La importancia del hedonismo en nuestra vida diaria

La importancia del hedonismo en nuestra vida diaria

A menudo veo en la consulta a personas que dedican la mayor parte de su tiempo -o todo- a actividades de índole “práctica”: trabajar, estudiar, tareas del hogar, gestiones diversas… Su día a día es maratoniano y apenas tienen tiempo para el ocio y el disfrute. Lamentablemente, la sociedad híper exigente en la que vivimos hoy en día nos arrastra con fuerza a esto. Tiempo para el hedonismo… poco o nada. Y esto afecta, por supuesto, a la vida sexual.

hedonismoQué es el hedonismo

El hedonismo hace referencia al placer por el placer. Al disfrute en sí mismo, sin más objetivos. Un placer libre, inmediato, muy visceral. El hedonismo es toda una filosofía de vida en la que la satisfacción y el bienestar son el fin último de la vida. Suena muy atractivo, ¿verdad?

La cultura en la que estamos inmersos deja poco espacio para el hedonismo. La rutina del día a día se ha convertido en una vorágine que nos absorbe y nos llena de tareas y obligaciones, todas ellas súper importantes y súper urgentes. Además, en muchos casos esto está también bañado de la tiranía del perfeccionismo: tenemos que ser los mejores en todo y hacerlo todo a la perfección. El trabajo, los estudios, los hijos, las tareas de la casa… son obligaciones que se comen todo nuestro tiempo, energía y atención.

Los espacios de ocio tampoco se quedan exentos de esta tiranía: la sociedad en la que vivimos cada vez nos exige más en este sentido: nuestro ocio tiene que cumplir una serie de requisitos muy exigentes: hay que ir a museos, exposiciones, muestras de arte, cine, teatro, leer… para ser los más cultos e interesantes. Hay que hacer deportes de agua, de aventura, ir al gimnasio, bailar… para estar en forma y ser atractivos y obligatoriamente disfrutar de estas actividades. Hay que ir a los mejores restaurantes, probar lo último en comida, ir a los nuevos locales… para estar al día y ser los más entendidos. Todo esto se aleja de la filosofía de placer por el placer.

Cómo aplicar el hedonismo en nuestra vida diaria

Creo que hay muchos más objetivos en la vida que el de perseguir únicamente el placer, eso está claro. Pero sí que creo que el placer puro debería estar más presente en nuestra vida. Vamos a comentar algunas pautas para empezar a aplicarlo:

  • Piensa qué cosas te gusta hacer: por el simple hecho de hacerlas y disfrutarlas. Haz una lista de qué cosas disfrutas haciendo, qué cosas te relajan, qué cosas te divierten, qué cosas te hacen sentir bien… de este modo harás consciente qué es lo que te hace disfrutar realmente. Por ejemplo, darse una ducha o un baño, visitar una tienda erótica, tomar el sol, leer una novela, comer helado, dormir la siesta…
  • Agenda tiempo para el placer: es importante que dejes espacios de tiempo en tu día a día para el placer. Resérvate momentos para hacer lo que te apetezca poniéndolos en tu agenda, igual que el resto de cosas.
  • Elimina actividades de tu vida diaria: seguro que en tu vida diaria hay actividades de las que puedes prescindir. Obligaciones, compromisos y tareas que, si dejas de hacerlos, no pasa nada. Hacer esto te dejará tiempo, energía y atención para el placer.
  • Aumenta el disfrute de tus obligaciones: establece estrategias para disfrutar de aquellas cosas que no te queda más remedio hacer, aunque no te gusten. Trabaja con música de fondo, haz deporte en compañía, ve la compra en pareja, decora a tu gusto tu lugar de trabajo, date un capricho al terminar esa actividad tan ingrata…

 

