Tener más ganas de sexo no es mejor que tener menos

Tener más ganas de sexo no es mejor que tener menos

Es muy común caer en esa creencia errónea de que tener más ganas de sexo es mejor que tener menos. De hecho, normalmente creemos que la persona que tiene más deseo es la que tiene el comportamiento “correcto” y socialmente aceptado, mientras que la persona que tiene menos deseo es quien tiene el “problema”. Hoy vengo a deciros que esto no es así. En ningún caso, tener más ganas de sexo es mejor que tener menos. Ni tampoco es mejor tener menos que más, por supuesto. Lo ideal es que nos sintamos cómodos y cómodas con nuestro deseo, independientemente de si es “mucho” o “poco”, socialmente hablando.  

A menudo, en las consultas de pareja, surge el conflicto: uno de los dos tiene más ganas, y la presión social nos insta a “arreglar” la situación haciendo que el otro aumente su deseo. Pero, ¿Realmente es esto lo que necesitamos? ¿Dónde está escrito que sea mejor tener más ganas que menos? Para que parezca que siempre lo que tenemos que conseguir es que el que tiene menos ganas, las incremente. ¡En ningún lugar está escrito! La clave no está en equiparar los niveles de deseo, sino en comprender y abordar el conflicto que surge de esas diferencias.

¿Y si fuera al revés?

¿Alguna vez habéis escuchado a alguien plantearse la absurda idea de intentar hacerlo al revés? ¿Qué la solución fuera intentar disminuir las ganas de él que tiene más? ¿Verdad que no? Tampoco sería lógico. Es evidente que no tenemos porque intentar reprimir ni nuestro deseo, ni el de nadie. ¿Pero por qué al revés no es tan evidente? De la misma forma, tampoco es lógico intentar incrementar el deseo de alguien que se siente agusto con el nivel que ya tiene. 

Entonces… ¿Es malo si quiero aumentar mi nivel de deseo?

¡Por supuesto que no! Con esto no quiero decir que siempre sea un error intentar tener más deseo sexual, por supuesto que no. Hay ocasiones en las que, por cualquier motivo o circunstancia nuestro deseo se puede ver afectado y que por consiguiente, disminuya. Y por supuesto sería totalmente legítimo intentar que nuestro deseo vuelva a ser el de siempre. O que siempre haya sido bajo, pero que eso no nos haga sentir cómodos o cómodas, y por lo tanto, que queramos aumentarlo. Siempre que lo hagamos por nosotros mismos, no tiene por qué suponer un problema.

El problema está, en que la mayoría de personas que vienen a consulta no quieren aumentar su deseo sexual por ellas mismas, sino que lo quieren hacer por complacer a sus parejas, pero ellas realmente sí se sienten a gusto con su deseo sexual.

Entonces, ¿Qué deberíamos intentar/hacer?

El deseo sexual de cada persona es muy individual y muy particular. Y no pasa nada por tener más ganas o menos. De hecho, si nos paramos a pensar, en todas las parejas hay uno que tiene más ganas que el otro porque somos dos personas distintas y, por tanto, vamos a tener un deseo sexual diferente. Así que el problema no está en tener más o menos ganas. El problema está cuando esa diferencia genera un conflicto dentro de la relación. Lo que tenemos que trabajar en realidad es ese conflicto. ¿Por qué se está generando? No intentar que haya uno que tenga más ganas para complacer al otro. Eso nunca debería ser así.

Conclusión

Nadie debería de intentar modificar el deseo de nadie por el simple hecho de complacer a su pareja, ya sea hacia un lado o hacia el otro. Intentar modificar mi deseo sexual no debería ser un objetivo si el motivo no soy yo misma y mi propio bienestar. Al fin y al cabo el deseo sexual es individual y no hay un manual universal que dicte cuánto deberíamos desear. Cada individuo es único en su sexualidad y en su nivel de deseo, y no hay un estándar que todos debamos seguir. Así que no, tener más ganas de sexo no es mejor que tener menos, ni viceversa.

