Cómo hacer un trío… y no morir en el intento

Cómo hacer un trío… y no morir en el intento

Hacer un trío en la cama es una de las fantasías más frecuentes, tanto en hombres como en mujeres. A menudo vienen a mi consulta y a mis talleres personas que me preguntan cómo hacer un trío… ¡pues no saben ni por dónde empezar! Vamos a ver algunas claves fundamentales para disfrutar de una experiencia placentera.

Escoger a las personas adecuadas para hacer un trío

Para hacer un trío son necesarias 3 personas dispuestas a ello. Encontrarlas puede ser la parte más difícil:

  • tríoTodas las personas que vayan a estar involucradas en el trío deben desearlo. Puede parecer una obviedad, pero no todo el mundo desea realizar esta práctica sexual. Es importante que las tres partes consientan y deseen hacer un trío. Ninguna persona debe hacerlo coaccionada, temerosa, con reticencias o con miedo.
  • Si vas a hacer el trío con tu pareja deberéis encontrar a una tercera persona que sea del agrado de ambos. A lo mejor sólo uno de los dos va a interaccionar directamente sexualmente con la otra persona, pero ambos deben estar conformes y sentirse a gusto con la otra persona.
  • Puedes escoger a tus  entre tus amistades, parejas de amigos,
    gente conocida… o bien buscar nuevos contactos en Fuegodevida con los mismos intereses que tú.
  • Se cuidadoso/a a la hora de proponerlo, nunca presiones y se muy educado/a. Tantea antes el terreno con alguna pregunta indirecta para conocer los intereses de la otra persona. Recuerda que no todo el mundo tiene tus mismas fantasías, y que tus fantasías no son mejores que las de los demás.

Cómo hacer un trío

Una vez que tengas a las personas adecuadas para ti, hay que tener en cuenta una serie de claves sobre cómo hacer un trío para que la experiencia sea lo más placentera y satisfactoria posible para todos.

Es fundamental establecer algunas reglas del juego:

  • Aclarar que todo el mundo consiente y desea participar
  • Establecer quién va a interactuar con quien. Es posible que alguna de las personas del trío quiera mantener relaciones sexuales con sólo una de la personas del juego, y mantenerse un poco distante de la otra
  • Acordar límites. Todos tenemos unos límites y estos deben quedar claros de manera explícita antes de empezar. ¿No quieres que tu pareja le haga sexo oral a otra persona? ¿No te apetece tener sexo anal? ¿Prefieres que tu pareja no interaccione nada más que contigo?
  • Realiza peticiones. Igualmente, podéis expresar lo que os gustaría que sucediese durante el encuentro sexual. Si deseas realizar alguna práctica o juego en concreto ¡es el momento de pedirlo!
  • Protegerse frente a infecciones de transmisión sexual. El uso del preservativo femenino y masculino es fundamental para evitar el riesgo de contraer una ITS. Cuando se hace un trío hay que recordar cambiar el preservativo también cuando se cambie de pareja. Por ejemplo, si el trío es un hombre con dos mujeres, él debe cambiar de preservativo cuando vaya a penetrar a la otra mujer.

Suele estar bien tener alguna clave o señal para indicar que nos sentimos incómodos y/o que queremos abandonar el encuentro sexual. Un par de apretones en la mano o en el hombro pueden ser una forma reconocible de indicar que no estamos cómodos.

Dicho esto ¡no queda más que disfrutar! Cuando sabemos cómo hacer un trío y tenemos en cuenta todas estas pautas estamos listos para vivir una experiencia que puede ser muy placentera para todos.

Ana Lombardía.

He aprendido a estar sola ¡y lo disfruto! Experiencia en la consulta de la psicóloga

He aprendido a estar sola ¡y lo disfruto! Experiencia en la consulta de la psicóloga

He estado trabajando en la consulta con una chica que había pasado toda su vida en pareja, encadenando una relación tras otra. Tras dejarlo con el último novio se sentía perdida, vacía y desconcertada. No quería tener una nueva pareja, sino que quería aprender a estar sola y disfrutarlo. Le he pedido que os cuente su experiencia conmigo en la consulta y cómo ha sido su proceso de crecimiento personal ¡espero que os guste tanto como a mi!