Cómo el hedonismo mejora nuestra vida sexual

hedonismoEl hedonismo ya es sexualidad en sí mismo, pues tiene que ver con el disfrute, con el placer, con el bienestar, con el estar a gusto… Así que desde ahí ya tenemos mucho ganado. Además, si disfrutamos de nuestra vida diaria y de momentos de placer de forma habitual nuestro cuerpo y nuestra mente estarán más predispuestos al sexo propiamente dicho:

  1. Tendremos tiempo
  2. Estaremos descansados
  3. Nuestro estado de ánimo será positivo
  4. Nos encontraremos más receptivos
  5. Buscaremos más activamente el encuentro sexual
  6. Disfrutaremos más del sexo

El verano y las vacaciones ofrecen muchas opciones para practicar el hedonismo ¡aprovéchalas!

Ana Lombardía. 

No puedo masturbarme sin porno

No puedo masturbarme sin porno

Muchas personas, tanto hombres como mujeres, me escriben o acuden mi consulta con la misma demanda: no puedo masturbarme sin porno. Es una dificultad bastante habitual hoy en día, en la que el porno está al alcance de todos y su uso se ha extendido y normalizado en nuestra sociedad. Estas personas se habitúan a masturbarse con pornografía y, cuando intentan hacerlo sin ella, encuentran dificultades para excitarse y/o para llegar al orgasmo. A veces, incluso, pueden tener estas mismas dificultades cuando mantienen relaciones sexuales en pareja.

Beneficios del consumo de porno

No puedo masturbarme sin pornoLa pornografía es un estímulo erótico, a nivel mental, muy potente. De hecho, no creo que haya nada más potente que el porno a la hora de estimular la fantasía de una persona. El porno más tradicional suele presentar imágenes muy directas, primeros planos, escenas muy rápidas, historias muy estimulantes y de lo más variopinto.

A muchas personas, el usar porno para masturbarse les hace la tarea mucho más fácil. Te excitas muy rápidamente, te mantiene concentrada durante el proceso, la excitación va en aumento con sencillez… El proceso es rápido, simple y muy efectivo.

El porno puede ser, también, una fuente de contenidos para las fantasías de muchas personas que, por el motivo que sea, no han explorado todavía su mente en busca de recursos con los excitarse y disfrutar de su sexualidad.

Además, a día de hoy podemos acceder a la pornografía fácilmente, desde la intimidad de tu casa, con tu ordenador, móvil o tablet. Y gratis.

Los vídeos, por otro lado, te permiten avanzar y retroceder por las escenas que te resulten más excitantes, adecuándose a tu excitación y deseo en cada momento. Incluso, muchas webs te permiten la opción de multipantalla, en la que puedes visualizar varios vídeos de manera simultánea.

Por qué no puedo masturbarme sin porno

No puedo masturbarme sin pornoMasturbarse con porno suele resultar muy fácil y rápido. Por tanto, suele ser habitual que nos habituemos a ello y lo introduzcamos en nuestra rutina. Aquí, la palabra clave es la habituación. Cuando se usa porno con regularidad, muchas personas pueden habituarse a su uso; es decir, su mente se acostumbra a excitarse usando una estimulación muy alta, muy potente.

Lamentablemente, muchas veces la realidad no resulta tan estimulante como la ficción del porno. Si nuestra mente y nuestro cuerpo se habitúan a la estimulación del porno, la realidad o nuestras fantasías pueden no sernos tan excitantes.

Suele ser muy frecuente que nuestra capacidad de fantasear se vea mermada cuando usamos porno de manera frecuente. Nos cuesta elaborar fantasías, concentrarnos y recrearnos en ellas. El porno puede hacer que nuestra mente se acostumbre a la facilidad de los vídeos y se vuelva un poco vaga a la hora de crear sus propias fantasías. De ahí que muchas personas digan eso de no puedo masturbarme sin porno.

Del mismo modo, la realidad puede resultar más aburrida o menos estimulante si nos hemos habituado al porno. El porno es la ficción del sexo y, como tal, puede ser mucho más estimulante. Desde luego, las escenas son mucho más rápidas y directas, y más aun si optas por ver varios vídeos a la vez o repetir una y otra vez las mismas secuencias.

