Mi pareja y yo no nos entendemos en la cama

Mi pareja y yo no nos entendemos en la cama

Hay parejas que no se acaban de entender en la cama. Muchas veces sí se llevan bien en la vida cotidiana -tienen buena comunicación, se relacionan bien, tienen los mismos gustos…- pero cuando se trata de sexo la cosa no acaba de funcionar

En realidad, esto es bastante frecuente. Igual que a los miembros de la pareja les pueden gustar géneros de películas distintos, tener preferencias diversas acerca de qué hacer en vacaciones o gustos dispares en cuanto a comida se refiere… con el sexo pasa lo mismo. 

Vamos a comentar algunas de las diferencias con las que se encuentran las parejas a la hora de mantener relaciones sexuales:

  • Uno tiene más ganas que el otro. Uno siente deseo sexual con más frecuencia que el otro, y eso genera conflicto entre ambos.
  • Tú por la mañana, yo por la noche. A veces uno prefiere mantener relaciones en un momento determinado del día (porque se siente más enérgico, porque está descansado, porque está más receptivo) y la pareja prefiere en otro. Eso depende de los biorritmos de cada uno.
  • Tierno o salvaje. La actitud con la que preferimos mantener relaciones sexuales puede ser también motivo de discrepancia. Si uno prefiere una actitud más tierna y dulce y el otro más pasional y salvaje, puede ser difícil coordinarse.
  • Unas prácticas u otras. Si uno prefiere el sexo oral y el otro la masturbación, o uno quiere hacer sexo anal y el otro no, es posible que al menos uno de los dos no se quede satisfecho.

Hay veces que las diferencias entre dos personas son tan grandes que hace que sean incompatibles en la cama. Pero antes de tirar la toalla se pueden hacer muchas cosas para intentar acercar posturas y llegar a un punto intermedio en el que los dos se sientan a gusto. Para ello, es fundamental seguir tres pasos: 

  1. Autoanálisis: haz un ejercicio de autoconocimiento y reflexiona acerca de qué es lo que te gusta en la cama, qué necesitas para sentirte satisfecho/a, cuáles son tus límites, qué cosas necesitas sí o sí, de cuáles puedes prescindir…
  2. Comunicación: transmite a tu pareja tus conclusiones con cariño y en positivo, escogiendo tus palabras y haciéndote cargo de tus necesidades. Siempre es mejor decir “me encantaría que me hicieses sexo oral, pues lo disfruto muchísimo” a “estoy hasta las narices de que nunca me lo comas, si no lo haces me voy a sentir frustrado/a y te voy a dejar”
  3. Negociación: una vez expuestos los deseos y necesidades de ambas partes, toca negociar. En el sexo negociar implica hacer más atractivas algunas prácticas o buscar un punto intermedio para los dos. Por ejemplo, si a mi pareja el sexo anal le molesta puedo proponer usar un lubricante anal para reducir las molestias. Si yo prefiero hacerlo por las mañanas pero mi pareja tarda en despertarse, puedo levantarme antes e ir preparando café o calentándole la ducha.

La negociación en el sexo tiene que partir siempre de la seducción. No valen cosas como “si tu me haces sexo oral, yo accedo a tener sexo por la mañana”. Lo importante es que hagamos más apetecible el tener sexo oral o hacerlo por la mañana. 

Una vez acabado el proceso de negociación tendremos que reevaluar la situación. ¿Estoy a gusto con el tipo de vida sexual que he conseguido? ¿Me siento satisfecho/a así? Si la respuesta es afirmativa, ¡fantástico! Podré continuar disfrutando de la relación. Si no es así, habrá que plantearse la posibilidad de la ruptura, abrir la relación a terceras personas en el plano sexual si estoy en una relación monógama o tratar de aceptar (que no resignarme) que no voy a tener el tipo de vida sexual que me gustaría. 

Ana Lombardía.

Cómo hacer un trío… y no morir en el intento

Cómo hacer un trío… y no morir en el intento

Hacer un trío en la cama es una de las fantasías más frecuentes, tanto en hombres como en mujeres. A menudo vienen a mi consulta y a mis talleres personas que me preguntan cómo hacer un trío… ¡pues no saben ni por dónde empezar! Vamos a ver algunas claves fundamentales para disfrutar de una experiencia placentera.