He aprendido a estar sola

He aprendido a estar solaEmpecé mi terapia tras haber dejado una relación tóxica de tres años de duración y encontrarme completamente vacía. Había tenido tantas relaciones sentimentales, enlazándolas unas con otras que había perdido por completo mi identidad. No tenía ni idea de cómo estar sola y como entretenerme. Cómo quererme sin que alguien me diga todos los días que me quiere o que guapa estaba.

Al principio fue difícil y tuve que simplemente confiar en Ana y hacer lo que ella me mandaba, como si fueran deberes porque no tenía ganas de realizar ninguna de las tareas que ella me asignaba. Poco a poco, lo que antes era una obligación se fue convirtiendo en rutina y con gusto, empecé a disfrutar de esas actividades con la que rellenar los huecos que antes estaban completos por estar en pareja.

También aprendí cómo una relación sana debe ser y lo básico que he de exigir a una persona.

Tras 6 meses con Ana, conocí a otra pareja por lo que mi proceso de estar sola y disfrutar de mi misma no se completó totalmente. Tras esos 6 meses con Ana por fin me embarqué en una relación de pareja sana basada en el respeto mutuo y el amor. Pero tras mi terapia, a la vez,  me había vuelto más exigente también por lo que aunque este chico me trataba muy bien, yo necesitaba más y no me sentía completamente llena, así que por primera vez en mi vida, prioricé mis necesidades y acabé con esa relación. Ana estuvo conmigo ayudándome a entender mis sentimientos y pensamientos. Para mi es complicado muchas veces interpretar lo que siento y lo que quiero.

La primera semana me sentí de nuevo vacía y agobiada de estar sola a los 30. De nuevo sentía que nada me llenaba como acurrucarme con alguien y dejar que me acaricien la cabeza. Tras una semana y media después de dejarlo me dije: ¡se acabó!. Y recordé que Ana me dijo que a veces, cuando no tienes una rutina establecida, tienes que ponerte normas y obligarte a hacer ciertas cosas hasta que forman parte de tu vida. Me senté y empecé a pensar primero en las cosas que me gustaba hacer cuando estuve soltera la última vez, ¡cuando tenía nada más y nada menos que 14 años! Hice una lista de esas actividades que hacía y me gustaban cuando aún era una inocente e independiente niña: dibujar, tocar el piano y la guitarra, ir al gimnasio.

Luego, hice una segunda cosa: una lista de las cosas que siempre quise hacer pero nunca tuve tiempo porque ese tiempo estaba dedicado a mi pareja. Cosas como: aprender historia universal, hacer danza del vientre, y una lista interminable de libros y películas que tenía pendientes.

Todos los días, después de trabajar, he llegado a casa, me he sentado y me he dicho a mi misma en voz alta: Sara, de todas estas cosas, ¿qué quieres hacer hoy?. Puede sonar estúpido, lo sé, pero a veces tengo que ser muy estricta conmigo misma para hacer las cosas y no caeren el: la vida es una mierda, nadie me quiere, me voy a la cama a que el tiempo pase lo más rápido posible mientras duermo. Y como iba diciendo, cada día, elegía las actividades que me apetecía hacer. Increíblemente, tras un par de semanas haciendo esta rutina, me arrolló un sentimiento enorme de satisfacción e independencia. De repente, no me sentía sola, mi vida empezó a tener sentido y cada día cobraba su significado. He aprendido a estar sola.

Ahora me siento completamente renovada, como antes nunca me había sentido. Sé que no necesito a nadie, y sé que tengo mucho que ofrecer tanto al mundo como a mí misma. Me encanta cuidarme y darme las cosas que la vida tiene para ofrecer. Y todo tengo que agradecérselo a Ana por sus ejercicios y obligaciones, que aunque al principio parece demasiado simple para ser la solución, al final las soluciones son simples pero necesitamos que alguien nos guíe. Ahora me siento preparada para comerme el mundo y ser yo.

 

Mi experiencia abriendo la relación de pareja en la consulta de una sexóloga

Mi experiencia abriendo la relación de pareja en la consulta de una sexóloga

En las últimas semanas he estado trabajando en la consulta con una pareja que quería abrir su relación de pareja. Él lo tenía muy claro pero ella, aunque quería intentarlo, tenía sus reservas. Hemos estado trabajando para aumentar la confianza entre los dos, solventar los miedos e inseguridades, llegar a acuerdos y negociar los nuevos términos en los que se basaría su nueva relación.

experiencia abriendo la relación de parejaLe he pedido a ella que os cuente cuál ha sido su historia, cómo llegaron a mi consulta y cómo ha sido su experiencia aquí conmigo. ¡Espero que os guste!

