La Sexualidad en la Tercera Edad

La Sexualidad en la Tercera Edad

La sexualidad es un componente intrínseco de la experiencia humana, y su presencia no se limita a ninguna etapa específica de la vida. En contra de lo que muchas personas creen, la vejez y la sexualidad no son incompatibles. Van de la mano. Desde la juventud hasta la vejez, la sexualidad evoluciona, se transforma y sigue siendo un aspecto valioso de la identidad. ¿Quieres saber más acerca de la sexualidad en la tercera edad?

sexualidad-en-la-tercera-edad

Es crucial reconocer que somos seres sexuados desde nuestro nacimiento. La sexualidad nos acompaña a lo largo de toda nuestra trayectoria vital, no se desvanece con el tiempo. La sexualidad se adapta y se redefine, brindando oportunidades para la intimidad emocional y física en cada etapa. 

Habitualmente se perpetúa el mito de que la vejez y la sexualidad son incompatibles, como si el paso del tiempo extinguiera el deseo y la intimidad. Sin embargo, esta perspectiva está lejos de la verdad. La sexualidad no tiene fecha de caducidad. Aceptar que la sexualidad sigue siendo una parte vital de la vida en la vejez nos permite deshacernos de estereotipos obsoletos y disfrutar de la plenitud de la sexualidad humana en todas las etapas.

La vejez, lejos de ser una excluyente, es una etapa que invita a explorar la sexualidad con una perspectiva renovada y enriquecedora, donde puede continuar siendo gratificante y significativa. A medida que envejecemos, es esencial abordar los cambios fisiológicos con comprensión y adaptabilidad para mantener una vida sexual saludable. 

Adaptándonos a los Cambios Fisiológicos

A medida que envejecemos, se experimentan diversos cambios fisiológicos que pueden afectar la salud sexual. Entre ellos se encuentran la disminución de la producción hormonal, cambios en la respuesta sexual, la reducción de la elasticidad vaginal en las mujeres, y cambios en la respuesta eréctil en los hombres. Estos factores, entre otros, pueden influir en la libido y la función sexual. 

Es normal enfrentar ciertos desafíos sexuales con la edad, pero existen diversas opciones y tratamientos disponibles. Con adaptaciones y enfoques adecuados, muchas personas mayores pueden mantener una vida sexual plena y satisfactoria. La clave radica en abordar estos problemas con apertura, buscar ayuda profesional si es necesario y, sobre todo, mantener una comunicación honesta y compasiva con la pareja. 

La comunicación abierta y honesta es fundamental en cualquier relación, pero aún lo es más especialmente en la tercera edad. Afrontar juntos estos desafíos fortalece la conexión emocional y contribuye a una vida sexual más plena y satisfactoria. La comunicación abierta con la pareja y la atención a las necesidades individuales son fundamentales para enfrentar estos cambios con comprensión y aceptación.

Aceptación y Reinventar la Vida Sexual en la Tercera Edad

Aceptar los cambios y reinventar la vida sexual es un proceso continuo. Es de vital importancia aceptarse a uno mismo y a la pareja, y sobre todo, reinventar la intimidad, lo cual puede llevar a experiencias más enriquecedoras. 

Reinventar la intimidad en la tercera edad implica explorar nuevas formas de conexión emocional y física. Puede incluir experimentar con diferentes actividades sensuales y descubrir nuevas fantasías compartidas, siempre con una mentalidad abierta y encontrando maneras de conectar que se adapten a las circunstancias individuales.

Es esencial abandonar la visión estrecha y coitocentrista de la sexualidad que a menudo se adopta en la juventud. La experiencia sexual en la madurez implica mucho más que la penetración; abarca la conexión emocional, la exploración sensual y el entendimiento mutuo. Debemos ser conscientes de la amplia gama de expresiones sexuales y experiencias que pueden enriquecer nuestra vida íntima. Al dejar atrás concepciones limitadas, podemos construir una sexualidad más completa y satisfactoria, basada en la comprensión, la comunicación y la aceptación de nuestras propias necesidades y las de nuestra pareja.

Las caricias

Sin ir más lejos, las caricias son una forma fundamental de expresar intimidad y conexión en la sexualidad. Van más allá de un simple preludio y pueden constituir en sí mismas una experiencia sexual completa. La sensualidad de las caricias implica exploración, comunicación no verbal y una conexión emocional profunda. Además, para muchas personas, las caricias son una manera esencial de construir la anticipación y la excitación en el contexto de la intimidad. Las caricias son una expresión valiosa de la sexualidad que abarca mucho más que simplemente el contacto físico.