Contacta con nosotras

Si estás interesado en mejorar tu vida sexual, recuerda que siempre tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda generar y te ayudaremos a abordar la situación si lo necesitas.

Si quieres aprender más acerca de muchos otros temas sobre sexualidad también puedes visitar mi cuenta de instagram.

Mi pareja y yo no nos entendemos en la cama

Mi pareja y yo no nos entendemos en la cama

Hay parejas que no se acaban de entender en la cama. Muchas veces sí se llevan bien en la vida cotidiana -tienen buena comunicación, se relacionan bien, tienen los mismos gustos…- pero cuando se trata de sexo la cosa no acaba de funcionar

En realidad, esto es bastante frecuente. Igual que a los miembros de la pareja les pueden gustar géneros de películas distintos, tener preferencias diversas acerca de qué hacer en vacaciones o gustos dispares en cuanto a comida se refiere… con el sexo pasa lo mismo. 

Vamos a comentar algunas de las diferencias con las que se encuentran las parejas a la hora de mantener relaciones sexuales:

  • Uno tiene más ganas que el otro. Uno siente deseo sexual con más frecuencia que el otro, y eso genera conflicto entre ambos.
  • Tú por la mañana, yo por la noche. A veces uno prefiere mantener relaciones en un momento determinado del día (porque se siente más enérgico, porque está descansado, porque está más receptivo) y la pareja prefiere en otro. Eso depende de los biorritmos de cada uno.
  • Tierno o salvaje. La actitud con la que preferimos mantener relaciones sexuales puede ser también motivo de discrepancia. Si uno prefiere una actitud más tierna y dulce y el otro más pasional y salvaje, puede ser difícil coordinarse.
  • Unas prácticas u otras. Si uno prefiere el sexo oral y el otro la masturbación, o uno quiere hacer sexo anal y el otro no, es posible que al menos uno de los dos no se quede satisfecho.

Hay veces que las diferencias entre dos personas son tan grandes que hace que sean incompatibles en la cama. Pero antes de tirar la toalla se pueden hacer muchas cosas para intentar acercar posturas y llegar a un punto intermedio en el que los dos se sientan a gusto. Para ello, es fundamental seguir tres pasos: 

  1. Autoanálisis: haz un ejercicio de autoconocimiento y reflexiona acerca de qué es lo que te gusta en la cama, qué necesitas para sentirte satisfecho/a, cuáles son tus límites, qué cosas necesitas sí o sí, de cuáles puedes prescindir…
  2. Comunicación: transmite a tu pareja tus conclusiones con cariño y en positivo, escogiendo tus palabras y haciéndote cargo de tus necesidades. Siempre es mejor decir “me encantaría que me hicieses sexo oral, pues lo disfruto muchísimo” a “estoy hasta las narices de que nunca me lo comas, si no lo haces me voy a sentir frustrado/a y te voy a dejar”
  3. Negociación: una vez expuestos los deseos y necesidades de ambas partes, toca negociar. En el sexo negociar implica hacer más atractivas algunas prácticas o buscar un punto intermedio para los dos. Por ejemplo, si a mi pareja el sexo anal le molesta puedo proponer usar un lubricante anal para reducir las molestias. Si yo prefiero hacerlo por las mañanas pero mi pareja tarda en despertarse, puedo levantarme antes e ir preparando café o calentándole la ducha.

La negociación en el sexo tiene que partir siempre de la seducción. No valen cosas como “si tu me haces sexo oral, yo accedo a tener sexo por la mañana”. Lo importante es que hagamos más apetecible el tener sexo oral o hacerlo por la mañana. 