A los cinco años de estar con mi pareja, con momentos buenos y malos, me pide que me case con él y ponemos fecha de boda. Llegando el verano, le noto muy raro en el plano íntimo, mucho más “acelerado”, lo cual hablamos. Me dice que quiere experimentar cosas nuevas, que quiere tener sexo con más personas, siempre conmigo presente (es algo que ya habíamos hablado en muchas ocasiones), pero yo le daba “largas”, porque estaba contenta con lo que teníamos, yo por mi parte no necesitaba más. Ante mi negativa, me dejó porque me dijo que me haría daño, qué conmigo o sin mi quería probar… y lo hizo. Al descubrirlo, se lo dije y vino su arrepentimiento. Lo hablamos y decidimos darnos una nueva oportunidad, creemos que merecía la pena. Buscó ayuda con una psicóloga, pues le dije que tenía un problema, no por lo que sentía, sino por la obsesión que tenía, que incluso le llevaba a romper conmigo. Como no era especialista en sexología, dejó la terapia  y te encontramos a ti.

Después de varias sesiones y hablar mucho con mi pareja. Creo que he abierto un poco la mente, porque en realidad todos tenemos nuestras fantasías sexuales y con los acuerdos a los que hemos llegado creo que podemos disfrutar mucho más del sexo sin que ello interceda en nuestra relación, que por cierto, es muy buena en todos los planos. Yo creía que al tener contacto con más personas, podría distanciarnos, pero no ha sido así. Estamos yendo muy despacio en ese sentido.

Con respecto a ti, tengo que agradecerte cada una de tus palabras y consejos. Los cuales desde que pongo en práctica, me está viniendo bien. Si en algún momento necesito de tu ayuda de nuevo, no dudaré en contactar contigo. Quedo muy agradecida por la forma en que has tratado nuestro “problema”, nos has sido de gran ayuda.

Si estás abriendo tu relación de pareja es posible que te asalten dudas, miedos, inseguridades y dificultades. Si te apetece, pásate (o pasaos) por la consulta y lo vemos juntos.

Ana Lombardía.

Soy infiel a mi pareja y no quiero dejar de serlo

Soy infiel a mi pareja y no quiero dejar de serlo

Últimamente me han llegado a la consulta varias personas con pareja estable que mantienen relaciones sexuales con terceras personas. Muchas llegan compungidas: soy infiel a mi pareja, pero no quiero dejar de serlo. Es una frase que se repite una y otra vez. Están más o menos satisfechas con su relación, quieren continuar en ella, pero no quieren dejar de acostarse con otras personas.

Por qué soy infiel a mi pareja

Soy infiel a mi parejaLos motivos por los que alguien decide mantener relaciones sexuales y/o sentimentales con terceras personas son múltiples y variados. Hay personas que no se encuentran a gusto en su relación de pareja y, por tanto, buscan en otras personas lo que les falta y les hace felices. Otras personas, aunque dicen sentirse a gusto con su relación y tienen claro que no quieren dejarla, encuentran en otras relaciones cosas que sus parejas no les aportan y que no se quieren perder.

Sea cual sea el caso, es importante saber que existen muchas opciones para afrontar esta situación y que todas son válidas y perfectamente legítimas, siempre y cuando se respete a todo el mundo y se trate de minimizar los daños.

  • Dejar una relación es básico cuando no estamos a gusto y no encontramos la forma de estarlo. Es una opción que nos permitirá darnos la posibilidad de encontrar algo que sí nos satisfaga
  • Acudir a terapia de pareja es un buen recurso a nuestro alcance para tratar de solucionar la situación y mejorar la relación
  • Si estamos a gusto pero aun así queremos tener otras relaciones podemos plantearnos la opción de tener una relación abierta con nuestra pareja. Hace unas semanas os dejé un artículo al respecto que os recomiendo que echéis un vistazo

¿Y qué hago mientras tomo una decisión?