Incluso, a veces llega el punto en el que ni el propio porno resulta lo suficientemente estumulante. Se va escalando en la habituación, de manera en que cada vez es necesario usar vídeos más potentes, ver únicamente las escenas más fuertes y visualizar varios vídeos a la vez. Al final puede resultar que el porno llegue a aburrir.

Con el porno pasa un poco como con el alcohol. Si te acostumbras a beber alcohol, necesitas más copas para emborracharte. Tu cuerpo adquiere tolerancia a él. Además, las personas acostumbradas a beber alcohol suelen tener más dificultades para divertirse y pasárselo bien sin él, pues se habitúan a usarlo como herramienta para desinhibirse y reírse.

Cómo puedo volver a masturbarme sin porno

No puedo masturbarme sin pornoEn este punto, la clave es la deshabituación. Es necesario que se produzca un proceso de desintoxicación del porno. El cuerpo y la mente se han habituado a la estimulación tan potente que produce el porno y, por tanto, es necesario pasar un tiempo sin usar pornografía.

Obligarnos a dejar de usar pornografía durante un tiempo hacen que nuestro cuerpo y mente se limpien. Cuando hacemos esto, nuestro cuerpo y mente se vuelven más receptivos, más sensibles a los estímulos eróticos del entorno, de la pareja y de la mente.

Además, nos vemos obligados a volver a utilizar la fantasía para estimularnos. Del mismo modo, en las relaciones sexuales en pareja podremos concentrarnos mejor en las sensaciones placenteras y disfrutar con plenitud de los encuentros sexuales.

Puede ser de gran ayuda introducir elementos novedosos en nuestra vida sexual, tanto a solas como en pareja. Jugar a juegos de rol, utilizar juguetes eróticos como los que tienen en sex shop online Mundo Erótico, leer novelas eróticas…

Un caso real

Tuve en la consulta un chico que acudió porque estaba experimentando, desde hacía unos meses, dificultades para llegar al orgasmo cuando estaba con su pareja. Estuvimos varias sesiones evaluando su vida sexual y no había nada que pareciese resultar la causa de esa nueva dificultad. Al final me contó que se masturbaba a diario con pornografía, de manera rápida, para conseguir un desahogo fácil y placentero. Además, me comunicó que sus masturbaciones ya no eran tan placenteras y que el porno le estaba dejando de resultar estimulante.

Le propuse, simplemente, que dejase de masturbarse con pornografía durante unas semanas. Durante esas semanas su cuerpo y su mente volvieron a sensibilizarse: fue recuperando la capacidad de fantasear, su cuerpo estaba más receptivo al contacto y a las sensaciones, se fijaba más en los estímulos eróticos de alrededor… hasta que dejó de tener dificultades para llegar al orgasmo con su mujer

No pasa siempre ni a todo el mundo

No caigamos en el error de creer que, si usamos porno, nos insensibilizaremos y ya no podremos prescindir de él. Hay personas más y menos sensibles a los efectos de la habituación; algunas, aunque consuman porno a diario, no notan estos efectos. Es importante escuchar nuestro cuerpo y nuestra mente, ver cómo reaccionan, conocerlos y adecuarnos a ello para disfrutar de nuestra sexualidad.

Antes comparaba el porno con el alcohol. El porno, como el alcohol, debe consumirse con moderación. El porno puede ser una herramienta fantástica para introducir en nuestra vida sexual, animarla y hacerla más creativa.

Ana Lombardía.

 

En este enlace encontrarás un programa de radio en el que hablo de este mismo tema.

