraer una ITS, pues el flujo vaginal y/o la sangre menstrual entran en contacto directo con la boca. La persona que corre el riesgo es la que estimula con la boca. La persona que recibe la estimulación en los genitales correría riesgo en caso de existir una herida abierta o un herpes en la boca que la estimula Sexo oral a un hombre: estimular con la boca los genitales de un hombre implica riesgo de contraer una ITS. Este riesgo existe aunque el semen no se trague o incluso aunque no haya eyaculación en la boca, pues el líquido pre-seminal también es infeccioso. La persona que corre el riesgo es la que estimula con la boca. La persona que recibe la estimulación en los genitales correría riesgo en caso de existir una herida abierta o herpes en la boca que la estimula Penetración vaginal: la penetración vaginal con el pene implica riesgo de contraer una ITS, pues los fluidos genitales femeninos y masculinos entran en contacto entre sí. Ambas personas implicadas en la relación sexual se exponen en la relación de riesgo Penetración anal: la penetración anal con el pene implica riesgo de contraer una ITS. Los fluidos genitales masculinos entran en contacto con el ano; a su vez, la sangre que se puede producir por las micro-roturas anales inducidas por la penetración es otra fuente de infección. De este modo, ambas personas implicadas en la relación se exponen Beso negro: la estimulación del ano con la boca implica riesgo de contraer una ITS, pues el contacto de la boca con posibles restos fecales puede causar una infección. La persona expuesta a la posible infección es la que estimula con la boca Beso en la boca: los besos en la boca son una práctica de riesgo si existe una herida abierta en la boca o un herpes en estado contagioso; en ese caso, los besos en la boca implican riesgo de contraer una ITS para ambas personas Para evitar el riesgo de contraer una ITS lo mejor es cubrir los genitales con un preservativo femenino o masculino; de esta forma, evitamos el contacto entre los mismos e impedimos el intercambio de fluidos de un organismo a otro. Ana Lombardía.

Páginas de contactos… ¿y deseo de ser infiel?

Mi nombre es (nombre de mujer), y hace casi dos años que tengo pareja -tenemos 22 años los dos-.  Últimamente a mi chico le gusta mirar páginas de contactos, prostitutas, escorts y mujeres que se ofrecen a tener sexo gratuito cerca de la zona en la que vivimos. Al principio solo era mirar, hasta que le he pillado apuntado en paginas del estilo Ashley Madison, y solicitando ver perfiles privados. Él asegura que lo hace por curiosidad y que no tiene intención de ser infiel. El problema es que no entiendo que necesidad tiene un hombre de llegar a esto. Si puede que sienta carencias en su vida sexual o algo así. Y no quiera admitirlo.  La verdad es que no se muy bien si esta pregunta corresponde a la sexología del todo, pero necesito un poco de luz. Ya  que estoy algo confusa, nunca le he prohibido consumir porno, incluso me he ofrecido a ver vídeos juntos. Por ello, me gustaría que me dierais una opinión profesional sobre esta situación, y algún consejo. No conozco a tu pareja y no sé qué se le puede pasar por la cabeza, pero sí voy a darte unas claves al respecto. El que una persona, ya sea hombre o mujer, tenga pareja, no significa que no pueda sentirse atraído por otras personas y que fantasee con mantener relaciones fuera de la misma. Las páginas de contactos como las que me cuentas son una forma de acercarse a esa fantasía y de vivir la sexualidad a través de la imaginación. Las fantasías no tienen por qué llevarse siempre a cabo; lo bueno de las fantasías es que tienen un lugar en nuestra mente, podemos disfrutar y recrearnos en ellas sin necesidad de llevarlas a cabo en la vida real. Sí que es posible que, en algunos casos, apetezca llevar esa fantasía a la realidad, pero no siempre es así. Te recomiendo que leas nuestro artículo sobre las fantasías en este enlace: Las fantasías son un fantástico complemento a nuestra vida sexual y una forma de enriquecerla. Las fantasías nos permiten disfrutar de cosas que no podemos o que no queremos llevar a la práctica en la vida real. Es más, el tener fantasías sexuales suele ser un símbolo de gran deseo y plenitud sexual. El hecho de que fantaseemos o deseemos cosas “sexuales” que no tenemos no significa necesariamente que tengamos una carencia en nuestra vida sexual y/o que estemos insatisfechos. Cuando nos preguntas no entiendo qué necesidad tiene un hombre de llegar a esto: el sexo no es una necesidad primaria, en contra de lo que muchas veces se cree. El sexo es un deseo, pero en ningún caso una necesidad primaria. Comer, beber o dormir son necesidades -sin ellas nos moriríamos- pero el sexo no es así. El sexo es algo de lo que disfrutamos y que puede mejorar nuestra calidad de vida, pero no es una necesidad. Aunque la sexualidad tiene algo de animal y de instinto los seres humanos somos eso, humanos, y, por tanto, elegimos y tomamos decisiones sobre nuestra vida sexual. De este modo, por muy fuerte que sea el deseo de una persona de cumplir una fantasía siempre podrá tomar una decisión al respecto de llevarla a cabo en la vida real o no. Muchas veces se habla de la infidelidad -sobre todo de la masculina- como algo que no se puede evitar que es un impulso o una necesidad… pero no lo es. Puede apetecernos más o menos realizar alguna práctica sexual o mantener relaciones con una persona determinada, pero la decisión que tomemos al respecto será siempre eso, una decisión tomada de forma consciente. No hay ningún imperativo biológico que nos obligue a hacer nada. En cualquier caso, cuando le has preguntado a tu pareja al respecto, te ha dicho que es es sólo curiosidad y que no tiene intención de ser infiel… Pues ahí tienes su respuesta! ? Un saludo, Ana Lombardía.