Una vez acabado el proceso de negociación tendremos que reevaluar la situación. ¿Estoy a gusto con el tipo de vida sexual que he conseguido? ¿Me siento satisfecho/a así? Si la respuesta es afirmativa, ¡fantástico! Podré continuar disfrutando de la relación. Si no es así, habrá que plantearse la posibilidad de la ruptura, abrir la relación a terceras personas en el plano sexual si estoy en una relación monógama o tratar de aceptar (que no resignarme) que no voy a tener el tipo de vida sexual que me gustaría. 

Ana Lombardía.

Cómo hacer un trío… y no morir en el intento

Cómo hacer un trío… y no morir en el intento

Hacer un trío en la cama es una de las fantasías más frecuentes, tanto en hombres como en mujeres. A menudo vienen a mi consulta y a mis talleres personas que me preguntan cómo hacer un trío… ¡pues no saben ni por dónde empezar! Vamos a ver algunas claves fundamentales para disfrutar de una experiencia placentera.

Escoger a las personas adecuadas para hacer un trío

Para hacer un trío son necesarias 3 personas dispuestas a ello. Encontrarlas puede ser la parte más difícil:

  • tríoTodas las personas que vayan a estar involucradas en el trío deben desearlo. Puede parecer una obviedad, pero no todo el mundo desea realizar esta práctica sexual. Es importante que las tres partes consientan y deseen hacer un trío. Ninguna persona debe hacerlo coaccionada, temerosa, con reticencias o con miedo.
  • Si vas a hacer el trío con tu pareja deberéis encontrar a una tercera persona que sea del agrado de ambos. A lo mejor sólo uno de los dos va a interaccionar directamente sexualmente con la otra persona, pero ambos deben estar conformes y sentirse a gusto con la otra persona.
  • Puedes escoger a tus  entre tus amistades, parejas de amigos,
    gente conocida… o bien buscar nuevos contactos en Fuegodevida con los mismos intereses que tú.
  • Se cuidadoso/a a la hora de proponerlo, nunca presiones y se muy educado/a. Tantea antes el terreno con alguna pregunta indirecta para conocer los intereses de la otra persona. Recuerda que no todo el mundo tiene tus mismas fantasías, y que tus fantasías no son mejores que las de los demás.

Cómo hacer un trío

Una vez que tengas a las personas adecuadas para ti, hay que tener en cuenta una serie de claves sobre cómo hacer un trío para que la experiencia sea lo más placentera y satisfactoria posible para todos.

Es fundamental establecer algunas reglas del juego:

  • Aclarar que todo el mundo consiente y desea participar
  • Establecer quién va a interactuar con quien. Es posible que alguna de las personas del trío quiera mantener relaciones sexuales con sólo una de la personas del juego, y mantenerse un poco distante de la otra
  • Acordar límites. Todos tenemos unos límites y estos deben quedar claros de manera explícita antes de empezar. ¿No quieres que tu pareja le haga sexo oral a otra persona? ¿No te apetece tener sexo anal? ¿Prefieres que tu pareja no interaccione nada más que contigo?
  • Realiza peticiones. Igualmente, podéis expresar lo que os gustaría que sucediese durante el encuentro sexual. Si deseas realizar alguna práctica o juego en concreto ¡es el momento de pedirlo!
  • Protegerse frente a infecciones de transmisión sexual. El uso del preservativo femenino y masculino es fundamental para evitar el riesgo de contraer una ITS. Cuando se hace un trío hay que recordar cambiar el preservativo también cuando se cambie de pareja. Por ejemplo, si el trío es un hombre con dos mujeres, él debe cambiar de preservativo cuando vaya a penetrar a la otra mujer.

Suele estar bien tener alguna clave o señal para indicar que nos sentimos incómodos y/o que queremos abandonar el encuentro sexual. Un par de apretones en la mano o en el hombro pueden ser una forma reconocible de indicar que no estamos cómodos.

Dicho esto ¡no queda más que disfrutar! Cuando sabemos cómo hacer un trío y tenemos en cuenta todas estas pautas estamos listos para vivir una experiencia que puede ser muy placentera para todos.

Ana Lombardía.

