¿De verdad funcionan los alimentos afrodisíacos?

¿De verdad funcionan los alimentos afrodisíacos?

Seguro que alguna vez has oído hablar de los alimentos afrodisíacos. Son esos alimentos que prometen estimular el deseo sexual y hacer que tengamos muchas más ganas de tener relaciones. Pero, ¿De verdad funcionan los alimentos afrodisíacos? Os cuento un poquito más acerca de ellos.

Es cierto que algunos alimentos poseen propiedades estimulantes que pueden mejorar la circulación y el riego sanguíneo, hacen que nos activemos y aumente nuestra energía, y que por tanto, estemos más despiertos y probablemente también más dispuestos a tener relaciones sexuales. 

Algunos ejemplos de alimentos afrodisíacos

Alimentos como el chocolate, las fresas, las ostras, la canela, la miel, los frutos rojos, el mango, el aguacate, los higos, las almendras, el ginseng o la cúrcuma, entre muchos otros, han sido asociados durante mucho tiempo con el impulso sexual y la excitación, diciendo que tienen propiedades estimulantes naturales. De hecho, a lo largo de la historia se les ha atribuido a estos alimentos muchas más propiedades. No solo se ha dicho que pueden ayudar a aumentar la libido, sino que también pueden mejorar el rendimiento sexual, y por lo tanto, potenciar la pasión y mejorar la vida sexual.

¿Qué són realmente los alimentos afrodisíacos?

Según la RAE, la Real Academia Española, las sustancias afrodisíacas son aquellas “Que excitan o estimulan el apetito sexual”. Por lo tanto, en realidad, cualquier alimento, sustancia o bebida que consumas con este propósito y que sientas que está haciendo efecto, podría ser considerado como un alimento afrodisíaco. Entonces, ¿Son los alimentos en sí los que funcionan como potenciadores del deseo, o hay algo más que realmente consigue que estemos más predispuestos a tener relaciones sexuales?

Algo aún más importante: el ambiente en el que se consumen

Sin embargo, más allá de las cualidades físicas de estos alimentos, hay un factor mucho más importante que determina su efectividad como afrodisíacos: el ambiente en el que se consumen y todo aquello que orquestramos a su alrededor. Imagina una cena romántica a la luz de las velas, con música suave de fondo, una mesa elegantemente decorada y una compañía encantadora. Todo esto contribuye a crear un ambiente de intimidad y conexión que puede despertar los sentidos y aumentar el deseo sexual tanto en ti como en tu pareja.

La clave está en el poder de la sugestión y la anticipación. Cuando nos entregamos a la experiencia sensorial de una cena romántica, nuestro cerebro se prepara para la intimidad y se activa el deseo sexual. Además, el acto de preparar y compartir una comida especial puede fortalecer el vínculo emocional entre la pareja, creando un sentido de complicidad y cercanía que puede llevar a momentos íntimos más satisfactorios.

Conclusión

Entonces, la próxima vez que desees avivar la pasión en tu relación, no te limites a buscar ingredientes afrodisíacos en el supermercado. En lugar de eso, crea un ambiente propicio para el romance y la sensualidad, y permítete disfrutar del poder transformador de una cena romántica compartida. Porque al final del día, son los pequeños detalles y las conexiones emocionales las que realmente encienden la chispa del deseo. Sabiendo todo esto… ¿Crees que de verdad funcionan los alimentos afrodisíacos?

Contacta con nosotras

Si necesitas ayuda para tratar cualquier tema que te preocupe, recuerda que siempre tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda generar y te ayudaremos a abordar la situación si lo necesitas.

Si quieres aprender más acerca de muchos otros temas sobre sexualidad también puedes visitar mi cuenta de instagram.

¿Te gustaría tener mejores orgasmos?

¿Te gustaría tener mejores orgasmos?

¿Te gustaría tener mejores orgasmos? Que fueran más intensos y más potentes. Que no te de reparo decir que sí, la búsqueda del placer sexual es un aspecto natural y saludable. Para muchas personas, que tan intensos y placenteros sean sus orgasmos es un indicador muy importante para definir que tan placenteras son sus relaciones sexuales, entre muchos otros factores más. Lamentablemente, en algunos casos alcanzar orgasmos intensos y satisfactorios puede ser un desafío. Es que hay veces que estamos muy cohibidas en la cama, que no nos soltamos del todo y no nos dejamos llevar.