Escoger a las personas adecuadas para hacer un trío

Para hacer un trío son necesarias 3 personas dispuestas a ello. Encontrarlas puede ser la parte más difícil:

  • tríoTodas las personas que vayan a estar involucradas en el trío deben desearlo. Puede parecer una obviedad, pero no todo el mundo desea realizar esta práctica sexual. Es importante que las tres partes consientan y deseen hacer un trío. Ninguna persona debe hacerlo coaccionada, temerosa, con reticencias o con miedo.
  • Si vas a hacer el trío con tu pareja deberéis encontrar a una tercera persona que sea del agrado de ambos. A lo mejor sólo uno de los dos va a interaccionar directamente sexualmente con la otra persona, pero ambos deben estar conformes y sentirse a gusto con la otra persona.
  • Puedes escoger a tus  entre tus amistades, parejas de amigos,
    gente conocida… o bien buscar nuevos contactos en Fuegodevida con los mismos intereses que tú.
  • Se cuidadoso/a a la hora de proponerlo, nunca presiones y se muy educado/a. Tantea antes el terreno con alguna pregunta indirecta para conocer los intereses de la otra persona. Recuerda que no todo el mundo tiene tus mismas fantasías, y que tus fantasías no son mejores que las de los demás.

Cómo hacer un trío

Una vez que tengas a las personas adecuadas para ti, hay que tener en cuenta una serie de claves sobre cómo hacer un trío para que la experiencia sea lo más placentera y satisfactoria posible para todos.

Es fundamental establecer algunas reglas del juego:

  • Aclarar que todo el mundo consiente y desea participar
  • Establecer quién va a interactuar con quien. Es posible que alguna de las personas del trío quiera mantener relaciones sexuales con sólo una de la personas del juego, y mantenerse un poco distante de la otra
  • Acordar límites. Todos tenemos unos límites y estos deben quedar claros de manera explícita antes de empezar. ¿No quieres que tu pareja le haga sexo oral a otra persona? ¿No te apetece tener sexo anal? ¿Prefieres que tu pareja no interaccione nada más que contigo?
  • Realiza peticiones. Igualmente, podéis expresar lo que os gustaría que sucediese durante el encuentro sexual. Si deseas realizar alguna práctica o juego en concreto ¡es el momento de pedirlo!
  • Protegerse frente a infecciones de transmisión sexual. El uso del preservativo femenino y masculino es fundamental para evitar el riesgo de contraer una ITS. Cuando se hace un trío hay que recordar cambiar el preservativo también cuando se cambie de pareja. Por ejemplo, si el trío es un hombre con dos mujeres, él debe cambiar de preservativo cuando vaya a penetrar a la otra mujer.

Suele estar bien tener alguna clave o señal para indicar que nos sentimos incómodos y/o que queremos abandonar el encuentro sexual. Un par de apretones en la mano o en el hombro pueden ser una forma reconocible de indicar que no estamos cómodos.

Dicho esto ¡no queda más que disfrutar! Cuando sabemos cómo hacer un trío y tenemos en cuenta todas estas pautas estamos listos para vivir una experiencia que puede ser muy placentera para todos.

Ana Lombardía.

Ayudar a mi pareja con los problemas de erección. Claves

Ayudar a mi pareja con los problemas de erección. Claves

En las últimas semanas he recibido en la consulta a varias mujeres que me preguntaban cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erección. Llegaban angustiadas y muy perdidas, porque no sabían qué podían hacer para apoyar a sus novios ante esa dificultad. Nótese que no venían ellos, sino ellas, a la consulta. Ellos estaban bloqueados, paralizados, y se negaban a moverse y actuar para solucionar el asunto.

Es frecuente que ellas, incluso, vengan a escondidas de ellos a recabar información sobre el tema. Es después de la cita, cuando se sientan delante de ellos y les cuentan que han venido a verme y cuáles son los pasos a seguir.

Mi pareja tiene problemas de erección

Cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erecciónSi tu pareja tiene problemas de erección te recomiendo que leas este artículo en el que cuento algunas de las causas más frecuentes por las que esto sucede. Te ayudará a entenderlo mejor y a saber por lo que está pasando.