 

La penetración ya no me duele. Experiencia con la sexóloga

La penetración ya no me duele. Experiencia con la sexóloga

Hace unos meses vino a mi consulta una chica que no podía tener relaciones sexuales con penetración vaginal, pues sentía muchas molestias y dolor. Hemos estado trabajando en ello y, finalmente, ya puede tenerlas ¡y disfrutarlas! Le he pedido que comparta con vosotros cómo ha sido su proceso y su experiencia solucionando esta dificultad que tenía en la cama, el uso de los dilatadores, la relación con su pareja… Estoy muy orgullosa de todo el trabajo que ha hecho, del esfuerzo y de los resultados obtenidos. ¡Enhorabuena! Espero que su testimonio os guste tanto como a mi.

La penetración ya no me duele

Ir al psicólogo se lleva en silencio. Ir al sexólogo, más. Porque todo lo que tiene que ver con EL SEXO (así, en mayúsculas) se esconde.

La penetración ya no me dueleSi hay algo que no funciona bien, te lo callas, te lo tragas. Y entonces, lo más tonto empieza a distanciarte de tu pareja. Piensas cosas que no son. Tienes celos, tienes envidia. Crees que eres un bicho raro porque todo el mundo está hablando de todo el sexo que practica y tú no. Te callas. Te cierras. Y tu vagina más. Cada vez más. Hasta el punto de que no eres capaz de ponerte un tampón. Ya no disfrutas en la cama. Todo te duele. No disfrutas estando con tu pareja. Cuando te abraza para convertiros en uno, haces fuerza para separar su cuerpo del tuyo.

Si llegas hasta ese punto, reza por tener una pareja que te quiera de verdad. Pero de verdad de la buena. Si tienes esa suerte, como fue mi caso, descubrirás muchas cosas sobre tu relación y volverás a sentirte querida, deseada, sexy… ¡Única a su lado!

Tras varios intentos fallidos de tratar de arreglarlo, tomas la decisión de acudir a un especialista. Lo consultas con tu pareja. Te apoya. Te ayuda cuando tienes que hacer ejercicios de dilatación. Es paciente cuando sabe que no puede haber penetración. Es más, dice que no le importa, que lo que él quiere es que tú disfrutes y que estés bien.

Ahí es cuando empiezas a relajarte, a sentirte más cómoda. Semana a semana vas progresando con los dilatadores. Te vas tranquilizando y le vas contando a personas de confianza la terapia que estás siguiendo… y, ¡oh, sorpresa! No todo son unicornios y arco iris. Empiezan a aparecer más y más personas con dificultades sexuales de todo tipo. Te dicen que eres muy valiente por lo que estás haciendo, te animan a continuar, se sorprenden por la sinceridad y naturalidad con la que tratas este tema.

Entonces, coges todavía más fuerzas para seguir adelante. Te vas dando cuenta de lo que te pasa a ti, le pasa a mucha más gente. Que no eres la única que coge cistitis al mínimo descuido, que no eres la única que no está cachonda 24/7, que lo de hacerlo una vez a la semana a veces no se consigue… En definitiva, que EL SEXO es otra cosa.

Descubres lo que es EL SEXO cuando hablas de ello sin tapujos, con tus amigos, con un especialista… hasta con tus padres (ellos me han enseñado lo que es el amor y lo que significa vivir en pareja, aunque no estemos de acuerdo en todo, ¿eh?).

De repente, consigues que el dilatador más complicado entre fácilmente. Vuelves a reír con tu pareja cuando tenéis relaciones sexuales. Ya no te duele. Ya no te acuerdas de nada. Solo puedes concentrarte en ese momento en el que te vas a sentir flotando, con la cabeza en la nada. Te das cuenta de que EL SEXO no es algo normalizado, que cada pareja lo vive a su manera y que tú eres feliz así (haciendo lo que quieras, cuando quieras, donde quieras y las veces que quieras).