Si este es tu caso, ¡No te preocupes! Existen diversas estrategias y prácticas que pueden ayudar a mejorar la calidad de tus orgasmos, tanto a solas como con tu pareja, consiguiendo así una mayor plenitud en tu vida sexual. Si quieres conocer algunos consejos prácticos para potenciar los orgasmos y disfrutar al máximo de la intimidad sexual ¡Sigue leyendo!

La intensidad de los orgasmos puede variar según diversos factores, como la estimulación sexual, el nivel de excitación, la conexión emocional con la pareja, la satisfacción personal, el autoconocimiento de nuestro cuerpo y del de la pareja, o la capacidad de abandonarse al placer. Este es un factor muy importante y que muchas veces queda olvidado. 

Exploración y autoconocimiento

Uno de los primeros pasos para mejorar los orgasmos es explorar y conocer nuestro propio cuerpo. La autoexploración sexual nos permite identificar nuestras zonas erógenas y entender qué tipos de estimulación nos resultan más placenteros. Dedica tiempo a descubrir lo que te gusta y lo que te excita, ya sea a través de la masturbación o durante las relaciones sexuales con tu pareja. Cuanto más familiarizados estemos con nuestro cuerpo, más fácil será alcanzar orgasmos satisfactorios.

Abandonarse al placer

La capacidad de abandonarse al placer se refiere a la habilidad que tenemos para entregarnos completamente a las sensaciones placenteras sin inhibiciones ni restricciones. Implica dejar de lado cualquier preocupación, ansiedad o inhibición que pueda obstaculizar el placer y permitir que las sensaciones sexuales fluyan libremente. Está muy relacionada con la capacidad de entregarse al momento presente. Aquellas personas que poseen una alta capacidad de abandono al placer suelen experimentar orgasmos más intensos y gratificantes, ya que, están completamente inmersas en la experiencia sexual sin preocupaciones ni distracciones. Para trabajar esto, os voy a recomendar un pequeño ejercicio que puedes hacer en casa que te va a ayudar a abandonarte al placer y que, como consecuencia, aumente la potencia de tu clímax.

Ejercicio práctico

Un día cuando estés tranquila en casa, que no haya nadie, que nadie te moleste, mastúrbate. Y cuando estés cerca del orgasmo, haz un pequeño juego de fingir un orgasmo tremendo. Como si fueras una actriz porno, prácticamente: Grita, gime, retuércete de placer, gesticula… Ves soltándote y desinhibiendote tanto como puedas. Hazlo lo más escandaloso posible. De esta manera, te vas a entrenar en perder la vergüenza, en liberarte y soltarte. Y luego, cuando estés realmente delante de un orgasmo, ya sea solas o en pareja, tendrás esa capacidad de soltarte y que no te importe nada en absoluto.

Este es un ejercicio de desinhibición y liberación sexual que puede resultar muy beneficioso. Al simular orgasmos exagerados y entregarte por completo al placer, estarás entrenando tu mente y cuerpo para tener la capacidad de dejarte llevar, y por lo tanto, de disfrutar más intensamente de la experiencia sexual.

Conclusión

Por lo tanto, no dudes en dedicar tiempo a conocer tu cuerpo, experimentar con diferentes formas de estimulación y practicar el ejercicio de desinhibición y liberación sexual que os he recomendado. Así que, si te gustaría tener mejores orgasmos, ¡Ya sabes como!

Contacta con nosotras

Si necesitas ayuda para tratar este, o cualquier tema que te preocupe, recuerda que siempre tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda generar y te ayudaremos a abordar la situación si lo necesitas.

Si quieres aprender más acerca de muchos otros temas sobre sexualidad también puedes visitar mi cuenta de instagram.