Pruebas de Infecciones de Transmisión Sexual en Madrid

¡¡Buenas!! Me gustaría que informases de dónde y cómo puedo hacerme pruebas de enfermedades de transmisión sexual en Madrid. Muchas gracias! Hay distintas formas de hacerte pruebas de Infecciones de Transmisión Sexual: Lo más sencillo es acudir a tu médico de cabecera o al ginecólogo/urólogo y pedirle que te realice análisis de sangre para detectar Hepatitis y VIH, y citología vaginal/exudado urológico para el resto de infecciones.  Ahora hay muchos centros en Madrid que realizan la prueba del VIH de forma gratuita: te dejo un enlace en el que puedes ver el que más cerca te pille de casa: pincha aquí. Mi preferido es el centro Sandoval -en la calle Sandoval, metro Noviciado o Bilbao- ¡¡es un centro de Infecciones muy bueno!! Actualmente en Madrid no conozco ningún centro que se encargue de realizar un chequeo completo de  Infecciones de Transmisión Sexual: como te decía antes, se necesita realizar tanto análisis de sangre como citología ginecológica o exudado urólogico para detectarlas todas, y no se hacen ambas pruebas en el mismo centro. No sé si buscas un chequeo completo o sólo algunas  pruebas en concreto. Los centros de salud de juventud antes hacían todas estas pruebas en el mismo sitio pero, con los recortes, se ha complicado todo un poco. Hay que tener en cuenta que, en la analítica que realiza el médico de cabecera -la típica en la que te analizan el colesterol, el azúcar, el hierro, etc- no aparecen por defecto los resultados para ITS. Estos análisis se deben pedir de forma específica. ¡Espero que esta información te sea útil! ¡Si necesitas saber algo más no dudes en consultarme de nuevo! Un abrazo muy grande!! Ana Lombardía.

