Dejar una relación de pareja por diferencia de deseo sexual

Dejar una relación de pareja por diferencia de deseo sexual

En el complejo mundo de las relaciones de pareja, la compatibilidad sexual desempeña un papel crucial para la mayoría de personas. Muchas veces la diferencia de deseo genera problemas en las relaciones, ya que, como personas distintas que somos, no es tan fácil que todos los miembros de la relación tengan el mismo nivel de deseo sexual. En estos casos, ¿Crees que sería legítimo dejar una relación de pareja por diferencia de deseo sexual?

¿Hay motivos más legítimos que otros?

Estamos todos de acuerdo en que factores como el respeto, la confianza, la afinidad emocional, la armonía en la vida cotidiana, el estilo de vida o los planes de futuro son aspectos cruciales en una relación. Pongamos que alguno de estos factores fuera muy importante para nosotros y  fallara en la relación. Lo más seguro es que nos plantearamos dejarla y que nos pareciera una decisión totalmente legítima. Y es así, pero si en lugar de algunos de esos aspectos, para nosotros fuera muy importante la compatibilidad sexual y es algo que no tenemos en nuestra relación. ¿Tendrías tan claro que sería un motivo legítimo como para dejar la relación? Si es que sí, realmente te felicito, y si es que no.. ¡Déjame darte mi opinión!

Así como es completamente legítimo poner fin a una relación debido a divergencias en planes de futuro, también lo es hacerlo por falta de compatibilidad sexual: Porque uno de los dos tenga más ganas que el otro, o por ejemplo, porque nuestros gustos en la cama sean muy distintos y no nos pongamos de acuerdo en este aspecto. Cuando las necesidades y deseos sexuales difieren de manera significativa, es evidente que la relación puede verse afectada, generando frustraciones y tensiones innecesarias. 

¿Qué podemos hacer?

Puede parecer un consejo muy básico y sencillo, pero en estos casos, la honestidad y la madurez al reconocer estas diferencias pueden ser un acto de autenticidad y respeto hacia uno mismo y hacia la pareja. Reconoce estas diferencias y habla sobre ellas con tu pareja, esto os permitirá a ambas partes buscar caminos más afines a vuestras necesidades individuales. Por supuesto, esto nunca es fácil, así que si no sabéis cómo gestionar la situación, lo mejor será acudir a un/a profesional. La terapia de pareja os puede ayudar muchísimo a entenderos el uno al otro y llevar la situación de una forma más acertada para que la diferencia de deseo no suponga un conflicto. Si aún así el problema persiste, por supuesto, dejar la relación siempre puede ser una opción.

¿Qué no es legítimo en estos casos?

Lo que por supuesto no es en ningún caso legítimo es que intentemos convencer a nuestra pareja de que tenga relaciones sexuales sin ganas o que haga cosas que realmente no le apetecen hacer. A veces la línea entre convencer y seducir puede ser muy fina, así que, por favor recordemos la diferencia entre una y otra, que se pueden parecer, pero no es lo mismo.

  • Seducir implica crear un ambiente de deseo y atracción mutua, donde ambas partes se sienten cómodas y participan activamente en la experiencia. La seducción se basa en el deseo compartido. Aquí consigo que a mi pareja le apetezca algo que antes no le apetecía y que, por tanto, tengamos relaciones sexuales con ganas, los dos.
  • Convencer tiene una connotación más problemática, ya que implica persuadir o presionar a la otra persona, incluso si sabemos que no está completamente dispuesta a ello. En estos casos, puede haber una falta de deseo claro. Aquí consigo que mi pareja haga algo que no le apetece, sin ganas. No he seducido a mi pareja, sino que la he “convencido” generándole emociones como el miedo a perder la relación, la culpa, el temor a que le sean infiel…

Conclusión

Cualquier motivo importante para nosotros que afecte a nuestro bienestar, es una razón de peso para dejar una relación de cualquier tipo, tanto de pareja, como familiar o de amistad. La comunicación abierta, la empatia, el consentimiento informado y el consenso, son pilares fundamentales en una relación de pareja.

Contacta con nosotras

Si estás interesado en mejorar tu vida sexual, recuerda que siempre tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda generar y te ayudaremos a abordar la situación si lo necesitas.