Es importante también que tengas claro que si un hombre tiene dificultades para conseguir o mantener una erección muy rara vez es culpa de su pareja. Si ya has leído las causas de esta dificultad, verás que para que haya una erección tiene que haber, por un lado, mucha relajación y, por otro lado, mucha excitación. Hay un montón de factores que hacen que un hombre no esté relajado o excitado, y eso se va a reflejar de forma muy clara en la erección.

Cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erección

Debes tener presente que es él quien tiene que tomar las riendas de la situación y ponerse manos a la obra para que esta dificultad no afecte a vuestra vida sexual de pareja. Por mucho empeño que pongas, tú sola no puedes solucionarlo. Aun así, sí que puedes hacer varias cosas para apoyarle y ayudarle a que lleve mejor todo esto.

  • Quítale presión. Una de las cosas que mantiene (y crea) el problema es la presión que sienten los hombres por tener una erección. Esto se convierte en una preocupación tremenda que no les deja relajarse ni excitarse –y por tanto, no pueden tener una erección. Asegúrale (con sinceridad) que lo que más te importa es estar junto a él, sentirle y pasarlo bien, sin necesidad de tener penetración u orgasmos
  • Dale tiempo. Sin necesidad de arrastrar ni prolongar la situación más de lo necesario, dale unos días o semanas para que piense sobre el tema. Coméntalo con él y dile que, durante un tiempo, no vais a tener relaciones sexuales que impliquen una erección. De este modo él podrá valorar la dificultad sin presión y escoger un camino para solucionarlo
  • Plantéale relaciones sexuales que no requieran una erección. Puedes pedirle que os duchéis juntos, daros un masaje o, incluso, tener relaciones sexuales en las que esté prohibido llegar al orgasmo. De este modo, no sentirá la presión por tener una erección y se dará cuenta de que puede disfrutar mucho del sexo sin ello. Muchas veces, sólo el hecho de quitar la presión por tener una erección hace que se relajen, disfruten y, por tanto, tengan una erección
  • Cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erecciónAnímale a ir al médico. Lo primero es descartar una causa física que pueda estar ocasionando esta dificultad. Normalmente están causadas por motivos psicológicos y emocionales, pero en ocasiones algunas enfermedades físicas y medicamentos pueden afectar a la capacidad de erección del pene
  • Anímale a venir a la consulta. Haya causa física o no, lo ideal es que acuda a la consulta de una sexóloga que pueda guiarle con todo el asunto. Si hay causa física, se trabaja de forma paralela con los medicamentos para ayudar a mantener una vida sexual placentera. Si no hay causa física, se trabaja para descubrir las causas que están provocando las dificultades de erección y eliminar los miedos y presiones existentes sobre el tema. Los resultados se notan muy rápidamente

Échale un ojo a los talleres y actividades que vamos programando regularmente. Tenemos un taller sobre sexualidad masculina que puede ayudaros a ambos a comprender mejor lo que está sucediendo y a poneros manos a la obra para solucionarlo.

Las dificultades de erección son muy frecuentes. Todos los hombres pueden pasar por ellas en uno u otro momento de su vida. Son muy comunes y no tienen por qué tener mayor relevancia, pero la presión social en torno a las erecciones hace que los hombres lo pasen mal y que su sexualidad, virilidad y autoestima se vea afectada. Lo bueno es que es algo que suele tener muy fácil solución en la consulta.

Puedes leer el testimonio de este chico y de este otro chico que vino a consulta y solucionó sus problemas de erección de manera muy satisfactoria.

Ana Lombardía.

No me gusta cómo me masturba mi pareja

No me gusta cómo me masturba mi pareja

Con bastante frecuencia escucho, tanto en la consulta como en los talleres, a hombres y mujeres que dicen eso de no me gusta cómo me masturba mi pareja. Sienten deseo y excitación con sus parejas, se lo pasan bien en la cama y tienen una buena relación fuera del dormitorio… pero no se lo hacen como les gustaría. Cuando las manos entran en juego los movimientos, presiones y ritmos no se ajustan a sus expectativas y no les resultan placenteros.