Una vez detectada la situación, y sabiendo ya que debemos tomar cartas en el asunto, hay una serie de pautas que nos ayudarán a decidirnos y a llevarlo de la mejor manera posible. Es fundamental minimizar la angustia de la persona que se encuentra en esta situación y minimizar los daños que se puedan producir en la pareja. Si ya has decidido que, por el momento, no quieres dejar de tener otras relaciones, lee con atención.

  • Es importante que dejes de tratar de llegar a una solución. Si estás todo el rato pensando si quedarte con una persona, con la otra o con ninguna de las dos, sintiéndote culpable y cambiado de opinión cada dos por tres, no avanzarás y entrarás en un círculo vicioso que no te llevará a nada
  • Disfruta de la situación en la que te encuentras. Si ahora mismo tienes todo lo que quieres, disfruta de ello y vívelo con la mayor intensidad que puedas. Ya que estás ahí y lo vas a hacer igualmente, al menos disfrútalo
  • Protege a tu pareja. Es muy probable que esta situación pueda tener un impacto negativo en tu pareja. Para ello, puedes minimizar (que no evitar por completo) los riesgos para ella
    • Se discreto/a. Si crees que una relación con otra persona puede dañarle emocionalmente, procura que no se entere
    • Utiliza preservativos para evitar contagiarle una infección de transmisión sexual. Una cosa básica y fundamental es cuidar de su salud física
  • Procura que no afecte a tu relación de pareja. Intenta, en la medida de lo posible, que el tiempo, atención, energía, ganas y cariño que dedicas a tu relación de pareja no se vea afectada por la relación que mantienes con la tercera persona. De este modo tu relación no se verá tan deteriorada por el impacto de una persona externa

Y después, ¿qué puedo hacer?

Soy infiel a mi parejaCuando te sientas preparado/a y llegue el momento de tomar una decisión al respecto tienes, una vez más, muchas opciones entre las que elegir. Puedes separarte de tu pareja, puedes irte con alguno de tus amantes, puedes dejarlos a todos y quedarte solo/a, puedes dejar tus escarceos y centrarte en tu relación…

Si escoges la opción de seguir manteniendo tu relación de pareja y tus relaciones con terceras personas, puedes hacerlo de dos maneras:

  • Puedes hablar con tu pareja y tratar de tener una relación abierta de manera consentida y consensuada. De esta manera los dos, libremente, elegiríais vuestro modelo de relación y cómo involucrar a otras personas en ella
  • Puedes continuar manteniendo relaciones con otras personas sin decírselo a tu pareja.
    • Si te decantas por esta, es importante que tengas en cuenta las consideraciones que hemos comentado antes para minimizar los daños que pueda tener en tu pareja
    • Debes tener claro que el no ser del todo sincero con la pareja entraña muchos riesgos. Además, debes asumir la responsabilidad de tus actos y del hecho de tomar una decisión de tu vida que afecta, sin saberlo, a otra persona. Es una carga que puede hacerse pesada y repercutir negativamente en ti
    • Es importante también asumir la posibilidad de que nuestra pareja esté optando también por esta decisión sin nosotros saberlo. Ponernos en esta posición puede ayudarnos a ponernos en el lugar de nuestra pareja, empatizar, tratar de imaginarnos cómo nos sentiríamos en su posición y si aun así estamos dispuestos a seguir adelante

Manejar este tipo de situaciones puede ser complicado, pues hay que lidiar con la toma de decisiones, angustias, sentimientos de culpa, celos… En cualquier caso, es importante hacerlo de manera consciente, libre, teniendo en cuenta a todas las partes involucradas y minimizando los daños que podamos infligir. Acudir a la consulta de un especialista puede ayudar a llevar el proceso de la mejor manera posible y a escoger el camino que más se adecue a las necesidades y deseos de cada persona.

Ana Lombardía.

Qué son las relaciones abiertas de pareja y cómo tener una

Qué son las relaciones abiertas de pareja y cómo tener una

Cada vez vienen a mi consulta más personas interesadas en las relaciones abiertas de pareja. Este tipo de relaciones suponen un gran cambio a la hora de vivir los vínculos emocionales y la sexualidad de las personas que se involucran en ellas. Adaptarse a estos cambios y escoger un modelo de relación adecuado a nosotros es toda una aventura y una responsabilidad. Vamos a dar algunas claves para facilitar esta transición y aumentar las posibilidades de que funcione.