Por lo tanto, podemos decir que la vejez no excluye la sexualidad; la transforma en una expresión más rica y significativa.

Contacta con nosotras

Recuerda que siempre tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda surgir y que te ayudemos a abordar la situación si lo necesitas.

Si quieres aprender más acerca de muchos otros temas sobre sexualidad también puedes visitar mi cuenta de instagram.

Despertando el Deseo: La Importancia de la Relajación

Despertando el Deseo: La Importancia de la Relajación

Para que el deseo sexual florezca en nuestras vidas, es fundamental encontrar momentos de relajación. En medio del ajetreo, las obligaciones, la sobrecarga de trabajo o el estrés de la vida diaria, se hace muy difícil acarrear con todo y tenemos que prescindir de aquello que no es prioritario. Desafortunadamente, nuestra vida sexual suele ser de las primeras afectadas y el deseo puede quedar en segundo plano. Es por eso que la relajación es clave para que el deseo surja con naturalidad.

deseo

El estrés como enemigo del deseo

El cortisol, conocido comúnmente como la hormona del estrés, puede afectar negativamente el deseo sexual. El estrés excesivo aumenta los niveles de cortisol en el cuerpo, lo que a su vez puede disminuir el deseo sexual. Esta es una respuesta natural del cuerpo a situaciones estresantes, ya que prioriza la supervivencia en lugar del placer. Cuando estamos estresados, nuestro cuerpo se prepara para lidiar con amenazas, y el deseo sexual pasa a un segundo plano. 

Muchas personas se sienten mal por tener poco deseo sexual, creen que hay algo mal en su libido e incluso, pueden llegar a ser muy duras con ellas o ellos mismos. Ya vemos que, a veces la falta de deseo es una respuesta de supervivencia de nuestro propio cuerpo y que, por supuesto, no hay nada malo en nosotros.

Un buen comienzo para empezar nuestro camino hacía un deseo y una sexualidad libre y plena podría ser intentar liberarnos de cargas para bajar poco a poco los niveles de estrés. Si no es suficiente, siempre podemos buscar otras estrategias como la meditación, la respiración profunda o la terapia. Estas técnicas pueden ayudarte a liberar tensiones y abrir espacio para el deseo sexual.

Además, empezar a buscar tiempo para nosotros, para descansar y para no hacer nada. Es muy importante que pasemos tiempo de calidad tanto en pareja, como con nosotros mismos. Saca tiempo para momentos de intimidad y relajación en tu vida diaria como: masajes, baños relajantes, cocinar ese postre del que tanto disfrutas, dedicarle tiempo a tu hobby preferido o simplemente pasar tiempo sin distracciones. Insisto, no tiene por qué ser en pareja, pasa tiempo de calidad contigo mismo/a. Todo esto puede hacer que bajen significativamente los niveles de cortisol.

¿Qué más puedo hacer?

Aunque muchas personas no lo sepan, también es muy importante dormir bien y las horas necesarias. Asegúrate de obtener suficiente descanso y prioriza el sueño de calidad, lo cual tendrá repercusiones positivas en tu deseo. Además, practicar ejercicio y una alimentación saludable también te ayudarán en tu búsqueda del deseo. El ejercicio regular y una dieta equilibrada pueden ayudar a reducir el estrés y mejorar la salud en general. Una mente y un cuerpo saludables son más propensos al deseo sexual.

Por otro lado, hablar con tu pareja sobre tus deseos y necesidades sexuales es fundamental para mantener una vida sexual saludable y satisfactoria. La comunicación abierta es importantísima. Comunica a tu pareja cuáles son tus fantasías, que te gusta y que no te gusta, para que podáis experimentar, explorar nuevas fantasías y jugar juntos. La novedad y la diversión pueden aumentar el deseo sexual. Y si no tienes pareja estable, es igual de importante hacerlo con tu pareja sexual del momento o contigo misma/o a solas. Experimenta y disfruta de tu sexualidad.

El deseo sexual es una parte importante de la vida y la relación de pareja. Para que el deseo florezca, debemos aprender a relajarnos y gestionar el estrés. La relajación, el tiempo de calidad y una vida equilibrada son clave para mantener una vida sexual saludable y satisfactoria.

Recuerda que también tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda surgir y que te ayudemos a abordar la situación si lo necesitas.