Qué sucede cuando no me gusta cómo me masturba mi pareja

No me gusta cómo me masturba mi parejaCuando no nos gusta cómo nos acaricia los genitales nuestra pareja los encuentros sexuales pueden dificultarse y verse limitados. Las manos pueden jugar un gran papel a la hora de dar placer, excitarnos e incluso llegar al orgasmo. Si no nos funciona, reducimos bastante el campo de acción en el que nos movemos.

Además, a muchas personas les provoca mucha frustración cuando intentan que su pareja les acaricie de una manera determinada… y no obtienen el resultado que esperaban. Pueden llegar a sentirse ansiosas, tristes o incluso enfurecidas. A veces, el sentimiento es tal que la situación sexual se vuelve negativa y optan por acabar el encuentro sexual.

Qué puedo hacer para que mi pareja me masturbe mejor

Vamos a comentar algunas claves que podemos llevar a cabo para conseguir que nuestra pareja nos masturbe como nosotros deseamos.

  • Hablad fuera de la cama. Si no habéis sido capaces de solucionar esto en la cama, lo mejor es que habléis de ello en otro contexto. Mientras desayunáis, coméis o dais un paseo agradable puede ser un buen momento para hablar de ello. Estaréis más relajados y receptivos, cuidaréis mejor las palabras y no tendréis la presión del momento
  • Hablad en positivo. Si tienes que decirle a tu pareja que algo no te gusta en la cama lo mejor es que le des mensajes en positivo. En vez de remarcarle lo que no te gusta, incide en lo que sí. Es mejor decir me encanta aquella vez que me acariciaste tan despacito que eres muy brusco cuando me masturbas.
  • Utiliza mensajes de futuro, por ejemplo, la próxima vez me gustaría que probásemos a que me tocases con más fuerza. De este modo, centramos la atención en lo importante, en las próximas veces que lo hagamos, y no en las que lo hemos hecho mal en el pasado
  • Anatomía. Es importante asegurarnos de que nuestra pareja conoce la anatomía de nuestros genitales. Puede parecer muy obvio, pero a veces es necesario recordar dónde está el clítoris o la entrada de la vagina, qué es el glande del pene o el frenillo. Si tú mismo/a conoces tu cuerpo ¡explícaselo! Sino, curiosead juntos imágenes por internet que os aclaren un poco el tema
  • Cuando estéis en la cama indícale cómo te gustaría que te tocase, utilizando mensajes en positivo, breves y concisos. Puedes incluso coger su mano y moverla sobre tus genitales para indicarle lo que te apetece en cada momento

Qué puedo hacer yo para disfrutar más cuando mi pareja me masturba

  • No me gusta cómo me masturba mi parejaNo finjas. Si no te gusta cómo te toca tu pareja, ¡no finjas lo contrario! De este modo sólo contribuyes a prolongar la situación y a impedir que se solucione. Si ya has fingido y quieres dejar de hacerlo, entra en este enlace y sigue las claves que te indico
  • No pretendas que tu pareja te lo haga igual que te lo haces tú. Si sabes masturbarte es probable que intentes que tu pareja te lo haga exactamente igual que tú. Eso no funciona nunca, pues tu pareja no está en tu cabeza. Además, por mucho que se lo expliques no podrá nunca reproducir los mismos movimientos del mismo modo que lo haces tú. De hecho ¡no hace falta que sea igual!, puede ser muy placentero igualmente y que sea distinto
  • No busques sentir lo mismo que sientes tú a solas. Uno de los errores que cometemos cuando nuestra pareja nos masturba es el intentar sentir y experimentar lo mismo que hacemos a solas. ¡Eso es imposible de conseguir! Cada día, cada momento y con cada persona va a ser distinto, incluso aunque uses la misma técnica. El hecho de que no sientas lo mismo que a solas no significa que sea malo o peor… sino distinto. Y puede ser igualmente muy excitante y llevarte al orgasmo
  • Céntrate en las sensaciones placenteras. Aunque no sientas ni experimentes lo que esperabas, olvida tus expectativas y céntrate en las sensaciones placenteras que vas teniendo. Ellas son las que excitarán y podrán provocarte un orgasmo. Da igual la forma o el modo en el que aparezcan, lo importante es que sean placenteras
  • Desinhíbete. Es frecuente que cuando tenemos a una persona al lado nos cueste más soltarnos, desinhibirnos y dejarnos llevar que cuando estamos a solas. El juicio de nuestra pareja, el qué pensará, el cómo nos ve o el miedo a perder el control delante de alguien puede hacer que no disfrutemos del todo de un encuentro sexual. Habla con tu pareja de esta dificultad, cuéntaselo y seguro que te tranquiliza. Poco a poco, prueba a dejarte llevar y a centrarte en el placer. En la consulta puedo enseñarte a hacer esto con unas claves muy sencillas
  • Conoce tu cuerpo. Es posible que seas de las personas que dicen eso de no me gusta cómo me masturba mi pareja. Y tú ¿sabes masturbarte? Si sabes lo que te gusta, sabes hacértelo y llegas al orgasmo mediante la masturbación, será más fácil que puedas transmitirle eso a tu pareja. Prueba, juega y ¡descubre tus genitales!