Ayudar a mi pareja con los problemas de erección. Claves

Ayudar a mi pareja con los problemas de erección. Claves

En las últimas semanas he recibido en la consulta a varias mujeres que me preguntaban cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erección. Llegaban angustiadas y muy perdidas, porque no sabían qué podían hacer para apoyar a sus novios ante esa dificultad. Nótese que no venían ellos, sino ellas, a la consulta. Ellos estaban bloqueados, paralizados, y se negaban a moverse y actuar para solucionar el asunto.

Es frecuente que ellas, incluso, vengan a escondidas de ellos a recabar información sobre el tema. Es después de la cita, cuando se sientan delante de ellos y les cuentan que han venido a verme y cuáles son los pasos a seguir.

Mi pareja tiene problemas de erección

Cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erecciónSi tu pareja tiene problemas de erección te recomiendo que leas este artículo en el que cuento algunas de las causas más frecuentes por las que esto sucede. Te ayudará a entenderlo mejor y a saber por lo que está pasando.

Es importante también que tengas claro que si un hombre tiene dificultades para conseguir o mantener una erección muy rara vez es culpa de su pareja. Si ya has leído las causas de esta dificultad, verás que para que haya una erección tiene que haber, por un lado, mucha relajación y, por otro lado, mucha excitación. Hay un montón de factores que hacen que un hombre no esté relajado o excitado, y eso se va a reflejar de forma muy clara en la erección.

Cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erección

Debes tener presente que es él quien tiene que tomar las riendas de la situación y ponerse manos a la obra para que esta dificultad no afecte a vuestra vida sexual de pareja. Por mucho empeño que pongas, tú sola no puedes solucionarlo. Aun así, sí que puedes hacer varias cosas para apoyarle y ayudarle a que lleve mejor todo esto.

  • Quítale presión. Una de las cosas que mantiene (y crea) el problema es la presión que sienten los hombres por tener una erección. Esto se convierte en una preocupación tremenda que no les deja relajarse ni excitarse –y por tanto, no pueden tener una erección. Asegúrale (con sinceridad) que lo que más te importa es estar junto a él, sentirle y pasarlo bien, sin necesidad de tener penetración u orgasmos
  • Dale tiempo. Sin necesidad de arrastrar ni prolongar la situación más de lo necesario, dale unos días o semanas para que piense sobre el tema. Coméntalo con él y dile que, durante un tiempo, no vais a tener relaciones sexuales que impliquen una erección. De este modo él podrá valorar la dificultad sin presión y escoger un camino para solucionarlo
  • Plantéale relaciones sexuales que no requieran una erección. Puedes pedirle que os duchéis juntos, daros un masaje o, incluso, tener relaciones sexuales en las que esté prohibido llegar al orgasmo. De este modo, no sentirá la presión por tener una erección y se dará cuenta de que puede disfrutar mucho del sexo sin ello. Muchas veces, sólo el hecho de quitar la presión por tener una erección hace que se relajen, disfruten y, por tanto, tengan una erección
  • Cómo puedo ayudar a mi pareja con los problemas de erecciónAnímale a ir al médico. Lo primero es descartar una causa física que pueda estar ocasionando esta dificultad. Normalmente están causadas por motivos psicológicos y emocionales, pero en ocasiones algunas enfermedades físicas y medicamentos pueden afectar a la capacidad de erección del pene
  • Anímale a venir a la consulta. Haya causa física o no, lo ideal es que acuda a la consulta de una sexóloga que pueda guiarle con todo el asunto. Si hay causa física, se trabaja de forma paralela con los medicamentos para ayudar a mantener una vida sexual placentera. Si no hay causa física, se trabaja para descubrir las causas que están provocando las dificultades de erección y eliminar los miedos y presiones existentes sobre el tema. Los resultados se notan muy rápidamente

Échale un ojo a los talleres y actividades que vamos programando regularmente. Tenemos un taller sobre sexualidad masculina que puede ayudaros a ambos a comprender mejor lo que está sucediendo y a poneros manos a la obra para solucionarlo.