Tipos de relaciones abiertas de pareja

relaciones abiertas de parejaHay un montó de tipos de relaciones. Si cada pareja monógama es un mundo, cuando hablamos de relaciones abiertas de pareja las posibilidades se multiplican. Lo suyo es que cada persona encuentre y cree su propio modelo de relación, adecuado a sus necesidades y posibilidades afectivas y sexuales. Os doy algunas ideas que os sirvan de guía a la hora de decidiros.

  • Monogamia: exclusividad emocional y sexual estable y con intención de perdurar en el tiempo. No entran terceras personas en ningún momento
  • Monogamia temporal serial: igual que la anterior, pero durante un breve periodo de tiempo o durante un periodo de tiempo limitado previamente, sin intención de prolongarlo toda la vida. Cuando acaba una relación de este tipo, da paso a otra relación similar
  • Falsa monogamia: relación supuestamente monógama en la que uno o los dos miembros de la pareja incumplen la norma de exclusividad sexual y/o afectiva
  • Relación de pareja abierta: relación estable, central y prioritaria con una persona como pareja. Además, se permite la relación con terceras personas de forma explícita y de forma más o menos ocasional
  • Relación de pareja principal con relaciones estables satélites: la persona tiene una relación de pareja principal y prioritaria, mientras que mantiene relaciones estables secundarias con terceras personas
  • Relaciones paralelas y equiparables: la persona tiene varias relaciones de pareja que son igual de prioritarias, ninguna es más importante que la otra

 

¿Estoy hecho/a para tener una relación abierta?

Para tener una relación abierta es importante que comprendas y te gusten las ventajas que estas aportan. Es importante que entiendas, interiorices y asumas como propio este modelo de relación. Debes tener claro, a nivel racional, que esto es una buena opción.

relaciones abiertas de parejaUna autoestima alta, seguridad y confianza en una/o mismo son fundamentales para cualquier relación de pareja… y más si es del tipo no excluyente. Seguir sintiéndote bien contigo mismo y no dudar de tu valía cuando tu pareja se relaciona sexual y/o afectivamente con otras personas no es tan fácil, pues nos han educado para sentir dolor e inseguridad cuando eso sucede.

Tus emociones deben ser concordantes con las creencias. En muchas ocasiones, las creencias están bien cimentadas pero las emociones son las propias de una relación monógama. Es decir, sabemos de sobra que una relación abierta está llena de ventajas frente a una exclusiva, pero nuestros sentimientos y emociones nos hacen sentirnos mal al respecto y no nos dejan disfrutar de la relación. Celos, tristeza, ansiedad e inseguridad son emociones muy comunes en estos casos.

En estos casos se puede trabajar la autoestima y las emociones para evitar el malestar asociado a las relaciones abiertas de pareja. Aun así, es importante ser honesto con uno mismo y conocer nuestras limitaciones al respecto, pues hacer esto puede ser un proceso duro y doloroso. ¿Hasta qué punto me merece la pena trabajar con las emociones para tener una relación no excluyente? Hay que trabajar con ello sin forzar la máquina, disfrutando y minimizando el malestar, sin que el coste emocional sea excesivo. Sino, habrá que replantearse volver a las relaciones monógamas y aceptar que, por muy bonito que pueda ser, no está hecho para nosotros.

Algunas de las reglas más populares en las relaciones abiertas

Las reglas de las relaciones monógamas, aunque cada pareja sea distinta, están bastante claras y sólo en algunos casos es necesario explicitar algunas cuestiones que se salen de la norma. Por el contrario, en las relaciones abiertas es necesario explicitar casi todo, pues no hay una norma social que nos diga cómo hacerlo, pues la sociedad no recoge esta forma de vivir las relaciones. Cada persona debe escoger sus propias normas y negociarlas con las personas con las que vaya a relacionarse. Os dejo algunas ideas que os pueden servir de guía.