Preocupación por el tamaño del pene

Preocupación por el tamaño del pene

La preocupación por el tamaño del pene es algo común entre muchos hombres, y puede generar ansiedad y estrés en la intimidad. Incluso, puede llegar a afectar su autoestima y la autoconciencia corporal que tengan de ellos mismos. Hoy en día todavía existen muchos temores y mitos con respecto al tamaño del pene, y muchas veces se cree que un tamaño pequeño no va a ser tan placentero durante la penetración vaginal. Vamos a desmentir estas cuestiones y a proponer algunas alternativas y consejos para disfrutar mucho, mucho durante la penetración incluso con un pene más pequeño que la media habitual.

tamaño-del-pene

Primero de todo, debemos empezar con un poco de educación sexual. Es importante entender que el tamaño del pene no determina necesariamente el placer sexual para ninguna de las dos partes. En realidad, la vagina se adapta perfectamente al tamaño del pene durante la penetración y por tanto, este no tiene por qué influir en absoluto en el placer que ella pueda sentir. Teniendo esto en cuenta, si aún así el tamaño de tu pene te hace sentir inseguro, o simplemente a tu pareja le gusta una penetración más profunda o intensa, tenemos varias opciones que podemos llevar a cabo.

Estimulación de clítoris

Una de las formas de maximizar el placer en las relaciones sexuales es buscar posturas sexuales que permitan una mayor estimulación del clítoris. Por ejemplo, cuando la mujer se encuentra encima durante la penetración, puede controlar el ángulo y la profundidad de la penetración, lo que le permite rozar su clítoris con la pelvis de su pareja, aumentando así las sensaciones, y por lo tanto, el placer. 

No necesariamente debemos rozar el clítoris con la pelvis de nuestra pareja. En posturas en las que esto no sea posible, también lo podemos hacer mediante estimulación manual o incluso con el uso de juguetes sexuales adecuados. 

Penetración profunda

Además, también podéis llevar a cabo posturas que permitan una penetración más profunda. Esto puede intensificar las sensaciones tanto para el hombre como para la mujer. Incluso, el uso de cojines siempre es una muy buena opción. Por ejemplo, en la postura del misionero podemos poner un cojín debajo del culete De esta manera conseguiremos elevar la pelvis y que por tanto, él roce con el clítoris aumente y las sensaciones también sean más placenteras.

El tamaño del pene no define la satisfacción

Aunque tengamos en cuenta todas estas recomendaciones y seguramente nos vayan a ayudar a tener relaciones más placenteras, siempre es importante recordar que el tamaño del pene no define la satisfacción sexual en una relación. Normalmente, la preocupación por este tema limita mucho más que el tamaño del pene en sí. Así que, un muy buen consejo es centrarnos primero en superar la preocupación por el tamaño del pene y enfocarnos en el placer mutuo y el bienestar sexual.

Sí que es cierto que algunas personas tienen erotizados los penes grandes, como hay otras personas que erotizan el pelo rubio o el moreno, los pechos grandes o pequeños, etc, aunque no sean cosas que generen placer en sí mismas.

Además, la comunicación abierta y honesta con la pareja sobre nuestras preferencias y necesidades sexuales, o sobre nuestras inseguridades y preocupaciones, por ejemplo, es un factor fundamental para disfrutar de una vida sexual plena y satisfactoria. La comunicación en pareja puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad relacionados con este tema o con cualquier otra preocupación.


Contacta con nosotras

Si necesitas ayuda para tratar este, o cualquier tema que te preocupe, recuerda que siempre tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda generar y te ayudaremos a abordar la situación si lo necesitas.

Si quieres aprender más acerca de muchos otros temas sobre sexualidad también puedes visitar mi cuenta de instagram.

Cómo aumentar el deseo sexual

Cómo aumentar el deseo sexual

En la sociedad actual, la falta de deseo sexual es un tema cada vez más común y habitual. Muchísimos pacientes vienen a consulta para aprender a cómo aumentar el deseo sexual, y es completamente normal, ya que nadie nos ha enseñado cómo funciona el deseo, nadie nos ha dicho que el deseo ya no surge de forma espontánea después de la fase de enamoramiento y que el deseo hay que trabajarlo para que pueda florecer. Sobre todo, nadie nos ha dicho qué tan importantes son nuestras necesidades básicas, y que, si no están cubiertas, es prácticamente imposible que el deseo nazca. Así que, si la falta de deseo supone un problema para ti, quédate a leer el resto y aprende a mejorar y estimular tu deseo sexual.

¡El descanso es fundamental!

Hay muchos factores que afectan al deseo sexual, pero una de las claves para incrementar la libido y de la que habitualmente nos olvidamos es el descanso. ¡El descanso es fundamental! Muchas veces cuando queremos estimular el apetito sexual nos ponemos a buscar juegos nuevos, nuevas prácticas eróticas, compramos lencería, ponemos velas, pétalos y bombones… En definitiva, hacemos un montón de cosas. Que están muy bien, pero en realidad se nos olvida una parte fundamental para que el deseo nazca y es cubrir nuestras necesidades básicas.