Las dificultades de erección son muy frecuentes. Todos los hombres pueden pasar por ellas en uno u otro momento de su vida. Son muy comunes y no tienen por qué tener mayor relevancia, pero la presión social en torno a las erecciones hace que los hombres lo pasen mal y que su sexualidad, virilidad y autoestima se vea afectada. Lo bueno es que es algo que suele tener muy fácil solución en la consulta.

Puedes leer el testimonio de este chico y de este otro chico que vino a consulta y solucionó sus problemas de erección de manera muy satisfactoria.

Ana Lombardía.

No me gusta cómo me masturba mi pareja

No me gusta cómo me masturba mi pareja

Con bastante frecuencia escucho, tanto en la consulta como en los talleres, a hombres y mujeres que dicen eso de no me gusta cómo me masturba mi pareja. Sienten deseo y excitación con sus parejas, se lo pasan bien en la cama y tienen una buena relación fuera del dormitorio… pero no se lo hacen como les gustaría. Cuando las manos entran en juego los movimientos, presiones y ritmos no se ajustan a sus expectativas y no les resultan placenteros.

Qué sucede cuando no me gusta cómo me masturba mi pareja

No me gusta cómo me masturba mi parejaCuando no nos gusta cómo nos acaricia los genitales nuestra pareja los encuentros sexuales pueden dificultarse y verse limitados. Las manos pueden jugar un gran papel a la hora de dar placer, excitarnos e incluso llegar al orgasmo. Si no nos funciona, reducimos bastante el campo de acción en el que nos movemos.

Además, a muchas personas les provoca mucha frustración cuando intentan que su pareja les acaricie de una manera determinada… y no obtienen el resultado que esperaban. Pueden llegar a sentirse ansiosas, tristes o incluso enfurecidas. A veces, el sentimiento es tal que la situación sexual se vuelve negativa y optan por acabar el encuentro sexual.

Qué puedo hacer para que mi pareja me masturbe mejor

Vamos a comentar algunas claves que podemos llevar a cabo para conseguir que nuestra pareja nos masturbe como nosotros deseamos.

  • Hablad fuera de la cama. Si no habéis sido capaces de solucionar esto en la cama, lo mejor es que habléis de ello en otro contexto. Mientras desayunáis, coméis o dais un paseo agradable puede ser un buen momento para hablar de ello. Estaréis más relajados y receptivos, cuidaréis mejor las palabras y no tendréis la presión del momento
  • Hablad en positivo. Si tienes que decirle a tu pareja que algo no te gusta en la cama lo mejor es que le des mensajes en positivo. En vez de remarcarle lo que no te gusta, incide en lo que sí. Es mejor decir me encanta aquella vez que me acariciaste tan despacito que eres muy brusco cuando me masturbas.
  • Utiliza mensajes de futuro, por ejemplo, la próxima vez me gustaría que probásemos a que me tocases con más fuerza. De este modo, centramos la atención en lo importante, en las próximas veces que lo hagamos, y no en las que lo hemos hecho mal en el pasado
  • Anatomía. Es importante asegurarnos de que nuestra pareja conoce la anatomía de nuestros genitales. Puede parecer muy obvio, pero a veces es necesario recordar dónde está el clítoris o la entrada de la vagina, qué es el glande del pene o el frenillo. Si tú mismo/a conoces tu cuerpo ¡explícaselo! Sino, curiosead juntos imágenes por internet que os aclaren un poco el tema
  • Cuando estéis en la cama indícale cómo te gustaría que te tocase, utilizando mensajes en positivo, breves y concisos. Puedes incluso coger su mano y moverla sobre tus genitales para indicarle lo que te apetece en cada momento