Si quieres aprender más acerca de muchos otros temas sobre sexualidad también puedes visitar mi cuenta de instagram.

Echar un solo polvo al mes

Echar un solo polvo al mes

En nuestra sociedad, la frecuencia sexual se ha convertido en un estándar para medir la salud de una vida íntima, pero ¿Y si echar un solo polvo al mes fuese algo perfectamente normal? ¿No os parecería maravilloso que no se viese como algo raro o como que tu vida sexual está cayendo en picado? Y que puedas tener una relación de pareja estable, sanísima y perfectamente normal echando un solo polvo al mes.

Saco este tema porque todos los días veo en la consulta parejas perfectamente felices y sanísimas que tienen sexo una vez al mes, más o menos, y vienen tremendamente preocupadas porque piensan que les pasa algo malo o que algo funciona mal en su vida sexual. Y estas parejas no es que quieran tener más sexo, es que les gustaría que les apeteciese tener más sexo, que no es lo mismo. ¿No os parece muy curioso el asunto?

Aceptar nuestro nivel de deseo sexual

La presión social a menudo impone estándares poco realistas sobre la frecuencia y la intensidad del deseo. Sin embargo, la realidad es que cada individuo es único, al igual que sus necesidades sexuales. Es fundamental cultivar una relación positiva con nuestro propio deseo, esté dentro de lo socialmente estipulado o no. Ya que, lo importante no es estar dentro de las creencias sociales que envuelven la sexualidad, sino estar a gusto con nuestro propio deseo, construyendo así una relación más sana y enriquecedora con nuestra sexualidad.

Tendemos a compararnos con esos ideales que nos han vendido sobre cómo debería ser nuestra vida sexual y más cuando llevamos un tiempo en pareja. Este estigma, impuesto por ideales inalcanzables, puede llevar a la ansiedad y la preocupación innecesaria. Por eso es crucial separar lo que se supone que debemos vivir sexualmente de lo que realmente queremos. Así que si lo que te apetece es echar un solo polvo al mes, es totalmente legítimo.

La importancia del tiempo libre

Por otro lado, muchas veces, estas parejas tienen unas vidas frenéticas: trabajan y viajan un montón, tienen un montón de amigos, planes familiares, ocio, nuevos deportes, obligaciones, hijos e hijas… Con ese panorama tan ajetreado, es bastante poco probable que aparezca el deseo sexual. 

Es esencial reflexionar sobre nuestro estilo de vida y equilibrar las actividades con momentos de tranquilidad en pareja. Así que por un lado, tenemos que darnos cuenta de realmente qué es lo que me apetece, si lo que se supone que debería estar viviendo o lo que realmente estoy viviendo yo. Y por otro lado, poner en la balanza si me apetece seguir llevando ese estilo de vida de tantas actividades y tantas cosas o si realmente prefiero quedarme en casa tranquilo, descansar, hacer planes más de pareja o más en la intimidad y propiciar un posible encuentro sexual. Decidas lo que decidas, será totalmente válido. 

Conclusión

Es fundamental que cada pareja tome decisiones basadas en sus deseos y necesidades reales, liberándose del peso de las expectativas sociales. La clave es reconocer la individualidad de cada relación y validar las elecciones personales de cada miembro de la pareja.

Recomendación

Si el tema de la falta de tiempo libre y la importancia de la relajación en las relaciones sexuales te parece interesante, puedes leer mi artículo “Despertando el Deseo: La Importancia de la Relajación”.

Contacta con nosotras

Si estás interesado en mejorar tu vida sexual, recuerda que siempre tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda generar y te ayudaremos a abordar la situación si lo necesitas.

Si quieres aprender más acerca de muchos otros temas sobre sexualidad también puedes visitar mi cuenta de instagram.

Desmitificando la falta de deseo en los hombres

Desmitificando la falta de deseo en los hombres

El deseo sexual es un tema que a menudo se rodea de estigma y malentendidos. Sobre todo cuando hablamos del deseo en los hombres. Es comúnmente asumido que las mujeres tienen menos deseo sexual que los hombres, y que el deseo de ellos debe ser constante y apasionado. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja y variada.