No me gusta el sexo

No me gusta el sexo

No me gusta el sexoCada vez hay más personas que reconocen abiertamente que no les gusta el sexo. Lo han probado, lo han experimentado e, incluso, algunas lo practican habitualmente. Pero no les gusta. No me gusta el sexo, te dicen. Unos te lo comentan con naturalidad, sin pesar y teniéndolo totalmente asumido. Otros, por el contrario, te lo confiesan con vergüenza, dolor, incomprensión y congoja. Vamos a comentar algunos de los motivos por los que a alguien puede no gustarle el sexo.

No me gusta el sexo. Algunos motivos por los que esto sucede

  • Ideas erróneas sobre la sexualidad. Si crees que el sexo es algo sucio, inapropiado, innecesario, perjudicial y/o peligroso será muy difícil que lo disfrutes. Una educación que censura la sexualidad y la demoniza hace que luego se viva con rechazo, culpa y vergüenza
  • Desconocimiento del propio cuerpo. Si no conoces bien tu cuerpo, los mecanismos por los que sientes placer, las caricias que te gustan, tus zonas erógenas… no podrás sentir placer y, por tanto, el sexo no te gustará
  • No me gusta el sexoInseguridad respecto a tu físico y apariencia. Cuando tu cuerpo no te gusta, no te sientes atractivo/a, te encuentras a disgusto con cómo te ves… es más difícil que puedas disfrutar del placer que tu cuerpo puede darte. Para disfrutar del sexo hay que disfrutar del propio cuerpo y, si tu apariencia no te agrada ¡será mucho más complicado!
  • Relaciones sexuales desagradables. Si mantienes habitualmente relaciones sexuales con tu pareja en las que realizas prácticas que te resultan incómodas, dolorosas, desagradable, sucias, inapropiadas, y/o no deseadas es normal que el sexo no te guste. El sexo tiene que ser, por definición, placentero, deseado y positivo
  • Dificultad para relacionarse con otras personas. Si te cuesta involucrarte con otras personas, coger confianza, relajarte con ellas y dejarte llevar es probable que te cueste mantener relaciones sexuales: estarás tenso/a, no sentirás las caricias y abrazos como algo positivo, te sentirás invadido/a por el exceso de intimidad…
  • No me gusta el sexoExperiencias pasadas traumáticas o desagradables. Si has tenido en el pasado alguna experiencia sexual en la que has sido forzado/a, lo has hecho sin desearlo, has sentido miedo, te han obligado a hacer algo que no deseabas… es posible que le cojas aversión al sexo; si lo has vivido como algo muy negativo y traumático es normal que no quieras repetirlo y que, si lo haces, lo vivas como algo negativo igualmente
  • Miedo a las infecciones de transmisión sexual y/o a los embarazos no deseados. Si estás preocupado/a por la posibilidad de contraer una ITS o de quedarte embarazada (o dejar embarazada a tu pareja) es más difícil que disfrutes del sexo: si estás angustiado/a y pendiente de los anticonceptivos en todo momento no te relajarás y, por tanto, el sexo no será satisfactorio
  • No atracción hacia la pareja. Si no te atrae tu pareja, por el motivo que sea, no disfrutarás del sexo. El hecho de que ya no te guste su físico, que te moleste su olor o su falta de higiene o que su actitud en la cama no sea de tu agrado pueden ser elementos para que no te guste el sexo

Todas estas causas se pueden trabajar en la consulta para, poco a poco, vivir la sexualidad como lo que realmente es: algo bonito, divertido, positivo, saludable y muy placentero.

Ana Lombardía.

La importancia de escoger y cuidar nuestra ropa interior

La importancia de escoger y cuidar nuestra ropa interior

ropa interior
El otro día estuve en la presentación de la nueva colección de la marca de lencería Parah. Tras un buen rato cotilleando las braguitas de encaje, los corsés hechos a mano, los sujetadores de telas súper delicadas y los ligueros más finos reflexioné sobre la importancia de cuidar nuestro aspecto, de cuidarnos y mimarnos.

La ropa interior, como su propio nombre indica, va por dentro. No se ve, no se enseña y, en muchos ámbitos, es de mal gusto que se intuya o se perciba a través de la ropa exterior.Por ello, muchas veces la escogemos simplemente para que sea práctica, cómoda y discreta. Otras muchas veces, yendo aun más allá, la ropa interior vieja, desgastada y descolorida nos resulta especialmente confortable; es nuestra ropa interior amiga, la que nos hace sentir en casa, a gusto y relajados.

Así, es frecuente que olvidemos la importancia de escoger y cuidar nuestra ropa interior. Nos ponemos la primera que encontramos en el cajón ¡y a correr! sin pensarlo mucho, sin detenernos y sin considerar la relevancia que ello puede tener. Pero la tiene.