Qué puedo hacer yo para disfrutar más cuando mi pareja me masturba

  • No me gusta cómo me masturba mi parejaNo finjas. Si no te gusta cómo te toca tu pareja, ¡no finjas lo contrario! De este modo sólo contribuyes a prolongar la situación y a impedir que se solucione. Si ya has fingido y quieres dejar de hacerlo, entra en este enlace y sigue las claves que te indico
  • No pretendas que tu pareja te lo haga igual que te lo haces tú. Si sabes masturbarte es probable que intentes que tu pareja te lo haga exactamente igual que tú. Eso no funciona nunca, pues tu pareja no está en tu cabeza. Además, por mucho que se lo expliques no podrá nunca reproducir los mismos movimientos del mismo modo que lo haces tú. De hecho ¡no hace falta que sea igual!, puede ser muy placentero igualmente y que sea distinto
  • No busques sentir lo mismo que sientes tú a solas. Uno de los errores que cometemos cuando nuestra pareja nos masturba es el intentar sentir y experimentar lo mismo que hacemos a solas. ¡Eso es imposible de conseguir! Cada día, cada momento y con cada persona va a ser distinto, incluso aunque uses la misma técnica. El hecho de que no sientas lo mismo que a solas no significa que sea malo o peor… sino distinto. Y puede ser igualmente muy excitante y llevarte al orgasmo
  • Céntrate en las sensaciones placenteras. Aunque no sientas ni experimentes lo que esperabas, olvida tus expectativas y céntrate en las sensaciones placenteras que vas teniendo. Ellas son las que excitarán y podrán provocarte un orgasmo. Da igual la forma o el modo en el que aparezcan, lo importante es que sean placenteras
  • Desinhíbete. Es frecuente que cuando tenemos a una persona al lado nos cueste más soltarnos, desinhibirnos y dejarnos llevar que cuando estamos a solas. El juicio de nuestra pareja, el qué pensará, el cómo nos ve o el miedo a perder el control delante de alguien puede hacer que no disfrutemos del todo de un encuentro sexual. Habla con tu pareja de esta dificultad, cuéntaselo y seguro que te tranquiliza. Poco a poco, prueba a dejarte llevar y a centrarte en el placer. En la consulta puedo enseñarte a hacer esto con unas claves muy sencillas
  • Conoce tu cuerpo. Es posible que seas de las personas que dicen eso de no me gusta cómo me masturba mi pareja. Y tú ¿sabes masturbarte? Si sabes lo que te gusta, sabes hacértelo y llegas al orgasmo mediante la masturbación, será más fácil que puedas transmitirle eso a tu pareja. Prueba, juega y ¡descubre tus genitales!

 No está de más que acudáis a alguno de los talleres que organizamos sobre masturbación femenina y masculina. En ella os enseñamos técnicas y actitudes para que dar placer con las manos sea más fácil, divertido y excitante.

Ana Lombardía.

No consigo llegar al orgasmo en pareja

No consigo llegar al orgasmo en pareja

Hay muchas personas con dificultades para llegar al orgasmo en pareja. Muchas de estas personas lo consiguen con facilidad masturbándose a solas pero, cuando están en la cama con sus parejas, no lo consiguen. Aunque es frecuente escuchar esto en boca de mujeres también hay muchos hombres a los que les sucede. Tanto ellos como ellas llegan a la consulta extrañados, angustiados y buscando respuestas.

Motivos por los que no consigo llegar al orgasmo en pareja

llegar al orgasmo en parejaPara llegar al orgasmo tiene que haber, por un lado, un gran acúmulo de excitación sexual y, por otro, un mecanismo que nos permita desinhibirnos y dejarnos llevar para liberar toda esa excitación. A veces sucede que alcanzamos mucha excitación pero no somos capaces de soltarnos y, otras veces, ni siquiera conseguimos alcanzar toda esa excitación.