Cómo tener una fantasía erótica

Cómo tener una fantasía erótica

Las fantasías eróticas son imágenes, historias, que construimos en nuestra cabeza y que tienen un contenido que nos excita y erotiza. Tener fantasías eróticas es muy saludable, pues nos permiten disfrutar de nuestra sexualidad de una manera segura, divertida y placentera. Con frecuencia vienen a mi consulta personas preguntando cómo tener una fantasía erótica. Hay personas que están muy acostumbradas a fantasear y construyen con facilidad fantasías en su mente. Otras, por el contrario, no tienen ese hábito y les cuesta concentrarse, evocar escenas excitantes y dejarse llevar por ellas.

Ventajas de tener fantasías eróticas

Tener fantasías eróticas está lleno de ventajas. Vamos a comentar algunas de ellas.

  • cómo tener una fantasía eróticaEstán libres de riesgos. Las fantasías, como ocurren sólo en tu mente, son totalmente seguras. No hay peligro de embarazo no planificado, de contraer una infección o de que te hagan daño emocionalmente. Tú construyes tu historia, es como tú quieres y listo
  • Total libertad. En las fantasías ¡todo vale! Cuando te preguntes cómo tener una fantasía erótica, solo recuerda que no hay reglas ni normas. Sólo lo que tú quieras. Las fantasías no se tienen por qué llevar a la práctica, así que hasta lo más descabellado e inapropiado en la “vida real” es legítimo en tu cabeza
  • Son muy saludables. Tener fantasías eróticas es muy saludable. Estimulan la mente y el cuerpo, liberan endorfinas, nos ponen contentos, nos permiten disfrutar como queramos…
  • Erotizan la mente. Las fantasías estimulan la mente, la mantienen activa y despierta. Además, al ser de contenido erótico, aumentan nuestro deseo sexual y nos mantienen receptivos a disfrutar de la sexualidad
  • No es necesario llevarlas a la práctica. Las fantasías están para disfrutarlas en la cabeza ¡no es necesario llevarlas a la práctica! Lo bueno de las fantasías es que nos permiten disfrutar de experiencias que no queremos –o no podemos- tener en la vida real

Cómo tener una fantasía erótica

Tener fantasías eróticas es un hábito de pensamiento. Hay gente que está acostumbrada a utilizar su mente y a hacerla funcionar teniendo fantasías de contenido sexual, y otras no. Para los que no están acostumbrados, vamos a comentar algunas reglas que nos guiarán y nos facilitarán este fantástico pasatiempo.

  • Deja que la mente fluya. Saca las ideas a pasear, sin más. No hay reglas, no hay normas, nada de nada. Simplemente busca una idea, concéntrate en ella y deja que te lleve
  • No busques una línea argumental lineal. Las fantasías no tienen por qué ser como una película, con un inicio, un nudo y un desenlace. Las fantasías bien pueden ser una serie de escenas inconexas y sin sentido entre sí. Ve a saltos, adelante y atrás, sin sentido, de una escena a otra…
  • cómo tener una fantasía eróticaNo juzgues tus fantasías. Como hemos comentado antes, en las fantasías todo vale. Todo es todo, de verdad. Las fantasías son lo más libre, individual y auténtico que podemos tener, así que no juzgues si está bien o mal, si es apropiado o si deberías estar pensando en eso. Feel free
  • Si se te va la cabeza a otra cosa, no pasa nada. Es posible que, si no estás acostumbrada a pensar en este tipo de contenidos, te cueste concentrarte y divertirte con ello. Si se te va la cabeza a otras cosas, no pasa nada. Simplemente, vuelve a donde lo habías dejado (o a otro punto distinto) y listo. Es normal que eso pase, incluso a las personas ya habituadas a fantasear
  • Escribe un relato. Si al principio te cuesta y no se te ocurre en qué pensar, escribe tu propio relato erótico. Esto sí puedes hacerlo con inicio, nudo y desenlace. Describe el ambiente, la situación y a las personas; eso te ayudará a llevar la mente a la situación. Después, ve describiendo las escenas que se van sucediendo. Qué hacéis, cómo os tocáis, qué decís… cuantos más detalles des, más vívida será la fantasía. Después, podrás utilizar tu propio relato para fantasear
  • Lee fantasías de otras personas. Prueba a leer los relatos eróticos o las fantasías de otras personas. Internet está lleno de páginas en las que la gente sube sus propios cuentos eróticos. Échales un vistazo, pueden darte ideas. Si quieres, pídeme que te mande un libro en pdf con una antología de fantasías eróticas femeninas. Cuando lo leas, verás que no hay normas respecto al cómo tener una fantasía erótica