Dos chicas “hetero” en un local de ambiente

Unas amigas de Sexo en la Piel nos llamaron y nos contaron la siguiente experiencia: ¡No os la perdáis! Sábado, 3 de la madrugada. Dos amigas “hetero” con un excitante y recientemente descubierto interés por las mujeres salen de fiesta. Después de dar un par de vueltas decidimos entrar en Fulanita de Tal Vip, el local de ambiente para chicas por excelencia del madrileño Barrio de Chueca. Al entrar comprobamos que, efectivamente, es un local de chicas: sólo había 4 o 5 chicos en todo el local. Dos plantas, dos músicas distintas; en la planta de abajo descubrimos a un DJ fantástico, así que nos quedamos allí. Nos apostamos junto a una columna en el centro del local, pedimos un zumo y nos dispusimos a observar a nuestro alrededor. Grupos de chicas bailaban, bebían y se diviertían. A las 5 de la madrugada salimos del local… bastante desconcertadas. Ya en la calle nos pusimos a comentar la noche: ¿qué había pasado? O mejor dicho… ¿qué no había pasado? Porque esa era la clave ¡lo que no había pasado! No sé exactamente lo que esperábamos cuando fuimos allí, pero lo que sucedió nos chocó batante. Modestia aparte, somos dos chicas bastante atractivas acostumbradas a ligar a saco +cuando salimos por la noche… pero aquella noche no fue así. Ninguna chica se nos acercó a hablar, ni nos dijo piropos, ni nos ofreció invitarnos a una copa… ¡nada de nada! Dejando a un lado la autoestima y el orgullo herido llegamos a la siguiente conclusión: en los locales de “heteros” las chicas estamos acostumbradas a que los chicos nos “entren” y no nos dejen en paz en toda la noche Pero en el Fulanita de Tal no había chicos… sino chicas. Y por muy lesbianas que sean, su forma de ligar y seducir no se parece en nada a la de los chicos hetero. No te “acosan”, no te dan “la brasa”, no son tan explícitas en sus intenciones… Salimos del bar sin tener NI IDEA de cómo ligar con mujeres… ni de cómo conseguir que ligasen con nosotras,  que es mucho más cómodo, la verdad sea dicha. Totalmente descolocadas, nos dimos cuenta de que, si queríamos intimar con mujeres, tendríamos que liarnos la manta a la cabeza y aprender a ligar. Tan expertas como nos creíamos en “el mundo de la noche”, nos dimos cuenta de que estábamos más perdidas que un gato en un garaje en el “ambiente”. Menuda cura de humildad. Y por mucho que nos quejemos de lo pesados que son los tíos hay que reconocer que es muy cómodo que sean así; de hecho, ¡hay que reconocerles el mérito! Dejando a un lado a los groseros y maleducados, hay que ser muy valiente para acercarse a la persona que te gusta y enfrentarte a una muy posible negativa por su parte. Porque las chicas hetero, al final, lo único que suelen hacer para ligar es mandar una mirada de consentimiento para que su “pretendiente” se acerque a hablar con ella. Nada más. Qué mal acostumbradas estamos. Ahora nos toca aprender los “códigos” que se manejan en el ambiente para ligar, pues no nos quedó muy claro cómo se demuestran entre ellas que se gustan e inician el flirteo. Tendremos que repetir la experiencia, observar con atención y tirarnos a la piscina hasta que aprendamos, por ensayo y error, a ligar… porque esta claro que, si no nos lanzamos nosotras, nos vamos a quedar “a dos velas”. Ana Lombardía.

La falta de tiempo y la rutina

Estrés, cansancio, falta de tiempo, preocupaciones, rutina, obligaciones… Estos son algunos de los motivos más frecuentes a los que aluden las parejas para explicar por qué su vida sexual ha disminuido o, incluso, ha desaparecido. Vamos a comentar algunas claves sencillas para hacer frente a esta situación: Erotiza la vida diaria: con frecuencia el alto ritmo de vida que llevamos hace que nos olvidemos por completo de la sexualidad y que no nos veamos como seres sexuales, atractivos, deseables… y deseosos. Dedicar unos minutos por la mañana a arreglarnos de forma especial, elegir la ropa con cuidado, perfumarnos, ponernos ropa interior atractiva (sí, incluso para ir a trabajar o llevar a los niños al cole) activará nuestro chip erótico y nos recordará que no sólo somos personas trabajadoras/madres/padres. También podemos dar un súper beso matutino de despedida  a nuestra pareja (y no sólo un besito rápido), mandarle un mensaje recordándole las ganas que tenemos de verle…. Planifica los encuentros sexuales: sí sí, ¡cómo lo oyes! ¿No planificamos toda nuestra vida diaria? Tenemos día y hora para ir al trabajo, al médico, a hacer la compra, para ir al cine, para ver a los amigos, hora para comer y para cenar… De igual modo debemos reservar un espacio de tiempo para la vida sexual. Y para los que estáis pensando que planificarlo le quita espontaneidad y chispa  al asunto: recordad cuando no vivíais juntos o cuando no teníais una casa para hacerlo. Ahí la planificación era máxima… ¡y no por ello resultaba menos interesante! El sexo no tiene por qué ser impulsivo o inesperado para ser apasionado y/o satisfactorio. Acuerda con tu pareja un día y una hora a la semana: reservad un espacio de tiempo de al menos una hora en la que podáis estar a solas y disfrutar el uno del otro. Puede ser una buena idea que cada vez se encargue un miembro de la pareja de preparar y animar al otro al encuentro sexual: preparar el espacio y el tiempo, motivar y seducir a la pareja y a sí mismo si no hay muchas ganas…. en definitiva, responsabilizarse de crear las circunstancias adecuadas para el disfrute e iniciar el momento de placer. Una sexualidad diferente: una vez encontrado el momento muchas parejas dicen que el cansancio que sienten hacen que les de pereza embarcarse en los trámites que conlleva el sexo y que, sólo de pensarlo, se les quitan las ganas. Por ello debemos tener en cuenta que el objetivo de la sexualidad no tiene por qué ser la penetración y, ni siquiera, el orgasmo. La sexualidad también son los besos, las caricias, los masajes… Es mejor plantearse que vamos a dedicar el rato que hemos elegido para la sexualidad a esto y no a echar el polvo del siglo, pues esto último es más trabajoso de entrada. Si nos disponemos a disfrutar del cuerpo y de nuestra pareja en intimidad, complicidad y cariño nos resultará más apetecible de entrada y nuestras expectativas estarán más acorde con nuestro estado anímico. Puede que estos mimos tranquilos y relajados nos lleven a excitarnos muchísimo y que nos apetezca llegar al orgasmo pero, sino, habremos disfrutado igualmente de una sexualidad muy muy placentera y de nuestra pareja. Pospón, delega o suprime obligaciones de la vida diaria: ¿realmente tienes que hacer tooodas esas cosas? Prioriza, selecciona las tareas que hay que hacer sí o sí y cuáles se pueden dejar para otro momento, encargárselas a otra persona o, simplemente, no hacerlas. Seguro que hay muchas cosas en tu día a día que puedes dejar de hacer ¡permítetelo! De este modo, estarás en mejor disposición para disfrutar de tu vida sexual, más libre de tiempo y menos cansada/o. Si aun con estas pautas no consigues mejorar tu vida sexual ¡no dudes en contactarnos! Dicho esto ¡a disfrutar de la sexualidad! Ana Lombardía.