Y es que para poder potenciar nuestro deseo erótico necesitamos estar tranquilos, descansados, relajados, haber dormido bien, tener una buena salud física y mental… De esta manera nuestro deseo sexual aparecerá. Si tengo un montón de cosas en la cabeza, he dormido fatal, estoy con un montón de preocupaciones, no tengo tiempo para mí mismo o misma… El deseo sexual no va a aparecer por mucha lencería que me compre o por muchos juguetes sexuales nuevos que pruebe. Y es que el deseo sexual no es solo una cuestión de estímulos externos, sino también de nuestro estado interno. De nada sirve invertir en lencería sensual o probar nuevos juguetes sexuales si no nos sentimos conectados con nosotros mismos y con nuestra pareja. 

Los estímulos externos también pueden ayudar

Como hemos dicho, todos estos estímulos externos están muy bien, pero siempre y cuando estén acompañadas de todas tus necesidades básicas cubiertas. En ese caso, por supuesto que una lencería sexy va a ayudar a excitarte tú y tu pareja, un juguete nuevo va a ayudar a avivar la llama con la originalidad o unos bombones van a activar también vuestro sentido del gusto y va a hacer que también sintáis placer con el sabor a chocolate. Pero no nos olvidemos nunca de lo más básico e importante. La casa hay que empezarla por los cimientos, no por el tejado.

¿Por qué disminuye mi deseo sexual? 

Así que vamos a lo básico, que no se nos olvide, necesitamos cubrir primero las necesidades básicas del ser humano: Permitámonos descansar, permitámonos dormir, permitámonos relajarnos y a partir de ahí el deseo sexual aparecerá con mucha más probabilidad. El descanso y la relajación van muy ligados a una buena salud sexual. ¿Sabes por qué? Cuando alguna de esas cosas básicas que necesitamos, fallan, el cuerpo se pone en alerta y le quita atención a lo que no es imprescindible, como por ejemplo, el deseo sexual. Por ese motivo, si no tienes tus necesidades básicas cubiertas, es muy fácil que tu cuerpo en un mecanismo de defensa normal y habitual, opte por dejar de lado la libido.

Conclusión

En resumen, para aumentar el deseo sexual, debemos mirar más allá de los aspectos superficiales y enfocarnos en nuestro bienestar integral. Al atender nuestras necesidades básicas de descanso, relajación y autocuidado, podemos cultivar un ambiente propicio para la intimidad y los encuentros sexuales, solos o con nuestra pareja. Esta es la mejor estrategia para potenciar el deseo sexual.

Contacta con nosotras

Si sigues estos consejos sobre deseo sexual, es muy probable que tu libido comience a aumentar poco a poco. Pero si necesitas ayuda para tratar este, o cualquier tema que te preocupe, recuerda que siempre tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda generar y te ayudaremos a abordar la situación si lo necesitas.

Si quieres aprender más acerca de muchos otros temas sobre sexualidad también puedes visitar mi cuenta de instagram.

Se puede tener la razón… O tener pareja. ¡Pero las dos cosas no!

Se puede tener la razón… O tener pareja. ¡Pero las dos cosas no!

¿Cuántas veces has discutido con tu pareja sobre cualquier tema por saber quien tiene la razón y quien gana la discusión? Incluso es posible que hayáis discutido sobre cualquier tontería, que en realidad, no os importa lo más mínimo, pero simplemente queréis tener la razón si o si. ¿Alguna vez os ha pasado? Estoy segura de que si. Pues déjame decirte que hay algo que no estáis haciendo bien. Cuando estamos en una relación de pareja, hay que tener en cuenta una cosa, y es que se puede estar en pareja o tener razón, pero no las dos cosas, no es compatible. Y tampoco es necesario.

En mi experiencia como psicóloga y terapeuta de parejas, he observado cómo muchas relaciones se ven afectadas por la tendencia a pelear por quién tiene la razón. Cuando nos aferramos a toda costa a nuestra opinión, corremos el riesgo de alimentar un ciclo destructivo de conflicto y resentimiento. Esto sucede tanto en temas realmente importantes y de peso en los cuales podemos llegar a entender el afán porque la otra persona admita que tienes razón. Pero también sucede en situaciones tan banales e insignificantes como cuál es la mejor forma de organizar la despensa o de hacer los macarrones. Sea el motivo que sea, os aseguro que no vale la pena tal discusión.