Las fantasías eróticas las puedes elaborar en tu cabeza mientras vas en el autobús, cuando vas andando por la calle, mientras de duchas… ¡cualquier momento es válido si te permite centrar tu mente en ello! Las fantasías también se utilizan para erotizar el cuerpo y la mente a la hora de masturbarte. Muy a menudo en mi consulta las personas no saben cómo tener una fantasía erótica para masturbarse; estas pautas que os he escrito son algunas de las que les doy para que le vayan “cogiendo el tranquillo” a esto de fantasear

Ana Lombardía.

Ayudar a mi pareja con los problemas de erección. Claves

Ayudar a mi pareja con los problemas de erección. Claves

En las últimas semanas he recibido en la consulta a varias mujeres que me preguntaban cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erección. Llegaban angustiadas y muy perdidas, porque no sabían qué podían hacer para apoyar a sus novios ante esa dificultad. Nótese que no venían ellos, sino ellas, a la consulta. Ellos estaban bloqueados, paralizados, y se negaban a moverse y actuar para solucionar el asunto.

Es frecuente que ellas, incluso, vengan a escondidas de ellos a recabar información sobre el tema. Es después de la cita, cuando se sientan delante de ellos y les cuentan que han venido a verme y cuáles son los pasos a seguir.

Mi pareja tiene problemas de erección

Cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erecciónSi tu pareja tiene problemas de erección te recomiendo que leas este artículo en el que cuento algunas de las causas más frecuentes por las que esto sucede. Te ayudará a entenderlo mejor y a saber por lo que está pasando.

Es importante también que tengas claro que si un hombre tiene dificultades para conseguir o mantener una erección muy rara vez es culpa de su pareja. Si ya has leído las causas de esta dificultad, verás que para que haya una erección tiene que haber, por un lado, mucha relajación y, por otro lado, mucha excitación. Hay un montón de factores que hacen que un hombre no esté relajado o excitado, y eso se va a reflejar de forma muy clara en la erección.

Cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erección

Debes tener presente que es él quien tiene que tomar las riendas de la situación y ponerse manos a la obra para que esta dificultad no afecte a vuestra vida sexual de pareja. Por mucho empeño que pongas, tú sola no puedes solucionarlo. Aun así, sí que puedes hacer varias cosas para apoyarle y ayudarle a que lleve mejor todo esto.

  • Quítale presión. Una de las cosas que mantiene (y crea) el problema es la presión que sienten los hombres por tener una erección. Esto se convierte en una preocupación tremenda que no les deja relajarse ni excitarse –y por tanto, no pueden tener una erección. Asegúrale (con sinceridad) que lo que más te importa es estar junto a él, sentirle y pasarlo bien, sin necesidad de tener penetración u orgasmos
  • Dale tiempo. Sin necesidad de arrastrar ni prolongar la situación más de lo necesario, dale unos días o semanas para que piense sobre el tema. Coméntalo con él y dile que, durante un tiempo, no vais a tener relaciones sexuales que impliquen una erección. De este modo él podrá valorar la dificultad sin presión y escoger un camino para solucionarlo
  • Plantéale relaciones sexuales que no requieran una erección. Puedes pedirle que os duchéis juntos, daros un masaje o, incluso, tener relaciones sexuales en las que esté prohibido llegar al orgasmo. De este modo, no sentirá la presión por tener una erección y se dará cuenta de que puede disfrutar mucho del sexo sin ello. Muchas veces, sólo el hecho de quitar la presión por tener una erección hace que se relajen, disfruten y, por tanto, tengan una erección
  • Cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erecciónAnímale a ir al médico. Lo primero es descartar una causa física que pueda estar ocasionando esta dificultad. Normalmente están causadas por motivos psicológicos y emocionales, pero en ocasiones algunas enfermedades físicas y medicamentos pueden afectar a la capacidad de erección del pene
  • Anímale a venir a la consulta. Haya causa física o no, lo ideal es que acuda a la consulta de una sexóloga que pueda guiarle con todo el asunto. Si hay causa física, se trabaja de forma paralela con los medicamentos para ayudar a mantener una vida sexual placentera. Si no hay causa física, se trabaja para descubrir las causas que están provocando las dificultades de erección y eliminar los miedos y presiones existentes sobre el tema. Los resultados se notan muy rápidamente