Tener una sexualidad de película no es necesario

Por todos lados recibimos mensajes que nos instan a ser los reyes del mambo en materia sexual. La sociedad está hipersexualizada, recibimos señales de contenido erótico constantemente en los anuncios, películas, redes sociales, revistas… y, por supuesto, en las webs especializadas en sexualidad. Pero vamos a tomárnoslo con calma: no es necesario ser multiorgásmica ni hacer el pino puente para disfrutar de la sexualidad. Cada uno disfruta como le da la gana, y tener tres orgasmos no es mejor que tener solo uno… ¡ni siquiera que no tener ninguno! Y practicar todas las posturas del Kamasutra tampoco es mejor que hacer siempre el misionero. Tampoco hay nada de malo disminuir el número de veces que practicas sexo con tu pareja de hace años. Es normal que la sexualidad cambie y que se acomode. Una de las ventajas de la pareja es disfrutar de la rutina, de la seguridad y de la comodidad ¡También hay que aprovechar eso y sacarle partido! Cada uno disfruta con lo que disfruta y no es necesario convertir el sexo en una competición ni el algo que cueste un esfuerzo conseguir. Lo ideal es que cada uno lo viva a su ritmo, de acuerdo a sus deseos y necesidades ¡de acuerdo a lo que te pida el cuerpo! Si alguien está tan a gusto sin masturbarse ¿por qué le vamos a obligar a hacerlo? Si estoy a gusto con mis orgasmos -o sin ellos- ¿por qué tengo cambiarlo? Si me gusta la comodidad del sexo con mi pareja ¿Por qué tengo que ponerme a innovar? Si mi sexualidad no me supone ningún problema y me resulta satisfactoria no es imperativo que la modifique si no lo deseo. La sexualidad no es una carrera de obstáculos, no tiene que ser agotadora ni estresante ¡todo lo contrario! Una de las cosas que caracteriza a la sexualidad es que es satisfactoria, relajante, beneficiosa… Así que agobiarnos con ser mejores amantes, conocer nuestro cuerpo al milímetro o retroeyacular solo nos lleva a disminuir la satisfacción con nuestra vida erótica. Con esto no decimos que no experimentemos o tratemos de disfrutar de nuestra sexualidad con plenitud y crecer sexualmente si es lo que nos apetece. Lo importante es tener en cuenta que la sexualidad no hay que mejorarla, sino vivirla como nos apetezca y disfrutarla a nuestra manera ¡que para eso es nuestra! Tu sexualidad no es comparable a la de nadie en ningún sentido, ni mejor ni peor. ¡Es tuya y está para que la disfrutes tú! Ana Lombardía.