Una creencia errónea común es que el deseo sexual debe estar presente en todo momento. Esta mentalidad puede generar ansiedad y presión en las personas. El deseo no es una obligación; es una experiencia personal y única que debe vivirse de una forma bonita y placentera, pero nunca desde la presión y el malestar. Además, siempre asociamos este tipo de presiones al género femenino, pero lo cierto, es que los hombres también se pueden ver sometidos a mucha presión por no llegar a los niveles de deseo que la sociedad marca.

A pesar de la creencia común de que los hombres siempre tienen un alto deseo sexual, la realidad es que esto no es universal. La falta de deseo en los hombres es un tema que a menudo se pasa por alto y se envuelve en tabúes. No todos los hombres experimentan constantemente un deseo sexual elevado; de hecho, pueden enfrentar cambios en su apetito sexual debido al estrés, la ansiedad, la fatiga y otros factores.

La presión social y los estereotipos de género a menudo llevan a muchos hombres a sentirse fuera de lugar cuando no experimentan el deseo que se espera de ellos. El miedo y la vergüenza asociados con no cumplir con estas expectativas pueden dificultar que busquen ayuda o apoyo. Es fundamental reconocer que el deseo sexual no está limitado a un sexo en particular, y cualquier persona, independientemente de su identidad sexual, puede enfrentar desafíos en este aspecto.

El deseo sexual no es una cuestión de género

Además, en la vida de cualquier individuo, independientemente de su género, se producen cambios en los niveles de deseo sexual. Pueden haber épocas en las que el deseo sea elevado y otras en las que esté en sus niveles más bajos. Esto es completamente normal y parte de la complejidad de la sexualidad humana.

La clave para mantener una vida sexual saludable y satisfactoria radica en aceptar nuestras diferencias sexuales. En lugar de compararnos con estándares irreales, es fundamental celebrar la diversidad en la sexualidad. Cada persona es única, al igual que su deseo sexual. Aceptar y respetar estas diferencias es esencial para construir relaciones sexuales sólidas y satisfactorias. Es posible que algunos hombres tengan mucho deseo sexual y otros poco, igual que puede suceder con las mujeres. Abrazar la diversidad sexual contribuye a un entendimiento más profundo y una conexión más significativa en nuestras relaciones íntimas.

Otras formas de presión en los hombres

Desmitificando la falta de deseo en los hombres.

Más allá de los niveles de deseo sexual, los hombres también pueden sentirse presionados por muchos otros mitos y estereotipos: ser buen amante, ser atractivo y estar bueno, tenerla grande, aguantar mucho en la cama, tenerla siempre dura, aguantar mucho sin correrse… Son algunos de los “requisitos” que la sociedad impone a los hombres para considerarse buenos en la cama. Las expectativas son tan altas que, desde luego, son imposibles de cumplir. 

Por este motivo decidí escribir “HABLANDO CON ELLOS, La sexualidad de los hombres hetero”. Un libro que ahonda en las dificultades, expectativas y patrones que los hombres muchas veces experimentan sin ser conscientes en sus relaciones sexuales.

Tanto si eres hombre, como si eres una mujer que ha tenido o tiene parejas masculinas o simplemente te interesa el tema, en este libro aprenderás a relacionarte de un modo mucho más sano con tus parejas y a tener una vida sexual aún más reconfortante y placentera. Sobre todo, identificaremos y derribaremos todos esos mitos que rodean la sexualidad masculina.

Si quieres leer aún más acerca del libro o estás interesado/a en adquirirlo, simplemente haz clic aquí.

Si quieres aprender más acerca de muchos otros temas sobre sexualidad también puedes visitar mi cuenta de instagram.

El deseo en pareja: Más allá del enamoramiento

El deseo en pareja: Más allá del enamoramiento

Hoy hablaremos del deseo en pareja más allá del enamoramiento. El enamoramiento es una etapa inicial de una relación impulsada por hormonas que nos hace sentir una intensa atracción y deseo sexual. Durante este período, todo parece perfecto, y las parejas suelen experimentar una pasión muy intensa. Sin embargo, con el tiempo, esta fase inicial del enamoramiento evoluciona hacia una forma más estable de amor.

enamoramiento.

La fase de enamoramiento es como un torrente de emociones y hormonas que nos hace sentir que estamos constantemente listos para el sexo. Cuando esta fase se desvanece, muchas parejas comienzan a preguntarse sobre el estado de su deseo sexual. La realidad es que el deseo sexual maduro es diferente del ardor del enamoramiento, y esto no es algo negativo. De hecho, entender esta transición es fundamental para mantener una relación sexual satisfactoria a largo plazo.