Por qué debemos escoger nuestra ropa interior con mimo

Tanto hombres como mujeres ganaríamos en bienestar, satisfacción y erotismo si dedicásemos más tiempo, cariño y energía en elegir lo que nos ponemos sobre la piel. La ropa interior, además, cubre nuestras zonas más erógenas y, por tanto, se merece especial atención.

  • ropa interiorLa ropa interior puede hacernos sentir atractivos/as, sexys y muy deseables. Si nos vemos bien a nosotros mismos, nos sentiremos mejor, más sensuales, receptivos y eróticos
  • Nuestra pareja nos verá más atractivas/os y, por tanto, es más probable que sienta más deseo, más ganas de acercarse, tocarnos, sentirnos, besarnos, mordernos….
  • Nos recordará en el día a día que somos personas sexuales: muchas veces la vida diaria deja poco espacio al erotismo. Vamos con prisa desde primera hora de la mañana: trabajo, comidas, niños, familia, más trabajo… el día puede ser de todo ¡menos sensual! El simple hecho de ponernos una ropa interior especial nos hará sentir diferentes y nos recordará que no somos únicamente personas trabajadoras, padres o madres, sino también personas con el erotismo a flor de piel. Ya sea para ir a trabajar, a hacer la compra o acudir a una cita especial… ¡funciona!
  • Los demás nos verán distintos: si tú te sientes distinto/a tendrás una actitud mejor, caminarás con más seguridad, sonreirás más… en definitiva, desprenderás un halo que los demás notarán
  • ropa interiorMejora nuestra autoestima: el hecho de sentirnos atractivos, sexuales y eróticos mejora enormemente cómo nos vemos, cómo nos sentimos y cómo nos queremos. Es muy básico y suena a tópico, pero es así
  • Nos pone en conexión con nuestro cuerpo y con nuestras zonas erógenas: cubrir nuestro cuerpo, especialmente nuestros genitales, culo y pechos con ropa bonita hace que nos pongamos en contacto con esas zonas, que las recordemos y las despertemos
  • Da igual nuestro físico: no importa si estamos gordos o delgados, si somos altos o bajos, si estamos en forma o no… hay ropa interior bonita para todo el mundo -por ejemplo, Parah tiene tallas para todos- y el efecto siempre será el mismo: sentirnos mejor
  • Aumenta nuestro deseo sexual: la ropa interior puede aumentar nuestro deseo sexual al hacernos sentir más atractivos, seguros y sensuales

La ropa interior es sólo una de las formas que tenemos a nuestra disposición para aumentar nuestro deseo, sentirnos más atractivos y despertar nuestra sensualidad. Si quieres mejorar en este aspecto, no dudes en consultarme y lo trabajaremos en la consulta.

Ana Lombardía.

Disfruta tu sexualidad. Tertulia gratuita

Disfruta tu sexualidad. Tertulia gratuita

Esta tertulia está dirigida a todas aquellas mujeres que quieran sentirse más libres con su sexualidad, disfrutarla más, hacer en la cama lo que realmente les apetece, liberarse de las presiones de la sociedad y de la de sus parejas y experimentarla sin censuras ni tabúes.

Aprenderemos a liberar nuestra sexualidad, a tomar las riendas sobre lo que hacemos en la cama, lo que sentimos, lo que expresamos, con quién nos acostamos… Se acabaron las presiones por complacer al otro/a, de olvidarnos de nuestro placer en favor del de nuestra pareja, de acostarnos con quien no nos apetece sólo por sentirnos deseadas.

Descubriremos también cómo disfrutar a solas y en pareja de nuestra sexualidad y una serie de actitudes muy saludables a tener en cuenta en la cama.

Contenidos de la tertulia

  • La sexualidad femenina
  • Las presiones sobre la sexualidad femenina
  • Las expectativas sociales sobre la mujer
  • La nueva “supermujer”: perfecta amante, madre, trabajadora, amiga…
  • La sexualidad de la mujer al servicio del placer masculino
  • Cómo tomar el control sobre la propia sexualidad
  • Cómo superar las expectativas sociales
  • Cómo disfrutar de la propia sexualidad
  • Cómo disfrutar de la sexualidad en pareja
  • Actitudes

Pincha aquí para inscribirte aquí para pedir más información. También puedes reservar tu plaza llamando al teléfono 914 686 178 o a través del correo electrónico: info@losplaceresdelola.com

Suscríbete para recibir en tu email todas las noticias de Sexo en la piel

Suscríbete para recibir en tu email todas las noticias de Sexo en la piel

You have Successfully Subscribed!