  • relaciones abiertas de parejaNo ver a la tercera persona más de 1-2-3 veces
  • No escoger a la tercera persona dentro del círculo social común
  • Relacionarse con terceras personas únicamente cuando uno de los dos miembros de la pareja está de viaje
  • Relacionarse con terceras personas únicamente cuando no hay posibilidad de que la pareja esté junta (uno de los dos está trabajando, con su familia de origen, en una cena con amigos…)
  • Las relaciones sexuales fuera de la pareja se harán con preservativo
  • Solo habrá terceras personas si ambos miembros de la pareja la tienen a la vez
  • La tercera persona nunca debe entrar en el hogar de la pareja
  • No se puede ir con la tercera persona al cine o a cenar
  • Las terceras personas y parejas secundarias tienen que ser del agrado de la pareja principal

Algunas consideraciones más a la hora de tomar la decisión de abrir una relación

Es importante que tomemos la decisión libremente, sin presión. Hay que evitar el abrir una relación sólo porque nuestra pareja nos lo pide, para complacerla o para evitar que nos deje. Si lo hacemos, lo único que conseguiremos será sufrimiento, dolor y que, finalmente, la relación se rompa.

Una relación abierta no es mejor que una monógama. Cada una tiene sus ventajas y sus desventajas. Cuando tomamos una decisión en favor de otra ganamos y perdemos cosas. No podemos tenerlo todo. El hecho de tener una relación abierta no significa, ni mucho menos, que vayamos a tenerlo todo.

Toda persona debe crear su propio modelo de relación, ya sea esta abierta o no. Reglas, normas y acuerdos deben ser negociados y consensuados por todos los miembros de la relación, de manera que nos sintamos satisfechos, seguros y complacidos por la misma.

Suele ser bueno contar con ayuda profesional para llevar a cabo este proceso, para minimizar el dolor y aumentar las posibilidades de llegar a buen término. Una persona que guíe y controle la evolución de las relaciones abiertas de pareja puede además ayudar a gestionar las emociones negativas como los celos, la inseguridad o la tristeza que puedan aparecer.

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Ana Lombardía.

Tengo novio pero me gusta otro chico

Tengo novio pero me gusta otro chico

Tengo novio pero me gusta otro chicoMe encuentro en una situación delicada, tengo pareja desde hace unos meses, pero hace un tiempo que hablo con un chico que me gusta y con el que siempre he tenido un “feeling especial” y ahora estoy comenzando a sentir cosas por él.

Con mi pareja actual estoy bien y nos llevamos bastante bien, no tenemos conversaciones muy profundas y tenemos pocos intereses en común. Pero hasta ahora la relación ha funcionado, y no ha habido conflicto. En varias ocasiones me han abordado las dudas, de si es el correcto o si realmente estoy tan enamorada de él, como él de mi. Incluso habiéndome él dicho ya que me quiere, yo siento que todo ha ido rápido y no me encuentro “enamorada” aún, como para corresponderle.

Por otro lado, el chico que me está haciendo dudar más aún, hará cosa de una semana me ha confesado que le gusto muchísimo y me ve como algo más que alguien de una noche.

La verdad es que lo estoy pasando muy mal, pues temo hacerle daño mi pareja por un “capricho”, pero el otro chico me gusta mucho, tenemos muchas cosas en común y tampoco me gustaría perderle. Me siento desorientada, le he pedido un tiempo a mi pareja para reflexionar pero veo que no llego a ningún lado… Necesito algún consejo, ya sé que no podéis elegir por mí, pero jamás me había encontrado en tal situación.

Lo que te ocurre es muy frecuente, no eres la primera ni la única a la que esto le sucede. No puedo darte una respuesta cerrada sobré qué es lo que debes hacer, tú eres la única que puede decidir eso.

Tengo novio pero me gusta otro chicoCuando tomamos una decisión siempre ganamos unas cosas y perdemos otras, arriesgamos y no sabemos a ciencia cierta si vamos a obtener el resultado que deseamos. En cualquier caso, hagas lo que hagas, será la decisión acertada: si decides quedarte con tu pareja actual estará bien, pues significará que persona nueva que ha aparecido en tu vida no te llama la atención lo suficiente como para irte con ella. Si decides irte con la persona nueva, será porque tu pareja actual no te convence lo suficiente como para mantenerte a su lado. Y suceda lo que suceda con cualquiera de los dos, funcione o no funcione la relación, habrás hecho lo que has creído mejor.

Para tomar la decisión valora los pros y los contras de cada uno, haz listas de ventajas e inconvenientes, sopesa los riesgos… pero yo creo que, en estos casos, las sensaciones son tan importantes como los razonamientos.

Si necesitas algo más o tu situación ha cambiado al respecto, dímelo y lo vemos más en profundidad.

 Un abrazo!!

Ana Lombardía.