 No está de más que acudáis a alguno de los talleres que organizamos sobre masturbación femenina y masculina. En ella os enseñamos técnicas y actitudes para que dar placer con las manos sea más fácil, divertido y excitante.

Ana Lombardía.

No consigo llegar al orgasmo en pareja

No consigo llegar al orgasmo en pareja

Hay muchas personas con dificultades para llegar al orgasmo en pareja. Muchas de estas personas lo consiguen con facilidad masturbándose a solas pero, cuando están en la cama con sus parejas, no lo consiguen. Aunque es frecuente escuchar esto en boca de mujeres también hay muchos hombres a los que les sucede. Tanto ellos como ellas llegan a la consulta extrañados, angustiados y buscando respuestas.

Motivos por los que no consigo llegar al orgasmo en pareja

llegar al orgasmo en parejaPara llegar al orgasmo tiene que haber, por un lado, un gran acúmulo de excitación sexual y, por otro, un mecanismo que nos permita desinhibirnos y dejarnos llevar para liberar toda esa excitación. A veces sucede que alcanzamos mucha excitación pero no somos capaces de soltarnos y, otras veces, ni siquiera conseguimos alcanzar toda esa excitación.

  • Para llegar al orgasmo en pareja es fundamental estar relajados. La relajación es fundamental para conseguir excitarnos. Sin relajación no hay excitación. Si estamos relajados podremos centrarnos en las sensaciones placenteras, disfrutarlas y sentirlas plenamente
  • Si estoy centrada en el placer de mi pareja, no disfrutaré de mi placer y, por tanto, no llegaré al orgasmo. Si estoy más preocupada de hacer que mi pareja se lo pase bien que de disfrutar yo no alcanzaré la excitación suficiente para llegar al orgasmo
  • Si no tengo confianza con mi amante, difícilmente podré llegar al orgasmo. Si no siento la suficiente confianza, complicidad y afinidad con mi compañero de cama no estaré relajada, no me excitaré y no me sentiré libre para llegar al orgasmo
  • Durante un orgasmo estamos en una situación de absoluta vulnerabilidad, intimidad y desconexión. Ser capaces de tener un orgasmo delante de otra persona requiere mucha confianza tanto en uno mismo como en la pareja
  • La estimulación que nos produzca nuestra pareja para excitarnos debe ser de nuestro agrado. Si no nos tocan, acarician o lamen produciendo sensaciones excitantes, difícilmente llegaremos al orgasmo

Qué puedo hacer para llegar al orgasmo en pareja

Para empezar, es importante tener en cuenta las cosas que os he comentado en el apartado anterior. La relajación, la confianza con la pareja, la seguridad en uno mismo y centrarse en el placer son elementos fundamentales para disfrutar del sexo y, por tanto, llegar al orgasmo.