Échale un ojo a los talleres y actividades que vamos programando regularmente. Tenemos un taller sobre sexualidad masculina que puede ayudaros a ambos a comprender mejor lo que está sucediendo y a poneros manos a la obra para solucionarlo.

Las dificultades de erección son muy frecuentes. Todos los hombres pueden pasar por ellas en uno u otro momento de su vida. Son muy comunes y no tienen por qué tener mayor relevancia, pero la presión social en torno a las erecciones hace que los hombres lo pasen mal y que su sexualidad, virilidad y autoestima se vea afectada. Lo bueno es que es algo que suele tener muy fácil solución en la consulta.

Puedes leer el testimonio de este chico y de este otro chico que vino a consulta y solucionó sus problemas de erección de manera muy satisfactoria.

Ana Lombardía.

No me gusta cómo me masturba mi pareja

No me gusta cómo me masturba mi pareja

Con bastante frecuencia escucho, tanto en la consulta como en los talleres, a hombres y mujeres que dicen eso de no me gusta cómo me masturba mi pareja. Sienten deseo y excitación con sus parejas, se lo pasan bien en la cama y tienen una buena relación fuera del dormitorio… pero no se lo hacen como les gustaría. Cuando las manos entran en juego los movimientos, presiones y ritmos no se ajustan a sus expectativas y no les resultan placenteros.

Qué sucede cuando no me gusta cómo me masturba mi pareja

No me gusta cómo me masturba mi parejaCuando no nos gusta cómo nos acaricia los genitales nuestra pareja los encuentros sexuales pueden dificultarse y verse limitados. Las manos pueden jugar un gran papel a la hora de dar placer, excitarnos e incluso llegar al orgasmo. Si no nos funciona, reducimos bastante el campo de acción en el que nos movemos.

Además, a muchas personas les provoca mucha frustración cuando intentan que su pareja les acaricie de una manera determinada… y no obtienen el resultado que esperaban. Pueden llegar a sentirse ansiosas, tristes o incluso enfurecidas. A veces, el sentimiento es tal que la situación sexual se vuelve negativa y optan por acabar el encuentro sexual.

Qué puedo hacer para que mi pareja me masturbe mejor

Vamos a comentar algunas claves que podemos llevar a cabo para conseguir que nuestra pareja nos masturbe como nosotros deseamos.