  • Para llegar al orgasmo en pareja es fundamental estar relajados. La relajación es fundamental para conseguir excitarnos. Sin relajación no hay excitación. Si estamos relajados podremos centrarnos en las sensaciones placenteras, disfrutarlas y sentirlas plenamente
  • Si estoy centrada en el placer de mi pareja, no disfrutaré de mi placer y, por tanto, no llegaré al orgasmo. Si estoy más preocupada de hacer que mi pareja se lo pase bien que de disfrutar yo no alcanzaré la excitación suficiente para llegar al orgasmo
  • Si no tengo confianza con mi amante, difícilmente podré llegar al orgasmo. Si no siento la suficiente confianza, complicidad y afinidad con mi compañero de cama no estaré relajada, no me excitaré y no me sentiré libre para llegar al orgasmo
  • Durante un orgasmo estamos en una situación de absoluta vulnerabilidad, intimidad y desconexión. Ser capaces de tener un orgasmo delante de otra persona requiere mucha confianza tanto en uno mismo como en la pareja
  • La estimulación que nos produzca nuestra pareja para excitarnos debe ser de nuestro agrado. Si no nos tocan, acarician o lamen produciendo sensaciones excitantes, difícilmente llegaremos al orgasmo

Qué puedo hacer para llegar al orgasmo en pareja

Para empezar, es importante tener en cuenta las cosas que os he comentado en el apartado anterior. La relajación, la confianza con la pareja, la seguridad en uno mismo y centrarse en el placer son elementos fundamentales para disfrutar del sexo y, por tanto, llegar al orgasmo.

  • llegar al orgasmo en parejaNo busques sentir lo mismo que sientes a solas. Cuando te masturbas a solas tendrás unas sensaciones que se parecerán poco o nada a lo que sentirás cuando te lo haga tu pareja. Te sucede a ti y a todo el mundo. La situación es distinta, las caricias son distintas, las manos son distintas… Los orgasmos que tengas cuando te masturbas con la mano no son iguales a los que tienes  cuando usas un juguete. Igualmente, no sentirás lo mismo cuando te masturbe tu pareja con la mano, o con un juguete, o cuando te lo haga con la boca
  • Déjate llevar por las sensaciones placenteras que te provoque tu pareja. No trates de sentir lo mismo que sientes a solas. Disfruta de esas caricias en concreto y de la excitación particular que te producen. Siéntelas y vívelas, centrando tu mente y tu cuerpo en las sensaciones de placer que te producen. La excitación que sientes en pareja es distinta y produce sensaciones distintas, y eso está bien
  • No intentes llegar al orgasmo. No hay nada más contraproducente para llegar al orgasmo que intentarlo. Cuando intentas llegar al orgasmo estás pensando y actuando, en vez de sintiendo. Sentir es la única manera de excitarse. El orgasmo es un reflejo que se desencadena por un gran acúmulo de excitación. No puedes hacer nada para llegar al orgasmo, salvo excitarte. Pensamientos del tipo venga, córrete, ya lo tienes, estás apunto de llegar, un poco más rápido, te distraen del placer. Disfruta el momento y el orgasmo llegará sin que lo puedas evitar
  • Suéltate. Hay que desinhibirse para llegar al orgasmo, soltarse, dejarse llevar. Durante un orgasmo nada importa salvo el placer, todo lo demás es secundario. Para llegar al orgasmo en pareja hay que soltarse de tal manera que no te importe lo que piense el otro.

Llegar al orgasmo en pareja requiere confianza, intimidad y seguridad, claro que sí. Puede dar un poco de cosa desinhibirse tanto delante de otra persona, pues nos exponemos de una forma que nos hace sentir vulnerables. Eso puede dar un poco de miedo.  Pero cuando lo consigas lo único que pasará es que tu pareja se derretirá de placer y satisfacción.

Si finges habitualmente los orgasmos, lee este artículo en el que te doy algunas pautas para dejar de hacerlo.

En la consulta seguimos un proceso para aprender a coger confianza, a desinhibirnos y a centrarnos en el placer para conseguir llegar al orgasmo en pareja con facilidad. Si te interesa, no dudes en contactarme.

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Ana Lombardía.

 

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