  • llegar al orgasmo en parejaNo busques sentir lo mismo que sientes a solas. Cuando te masturbas a solas tendrás unas sensaciones que se parecerán poco o nada a lo que sentirás cuando te lo haga tu pareja. Te sucede a ti y a todo el mundo. La situación es distinta, las caricias son distintas, las manos son distintas… Los orgasmos que tengas cuando te masturbas con la mano no son iguales a los que tienes  cuando usas un juguete. Igualmente, no sentirás lo mismo cuando te masturbe tu pareja con la mano, o con un juguete, o cuando te lo haga con la boca
  • Déjate llevar por las sensaciones placenteras que te provoque tu pareja. No trates de sentir lo mismo que sientes a solas. Disfruta de esas caricias en concreto y de la excitación particular que te producen. Siéntelas y vívelas, centrando tu mente y tu cuerpo en las sensaciones de placer que te producen. La excitación que sientes en pareja es distinta y produce sensaciones distintas, y eso está bien
  • No intentes llegar al orgasmo. No hay nada más contraproducente para llegar al orgasmo que intentarlo. Cuando intentas llegar al orgasmo estás pensando y actuando, en vez de sintiendo. Sentir es la única manera de excitarse. El orgasmo es un reflejo que se desencadena por un gran acúmulo de excitación. No puedes hacer nada para llegar al orgasmo, salvo excitarte. Pensamientos del tipo venga, córrete, ya lo tienes, estás apunto de llegar, un poco más rápido, te distraen del placer. Disfruta el momento y el orgasmo llegará sin que lo puedas evitar
  • Suéltate. Hay que desinhibirse para llegar al orgasmo, soltarse, dejarse llevar. Durante un orgasmo nada importa salvo el placer, todo lo demás es secundario. Para llegar al orgasmo en pareja hay que soltarse de tal manera que no te importe lo que piense el otro.

Llegar al orgasmo en pareja requiere confianza, intimidad y seguridad, claro que sí. Puede dar un poco de cosa desinhibirse tanto delante de otra persona, pues nos exponemos de una forma que nos hace sentir vulnerables. Eso puede dar un poco de miedo.  Pero cuando lo consigas lo único que pasará es que tu pareja se derretirá de placer y satisfacción.

Si finges habitualmente los orgasmos, lee este artículo en el que te doy algunas pautas para dejar de hacerlo.

En la consulta seguimos un proceso para aprender a coger confianza, a desinhibirnos y a centrarnos en el placer para conseguir llegar al orgasmo en pareja con facilidad. Si te interesa, no dudes en contactarme.

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Ana Lombardía.

 

Qué son las relaciones abiertas de pareja y cómo tener una

Qué son las relaciones abiertas de pareja y cómo tener una

Cada vez vienen a mi consulta más personas interesadas en las relaciones abiertas de pareja. Este tipo de relaciones suponen un gran cambio a la hora de vivir los vínculos emocionales y la sexualidad de las personas que se involucran en ellas. Adaptarse a estos cambios y escoger un modelo de relación adecuado a nosotros es toda una aventura y una responsabilidad. Vamos a dar algunas claves para facilitar esta transición y aumentar las posibilidades de que funcione.

Tipos de relaciones abiertas de pareja

relaciones abiertas de parejaHay un montó de tipos de relaciones. Si cada pareja monógama es un mundo, cuando hablamos de relaciones abiertas de pareja las posibilidades se multiplican. Lo suyo es que cada persona encuentre y cree su propio modelo de relación, adecuado a sus necesidades y posibilidades afectivas y sexuales. Os doy algunas ideas que os sirvan de guía a la hora de decidiros.

  • Monogamia: exclusividad emocional y sexual estable y con intención de perdurar en el tiempo. No entran terceras personas en ningún momento
  • Monogamia temporal serial: igual que la anterior, pero durante un breve periodo de tiempo o durante un periodo de tiempo limitado previamente, sin intención de prolongarlo toda la vida. Cuando acaba una relación de este tipo, da paso a otra relación similar
  • Falsa monogamia: relación supuestamente monógama en la que uno o los dos miembros de la pareja incumplen la norma de exclusividad sexual y/o afectiva
  • Relación de pareja abierta: relación estable, central y prioritaria con una persona como pareja. Además, se permite la relación con terceras personas de forma explícita y de forma más o menos ocasional
  • Relación de pareja principal con relaciones estables satélites: la persona tiene una relación de pareja principal y prioritaria, mientras que mantiene relaciones estables secundarias con terceras personas
  • Relaciones paralelas y equiparables: la persona tiene varias relaciones de pareja que son igual de prioritarias, ninguna es más importante que la otra

 

¿Estoy hecho/a para tener una relación abierta?