¿Por qué estamos discutiendo realmente?

En muchas ocasiones, cuando discutimos no lo hacemos realmente por cómo colocar esa despensa o por esos calcetines tirados en el suelo. A veces, lo que estoy reclamando es que se valore mi esfuerzo, que se me cuide, que se me preste más atención, que se reconozcan las cosas que son importantes para mi. Es importante ver qué hay detrás de esa discusión aparentemente sin sentido.

Las diferencias son lo más habitual

Partiendo de la base de que somos dos personas individuales, vamos a tener, probablemente, la mayor parte de los casos, opiniones distintas, y no pasa absolutamente nada. Es importante tener siempre presente la individualidad de cada uno. Cada miembro de la pareja tiene sus pensamientos, su mundo interior, forma de ver las cosas y opiniones influenciadas por sus vivencias y aprendizajes. Estaremos de acuerdo en que resulta prácticamente imposible que ambas personas coincidan en todo momento y en todos los aspectos. Por lo tanto, hay que partir de la premisa de que las diferencias son algo natural y habitual en cualquier relación. 

Cuando intentamos llevar razón, en el fondo, lo que estamos tratando es de ganar la “lucha” con nuestra pareja. Y en una relación nunca debería de darse lugar esa lucha, como no debería de haber ni ganadores ni perdedores. Sin ir más lejos ¿Por qué íbamos a querer que nuestra pareja pierda? Si en teoría debemos desearle lo mejor. Pero si se trata de una discusión y su pérdida supone que nosotros vamos a ganar, entonces sí que nos parece bien. En estos casos estamos entrando ya casi en una lucha de poder, que por supuesto, no nos lleva a ningún lado. Y es que al final, la idea que tenemos que tener en la cabeza es que quien gane sea la relación de pareja en sí. 

Lucha para que gane la relación de pareja

Es decir, no ganas tú, no gano yo, gana la relación de pareja, gana el vínculo que tenemos entre los dos, gana la satisfacción que vamos a conseguir en nuestra relación de pareja. Y, por tanto, va a repercutir positivamente en mí y en nosotros. No debemos de luchar uno contra el otro, sino que debemos de luchar juntos contra el problema para ganar nosotros y la relación de pareja. Tu pareja no debe ser tu enemigo, debe ser tu lugar seguro.

Os aseguro que si os planteáis los conflictos y las discusiones desde este punto de vista, va a ser mucho más fácil resolver cualquier problema que haya entre vosotros. Al fin y al cabo, si lo que queréis ambos es ganar, es mucho más sencillo ganar los dos juntos contra el problema, que ganar uno al otro desde vuestra individualidad. Y de esta manera, además, no vas a ganar a costa de que el otro pierda. Que esto también diría mucho del vínculo que tenéis, ¿No? Porque si prefiero quedar por encima tuyo o tener razón antes que reforzar nuestra relación de pareja, lo más probable es que a largo plazo la relación no funcione. 

En conclusión

El verdadero triunfo en una relación de pareja no radica en demostrar quién tiene la razón, sino en cultivar un ambiente de colaboración y apoyo mutuo. Esto implica dejar de lado el ego individual en favor del bienestar de la relación de pareja en todo su conjunto. Así que no lo olvides, se puede tener la razón… O tener pareja. ¡Pero las dos cosas no!

Contacta con nosotras

Si quieres que te ayudemos a tratar este, o cualquier tema que te preocupe, recuerda que siempre tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda generar y te ayudaremos a abordar la situación si lo necesitas.

Si quieres aprender más acerca de muchos otros temas sobre sexualidad también puedes visitar mi cuenta de instagram.

Ligar mucho no aumenta la autoestima

Ligar mucho no aumenta la autoestima

Todos los días veo en la consulta tanto a hombres como a mujeres que utilizan el ligue y la seducción para venirse un poquito arriba. Y es que, ¿A quién no le gusta gustar? A quien no le gusta de vez en cuando que le echen una miradita, le digan lo guapo o guapa que está hoy, ligar un poco, sentir que es atractivo/a para los demás o sentirnos deseados. Es completamente normal que nos guste y que de vez en cuando te de un chute de energía.  En muchos casos forma parte del salir de fiesta, del salir de noche, ligo, quedo con alguien, quizás incluso acabo acostándome con esa persona… Y muchas veces al día siguiente hay una sensación horrible de vacío. ¿Y esto a que es debido? Primero de todo debes saber que ligar mucho no aumenta la autoestima.