Para que surja el deseo sexual en una relación de pareja, es importante conocer y aceptar estas fases de la atracción. Comprender que el enamoramiento es una etapa intensa y temporal ayuda a poner en perspectiva la pasión inicial. Es normal que con el tiempo esa intensidad disminuya, y esto no significa que el deseo se haya desvanecido, sino que ha cambiado de forma. De hecho, a menudo da paso a un amor más profundo y significativo.

El deseo no nace por sí solo

Cuando el amor maduro se establece, el deseo sexual se convierte en algo que se debe cultivar y nutrir. Ya no es algo que simplemente sucede de forma espontánea.

El deseo no nace por sí solo, sino que también tenemos que estimularlo, tengo que hacer cosas para que aparezca: generar momentos de intimidad con mi pareja, crear espacios en los que estemos los dos solos, seducir a mi pareja, seguir cuidándome para estimular mi deseo, estar a gusto conmigo mismo/a, cuidar de la relación… Y todo eso conlleva una serie de hábitos que tengo que implementar en mi día a día, porque si espero a que el deseo aparezca de forma espontánea por sí solo, lo más seguro es que sea una experiencia frustrante, ya que, eso no va a suceder. Puede darse de vez en cuando, pero no es lo más habitual.

Entonces, ¿Cómo se mantiene el deseo en una relación a largo plazo? La respuesta es que debes trabajar en ello.

Algunas pautas clave

  • Comunicación abierta y sincera: Hablar abierta y sinceramente sobre tus deseos y necesidades sexuales con tu pareja es esencial. La comunicación abierta fortalece la intimidad y permite que ambos estén en la misma página.
  • Citas y momentos a solas: Aunque puede ser tentador relajarse en la comodidad de una relación a largo plazo, es importante seguir teniendo citas y momentos especiales a solas. Estos momentos crean la chispa y mantienen el romance vivo.
  • Seducción: La seducción no debería limitarse al período del enamoramiento. Continúa coqueteando y seduciendo a tu pareja. El juego previo es una parte esencial del deseo sexual.
  • Aceptación de la diferencia de deseo: Es fundamental comprender que las diferencias en el deseo sexual son normales. No todas las personas experimentan el deseo de la misma manera, y eso está bien. Aprender a aceptar y respetar las diferencias es crucial.
  • Trabajar en uno mismo: Finalmente, es esencial que cada individuo trabaje en su relación con el propio cuerpo y en su bienestar emocional. Conocerte a ti mismo y cuidarte física y emocionalmente puede aumentar tu deseo sexual y tu satisfacción en la relación.

El deseo sexual en una relación de pareja no es una consecuencia automática del enamoramiento. Requiere esfuerzo, comunicación y comprensión. A medida que una relación avanza, es fundamental apreciar la transición del enamoramiento al amor maduro y cómo esta evolución afecta al deseo sexual. Con las estrategias adecuadas, es posible mantener una vida sexual satisfactoria en una relación a largo plazo.

Recuerda que también tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda surgir y que te ayudemos a abordar la situación si lo necesitas.

Ana Lombardía.

Cómo aumentar el deseo sexual. Charla

Cómo aumentar el deseo sexual. Charla


CÓMO AUMENTAR EL DESEO SEXUAL

Muchas veces creemos que no podemos hacer gran cosa para aumentar el deseo sexual ¡pero no es así! Podemos tener más control sobre nuestro deseo sexual del que creemos. Hay personas que han aprendido de forma innata a estimular su erotismo y, por eso, tienen más ganas que los demás.

En este taller aprenderemos todo lo relacionado con el deseo sexual: qué es, cómo funciona y cómo podemos aumentarlo con pautas y trucos muy sencillos, muy efectivos y al alcance de todos.

Pincha aquí para inscribirte o aquí para pedir más información. También puedes reservar tu plaza llamando al teléfono 914 686 178 o a través del correo electrónico contacto@sexoenlapiel.com

 

Suscríbete para recibir en tu email todas las noticias de Sexo en la piel

Suscríbete para recibir en tu email todas las noticias de Sexo en la piel

You have Successfully Subscribed!