Para tener una relación abierta es importante que comprendas y te gusten las ventajas que estas aportan. Es importante que entiendas, interiorices y asumas como propio este modelo de relación. Debes tener claro, a nivel racional, que esto es una buena opción.

relaciones abiertas de parejaUna autoestima alta, seguridad y confianza en una/o mismo son fundamentales para cualquier relación de pareja… y más si es del tipo no excluyente. Seguir sintiéndote bien contigo mismo y no dudar de tu valía cuando tu pareja se relaciona sexual y/o afectivamente con otras personas no es tan fácil, pues nos han educado para sentir dolor e inseguridad cuando eso sucede.

Tus emociones deben ser concordantes con las creencias. En muchas ocasiones, las creencias están bien cimentadas pero las emociones son las propias de una relación monógama. Es decir, sabemos de sobra que una relación abierta está llena de ventajas frente a una exclusiva, pero nuestros sentimientos y emociones nos hacen sentirnos mal al respecto y no nos dejan disfrutar de la relación. Celos, tristeza, ansiedad e inseguridad son emociones muy comunes en estos casos.

En estos casos se puede trabajar la autoestima y las emociones para evitar el malestar asociado a las relaciones abiertas de pareja. Aun así, es importante ser honesto con uno mismo y conocer nuestras limitaciones al respecto, pues hacer esto puede ser un proceso duro y doloroso. ¿Hasta qué punto me merece la pena trabajar con las emociones para tener una relación no excluyente? Hay que trabajar con ello sin forzar la máquina, disfrutando y minimizando el malestar, sin que el coste emocional sea excesivo. Sino, habrá que replantearse volver a las relaciones monógamas y aceptar que, por muy bonito que pueda ser, no está hecho para nosotros.

Algunas de las reglas más populares en las relaciones abiertas

Las reglas de las relaciones monógamas, aunque cada pareja sea distinta, están bastante claras y sólo en algunos casos es necesario explicitar algunas cuestiones que se salen de la norma. Por el contrario, en las relaciones abiertas es necesario explicitar casi todo, pues no hay una norma social que nos diga cómo hacerlo, pues la sociedad no recoge esta forma de vivir las relaciones. Cada persona debe escoger sus propias normas y negociarlas con las personas con las que vaya a relacionarse. Os dejo algunas ideas que os pueden servir de guía.

  • relaciones abiertas de parejaNo ver a la tercera persona más de 1-2-3 veces
  • No escoger a la tercera persona dentro del círculo social común
  • Relacionarse con terceras personas únicamente cuando uno de los dos miembros de la pareja está de viaje
  • Relacionarse con terceras personas únicamente cuando no hay posibilidad de que la pareja esté junta (uno de los dos está trabajando, con su familia de origen, en una cena con amigos…)
  • Las relaciones sexuales fuera de la pareja se harán con preservativo
  • Solo habrá terceras personas si ambos miembros de la pareja la tienen a la vez
  • La tercera persona nunca debe entrar en el hogar de la pareja
  • No se puede ir con la tercera persona al cine o a cenar
  • Las terceras personas y parejas secundarias tienen que ser del agrado de la pareja principal

Algunas consideraciones más a la hora de tomar la decisión de abrir una relación

Es importante que tomemos la decisión libremente, sin presión. Hay que evitar el abrir una relación sólo porque nuestra pareja nos lo pide, para complacerla o para evitar que nos deje. Si lo hacemos, lo único que conseguiremos será sufrimiento, dolor y que, finalmente, la relación se rompa.

Una relación abierta no es mejor que una monógama. Cada una tiene sus ventajas y sus desventajas. Cuando tomamos una decisión en favor de otra ganamos y perdemos cosas. No podemos tenerlo todo. El hecho de tener una relación abierta no significa, ni mucho menos, que vayamos a tenerlo todo.

Toda persona debe crear su propio modelo de relación, ya sea esta abierta o no. Reglas, normas y acuerdos deben ser negociados y consensuados por todos los miembros de la relación, de manera que nos sintamos satisfechos, seguros y complacidos por la misma.

Suele ser bueno contar con ayuda profesional para llevar a cabo este proceso, para minimizar el dolor y aumentar las posibilidades de llegar a buen término. Una persona que guíe y controle la evolución de las relaciones abiertas de pareja puede además ayudar a gestionar las emociones negativas como los celos, la inseguridad o la tristeza que puedan aparecer.

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Ana Lombardía.