Mientras estás ligando y flirteando con otra persona, probablemente la sensación de subidón sea muy grande, porque al final resulta muy divertido ser capaz de ligar, de seducir y de sentir que le gustas a alguien. Sentirnos deseados y deseados es maravilloso y quizás hay una parte de la autoestima que sí que la mejora, pero principalmente, ligar no aumenta la autoestima. Sobre todo, sobre todo, sobre todo lo que hace es alimentarnos el ego. Que son cosas que se le parecen, pero que no son lo mismo. 

Autoestima y ego no son lo mismo

  • El ego está influenciado por las percepciones externas y la comparación social. Un ego inflado puede manifestarse en comportamientos como la arrogancia, la necesidad de validación externa y la búsqueda de reconocimiento y poder.
  • Por otro lado, la autoestima se refiere al valor que una persona se atribuye a sí misma. Es la percepción subjetiva de valía personal, independiente de la aprobación externa. Una autoestima alta se caracteriza por una sensación de confianza en uno mismo, autoaceptación y respeto por uno mismo. Mientras que una baja autoestima puede manifestarse en dudas sobre el propio valor y un autoconcepto negativo.

En resumen, mientras que la autoestima se relaciona con la percepción interna de valía personal y autoaceptación, el ego se centra más en la imagen externa que tienen los demás de nosotros mismos y sobre todo en la comparación social.

¡Que no se convierta en una obsesión!

Es normal que a todos nos guste gustar de vez en cuando, pero nunca debería convertirse en una necesidad o una obsesión el intentar agradar o ligar con el resto para sentirnos mejor nosotros mismos. Aunque parezca que a corto plazo puede funcionar, realmente no es así, ligar mucho no nos va a hacer sentirnos mejor, todo lo contrario. 

Ese alimentarnos el ego puede dejar luego una sensación de vacío muy característica. La sensación positiva mientras estamos ligando a menudo se disipa rápidamente cuando termina la interacción y deja un vacío emocional y una sensación de insatisfacción enorme. Además, tener dependencia con los demás puede generar ansiedad, inseguridad y un constante estado de insatisfacción, ya que nuestra valía personal quedará condicionada por la opinión de los demás o por nuestra capacidad de gustarles. 

Por eso es importante que tengamos cuidado de no caer en el ligue o en la seducción de una forma casi compulsiva, ya que, muchas veces buscamos el reconocimiento, la atención y el cariño en el lugar en el que no es.

¿Por qué me comporto así?

Si crees que estás en una situación donde tienes la necesidad constante de gustar a los demás o que estás en una búsqueda compulsiva de ligues y encuentros sexuales, no te preocupes. No hay nada que no tenga solución. Debes tener en cuenta que a menudo, estas conductas se relacionan por una necesidad de validación externa, atención o afecto. Debes saber que buscar estas cosas en el ámbito del ligue puede llevar a una decepción inevitable, ya que el reconocimiento real y la satisfacción emocional provienen de las relaciones significativas, no de las interacciones superficiales. 

En su lugar, sería ideal desarrollar una autoestima auténtica y sólida que se centre en nuestra propia aceptación y el amor propio. De esta manera nos volvemos menos dependientes de la aprobación externa y más capaces de encontrar la plenitud dentro de nosotros mismos. Por supuesto, llegar hasta ese punto supone tiempo y esfuerzo, pero en consulta podemos ayudarte a cumplir tus objetivo y que el camino sea más ameno. 

Contacta con nosotras

Si quieres que te ayudemos a tratar este, o cualquier tema que te preocupe, recuerda que siempre tienes la opción de realizar una consulta por videoconferencia con nosotras para resolver las dudas que este tema te pueda generar y te ayudaremos a abordar la situación si lo necesitas.

Si quieres aprender más acerca de muchos otros temas sobre sexualidad también puedes visitar mi cuenta de instagram.

Suscríbete para recibir en tu email todas las noticias de Sexo en la piel

Suscríbete para recibir en tu email todas las noticias de Sexo en la piel

You have Successfully Subscribed!