  • Hablad fuera de la cama. Si no habéis sido capaces de solucionar esto en la cama, lo mejor es que habléis de ello en otro contexto. Mientras desayunáis, coméis o dais un paseo agradable puede ser un buen momento para hablar de ello. Estaréis más relajados y receptivos, cuidaréis mejor las palabras y no tendréis la presión del momento
  • Hablad en positivo. Si tienes que decirle a tu pareja que algo no te gusta en la cama lo mejor es que le des mensajes en positivo. En vez de remarcarle lo que no te gusta, incide en lo que sí. Es mejor decir me encanta aquella vez que me acariciaste tan despacito que eres muy brusco cuando me masturbas.
  • Utiliza mensajes de futuro, por ejemplo, la próxima vez me gustaría que probásemos a que me tocases con más fuerza. De este modo, centramos la atención en lo importante, en las próximas veces que lo hagamos, y no en las que lo hemos hecho mal en el pasado
  • Anatomía. Es importante asegurarnos de que nuestra pareja conoce la anatomía de nuestros genitales. Puede parecer muy obvio, pero a veces es necesario recordar dónde está el clítoris o la entrada de la vagina, qué es el glande del pene o el frenillo. Si tú mismo/a conoces tu cuerpo ¡explícaselo! Sino, curiosead juntos imágenes por internet que os aclaren un poco el tema
  • Cuando estéis en la cama indícale cómo te gustaría que te tocase, utilizando mensajes en positivo, breves y concisos. Puedes incluso coger su mano y moverla sobre tus genitales para indicarle lo que te apetece en cada momento

Qué puedo hacer yo para disfrutar más cuando mi pareja me masturba

  • No me gusta cómo me masturba mi parejaNo finjas. Si no te gusta cómo te toca tu pareja, ¡no finjas lo contrario! De este modo sólo contribuyes a prolongar la situación y a impedir que se solucione. Si ya has fingido y quieres dejar de hacerlo, entra en este enlace y sigue las claves que te indico
  • No pretendas que tu pareja te lo haga igual que te lo haces tú. Si sabes masturbarte es probable que intentes que tu pareja te lo haga exactamente igual que tú. Eso no funciona nunca, pues tu pareja no está en tu cabeza. Además, por mucho que se lo expliques no podrá nunca reproducir los mismos movimientos del mismo modo que lo haces tú. De hecho ¡no hace falta que sea igual!, puede ser muy placentero igualmente y que sea distinto
  • No busques sentir lo mismo que sientes tú a solas. Uno de los errores que cometemos cuando nuestra pareja nos masturba es el intentar sentir y experimentar lo mismo que hacemos a solas. ¡Eso es imposible de conseguir! Cada día, cada momento y con cada persona va a ser distinto, incluso aunque uses la misma técnica. El hecho de que no sientas lo mismo que a solas no significa que sea malo o peor… sino distinto. Y puede ser igualmente muy excitante y llevarte al orgasmo
  • Céntrate en las sensaciones placenteras. Aunque no sientas ni experimentes lo que esperabas, olvida tus expectativas y céntrate en las sensaciones placenteras que vas teniendo. Ellas son las que excitarán y podrán provocarte un orgasmo. Da igual la forma o el modo en el que aparezcan, lo importante es que sean placenteras
  • Desinhíbete. Es frecuente que cuando tenemos a una persona al lado nos cueste más soltarnos, desinhibirnos y dejarnos llevar que cuando estamos a solas. El juicio de nuestra pareja, el qué pensará, el cómo nos ve o el miedo a perder el control delante de alguien puede hacer que no disfrutemos del todo de un encuentro sexual. Habla con tu pareja de esta dificultad, cuéntaselo y seguro que te tranquiliza. Poco a poco, prueba a dejarte llevar y a centrarte en el placer. En la consulta puedo enseñarte a hacer esto con unas claves muy sencillas
  • Conoce tu cuerpo. Es posible que seas de las personas que dicen eso de no me gusta cómo me masturba mi pareja. Y tú ¿sabes masturbarte? Si sabes lo que te gusta, sabes hacértelo y llegas al orgasmo mediante la masturbación, será más fácil que puedas transmitirle eso a tu pareja. Prueba, juega y ¡descubre tus genitales!

 No está de más que acudáis a alguno de los talleres que organizamos sobre masturbación femenina y masculina. En ella os enseñamos técnicas y actitudes para que dar placer con las manos sea más fácil, divertido y excitante.

Ana Lombardía.

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